Oí hablar de ella pero no la había visto, desde luego la capa lucida por el Cardenal Cañizares se las trae, nada menos que 5 metros mide el trapito. El acto se celebró en una capilla que pertenece al Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote en Garcipliano, Florencia; esta congregación, junto con otras, pretende la restauración de la Iglesia anterior al Concilio Vaticano II. Para algunos críticos cristianos, es una exageración que contrasta con el concepto propio de cristianismo, pero lo que si es cierto, es que al Cardenal se le ve muy contento, es de suponer que previamente pudo comprobar lo guapo que estaba y, no menos satisfacción le ha tenido que producir el trato de reverencia que le otorgaron en Villa Marcelli.
¡Claro!, estas salidas de tiesto dejan en muy mal lugar a la iglesia católica, que parece separarse cada día más de la realidad del mundo; del suyo para más INRI, pues muchos de sus propios se sienten avergonzados y escandalizados de ciertas actitudes.
Domingo, 27 de mayo
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez