El Ministro de Fomento, posiblemente hizo vista gorda respecto de lo que pasa en la mayor empresa del Estado por el número de trabajadores.
Correos y Telégrafos, S.A. tiene 67.000 empleados, ahora que ha tomado la iniciativa, parece ser, de poner todo en su sitio, dentro de su Departamento, él, habrá de ser el primero en dar explicaciones a cuestiones muy elementales que, pueden traer consecuencias de gran calado. La salud de los trabajadores, el atropello a los derechos fundamentales.
En su ámbito, la prevención de riesgos ha sido y es cero.
En la prensa hoy, se resalta la situación de un trabajador que debe valerse de muletas al que la empresa, Correos, le denegó la baja por enfermedad, en contra del criterio de los médicos asistenciales y a quién le obliga, Correos, a repartir paquetes.
La cuestión se multiplica por todo el territorio del Estado, a saber:
-A otro empleado, le obliga la empresa a hacer carga y descarga sin que se tenga en cuenta su patología limitativa.
-Como ejemplo de gestión nefasta, por decisión de Correos, un empleado realiza tareas resultando incompatibles sus principales funciones del puesto de trabajo habitual, reconocido por la propia empresa en 2007, con limitación en la actividad habitual del 90%, con alta en concepto de -posible incapacidad permanente- desde el 2008, ejerciendo sólo el 10%, incluso menos, de las tareas habituales del puesto, sin finalizar el proceso, sin mediar intervención.
-Los cerebros de Correos, mantienen en reparto a pie a una persona, con secuelas de antecedente de accidente de trabajo en moto de Correos y que en la actualidad estaba de baja por otro accidente de trabajo en Correos, siendole retirada, por la empresa, la licencia por enfermedad.
-Otro empleado se ha accidentado en Correos, larga duración, en tareas de carga y descarga que no le corresponden a su puesto de trabajo, pero que se vio obligado a realizar al recibir una orden por escrito de un "encargado" que carece de competencias y atribuciones para dar ese tipo de órdenes, por suponer un modificación sustancial de condiciones laborales, en este caso en el ámbito administrativo.
-Asimismo, se ordenan cambios de circunstancias que requieren de condiciones físicas específicas, sin el más mínimo rigor, sin mediar ningún control.
- El médico que coordina desde Madrid la prevención de riesgos laborales de Correos, en todo el ámbito de la empresa, peninsular e insular, ejerce y "compatibiliza" como médico privado en su clínica en Madrid, en donde es susceptible atienda a empleados trabajadores y trabajadoras asociados a entidades colaboradoras de MUFACE, ejerce asimismo como asesor en materia de concesión de licencias por enfermedad en Correos y, para rizar más el rizo, forma parte de un "tribunal médico central", creado por la propia empresa Correos, para decidir retirar una baja por enfermedad, en contra del criterio de los médicos asistenciales de los trabajadores (médicos asistenciales pertenecientes a endidades colaboradoras de MUFACE, como aquella a la que él mismo también pertenece). La última conocida del referido -TRIBUNAL- (¿?), resultó ser que discrepan pero no dicen en qué, ni de qué, ni hacen mención a cual documentación médica poseen al respecto para discrepar de ella, ni de donde la han sacado. No contestan, tan sólo se limitan a decir que discrepan, que retiran la licencia y que el trabajador debe reincorporarse a su puesto, por considerar ellos a distancia que está apto para el trabajo. Esto ocurre en un Estado social y de derecho, se consiente gobernando un partido progresista
¡Un bache que le traerá consecuencias inesperadas a Pepe Blanco!, la cuerda romperá por donde no tiene previsto, no podrá decir que no conocía tales extremos.
Son muchas las ocasiones en las que hemos dicho que no se hacían bien las cosas en esta empresa, la cual tiene el cien por cien del capital propiedad del Estado. El control de su gestión le corresponde a quien ostenta el Gobierno en cada momento.
Hemos denunciado la malversación de fondos públicos y falsificación documental de personas que después de la fechoría fueron colocados en puestos de más responsabilidad y que siguen en la actualidad.
Hicimos
pública la tremenda torpeza de permitir durante años que personas sin atribuciones y sin competencias administrativas firmaran documentos administrativos, incluidas licencias por enfermedad, resultando ser algunos reincidentes de usurpación de atribuciones y falsificación documental. Hicimos mención a las contradicciones y mentiras, nada menos que del Subdirector de Gestión de Personal. Sacamos a la luz papeles en los que el actual Presidente de Correos, Don Sixto Heredia reconoce expresamente que, los sevicios médicos de Correos de Pontevedra, han operado durante años, sin poseer autorización administrativa, "...es cierto que los servicios médicos de Correos de Pontevedra carecen en la actualidad de autorización administrativa de funcionamiento", dijo en febrero de 2009.
¿Grave, no?.
Con la llegada del nuevo Ministro, Pepe Blanco, se nombró un nuevo Director de Recursos Humanos, el Sr. Pérez Capitán, algunos, no todos, pusimos las esperanzas en alguien que habiendo sido presentado como especialista en prevención de riesgos laborales, daría solución al desaguisado existente en la gran empresa del Estado. ¡No ha habido suerte!
La situación ha empeorado, el flamante "Director de Recursos Humanos" ha resultado ser humo.
El "especialista" ha hecho una reestructuración en materia de Prevención que resulta ser más de lo mismo, un organigrama sin contenido real en los centros de trabajo, un reparto de libros para formación a distancia que consiste en. "Léase eso, conteste el test adjunto y recuerde que de no hacerlo se le puede sancionar, conforme a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales..."
Años y años sin cumplir la normativa sobre Salud Laboral y ahora, de un plumazo, en plan chulesco le quiere dar carpetazo, con la lectura de un librillo genérico que no se adapta a las condiciones especificas de los puestos de trabajo, advirtiendo y amenazando de sanción conforme a la Ley que ellos incumplen.
El Sr. Capitán es un mago de la prevención de riesgos laborales, decían poco los que le catalogaron de especialista en tal materia, se quedaron cortas sus propias afirmaciones en diversos foros e incluso en sus escritos. ¡Como cambian las cosas cuando uno se pasa al otro lado!, ¿verdad?. Son algunos, capaces de cargarse todo el valor invertido, para intentar sacarse del medio un problema muy gordo, de mucha envergadura, que trata de la salud de muchos miles de personas.
El Tribunal Superior de Justicia de Valencia se lamenta, en una sentencia, que exista tanto fraude en una empresa del Estado, refiriéndose a Correos y Telégrafos, que se está viendo obligada a indemnizar a muchos trabajadores y trabajadoras contratadas, por incumplimiento del derecho constitucional de igualdad.
Lo dicho, Pepe Blanco tiene un bache en Correos, un agujero en materia de salud de los trabajadores.
Salvo mejor parecer
Todo va cogiendo un color y este está resultando ser sano, ello es así por más que algunos se empeñen en hacerlo ver todo negro, insalubre y perdido.
La oposición en su ánimo de mantener tensa la cuerda se ha metido en un callejón sin salida, sin mensaje cara a un compromiso con la solución de los problemas reales que vive el país, dando una imagen de tosca prepotencia que no es bien vista por los ciudadanos, incluso por los de derechas de toda la vida.
El problema de fondo que, desde este humilde lugar se viene manifestando con insistencia, no es otro que la lentitud con que lleva a cabo las medidas el Presidente del Gobierno.
Decía al acabar enero: "Las cuestiones internas del país, en momentos tan especiales de la negociación social, adolecen de cierta seriedad en lo que a los gobernantes se refiere, quienes se limitan a dar pinchazos, antes icluso, de que los interlocutores hagan sus planteamientos básicos, para iniciar el debate, entre los que serán en definitiva los destinatarios de la negociación. Un juego peligroso, que podría provocar un reacción no deseada con consecuencias nefastas para el partido que obstenta el liderazgo del Estado".
Dicho y hecho, la reacción ha sido rotunda; los ciudadanos no estan conformes con una ampliación de la edad de jubilación y mucho menos con la ampliación del período mínimo de cotización.
A los sindicatos mayoritarios, que han estado ciertamente dormidos durante un largo período, ahora, todavía se les ve lentos, no en plantar cara, que si lo están haciendo con mucha
cordura y madurez, sino en el mensaje poco claro que están haciendo llegar a los trabajadores, temerosos estos ante una difícil situación que no acaba de mostrar su punto final, ante un panorama político lleno de incertidumbre en parte real, en parte provocada por la insolidaridad de cierto sector económico y, sobretodo, ante la nefasta posición adoptada por el Partido Popular que está queriendo trasmitir a la sociedad, la idea de que habrá de ser el Gobierno en solitario quién de una salida a la crisis económica, como si éste fuera el único causante de la misma. La táctica es errónea.
Mientras tanto, aunque lento, el Gobierno si va poniendo ladrillo sobre ladrillo para construir un resistente muro y eso no puede negarse.
La figura de Pepe Blanco, Ministro de Fomento, es clave en momentos en los que parte de la plantilla, con el Presidente al frente, debe estar pendiente también de los quehaceres en la Unión Europea y lo es, porque la ciudadanía empieza a considerarlo como persona grata al margen de su representación política y lo es, también, porque es el Vicesecretario General del Partido Socialista Obrero Español.
La criticada, no sin razón, Comisión para lograr un pacto de Estado contra la crisis, dejaría de serlo tanto, si fuera otro el ritmo, menos lento, más dinámico y claro, transparente.
Salvo mejor parecer
Jueves, 16 de febrero
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo