José Blanco ha soltado la liebre para que los galgos la sigan raudos, concentradamente.
Los empresarios, en este agosto noticioso, han dicho a la opinión pública que tienen interés en llegar a acuerdos, quizá se sienten a la mesa más moderados, ya de vuelta del descanso estival y ante unas perspectivas muy claras de como pueden ir las cosas.
El Ministro de Fomento que está actuando tal cual un Vicepresidente del Gobierno en período vacacional, inteligente y sagazmente saca una baraja nueva, para que los jugadores centren sus estrategias políticas, sociales y empresariales sin ambages.
Salen así a relucir, forzadamente en el debate previo, cuestiones como la posible eliminación de la deducción universal de 400 euros en el IRPF, cuestión esta criticada como de rídicula por quienes aparentemente todo les vale con tal de desacreditar pero que, suponen una reducción de ingresos para el Estado, del orden de los 4.000 millones de euros, que es mucho dinero si está en circulación y que el Gobierno puso en la mano de los ciudadanos. Otro asunto que está dando que hablar es el posible
incremento en el gravamen del IRPF para las rentas más altas, cuestión que la Vicepresidenta económica, Doña Elena Salgado, considera pecata minuta dado que los grandes no pagan sus impuestos vía IRPF; no obstante, otras fuentes señalan que el 17% de los recursos en este concepto, lo aportan quienes cobran más de 150.000 euros. Se barajan otros aspectos como la eliminación de la deducción por compra de vivienda para el año 2011 o, suprimir la ayuda de 2.500 euros por nacimiento de hijo para las rentas medias-altas, todas ellas suponen medidas de ajuste y de aportación de los contribuyentes trabajadores con mejor poder adquisitivo.
A todo lo anterior, José Blanco, añade la guinda de mantener niveles de contención en los salarios públicos; cuestión de suma relevancia y muy acertada, siempre que exista la cabal opción de no permitir se produzca una vuelta a la pérdida de poder adquisitivo de los empleados del estado, lo cual es malo para todos.
Calificaría yo humildemente de cuerda y juiciosa la actitud sosegada y comedida del Vicesecretario General del PSOE, José Blanco López, en sus intervenciones de los últimos días. Contrariamente a las críticas, quizás poco pensadas de la oposición, la aportación del Ministro de Fomento es un claro mensaje político serio, que pone sobre el tapete una serie de cuestiones que antes de ser criticadas precipitadamente invitan a la reflexión, ofreciendo la oportunidad de aportar posturas y soluciones. El Partido Popular tiene ahora la oportunidad de manifestar ante la opinión pública cual es su modelo para hacer frente a la crisis económica actual, en las condiciones de ahora mismo; los parlamentarios en general pueden poner y quitar argumentos conducentes al diálogo y la concertación política; las fuerzas sociales han de marcar sus límites en la negociación; una oportunidad de oro para el empresariado, que puede demostrar su capacidad solidaria con el Estado en crisis.
Pepe Blanco posiblemente esté acertado.
Salvo mejor parecer
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baldo leyendo los titulares, solo se me vienen a la cabeza, tus grandes faustos en el palacio de cibeles, cuando en otros tiempos, erguias como nadie los vasos onde rok con el señor Palacin. esta claro que la morriña no solo la recuperan los gallegos en epoca electoral, los miembros del sindicato centenario, enchidos de chivas, aunque trasfugas en ocasiones, que hay de lo mio, vuelven siempre al redil, deja que se defiendan solos, caballero, blanco y sayagues. es de sabios rectificar o corregir e incluso ser subjetivo.
Viernes, 17 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla