Como sabemos, han sido muchos años los que han estado sin un sistema de Prevención de Riesgos conforme a la normativa, en Correos y Telégrafos. La llegada al Ministerio de Fomento de José Blanco, junto con las denuncias reiteradas y fundadas sobre el tema, llegándose a situaciones de una verdadera delincuencia encubierta, trajeron consigo que al nombrar un nuevo Director de Recursos Humanos, se optara por un perfil conocedor de la Salud Laboral.
Luis Pérez Capitán, posiblemente no sin dificultades, ha ido haciendo encajes para conformar un Servicio de Prevención Propio en la Sociedad Anónima, después de catorce años de la entrada en vigor de la Ley y, también después del abusivo mangoneo que se han traido hora tras hora, día tras día, mes tras mes, año tras año, el equipo responsable de estos menesteres y que continúan, a saber ¿por qué? en el área de personal.
La Revista ABRECARTAS (de los empleados de Correos), abre los ojos a quienes hasta ahora no se habían dado cuenta del gigantesco engaño a que nos tenían sometidos los gestores de la empresa, alguno de ellos todavía en medio, quizás a punto de recibir el empujón que le ponga en donde deba estar, lejos del calor de las personas, al no haber conseguido él mismo, mantener una altura mínima de gestión.
Y digo que abre los ojos, mostrando el engaño, al poder leer atónitos todos, que algunos quieren celebrar nada menos que DIEZ AÑOS DE PREVENCIÓN, en un intento absurdo por dar a entender que esto que ahora se hace no es nuevo, sino que proviene de la gran gestión en materia de salud laboral y prevención llevada a cabo por los que no tienen talento, siquiera para disponer de la elemental HISTORIA CLINICO-LABORAL de los empleados. A todos ellos, la más sincera repulsa y solicitud de que por dignidad se vayan, dejando a los que saben, hacer las cosas conforme a la Ley.
¿Intentan tapar?
No son diez años de Prevención, son realmente CATORCE sin ella, desde el 10 de noviembre de 1995, fecha de entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales sin que en Correos se haya hecho lo que la propia norma establece. Razón suficiente para el cese inmediato de impostores, una vez se han tomado las primeras medidas decentes, para la salvaguarda y el control de la salud de los empleados de la Sociedad Estatal.
Las cosas pueden cambiar con los nombramientos nuevos, no ha sido otro el motivo de la elección de Luis Pérez Capitán. Otra cosa distinta es, ¿qué hacer con los muermos encasillados en el pasado?
Y, si alguna prueba puede resultar de peso, véase la intervención decepcionante, frustrante y descorazonadora, de la Médica de Correos de Pontevedra que a fecha 20 de julio de 2006 dijo por escrito:
"Hasta la fecha, en Correos se ha constituido un solo Servicio de Prevención Central (en el Centro Directivo), del que yo no formo parte, de lo que puede deducir cuáles son mis competencias y cuáles no"
No tiene desperdicio, ¿verdad?
Al decir la licenciada en medicina NO PERTENECER al Servicio de Prevención, asume que en la práctica las tareas preventivas y de salud de los trabajadores en su ámbito (provincia de Pontevedra) no han sido tratadas y que, por tanto no ha cumplido con su reponsabilidad.
Al decir, "...de lo que puede deducir cuáles son mis competencias y cuáles no" se aparta de toda competencia en materia de prevención, de todo lo que suponga haber actuado en la evitación del daño que el trabajo ha ocasionado a muchos empleados de Correos, causándose enfermedad profesional y a muchos también de los cuales, se les mantiene en situación espectante a lo largo de años, todo por no adoptar medidas preventivas en su momento y con posterioridad correctoras o de apartarles definitivamente del origen de la patología.
¡Dejación de funciones!
No podemos olvidar que esta médica, ha elaborado y elabora informes médicos, que remite sin autorización ni consentimiento expreso, a espaldas de los interesados (trabajadores) sobre los que informa, a terceros tales como el EVI, en materia de jubilación por incapacidad, aludiendo a cuestiones de adaptación del puesto a la patología, ¿cómo lo hará?, ¿quién se lo permite?
Si uno piensa fríamente en todo esto, llega facilmente a la conclusión de que aquí pasa algo, los menos desconfiados creen que las jubilaciones por incapacidad que realiza la propia sociedad anónima tienen algo raro.
Es prueba también de peso, las alegaciones del actual coordinador del Servicio de Prevención Propio de Correos que en fecha 24.07.2007, salida 298 dijo:
"...y le informo que Dª Mª C. M. del C., Jefa de los Servicios Médicos de Pontevedra, forma parte del Servicio de Prevención de Riesgos de Correos, conforme a lo estipulado en el R.D. 39/1997, disposiciones adicionales 2ª y 3ª" (sic), justamente lo contrario que vino en decir ella.
¿Juegan límpio en materia de salud laboral?
Salvo mejor parecer
Son muchos los que piensan que el Partido Socialista acertó nombrando a Pepe Blanco Ministro. La cuestión en principio podría suponer una simple frase, salvo cuando nos ponemos a hacer un breve repaso sobre su actuación en el escaso tiempo que lleva al frente de un Departamento complicado, donde los haya. Es entonces cuando vemos su eficacia política que debería ahora, cuanto antes, traducirse en eficacia técnica.
Importante resaltar que, entre quienes destacan tal acierto están líderes de la oposición estatal, no de la gallega por supuesto y, quienes están avalados por un buen número de votos, tales como Don Alberto Núñez Feijoo presidente de Galicia.
Resulta imprescindible que, sin mirar para otro lado, empiece a notarse el aspecto tangible que no es otro que la gestión directa. Una manera de que los desencantados de la izquierda gallega, hartos de experimentos de colores, pudieran simpatizar con una manera de hacer las cosas, que compagine, a las claras, política y gestión.
El juego de palabras que surge cuando los periodistas preguntan, al Secretario General del PSdeG-PSOE, sobre la posibilidad de coexistencia de un líder del partido junto a un candidato distinto a la Xunta de Galicia, hace que los no militantes, con pensamiento de izquierda levanten la ceja planteándose dicha posibilidad como atractiva, tras lo cual viene la disyuntiva de siempre, ¡qué pena no abran las ventanas y dejen entrar corrientes!
Salvo mejor parecer
Ver a los líderes sindicales metidos en harina, haciendo planteamientos concretos y firmes, no puede menos que producirnos alegría. El pasotismo injustificado de los últimos tiempos causaba decepción; por contra, el posicionamiento valiente de Cándido Méndez ante el líder de los empresarios Gerardo Díaz Ferrán más proclive ahora a escuchar o, las propuestas cabales y certeras de Ignacio Fernández Toxo, permiten respirar hondo, más motivados ante un tiempo nuevo con visos de renovación.
Por fin, despierta la inquietud realista por dar verdadera solución a los problemas del mercado de trabajo, en conjunción con los cambios de cultura, ya sean referidos a las modalidades de empleo al uso, ya lo sean al modelo productivo propiamente dicho.
El anuncio, a modo de señuelo, planteado por la Vicepresidenta Elena Salgado, sobre la implantación de modelos normativos de otros países, en materia de contratación parcial, ha abierto un debate necesario, respecto de la busqueda de soluciones, con la acertada plática sosegada a que nos tiene acostumbrados la Ministra económica.
Un cambio de cultura, necesario sin duda alguna, habrá de ser precedido de un cambio normativo que haga posible la consolidación de los acuerdos al tiempo que marque de manera clara la transitoriedad de otras medidas. Es por tanto, llegado el momento de plantearse la tan manida reforma laboral, basada en un objetivo de modernidad en las relaciones laborales y como pilar de la reforma de modelo productivo, sin obviar la adecuada protección de los derechos de los trabajadores. Hacer una improvisación podría no tener las consecuencias deseadas, deben por tanto adoptarse medidas jurídicas bien consensuadas, incluso profesionalmente, contando con expertos laboralistas en su confección y en su puesta en práctica para ser certeros.
En los últimos años, ha habido una especialización concienzuda en la contratación temporal, quizás basada en la incertidumbre del empresariado frente a la indemnización por despido que consideran rígida y cara, aunque en realidad no resulte serlo tanto. Ahora bien, al lado de esa realidad existe otra, llamativa y casi incomprensible, de la que se habla poco por considerarse normal, se trata del sector público, también centrado en la contratación temporal, disponiendo de grandes bolsas de contratación para cubrir vacantes, vacaciones, excesos productivos y un largo etcétera de modalidades contractuales, adoptadas incluso por la propia Administración Pública.
Existen en el sector público empresarial varios ejemplos, empresas como Correos y Telégrafos con una plantilla ciertamente amplia, del orden de los 67.000 empleados actualmente, entre los que excepcionalmente también hay funcionarios públicos; empresa que cuenta con bolsas de contratación temporal y de fijos discontinuos también de consideración. Dada la situación actual, en la que se impone un cambio de cultura en diversas lineas del espectro laboral y empresarial, no estaría de más plantearse la posibilidad de un relevo generacional en las plantillas de estas empresas de titularidad pública y con capital integro del Estado; una manera de dar ejemplo, siendo los primeros en dar el paso renovador. La jubilación de 15.000 funcionarios en Correos que hayan cotizado lo suficiente para la percepción del cien por ciento de su pensión, a cambio del empleo de otros tantos empleados temporales que actualmente componen las bolsas de empleo eventual que disponen de preparación profesional, supondría una cualificada opción, tanto desde la perspectiva laboral como desde la económica.
Otro área, en la que resultaría interesante el cambio de cultura, referido a la prestación parcial de servicios, podría darse en el ámbito de cierto perfíl de los autónomos, dado que, en algunas actividades, previa la regulación al efecto de compatibilidades concretas respecto de la percepción de desempleo o, de pensiones, se abriría un filón de trabajo por cuenta propia que, al mismo tiempo cotizara parcialmente por la actividad desarrollada.
Los sindicatos y la patronal tienen la palabra.
Salvo mejor parecer
Produce ciertamente estupor, comprobar día tras día, como quienes peor llevan las cuestiones de las relaciones laborales, resultan ser los mismos que aparecen premiados por su dedicación de excelencia en el tratamiento de sus trabajadores o, forman parte de foros tan importantes como la RED DEL PACTO MUNDIAL DE NACIONES UNIDAS basado en los 10 principios:
1.- Las empresas y los derechos humanos
2.- Vulneración de los derechos humanos
3.- Las empresas y la libertad de asociación
4.- Las empresas y el trabajo forzoso y coacción
5.- Erradicación del trabajo infantil
6.- La discriminización en el empleo
7.- Las empresas y el medio ambiente
8.- Iniciativas para el respeto medioambiental
9.- Difusión de las tecnologías ecológicas
10.- Las empresas y la corrupción, la extorsión y el soborno.
Una llamada de una colega me hace llegar su sorpresa por haberse enterado que la Sociedad Anónima Estatal Correos y Telégrafos, es socia integrante de esa Red del Pacto Mundial. En su conversación decía llevarse las manos a la cabeza, al comprobar como una empresa de estas características y sabedores todos, mucha gente, de sus practicas empresariales para con sus empleados, pueda taparse tras una asociación que sigue los principios de las Naciones Unidas.
Hace sentir pena, sí, rubor por la cantidad de letra vertida en asociaciones de caracter mundial que se amparan en el cumplimiento de los más puros deseos del bien común. Pero, lo importante de todo, resulta que no es Correos y Telégrafos quien hace prácticas contrarias a los derechos humanos, son sus gestores, son quienes están apoyados, nombrados, consentidos por organizaciones políticas que representan a los ciudadanos.
Inmediatamente nos han venido a la memoria resoluciones recientes del Tribunal Supremo español, referentes a Correos y Telégrafos, SAE, sobre el trato discriminatorio con sus empleados al aplicar, la empresa, normas contrarias al principio constitucional de igualdad, comentado en su día
Como desarrollo de los 10 principios, la Red española del PACTO MUNDIAL DE NACIONES UNIDAS, menciona:
Discriminación – Directa e indirecta
La discriminación puede producirse de variadas maneras, tanto en el momento de acceder al empleo como en el propio tratamiento dispensado a los empleados una vez incorporados a sus puestos.
Puede ser directa, cuando las leyes, normas o prácticas citan explicitamente una razón como el sexo o la raza para denegar igualdad de oportunidades. Lo más común es que la discriminación se realice de forma indirecta y que surja cuando las reglas o prácticas tienen apariencia de realizarse con neutralidad cuando, de hecho, conduce a exclusión.
Esta discriminación indirecta a menudo existe de manera informal en las actitudes y en las prácticas y si no se combate puede llegar a perpetuarse en las organizaciones. La discriminación también puede tener raíces culturales que demanden un acercamiento individual más específico. (sic)
Es también base para la Red del Pacto Mundial, como mínimo, que las empresas deben esforzarse por garantizar que sus actividades se llevan a cabo de acuerdo con la legalidad vigente en el país en el que desarrollan su actividad. Y lo es asimismo, el desarrollo higiénico-sanitario y de seguridad en el trabajo.
Se dijo todo, pero los cambios y los ajustes han sido pocos. Los responsables políticos se limitan al protocolo, al conducto reglamentario. Cuando deciden hacer algo, para investigar un robo, le preguntan al ladrón, para conocer de una irregularidad se dirigen al infractor, ¿qué respuesta esperan?. ¿Quieren que pensemos que no les interesa erradicar el germen podrido?
En Correos y Telégrafos, sus gestores, durante años han tenido abandonada la salud y la seguridad laboral. Mienten quienes dicen que son diez años de prevención (revista de Correos, abrecartas nº 46),les retamos a demostrarlo decentemente. Carecen ahora mismo de la historia clínico-laboral de sus empleados [artículo 37.3c) del Reglamento de los Servicios de Prevención], cuestión elemental y básica para quien pretenda aparentar cuando menos una dedicación sencilla a la prevención. Cuando se les ha pedido dicha historia clínica por las autoridades, intentaron fingir tenerla, hasta que se vieron abocados a reconocer no tenerla, lo cual significa no haber hecho absolutamente nada, en materia de Prevención de Riesgos Laborales y, denotan mala fe.
No son buenas las mentiras para llevar a buen fin una empresa del Estado. No es cierto que los gestores de Correos y Telégrafos hayan hecho bien las cosas en materia de salud y prevención de riesgos laborales.
Es ahora, justo ahora, desde el actual gobierno socialista con Pepe Blanco al frente, cuando se han dado los primeros pasos, no suficientes. Es menester pedir cuentas a quienes han hecho una escandalosa dejación de funciones en esta materia y, llamarles mentirosos y falsos a los que dicen que lo que ahora se hace es parte de lo que se venía haciendo, eso no es verdad, todos, que somos muchos, lo sabemos.
Al lado de todo deben cumplirse,cuando menos, los principios constitucionales. Zapatero ha dado mucha ilusión, no debe permitir bajo ningún concepto, que asome la posibilidad de perderla.
Se ha denunciado hasta el cansancio, la reincidencia delictiva de personas que habían sido penadas por los tribunales, al haber malversado fondos y falsificar documentos públicos. Personas que siguen en medio de todo.
¿Es tan díficil erradicar un cancer tan sucio?
Jueves, 16 de febrero
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo