(Foto El País - Alvaro García)
Ahora que toca hablar claro de las cuentas del Estado, alguien debe explicarle al Ministro de
Fomento, Don José Blanco, como están las cosas, en la empresa pública Correos y Telégrafos, de cuya tutela es el responsable y de la que, con una sencilla intervención organizativa, puede sacar un buen pellizco económico para las arcas del Estado y en consecuencia un ahorro ejemplar ante los ciudadanos.
No nos lleve a engaño, el hecho de que la Sociedad Anónima Estatal, esté entre las entidades públicas que pertenecen a Patrimonio del Estado, dentro de la competencia de la Vicepresidenta Segunda del Gobierno Doña Elena Salgado.
Alguien, desde la propia empresa pública, está haciendo las cosas de una manera confusa (véase Extraconfidencial.com), para así escapar al control de unos y otros o, pudiera ser que, se someta al control de unos en perjuicio de los otros o, también pudiera darse que, este jugando en medio de un gran descontrol, en beneficio de unos pocos que se sacan la tajada de una entidad que les proporciona un poder desmesurado sin responder ante casi nadie, viendo pasar un "listado" de cabecillas que van pagando el pato de su tejemaneje.
Y, tal enredo, esta siendo posible porque algunas personas "quizá malas", se verá, en calidad de asesores de la entidad pública, utilizan la aplicación de la normativa conducente a la liberalización de los servicios postales, manejan los hilos del aparato del Estado, confunden a propios y extraños, haciendo que pase un mismo asunto, unas veces como propio de un ente cuasiadministrativo y otras veces, como de una sociedad mercantil pura y dura. Es cómo si se tratara de un ¡digame que quiere, que yo se lo hago!, ¡sólo tiene que pedírmelo!, petición de una estrategia a la carta, tapar un entuerto pero, ¿cual ha de ser el precio?
Volvamos al principio, Pepe Blanco, Ministro de Fomento, sabe que Correos y Telégrafos es una sociedad estatal mercantil, como resultado de un proceso de modernización del sector iniciado por la Unión Europea en 1997, para operar con la suficiente flexibilidad en un mercado en progresiva liberalización.
Nada impide al Ministro, que haga bien las cosas, respetando la condición de Correos y Telégrafos como operador habilitado para la prestación del servicio postal universal. Ahora bien, crear una Sociedad Anónima Estatal y acto seguido dar la espalda a todo y dejar que hagan, los cuatro de siempre, allí dentro lo que les venga en gana, no ha sido una buena idea. Cuando digo los de "siempre" me estoy refiriendo a los de siempre, veánse algunos personajes de la gestión de personal, la montonera de años que llevan haciendo de las suyas, con mentiras y falsedades incluidas. En los últimos años, Correos ha sido una máquina de incumplir la normativa en materia de derechos fundamentales de los trabajadores.
Dicho esto, Pepe Blanco debe saber que, en la estructura actual de Correos, en materia de personal sobran una montonera tan grande de mandos que, la subsanación supondría un cuantioso y razonable ahorro, tan necesario en estos momentos de crisis, con el añadido nada o poco desdeñable de que, con ello se conseguiría hacer posible un reforzamiento de la figura pública de la entidad postal, en la cual no debemos olvidar cohabitan un número muy considerable de funcionarios públicos, con una preparación concreta muy alta, los cuales tienen sus ilusiones puestas tan sólo en ¿qué pasará conmigo?
El anteproyecto del Gobierno debe mejorarse reforzando la figura pública de Correos, al tiempo que deben adoptarse medidas de mejora en materia de personal, liberalizar dentro, reforzar lo público hacia fuera.
Citemos datos para que pueda conocer el Ministro, a saber:
1.- Los puestos de trabajo de la sociedad anónima son desempeñados indistintamente por funcionarios y por personal laboral, ello con miras, "bien intencionadamente", de que exista flexibilidad como empresa.
2.- Al existir funcionarios, que continúan manteniendo su relación jurídica administrativa a los sólos efectos personales, se hizo necesario determinar unos órganos, dentro de la sociedad anónima, con competencias administrativas y, ello es así porque la Ley dice: "las potestades administrativas atribuidas a las entidades públicas empresariales sólo pueden ser ejercidas por aquellos órganos de éstas a los que en sus estatutos se les asigne expresamente esta facultad"; justamente aquí radica la cuestión del tejemaneje de algún espavilado asesor, que vió su oportunidad para el enredo.
3.- Consecuencia de lo anterior, al tratarse de una Sociedad Anónima, se procedió conforme a la Ley de Sociedades Anónimas, otorgándose poderes notariales, en los cuales se dan competencias administrativas concretas a personas concretas, de manera que unos, tienen unas competencias y atribuciones y otros, otras distintas, pero solamente tienen competencias aquellos a quienes en los poderes notariales les fueron otorgadas. Al mismo tiempo, no existe la posibilidad de delegar dichas competencias y atribuciones por impedimento legal.
Conocido lo que antecede, es cuando el Ministro está en condiciones de utilizar tan sólo el sentido común y hacer cuentas para darse cuenta del enórme despilfarro injustificado de Correos y Telégrafos, en materia de personal, a saber:
Tienen atribuidas competencias y atribuciones administrativas, en materia de personal, el Director de Recursos Humanos y el Subdirector de Gestión de Personal a nivel central, para todo el ámbito de la empresa y, tienen competencias restingidas para asuntos de mero trámite puntual, los Directores Territoriales de Correos (licencias, permisos, sanciones hasta un límite, etcétera). En cada centro de trabajo, en cada sección, hay un responsable de equipo que trata directamente con el personal y, además de coordinar el trabajo ordinario, puede hacer de trasmisor directo, para hacer llegar solicitudes y demás incidencias a quienes tienen competencias y atribuciones así como, recibir las de éstos hacia los empleados, sirviéndose para casi todo, de la intranet que dá inmediatez a los trámites. Hasta aquí, todo es modélico.
El grave problema de Correos y Telégrafos, es el elevado número de camuflados ejerciendo puestos, cuyo único sentido es multiplicar actuaciones, retrasar y entorpecer el buen funcionamiento de la prestación del cometido principal, que no es otro que la distribución de cartas, paquetes, telegramas y demás productos habidos y por haber.
¿Existe realmente necesidad de otro Jefe de Recursos Humanos y otros mediadores en cada Zona Territorial de Correos, el cual carece de competencias y atribuciones administrativas?; ¿son necesarios otros intermediarios en cada provincia, que entorpecen a los jefes de equipo, de las secciones, en cada centro de trabajo?; ¿son necesarias otras figuras que, aparentemente están para coordinar a otro que, es quién hace realmente el trabajo?
NO, no son necesarios, sobran porque su labor consiste en cumplimentar un folio en el que trasmiten a otro, que también sobra, para que haga entrega a otro, de un escrito que le envía alguien con competencias y atribuciones. Muchos cargos innecesarios que, suman muchos euros de los ciudadanos día a día, mes a mes, año tras año. No son necesarios, porque el propio órgano con competencias, a través de la intranet puede hacer llegar su decisión al trasmisor directo (jefe de equipo) o, incluso al propio empleado directamente.
La cuestión, pasa por crear una estructura práctica, que haga posible las relaciones laborales con cercanía y con honradez, cumpliendo la ley y haciéndola cumplir. Ello en beneficio de los empleados y de la sociedad que quiere tener un referente público pero moderno, no un ente retrógado que en definitiva es lo que justifica su liberalización profunda, que bien podría esperar a momentos más oportunos.
Tras todo este aparente complejo desorden de personajes innecesarios, parece ser, se esconde una cúpula, asesorada por alguien que todo lo retuerce con el arte del tejemaneje, al margen de los responsables del Gobierno que, se tampan los ojos para no mirar.
Recientemente un medio de comunicación hablaba de ello, véase el Extraconfidencial.com.
¿A quién puede interesar? Sinceramente pienso y creo que a Pepe Blanco, esto, no puede gustarle.
Salvo mejor parecer
Desilusión, frustración y rabia, reflejan el estado de ánimo de las clases sociales más bajas de la sociedad española.
La mayoría de los votantes de izquierdas se preguntan: ¿Por qué no incluyeron en el paquete inicial a quienes más tienen?
Una vez más, pudiera ser que los ciudadanos estén más enfadados por las formas que por el fondo.
¿Son necesarias las medidas de ajuste?, si. ¿Son acertadas las medidas adoptadas?, en parte si.
Ayer, en un emotivo acto de entrega de premios Primero de Mayo, llevado a cabo por CCOO de Vigo, se notó tensión en el ambiente por distintas razones, todas ellas de profundo calado en los ideales. Uno de los galardonados que no pudo asistir, por razones obvias, el Magistrado Baltasar Garzón, centró gran parte de las intervenciones interrumpidas continuamente por la ovación y muestras de solidaridad y cariño de los presentes. De fondo, también cierto resentimiento por la decisión del Gobierno de adoptar medidas de ajuste económico, dirigidas de una manera contundente hacia sectores poco favorecidos de la sociedad, caso de los pensionistas. Entre los intervinientes en el acto, destaca la de un invitado venido de Madrid, en nombre del Secretario General de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, quién aludió a la muy probable posibilidad de una huelga general, intervención que recibió aprobación y aplausos.
El Gobierno, todavía debate la adopción de medidas que incluyan en el paquete, tarde, a las personas que tienen más capacidad económica. La duda siembra discordia y pasará una factura muy cara.
Nadie duda, de que las medidas drásticas adoptadas por el Presidente Zapatero, son una respuesta necesaria a la desconfianza internacional ante las previsiones fatalistas del déficit español. Aunque algunos, como el Partido Popular, se empeñen en dar la espalda en momentos clave para la economía española, sabemos, que todo es poco para evitar el pánico en los mercados y alejar las dudas sobre la estabilidad.
Las adversidades sobrevenidas, habrán de ser asumidas.
