Los últimos días hemos sido testigos de las declaraciones de miembros del Gobierno referentes a la posibilidad de una regulación de las prestaciones de Seguridad Social, "más acorde con los tiempos", así dicen quienes en bajito para no alterar los ánimos, anticipan que, si bien las pensiones existentes no sufrirán cambios, las que se generen de futuro no se parecerán en nada.
Y por ahí también se va diciendo que, según las circunstancias y la situación del o de la beneficiaria, se percibiría durante un período concreto de tiempo o incluso en un sólo pago. Se hace hincapié en que se reforzarán las pensiones de orfandad.
No obstante, ante la presión de los curiosos, se insiste en que no desaparecerán las pensiones de viudedad que disfrutan actualmente sus beneficiarios, pues se trata de un estudio sobre aquellas que se generen en un futuro.
Los datos del crecimiento del paro y la pérdida de ingresos en las arcas de la Seguridad Social, son el telón de fondo para una reforma que podría dañar los intereses de quienes nada tienen que ver con la crisis y que, de una manera diferida podrían pagar el pato a la hora del cálculo de sus pensiones de jubilación o, en las pensiones de sus beneficiarios. Ello a pesar de haber sido los que contribuyeron a hacer posible que existan prestaciones sociales no contributivas y otros subsidios de cariz político, a costa del trabajo.
El permanente anuncio de que no se dañarán los intereses de la clase trabajadora, habrá de hacerse también respecto de la expectativa de quienes llevan mucho tiempo tejiéndose un porvenir, aun a pesar de los insolidarios y desleales.
La transformación que el Gobierno está haciendo en todos los ámbitos, supondrá a medio plazo un verdadero cambio de cultura. Esperemos que para bien.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo