Una de las ideas de Kant (que, sin duda, no es sólo suya) que más me han impactado es la siguiente: el ser humano, la persona, nunca puede ser tratada como un medio, sino como un fin en sí misma. Nuestra dignidad reside, precisamente, en que nosotros mismos podemos darnos la categoría de fin. Ningún proyecto será nunca más ambicioso o más grandioso que el proyecto de ser personas y de poder vivir de acuerdo con nuestro ser personal, intelectual, libre y social. Ninguna idea puede situarse por encima de la singularidad del individuo porque, en el fondo (y en esto no hemos avanzado mucho desde Descartes), la mayor certeza es la certeza de nuestra propia existencia como seres pensantes que actúan en el mundo y que persiguen fines a través de los oportunos medios. Sin persona no hay ni ética, ni ciencia, ni historia.
No existe sexualidad auténtica sin amor, porque la sexualidad sin amor sería la sexualidad meramente reproductiva, instintiva, donde la persona no sería fin, sino un simple medio de la dinámica evolutiva para perpetuar la especie. Sin embargo, el progreso (que a mi juicio consiste en la intelectualización de los hombres y de las mujeres, en hacernos cada vez más independientes de la materia y de sus leyes, de las determinaciones físicas y biológicas, para crear nuestro propio mundo, con horizontes más amplios e indeterminados, logrando ser cada vez más libres) se traduce en seamos capaces de indeterminarnos biológicamente, de tomar las riendas de la Evolución y no de ser convertidos en medios de la Evolución en su incesante avance hacia no se sabe qué fin.La sexualidad es una de las dimensiones más importantes de la persona humana. El sexo es un lenguaje único, que integra belleza, expresividad, emotividad y unión, como manifestación del amor entre dos personas.
El fin somos nosotros, porque es la única certeza plena de que disponemos, y por tanto, el progreso es permitir que nos convirtamos en auténticos fines, y no en medios, ya sea de la evolución biológica o de las diferentes ideologías o proyectos sociopolíticos.Somos personas, únicas, fines en sí mismas, y más allá de nuestra singularidad y del respeto a nuestra singularidad no existe otro fin, ni natural ni social. Claro está que no basta sólo con respetar mi singularidad, sino la de los demás, y por tanto es necesaria una ética que vaya más allá de la afirmación de lo personal para establecer un discurso social. Pero, en el fondo, ese discurso social se fundamenta en la existencia de personas singulares y concretas, aquí y ahora, que deben ser tratadas como fines, al ser ésta la única certeza plena e innegable que poseemos.
Contemplar lo sexual desde una perspectiva exclusivamente biológica, instintiva o reproductiva me parece una grave reducción de la persona y de lo que la persona merece. La persona no merece ser vista como un “objeto” sexual, como un objeto de satisfacción de instintos y de placeres, por legítimos que sean o que puedan parecer. La persona merece ser estimada como un fin, como un “sujeto”, y por tanto,
la sexualidad auténticamente humana, intelectualizada, que es capaz de trascender los límites ya dados por lo biológico y que es, en consecuencia, más libre y abierta, es la sexualidad entre dos sujeto, y no entre dos objetos: la sexualidad que brota del amor verdadero.La sexualidad que, en el fondo, es una comunicación, un lenguaje, un intercambio. Probablemente no haya nada más humano que la comunicación, el diálogo, el encuentro, el intercambio. La
Historia, las culturas, las tradiciones, las ciencias… no son sino manifestaciones de esa posibilidad casi infinita de comunicación y de trascendencia de nuestra propia singularidad que tenemos los seres humanos. Una sexualidad humana, no animal, no instintiva, no anclada en etapas evolutivas superadas por la creatividad humana y por el progreso visto como intelectualización, se da entre dos sujetos que se comunican, y que encuentran en el lenguaje de la sexualidad un cauce de expresión del amor que se profesan mutuamente. Amar, decía Sartre, es decir “¡qué bien que existas!”. Amar no es, desde luego, “hacer el amor”: hacer el amor será expresión de amor si es el resultado de un amor previo, que ante todo se consigue mediante el diálogo, el intercambio intelectual, el compartir experiencias y sentimientos, pero no si es fruto de un simple deseo placentero o instintivo, que podría satisfacerlo cualquiera y no un “tú”, cualquier objeto, pero nunca un sujeto.La persona que tuviese relaciones sexuales por puro placer, sin importarle con quién, estaría tratando al otro como un mero objeto, como un producto de consumo, y por ello es gravemente inhumano, propio de etapas superadas y prueba de atraso y de ignorancia(algo pre-ilustrado, que introduce oscuridad y no luz y que no contribuye al progreso) la presencia de pornografía (ya sea en forma de revistas, páginas de Internet…) en nuestra sociedad o el erotismo exacerbado que tantas veces nos invade a través del cine y de los medios de masas. Es tratar a los demás como meros objetos, algo indigno tanto para ellos como para el que consume esos productos (que se reduce a lo animal y se “des-intelectualiza”, convirtiéndose en un ser impulsivo incapaz de controlar sus instintos y de indeterminarse; en alguien que se deja esclavizar por lo biológico, cuando el progreso es precisamente la liberación de la persona de toda determinación que le impida expresarse como un fin en sí misma).
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Personalmente, me parece muy correcto el pensamiento que se expresa sobre el amor y la sexualidad, pero también me resulta inadmisible que se inferiorice a los animales. En el tema que se trata, el comportamiento de los animales es simplemente distinto por leyes naturales, mas no son inferiores por ello.
Es un gran error creer que no somos animales.
En mi opinión lo más destacado que diferencia a los humanos del resto de animales, es la capacidad de comunicación y con ello el conocimiento.
Estas características, unidas a otras, no nos desligan de nuestro estado animal ni de nuestros instintos más primarios, pues independientemente de nuestras socialización siempre estamos ligados a una serie de instintos. Creo que los instintos (base de nuestro comportamiento) es parte de nuestra definición
Se han perdido, parece ser algunas letras....
Que el catolicismo, como el judaísmo y algunas religiones más no admiten trampas, que creen malestar social y desprestigio hacia una persona, aunque sea de forma sesgada.
Soy alegre pero muy correcta, cosa que no puedo decir de otros.
Contesta!
Contestame.
Quiero saber porque se han tergiversado mis comentarios.
El Opus y yo no somos aparentemente compatibles. Es por eso?
Vosotros deberíais hacer muchos merito para que os tenga en consideración, y Cardenal algunos más.
Contesta, porque las fechas no encajan y me podría enfadar.
Me voy a quejar sino a la dirección.
Es tener muy mala idea hacer eso.
Católicos? chico eso compatible co lo que ha pasado.
Como minimo te coloco tres viacruzis de castigo. Si te confiesas seguro que algunos más.
Este articulo lo has colocado en el periódico, en fecha según consta 23.05 07, en cambio, mi comentario es del mes de febrero. Como puede ser eso? Bien, pues debo protestar, porque si bien escribí el texto que exhiben en este articulo, no es este el articulo al que me refería en mi comentario, era otro y bien diferente.
Justamente hace poco hablaba sobre este mismo tema, como contestación o comentario de otros artículos de diferentes autores en este periódico.
En el tema que tu expones aquí, no solo estoy de acuerdo con tus ideas, sino que lo practico a raja tabla.
Lo malo es que con esa forma de actuar me creo enemigos, porque no saben quizás entender mi forma de ser. Sin una profunda amistad para mi el amor es imposible.
Esta bien, no solo bien yo podría decirte fenomenal lo que tu expones, pero son pocos, muy pocos los que te podrán entender...
No desalientes, nunca el mejor camino fue el más fácil.
como puedo tener sexo yo sala
Te encuentras bien?
O yo estoy en una nave extraterrestre?
Digo...
No sabes nada.
Lo primero, el amor como emocion, evidentemente ha sido modificada de manera cultural, ya que en todos las culturas no se expresa igual etc. Es una emocion cultural en parte, pero es su base es totalemente evolutiva, una emocion que ha servido de INSTRUMENTO REPRODUCTIVO a aquellos individuos que la han poseido y se han beneficiado sobrevivientdo frente a los que no.
Lo segundo aunke esto es absurdo k lo diga un "sabio" como este, la evolucion no avanza a ningun fin...los resultados de esta son circunstanciales, puramente adpatativos al medio en ese momento.
y nada k da asco oir estas cosa despues de comer, que conozca a alguien una noche de copas y se involucre en esa persona en todos los niveles y comprobara que eticamente decir k eso es ilegitimo es una autentica jilipoyes.... tengo prisa
De acuerdo con la idea expresada por el autor de la reflexión. Muchas personas jóvenes protestarán porque no distinguen entre sujeto y objeto. Por otro lado la revolución sexual acaecida años atrás ha cosificado la sexualidad y como efectos secundarios nos encontramos con embarazos no deseados o el "aquí te cojo, aquí te lo hago" con la degradante cosificación de las mujeres. (No tengais miedo los que no sois hetero, sois personas exactamente iguales al resto) y os encontrareis (creo) con los mismos problemas.
De acuerdo a la palabra, el hombre es un medio y un fin de DIOS;es el plan de Dios. Somos como DIOSES dice JESUS en la palabra.Esta idea me gusta mas.Porque ciertamente esa idea de pertenencia hacia un ser superior, me hace sentir feliz y seguro.Saber que tengo un hacedor, y que en principio hizo a mis abuelos(perfectos)me gusta la idea de que una vez fuimos perfectos,(en ADAN Y EVA) pero me gusta mas saber, que volveremos a esa perfeccion a travez de CRISTOJESUS, en el Reino Milenial, y mas alla.Esto no lo digo yo, esta en la biblia, y eso va por encima de cualquier idea kantiana, que simplemente tiene muerte y fin.
Piedad, que alguien nos salve de sujetos como este.Me recuerda a Francino el del "abierto¡?¡? de la ser y ambos junto con algunos otros que proliferan ultimamente a los curas de hace 50 años.
Estoy de acuerdo en general.Creo que hemos llegado a un banalización de las relaciones sexuales que es perjudicial para todos, pero sobre todo para las mujeres que tenemos una sexualidad distinta a la de los hombres (hablo en terminos estadísticos, siempre habra gente de uno y otro sexo que no respondan a las pautas predominantes del propio) y con este afán de aquí te pillo aquí te mato, de que cualquier práctica consentida por dos adultos es aceptable, etc. muchas mujeres consienten relaciones sexuales sin estar completamente seguras de ser éso lo que quieren de verdad, ya sea para no quedarse fuera de lo que se considera tipíco de una sexualidad "moderna", o por amor hacia una pareja que les exije lo que ellas no están muy seguras de querer hacer. Y, sobre todo,me preocupan las mujeres jovenes que todavía son muy vulnerables a lo que el medio social y los medios de comunicación parecen pedirles. En cuanto a ésto último hay veces que los consultorios sexológicos son especialmente mani...
Me parece interesante tu postura. Espero que la mantengas también acerca de los homosexuales.
Viernes, 17 de febrero
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Juan Antonio Reig
José António
Pedro Antonio Martín
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Febrero 2012 | ||||||
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