De todos es conocido que en la mesa tenemos, por más que nos pese, la discusión seria y sosegada sobre cuestiones de futuro a adoptar casi de forma inmediata, que por impopulares que resulten, por el bien común conviene afrontarlas, pero habrán de hacerse contando con sus destinatarios, amparados por el más exquisito respeto a los ciudadanos y especialmente a los votantes de un proyecto progresista. Retrasar la jubilación, congelar gastos superfluos, atajar el fraude fiscal, ¿por qué ocultarlo?
La competitividad y las prejubilaciones, aunque estas últimas suponen un gasto a evitar, no es menos cierto que en concretos sectores que están resultando improductivos, al estar sometidos a cambios coyunturales emanados de Directivas europeas, caso, entre otros, de empresas estatales de una considerable dimensión, como Correos y Telégrafos, en la cual, dado el gran número de funcionarios adscritos, permitiría una opción de reajuste de plantillas al tiempo de consolidarse empleo, haciéndose un canje de funcionarios, que han cotizado más de 30 años, por desempleados integrantes de sus propias listas de contratación, aplicándose un porcentaje de salidas que permita una estabilización de las plantillas y una reorganización de los efectivos, con vistas a la competitividad.
Mientras tanto, produce escalofríos, escuchar a la oposición del PP, manifestarse en pro de evitar las restricciones sociales. No podemos seguirles el juego, por esta parte sólo cabe decirle a Zapatero que responderemos con respeto, prudencia y contundencia.
Salvo mejor parecer
(Foto: Angel Luis Sierra en Kaosenlared.net)
Un año más se ha perdido la oportunidad de unidad sindical, cuando menos, coincidiendo con el primero de mayo.
Los tiempos invitan a plantearse plataformas sindicales estables, formadas por representantes de todas las organizaciones de trabajadores, donde se depuren diferencias y se ensalcen las coincidencias. Ayer he podido comprobar como en una misma Avenida de la ciudad de Vigo, se manifestaban guardando cierta distancia en el espacio, distintas formaciones sociales y políticas que terminaron haciendo su cierre diferenciadamente. Riqueza por diferentes, sin duda, pero ¿acaso no es un despilfarro que se queden sin fuerza las coincidencias?
En España, muchas trabajadoras y trabajadores prefieren delegar la interlocución de sus ideales y sus preferencias sociales a organizaciones llamadas minoritarias, porque les resultan más cercanas, sintiéndose más partícipes o porque las ven ciertamente eficaces. Todas las opciones son posibles pero, no debemos hacer tanto la vista gorda respecto de la teórica libertad de elección, dado que al final se convierte en una discriminación encubierta poco democrática y denunciada puntualmente por las autoridades internacionales.
Hace ya algún tiempo, tratábamos algo semejante en este sitio, bajo el título "Sindicato más representativo y libertad sindical", nos parábamos a hablar de la distribución por el Estado de los fondos de formación, discriminándose a las organizaciones "menos representativas" en favor de las "más representativas", cuestión que el propio Tribunal Supremo español, vino a considerar ilegal. Hacíamos hincapié entonces y recordamos ahora, respecto de la distinción entre organizaciones menos y más representativas, las palabras del Comité de Libertad Sindical de la OIT: “…la libertad de elección de los trabajadores puede quedar en entredicho, si la distinción entre sindicatos más representativos y los minoritarios equivale, o tiene como resultado el otorgamiento de privilegios que son susceptibles de influir indebidamente a los trabajadores en la elección de las organizaciones… Por consiguiente, esta distinción no debería tener por efecto que los sindicatos que no estén reconocidos como los más representativos sean privados de los medios esenciales para la defensa de los intereses profesionales de sus miembros para la organización de su gestión y de sus actividades, y para la formulación de sus programas, en conformidad con lo que dispone el Convenio núm. 87.” (Informe, caso núm. 1798 (España), párrafo 123).
En momentos en los que, está sobre la mesa la reforma laboral, no estaría de más, una firme aclaración pública, salida de las organizaciones menos representativas conjuntamente, de cuales son aquellas cuestiones legales, conseguidas y queridas por el conjunto de la ciudadanía, contempladas en la ley pero que, en la práctica influyen indebidamente a los trabajadores que eligen libremente una organización sindical llamada -menos representativa-, pues se les priva, en el día a día, de los medios esenciales para la defensa de los intereses profesionales de sus miembros, obligándoseles a recurrir con demasiada frecuencia a los Tribunales de Justicia para hacer valer derechos constitucionales. Sirva de ejemplo, la negativa de algunas empresas a consentir la legítima participación -con voz y sin voto-, en reuniones de comités de empresa y de órganos internos de la empresa en materia de seguridad y salud laboral a, aquellos delegados sindicales de organizaciones que no forman parte de los comités y que son "minoritarios" .
La oportunidad es buena, la ciudadanía sin duda alguna, tiene muchas cosas que decir distintas a las que plantean las organizaciones mayoritarias, ¿por qué no escuchar también al conjunto de las minoritarias?.
Salvo mejor parecer
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez