Menuda la que está montada, al margen de lo de las narices de la princesa o el pelo de José Bono, algunos ministros de Zapatero, han soltado lastre para que los del patio se pongan a calentar el ambiente, que ya está bien de vacaciones.
Nueva ley del aborto, algunos al borde del ataque de nervios, no les llegaba con lo que teníamos que vienen estos y se la dan con una nueva ley. Para otros ya era hora, en los países donde la cuestión del aborto es menos rígida, no se dan precisamente más abortos, dicen.
Un estudio revela que en las Comunidades Autónomas donde hay más funcionarios, existe menos empleo y viceversa, hay más trabajo donde menos empleados públicos.
Se anuncia que puede adquirirse un título de formación profesional con tres años de práctica en el trabajo; es llamativo el asunto e incluso podría afirmarse que arriesgado y precipitado. Pretender que se pueda alcanzar un título por la única vía del trabajo, no es justo para nadie. No cabe duda de que, es necesario valorar el trabajo, dando incentivos, certificando la experiencia, pero no es bueno dar pasos hacia atrás, la especialización y el estudio son necesarios, es el Estado el responsable de que sus ciudadanos alcancen una formación académica mínima adecuada, que la formación profesional reglada se acerque debidamente al mundo del trabajo, conjugando el estudio y el trabajo. Una cosa es valorar la profesionalidad de quien lleva años ejerciendo una profesión, incluso careciendo de título; otra bien distinta, es pretender que con tres años de trabajo se equipare a un título académico. La cuestión pasa por aclarar bien los enunciados, centrarse en lo que se quiere, que sin duda habrá de venir a ser una urgente adecuación de la formación profesional, de manera formal, aunando ambos conceptos.
En Cataluña, algunas voces hablan de "bloquear el presupuesto del Estado", y esto puede traer miga.
En el ambiente se respira una reactivación, de lo sociolaboral, en los últimos años ciertamente adormecido.
La Ministra de Fomento, Doña Magdalena Alvarez con sus desafortunadas manifestaciones, vino como a responsabilizar a los trabajadores de Spanair, en el asunto de la catástrofe de Barajas. Cosa grave, que no debiera hacer ningún partido, menos si cabe un partido que gobierna, no digamos ya el propio Gobierno, más grave aún que el Sr. Presidente no diga, de momento, nada al respecto.
Celestino Corbacho, en nombre del Gobierno, que dirige Zapatero, anuncia medidas agresivas en materia de inmigración. Las organizaciones sociales y políticas de izquierdas, en cuyas filas hay seguidores y militantes que en las últimas elecciones generales cedieron su voto como útil en favor del PSoE, se sienten traicionados, notan un fallo directo de Zapatero. Estas traiciones se pagan, dejan mal sabor de boca, desilusionan tanto o más que lo de haber visto como no se afrontó la situación de crisis con claridad, con calma ante la verdad. Todos coinciden en advertir del riesgo de un efecto contrario, pues los inmigrantes no son culpables de la crisis y suponen una buena fuente de ingresos a las arcas de la Seguridad Social, además de estar ocupando empleos que no quieren los ciudadanos del país siquiera en crisis; podría en consecuencia suponer una vuelta a la irregularidad y el descontrol. SOS Racismo va más allá y afirma que este tipo de políticas fomentan la intervención de las mafias.
El debate está servido. Mientras tanto el mundo parece tomar una dirección más plural, la nueva generación que muchos llaman "milenaria" es menos xenófoba, multiracial.
Don José Luis Rodriguez Zapatero, no debería esconder la mano que ha de tender a quienes le han dado su confianza y que continúan confiando en él, de momento.
Las cosas van bien, si se sigue simplemente gobernando, no se trata de buscar culpables.
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La Ministra de Fomento no gusta ni a la derecha ni a la izquierda y ,sinceramente,creo que ademas de no satisfacer a quienes votaron a su partido tampoco es un tecnico competente.No entiendo como puede responsabilizar,sin rigor tecnico,a los trabajadores de Spanair cuando todavia las investigaciones estan en marcha.Estara,como siempre,esconder la cabeza bajo el ala y que sea la parte mas fragil la que pague el pato de la posible responsabilidad de la empresa y de la falta de un mayor control por parte del Ministerio de Fomento sobre las Compa;ias de vuelo y,en concreto,sobre los requisitos en aviones que siguen circulamdo a partir de que tienen una antiguedad,que deberian tener unos controles mas periodicos y estrictos.Pero aventurar que son los trabajadores que la empresa utiliza para reducir costes y realizan varias funciones y muchas veces estan bajo minimos es patetico y dice nada a favor de esta Ministra de que bien podria estar en un gobierno del PP. y no lo haria mejor.El gobi...
Desafortunadas,cuando menos,las manifestaciones de la Ministra de Fomento de responsabilizar a los empleados de la compañia Spanair de la catastrofe de Barajas.Trabajadores que trabajan,muchas veces,bajo minimos recursos,y realizando varias funciones casi al mismo tiempo,con premura;solo se `puede entender esto por la intencion de ahorro que tiene la empresa en aras de rebajar costes.Es indudable que esto siempre va a traer consecuencias,desde menos calidad en el servicio,hasta problemas que se pudieran dar como consecuencia de rebajar la calidad de los controles previo vuelo de los aviones.No pueden seguir primando criterios de rentabilidad y recorte de costes para garantizar y aumentar los ingresos economicos de la compañia.Estan en juego: 1ºla vida de los usuarios,2ºel coste final de tales acciones,y 3ºla supervivencia de la propia empresa en un mercado en continuo desarollo y competencia.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez