Cuando sabemos que hay empresarios que emplean a trabajadores con contratos de cuatro horas y les exigen la realización de 8 o 12 horas efectivas, estamos siendo de alguna manera cómplices; sabemos esto, pero nos consolamos pensando o diciendo en voz alta que poco importa porque, el pobre o la pobre trabajadora, al menos tiene un trabajo y seguramente le estén pagando dinero a mayores, aunque no conste a la vista.
Mal vamos, pues son tiempos en los que, precisamente muchos empresarios no están siendo -precisamente- solidarios, pidiendo esfuerzo a todo el que se mueve, solicitando ayudas oficiales, arremetiendo contra empleados públicos y quejándose de los costes laborales o de los impuestos. Cuando digo muchos, lógicamente, no me estoy refiriendo a todos, pero los que dan la espalda, quizás necesitaran una inspección para comprobar el abuso en la contratación y de ser así, hacerle pagar caro su cinismo.
¿Acaso el número de horas que el empresario insolidario no cotiza por la trabajadora o el trabajador, no resulta ser también dinero de todos?
No estamos siendo conscientes de que, además de no pagar por el servicio que recibe, se lucra de los beneficios que la normativa bondadosa pro-crisis le está otorgando, lucro que sale de las arcas de todos y a las que el insolidario empresario, no contribuye.
El cinismo llega incluso más allá de los pequeños y medianos empresarios defraudadores pues, hartos de oír frases hechas de políticos que también se las dan de comprometidos, podemos amanecer leyendo alguna noticia que nos informa de que la Xunta de Galicia no está por la labor de apoyar con inversión o avalando una inyección económica a un Astillero de Vigo; o sorprendernos al leer otra, que traslada las manifestaciones del Presidente de los Empresarios de la provincia de Pontevedra quien dice a los Sindicatos del naval, -a ver qué tornillos tirarán en las calles cuando esto se acabe-, no obstante no plantea la posibilidad de pedir inversión para los astilleros, tampoco se le ve apoyando la reivindicación también, ante el propio gobierno de Galicia, conducente a una solución por vía de la inversión o de un aval, como muy acertadamente le plantean los representantes de los trabajadores.
Aquellos insolidarios empresarios que se permiten explotar y robar horas, a camareras y auxiliares en cafeterías o restaurantes, entre otras actividades, son la manifestación exterior y básica del gran cinismo de cierta clase empresarial, que por otra parte estudian la posibilidad de inversión en entidades financieras.
Aunque los menos, hay otra clase de empresarios que quizá sean el tímido inicio de una nueva clase empresarial comprometida, que sí es posible.
Salvo mejor parecer
Baldo
Bueno, pues ya se han constituido prácticamente todas las corporaciones municipales y, queda
ahora tan solo esperar a que todo sea lo mismo, con nuevas caras en la gran mayoría de los ayuntamientos españoles. Los ciudadanos se han puesto la pila y han querido que, de momento, se vayan muchos socialistas de aquellos gobiernos que están cerca de los hogares, con la esperanza puesta en que, las promesas de cambio de los populares, sean ciertas y, en consecuencia, generarán confianza para el definitivo cambio en el ámbito del Estado. Es, una clara salida desesperada, pues de antemano todos intuyen, que la derecha, con sus propios discursos, ofrecen más de lo mismo, incluso anticipan males mayores.
Lo que si es cierto, es que, cada vez son más los españoles que consideran iguales las políticas que defiende el PSOE y el PP, porque las diferencias que, realmente existen en los programas, desaparecen en la práctica diaria. Don José Luis Rodríguez Zapatero, se presentó a unas elecciones generales con un programa que no ha cumplido y, si bien en un principio hizo una política dirigida a sus bases electorales, de pronto dejó de hacerlo, sumiéndose en un inaceptable neoliberalismo, bajo el pretexto de "me cueste lo que me cueste" aunque son otros quienes, realmente, han de correr con dicho coste.
Todos hemos visto, en los últimos años, en el ámbito local, como, conocidos militantes socialistas, integrantes de las asambleas y fieles colaboradores de lo municipal, se fueron quedando sin voz, han dejado de ser necesarios, debiendo asumir, sin rechistar, las decisiones que le marcan los autoritarios dirigentes de su propio partido. Hemos visto también, lo sucedido con la que pretendió ser candidata en primarias, Carma Chacón, que poco menos resultó escaldada previo a su toma pública de postura, antes de oír la voz de las bases de su organización.
También el movimiento ciudadano, toma poso, y tras la larga y cansada acampada, llega el momento de tomar iniciativas contundentes, respetuosas y consensuadas, que harán posible el cambio irreversible de un sistema, verdaderamente caduco.
La tercera fuerza política, consolidada ya, necesitada también de abrir ventanas, cansada de ser ninguneada, se pronuncia también con hechos. Así, IU dice, con claridad y micrófonos, que no son la muleta que sostiene los desengaños de los socialistas y, legítimamente, disponen en los municipios extremeños, no apoyar en las investiduras, aún a costa de permitirse gobiernos más a la derecha, según afirman contundentemente desde Extremadura, al decir que, tras tantos años de gobierno del PSOE, se hacía necesario un cambio, por saludable, al haberse convertido tal continuidad, en casi un régimen.
Para afrontar la nueva situación, las bases del PSOE, si pueden y les dejan, habrían de formular cambios internos, con ideas más próximas a su corriente de izquierda socialista. IU por su parte, debe reflexionar sobre su vuelta al espacio que ha dejado desocupado y que, los ciudadanos comprometidos vienen resaltando a través de movilizaciones.
Con España teñida de azul, por decisión incluso de gentes con pensamiento de izquierdas, es cuando vamos comprobando que los ciudadanos y los partidos más a la izquierda, no temen gobiernos de otro color, cuando las artes de la derecha triunfante, apenas difieren de quienes dirigen desde un partido de izquierda, con políticas neoliberales profundas.
Con todo, una vez más, rige el principio de que, no hay mal que por bien no venga, y ahora, tras el desconcierto y el varapalo, se impone la cordura. Es hora de oír a las nuevas generaciones, cansadas de tanto cinismo, es hora de hacer inversiones para el futuro y de no hacer tanto caso a las presiones de los de fuera, cuando las demandas más elementales se están pidiendo, a gritos, por los de dentro, por los de la casa, por las bases ciudadanas que quieren otro mundo distinto, posible.
Empezando por la izquierda, ahora hay que hablar tranquilos.
Salvo mejor parecer
Baldo
El conflicto surgido como consecuencia de la larga e infructuosa negociación del Convenio Colectivo, llevada a cabo entre AENA y los Controladores aéreos, ha llegado a una situación límite de las que, en muy pocas ocasiones se dan pero que, ello no quiere decir que no puedan darse o que no estén previstas por la Constitución y las leyes
Considerar como desmesuradas, las soluciones adoptadas por el Gobierno, el pasado viernes, no es una opción válida. Sin embargo, sí resulta de sentido común, exigir información clara sobre lo acontecido en el largo período de negociación sin éxito y, conocer a través de los representantes de los ciudadanos, con luz y taquígrafos, los pormenores de todas las discrepancias, de ambas partes, para que podamos concluir con mayor facilidad, sobre la depuración de responsabilidades, no sólo respecto del conflicto puntualmente desencadenado, sino, sobretodo conocer, quién o quienes, son los responsables del desencadenante, propio o impropio, que ha llevado a tal situación. Saber con certeza si ha habido cumplimiento del principio de buen fe en la negociación del Convenio Colectivo.
Es este mi punto de vista, en el sentido del debate que se está dando entre profesionales que como base tienen una Licenciatura o Diplomatura Universitaria o similares y por los funcionarios que pertenecen a Cuerpos y Escalas del Subgrupo A-2 y también quienes pertenecen a Cuerpos y Escalas del Subgrupo C-1. La cuestión tiene diferentes vertientes y, entiendo que todas ellas son válidas, porque se ha legislado con bastante flexibilidad para tratar, parece, de contemplar muchas necesidades que pueden darse.
El Ayuntamiento de Vigo, ha patrocinado una jornada a favor de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Con una sencilla exposición en la Plaza de Compostela, acompañados por la lluvia, ayer sábado, los componentes de la ONGs ofrecieron información básica a los ciudadanos, sobre la Declaración del Milenio que recoge ochos objetivos referentes a:
La erradicación de la pobreza
La educación primaria universal
La igualdad ante los géneros
La mortalidad infantil
La mortalidad maternal
El avance del VIH/SIDA
El sostenimiento del medio ambiente
A los actos asistieron, los representantes políticos integrantes del Consello Municipal de Cooperación y Solidaridad Internacional, la Concejala de Benestar Social del Concello de Vigo del BNG, Doña María Méndez, Doña Marian García por el PP y, por el PSOE, la Secretaria Ejecutiva del Partido en Vigo, Doña Dolores Sánchez Monclova.
La Señora Sánchez Monclova, hizo hincapié en la necesidad de una verdadera sensibilización ciudadana, desde la escuela hasta el rincón más recóndito del proceder humano, en todos los
detalles que diariamente mueven nuestra sociedad. Para el PSOE, dijo, hay una clara falta de coherencia en la actitud de la Xunta de Galicia al respecto, pues todas son excusas, bajo el amparo de la crisis, pero realmente la Xunta no demuestra, en la práctica, un compromiso real para cumplir el objetivo de una mayor financiación, para luchar contra la pobreza.
El compromiso, para Dolores Sánchez Monclova, no debe ser tratado como una limosna, ha de ser un acto de justicia social y de reconocimiento de los derechos humanos.
Alberto Gómez de la ONG, Intermon Oxfam, hizo un llamamiento a las instituciones, para una decidida y leal participación, en la erradicación de la pobreza y el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Sólo los españoles están legitimados para defender los intereses de España y, eso significa que cuando el pueblo, desde la calle está manifestando una manera de ver las cosas, el Ejecutivo tiene que saber usar su apoderamiento legitimo, antes de anteponer ningún interés, sin contar con los ciudadanos, lo cual significa que, sin dilación, ante la duda evidente del Presidente Zapatero, frente a los inhumanos sucesos contra los saharauis, debe primar, la consulta parlamentaria, seguida de una contundente intervención formal del Gobierno, sin que otras voces puedan adelantarse, con oportunismo, en un intento de dirigir a la opinión pública. ¡No podemos abandanar a los saharianos!
Se ha vendido, el cambio de algunos miembros del Gobierno como, un paso hacia la información pública, y como medida para la clara explicación de lo político, con lenguaje más próximo a la calle pero, no, las cosas no han cambiado. El problema crónico de algún acompañante próximo al Presidente, sigue siendo la lentitud en la toma de decisiones, ello es un proceder permanente y contínuo allí donde uno quiera orientarse, ya sea en sus empresas públicas, en sus decisiones para dar soluciones al desempleo o, en la interminable puesta a punto de la reforma laboral.
Jugar con las posibles debilidades de los interlocutores sociales y, con la desorientación ciudadana motivada por la crisis, que han montado otros, va a traer consecuencias graves, innecesarias.
La reforma laboral, hace tiempo que debió de producirse de manera contundente, con claridad, hablando y contando a los ciudadanos cual es la situación. Se han tomado medidas premiliminares, reduciendo el salario de los funcionarios, retirando derechos y, nuevamente, hemos caído en la incertidumbre, en la lenta acción de gobierno, todo se eterniza, instaurándose el aburrimiento.
Mientras tanto, algunos militantes, muchos simpatizantes y la gran mayoría de los votantes socialistas buscan liderazgo, algo distinto a la actitud seria y rígida de Pepe Blanco -también vicesecretario general del PSOE-, que no cae bien a la gente, desde que han visto en él, un proceder empresarial nefasto e impositivo, que no se ha traducido, en eficacia, tampoco en eficiencia, advirtiéndose, que sus proyectos no alcanzan a satisfacer, siquiera, las espectativas generadas.
Nadie se engañe, la fuerza está en la gente, son las trabajadoras y los trabajadores, la ciudadanía, la clase empresarial, las personas con talento, las que hacen posible que todo funcione. No es tiempo de miramientos, no cabe el pesimismo, lo que hay que ser es claros y actuar. Suenan bien estas palabras: "cualquier día, sin decirnos nada, nos miraremos unos a otros y, nos plantaremos", esta frase, pronunciada en parecidos términos por Iñaki Gabilondo, la tengo pemanentemente en mi memoria.
Es la hora de la iniciativa ciudadana, si el Gobierno no se sube, se quedará en tierra.
Salvo mejor parecer
(Foto Baldo -En la exposición-)
Ya no se puede hablar de crítica a la gestión empresarial de una de las mayores empresas del Estado y, ello es así porque, simplemente no hay gestión, la empresa está en fase de cambios substanciales y en este último período, siempre a mi humilde entender, se han mantenido al frente de los distintos departamentos, a personas carentes de la más elemental preparación en materia de administración y gestión de sociedades. No mentamos a los responsables de personal, por resultar un triste ejemplo, lejos de lo recomendable a cualquier empresa de prestigio.
Oír hablar de problemas de Correos, ya no produce ningún impacto social, es como tener idea de su existencia pero que no pasa nada si deja de existir. Ha sido el método elegido por los gobernantes para llevar a cabo un cambio silencioso hacia la inmediata liberalización postal en España. En lo referente al personal, decíamos hace ya unos años, en este sitio, que se trataba de la muerte suave de la rana que dejan cocerse lentamente, en un final placentero y cómodo iniciado en el agua tibia que, poco a poco elevará la temperatura hasta que todo acaba, sin remedio. Los gestores buenos se han ido, otros recién llegados quemarán su prestigio, si realmente lo tenían y, los más ruines y mediocres -elegidos así al efecto- siguen pululando, sumergidos en su profunda ignorancia jugando a jerarcas de la nada y causando daño a empleados y viejos colegas, quienes, en muy breve tiempo, les devolverán un zarpazo, cuya herida les resultará incurable, ya privados de todo apoyo empresarial, devorándolos la masa, como ha pasado siempre, desde que el mundo es mundo. Nadie olvide tomar nota.
Esa y no otra, es la realidad, el resto de lo que fue una gran empresa postal, regida por la Administración otrora, pero hoy sumida en la decadencia, en manos de personas sin talento que son mantenidas, casi sin control, para que sostengan el "maltrecho almacén" transitoriamente. Mientras, ellos, ilusos, se refriegan creídos, en sus renombrados títulos que, en ocasiones, se auto-imponen, carentes de contenido y competencia. ¡Pobres!, algunos, incluso, malas personas, que se verán muy pronto avocados a la nada, a sentirse avergonzados de su actitud necia y ruin. Algunos y algunas, no pocos, alcanzarán por fin su meta, que es la oscuridad, el pozo sucio y vacío que ellos y ellas mismas se han cavado.
En breve, la liberación del mercado y, una vez superada la crisis, la desaparición como tal, sin duda alguna, de lo que fue una entidad orgullosa y eficiente.
Paciencia no ha faltado, ahora queda dejarse llevar relajadamente.Todo está a punto.
Salvo mejor parecer.
Posiblemente la empresa, este haciendo algunas cosas, un poco turbias en materia de prevención y control de la salud de los empleados de Correos.
Tras la decisión de reincorporación masiva de enfermos temporales, acordada a principios del presente año 2010, sin mediar, a mi entender, la más mínima cordura en el planteamiento de las razones del alta forzosa, se vienen produciendo con mucha asiduidad, situaciones en las que por los Servicios Médicos de Correos, que son realmente el personal sanitario del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales (no otra cosa); decía que, se vienen produciendo citaciones a enfermos de corta duración, algunos de los cuales fueron objeto de la citada alta forzosa, para ser atendidos por médicos externos, que han sido previamente contactados por la empresa y que emiten informes, en el sentido de que no encuentran ningún motivo para continuar en situación de Incapacidad Temporal, proponiendo de nuevo la denegación de licencia.
Es necesaria, la reflexión sobre la legalidad del auto-denominado Tribunal Médico de Correos y Telégrafos, S.A. que, la empresa mercantil ha creado, en base a un acuerdo colectivo, para limar las discrepancias sobre la concesión de licencias, el cual, ha hecho uso, en ocasiones, de documentación recabada por el servicio de prevención, en su tarea de control sobre la salud en materia preventiva, para ser usado en sus decisiones sobre, el asesoramiento para la denegación de licencias por enfermedad de empleados en incapacidad temporal, con baja médica oficial; cuestión de todo punto contraria al ordenamiento jurídico.
Apoyo a los trabajadores desfavorecidos. El Presidente del Gobierno de España, no lo ha hecho.
El descuido de algo tan sencillo y la a vez indispensable, como el profundo respeto por las trabajadoras y trabajadores o, por la exigencia de altura a los poderosos, le pone en el punto de mira de todos los españoles e incluso de afiliados al PSOE. Por si fuera poco, Zapatero prescindió de la preceptiva información a los agentes sociales, respecto de los presupuestos del Estado.
A decir de los responsables de las organizaciones sindicales más representativas, el Gobierno ha incumplido con los deberes de informar, lo que viene a ser lo mismo que no tener en cuenta a los trabajadores. Altivo, en su féliz andanza a lomos de su particular Rocinante, en la busqueda solitaria de una solución al creciente desempleo, con una reforma laboral desafortunada.
El buen hacer en las reformas civiles, se ha visto ensombrecido por la falta de información y por su política de oídos sordos a las demandas de los más perjudicados por la crisis.
Finalmente, no ha sabido estar a la altura, tampoco ha tenido tiempo de aplicar el bálsamo de Fierabrás, a cambio de cuya receta, Sancho Panza, habría renunciado al gobierno de la prometida ínsula.
La reforma del sistema representativo de los trabajadores, necesaria de urgencia, está siendo utilizada, por sectores poderosos, con interés y fijación en el debilitamiento de las organizaciones sindicales, tras lo cual vendría la total vulnerabilidad de los trabajadores. La falta de destreza del Gobierno para hacer frente a las presiones de los mercados, repartiendo la carga, nos lleva a pensar en cambios de liderazgo, pero sin que ello suponga apartarse de la izquierda que, ahora, parecen querer dejar los gobernantes.
El cambio de las actuales políticas es indiscutible, La situación resulta insostenible, el Gobierno anuncia una continuidad en su postura contraria a la definitiva consolidación de la España social, que respete a los débiles exigiendo altura a los poderosos.
El indiscutible cambio es posible, los ciudadanos en general, trabajadores y trabajadoras, los militantes de izquierdas, los socialistas del PSOE incluidos, habrá de asumir como un deber el exigir un giro certero para que la crisis la paguen sus causantes.
Salvo mejor parecer
Las hermosas reflexiones de José Saramago dejaron de salir, con asiduidad, desde tiempo reciente. Personalmente he sentido su falta, la visión sencilla y clara de los sucesos cotidianos al lado de la fuerte convicción de izquierdas y esa rebeldía inamovible, que resulta contagiosa.
Iberista de pro, convencido de su linda utopía en la que le gustaría ver una España y Portugal unidas en un país nuevo. Una manera de hacernos sentir importantes a todos los soñadores, siquiera, montados en una nave imaginaria, que nos hace recorrer el mundo, sentir cercano aquello que los demás no alcanzan a ver, que discuten incluso la certeza de su existencia.
¡No importa!, todos los días somos testigos de atropellos mil y de injusticias. La solución está en hacer, en pensar, en poner cada cual un granito de arena en positivo. Está en que aprendamos a escuchar a quienes aun pensando distinto, nos son próximos.
Duele profundamente, a quienes tienen pensamiento de izquierda, observar a una jauría presionando al Presidente del Gobierno, sin hacer, salvo excepciones, una apuesta decidida por plantear soluciones, por aportar argumentos, ante la dificilísima situación que nos está tocando vivir, provocada por otros ajenos que, ahora están inactivos también. Tampoco ahora la izquierda reacciona para hacer saber a los currantes, a los que han de pagar el pato, que es hora de ponerse firmes, de decir a todos que arrimar el hombro una vez más, supondrá pasar factura a quienes no lo están haciendo, a quienes con su actitud, han dejado al Presidente sólo. No caigamos en el triste error de pagarlas con quien, está echando mano de lo único que tiene, pero hagámosle ver que las cosas son así, que debe saber, con los pies en el suelo, quienes son los suyos, conocer realmente a quien tiene. Pedirle al Presidente Zapatero que se exprese, que de cuentas sin rubor, que nos cuente lo que está pasando. ¡Le oiremos gustosos!
He seguido a Saramago en sus reflexiones, la noticia de su muerte, me trajo a la memoria su artículo titulado: "¿Dónde está la izquierda?" en el que, aludía a una frase que soltó en una entrevista de un diario sudamericano: "La izquierda no tiene ni puta idea del mundo en que vive" y continuaba diciendo que, a su intención deliberadamente provocadora, la izquierda le respondió con el más gélido de los silencios, tanto el partido comunista del que era miembro, como los partidos socialistas gobernantes en España y Portugal, nada, nadie salió al paso de sus palabras, haciéndole sentirse un pobre viejo del que no importa su opinión, comprobando que sus palabras habían caído "al putrefacto charco de la indiferencia". Finalmente Saramago decía: ¿Dónde está la izquierda? No doy albricias, he pagado demasiado caras mis ilusiones.
Hoy, situado en otro espacio del tiempo, ocupando otro lugar, afianzado en la adecuada estatura, que siempre tuvo, quizás pueda no sentirse víctima de una cirrosis mental, ni como un pobrecito viejo, redivivas sus opiniones y por qué no, su provocación.
Mientras tanto, la izquierda podría encontrarse a sí misma y reaparecer pensando, actuando, arriesgando.
Salvo mejor parecer
Y mientras Zapatero va confeccionando un nuevo Gobierno, llega la hora de las huelgas y, lo más probable es que el cabreo de los empleados públicos con una jornada de paro, no resulte suficiente, que los gobernantes les pongan en la diatriba de plantearse salidas más severas, como la de desviar el voto a opciones más rentables, habidas o quizás por venir. Cualquier cosa, menos caer en las garras de Cospedal, que lleva días anunciándose como la solución para los trabajadores españoles.
No obstante, antes quedaría una posible salida inteligente, que pasaría por recurrir a la cordura y contar, definitivamente, con quienes hacen posible que las cosas funcionen poniendo, en lo alto, a los que han debido estar siempre, porque Zapatero da la sensación de haberse olvidado de su propio Partido. Así, bajados de la burra, no estaría mal, ir pensando también, en medidas eficaces de coaliciones para ir capeando el temporal sin riesgo de naufragio.
En medio de la tempestad, no dejar pasar la oportunidad de centrar la normativa laboral con la mirada puesta en el futuro, sin desigualdades entre las partes, aprovechando las actuales circunstancias para que los empresarios se vean abocados al cumplimiento real de lo acordado. Sí, de aquello que hoy es vigente y nadie cumple, como la salud laboral; el fraude en las contrataciones, del que incluso alguna empresa publica, desvergonzadamente pretende justiciar ante los representantes del pueblo; de aquello que suponga un verdadero cambio de modelo productivo; de la prohibición de ayudas a quienes no son solidarios; de los cambios necesarios para el mantenimiento de las garantías sobre las pensiones; de la decidida erradicación de duplicidades administrativas. Todo ello sin miedo, con un profundo respeto por los débiles y por quienes le han dado su confianza.
Apenas queda tiempo, Zapatero
Salvo mejor parecer
(Foto El País - Alvaro García)
Ahora que toca hablar claro de las cuentas del Estado, alguien debe explicarle al Ministro de
Fomento, Don José Blanco, como están las cosas, en la empresa pública Correos y Telégrafos, de cuya tutela es el responsable y de la que, con una sencilla intervención organizativa, puede sacar un buen pellizco económico para las arcas del Estado y en consecuencia un ahorro ejemplar ante los ciudadanos.
No nos lleve a engaño, el hecho de que la Sociedad Anónima Estatal, esté entre las entidades públicas que pertenecen a Patrimonio del Estado, dentro de la competencia de la Vicepresidenta Segunda del Gobierno Doña Elena Salgado.
Alguien, desde la propia empresa pública, está haciendo las cosas de una manera confusa (véase Extraconfidencial.com), para así escapar al control de unos y otros o, pudiera ser que, se someta al control de unos en perjuicio de los otros o, también pudiera darse que, este jugando en medio de un gran descontrol, en beneficio de unos pocos que se sacan la tajada de una entidad que les proporciona un poder desmesurado sin responder ante casi nadie, viendo pasar un "listado" de cabecillas que van pagando el pato de su tejemaneje.
Y, tal enredo, esta siendo posible porque algunas personas "quizá malas", se verá, en calidad de asesores de la entidad pública, utilizan la aplicación de la normativa conducente a la liberalización de los servicios postales, manejan los hilos del aparato del Estado, confunden a propios y extraños, haciendo que pase un mismo asunto, unas veces como propio de un ente cuasiadministrativo y otras veces, como de una sociedad mercantil pura y dura. Es cómo si se tratara de un ¡digame que quiere, que yo se lo hago!, ¡sólo tiene que pedírmelo!, petición de una estrategia a la carta, tapar un entuerto pero, ¿cual ha de ser el precio?
Volvamos al principio, Pepe Blanco, Ministro de Fomento, sabe que Correos y Telégrafos es una sociedad estatal mercantil, como resultado de un proceso de modernización del sector iniciado por la Unión Europea en 1997, para operar con la suficiente flexibilidad en un mercado en progresiva liberalización.
Nada impide al Ministro, que haga bien las cosas, respetando la condición de Correos y Telégrafos como operador habilitado para la prestación del servicio postal universal. Ahora bien, crear una Sociedad Anónima Estatal y acto seguido dar la espalda a todo y dejar que hagan, los cuatro de siempre, allí dentro lo que les venga en gana, no ha sido una buena idea. Cuando digo los de "siempre" me estoy refiriendo a los de siempre, veánse algunos personajes de la gestión de personal, la montonera de años que llevan haciendo de las suyas, con mentiras y falsedades incluidas. En los últimos años, Correos ha sido una máquina de incumplir la normativa en materia de derechos fundamentales de los trabajadores.
Dicho esto, Pepe Blanco debe saber que, en la estructura actual de Correos, en materia de personal sobran una montonera tan grande de mandos que, la subsanación supondría un cuantioso y razonable ahorro, tan necesario en estos momentos de crisis, con el añadido nada o poco desdeñable de que, con ello se conseguiría hacer posible un reforzamiento de la figura pública de la entidad postal, en la cual no debemos olvidar cohabitan un número muy considerable de funcionarios públicos, con una preparación concreta muy alta, los cuales tienen sus ilusiones puestas tan sólo en ¿qué pasará conmigo?
El anteproyecto del Gobierno debe mejorarse reforzando la figura pública de Correos, al tiempo que deben adoptarse medidas de mejora en materia de personal, liberalizar dentro, reforzar lo público hacia fuera.
Citemos datos para que pueda conocer el Ministro, a saber:
1.- Los puestos de trabajo de la sociedad anónima son desempeñados indistintamente por funcionarios y por personal laboral, ello con miras, "bien intencionadamente", de que exista flexibilidad como empresa.
2.- Al existir funcionarios, que continúan manteniendo su relación jurídica administrativa a los sólos efectos personales, se hizo necesario determinar unos órganos, dentro de la sociedad anónima, con competencias administrativas y, ello es así porque la Ley dice: "las potestades administrativas atribuidas a las entidades públicas empresariales sólo pueden ser ejercidas por aquellos órganos de éstas a los que en sus estatutos se les asigne expresamente esta facultad"; justamente aquí radica la cuestión del tejemaneje de algún espavilado asesor, que vió su oportunidad para el enredo.
3.- Consecuencia de lo anterior, al tratarse de una Sociedad Anónima, se procedió conforme a la Ley de Sociedades Anónimas, otorgándose poderes notariales, en los cuales se dan competencias administrativas concretas a personas concretas, de manera que unos, tienen unas competencias y atribuciones y otros, otras distintas, pero solamente tienen competencias aquellos a quienes en los poderes notariales les fueron otorgadas. Al mismo tiempo, no existe la posibilidad de delegar dichas competencias y atribuciones por impedimento legal.
Conocido lo que antecede, es cuando el Ministro está en condiciones de utilizar tan sólo el sentido común y hacer cuentas para darse cuenta del enórme despilfarro injustificado de Correos y Telégrafos, en materia de personal, a saber:
Tienen atribuidas competencias y atribuciones administrativas, en materia de personal, el Director de Recursos Humanos y el Subdirector de Gestión de Personal a nivel central, para todo el ámbito de la empresa y, tienen competencias restingidas para asuntos de mero trámite puntual, los Directores Territoriales de Correos (licencias, permisos, sanciones hasta un límite, etcétera). En cada centro de trabajo, en cada sección, hay un responsable de equipo que trata directamente con el personal y, además de coordinar el trabajo ordinario, puede hacer de trasmisor directo, para hacer llegar solicitudes y demás incidencias a quienes tienen competencias y atribuciones así como, recibir las de éstos hacia los empleados, sirviéndose para casi todo, de la intranet que dá inmediatez a los trámites. Hasta aquí, todo es modélico.
El grave problema de Correos y Telégrafos, es el elevado número de camuflados ejerciendo puestos, cuyo único sentido es multiplicar actuaciones, retrasar y entorpecer el buen funcionamiento de la prestación del cometido principal, que no es otro que la distribución de cartas, paquetes, telegramas y demás productos habidos y por haber.
¿Existe realmente necesidad de otro Jefe de Recursos Humanos y otros mediadores en cada Zona Territorial de Correos, el cual carece de competencias y atribuciones administrativas?; ¿son necesarios otros intermediarios en cada provincia, que entorpecen a los jefes de equipo, de las secciones, en cada centro de trabajo?; ¿son necesarias otras figuras que, aparentemente están para coordinar a otro que, es quién hace realmente el trabajo?
NO, no son necesarios, sobran porque su labor consiste en cumplimentar un folio en el que trasmiten a otro, que también sobra, para que haga entrega a otro, de un escrito que le envía alguien con competencias y atribuciones. Muchos cargos innecesarios que, suman muchos euros de los ciudadanos día a día, mes a mes, año tras año. No son necesarios, porque el propio órgano con competencias, a través de la intranet puede hacer llegar su decisión al trasmisor directo (jefe de equipo) o, incluso al propio empleado directamente.
La cuestión, pasa por crear una estructura práctica, que haga posible las relaciones laborales con cercanía y con honradez, cumpliendo la ley y haciéndola cumplir. Ello en beneficio de los empleados y de la sociedad que quiere tener un referente público pero moderno, no un ente retrógado que en definitiva es lo que justifica su liberalización profunda, que bien podría esperar a momentos más oportunos.
Tras todo este aparente complejo desorden de personajes innecesarios, parece ser, se esconde una cúpula, asesorada por alguien que todo lo retuerce con el arte del tejemaneje, al margen de los responsables del Gobierno que, se tampan los ojos para no mirar.
Recientemente un medio de comunicación hablaba de ello, véase el Extraconfidencial.com.
¿A quién puede interesar? Sinceramente pienso y creo que a Pepe Blanco, esto, no puede gustarle.
Salvo mejor parecer
Domingo, 12 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga
Raúl González Zorrilla
Graciano Palomo
Miguel Barrachina
Carlos Ruiz Miguel