¿Paralizar el 155 a cambio de elecciones autonómicas catalanas? Cataluña debe ser intervenida hasta que se restablezca el orden constitucional.

Cataluña es en la actualidad una comunidad autónoma socialmente fracturada y dotada de un alto nivel de inseguridad jurídica.

En este sentido, la convocatoria de unas elecciones autonómicas anticipadas, provocaría que las mismas se celebrasen sin unas mínimas garantías democráticas.

Por ende, la celebración de unas elecciones autonómicas no serviría para reinstaurar el orden constitucional en Cataluña. Las mismas tampoco serían capaces de cerrar la fractura social que ha dividido esta región entre secesionistas y catalanistas españoles.

La partidocracia ha estigmatizado el 155

Aun así, el PSOE apuesta por paralizar el Artículo 155, es decir, no aplicar el mismo, en el hipotético caso que Puigdemont convocara unas elecciones autonómicas de modo anticipado.

El posicionamiento al respecto del PP y Ciudadanos se encuentra próximo al esgrimido por el PSOE. Si bien es cierto que existen ciertos matices diferenciales.

Para dejar inactivo el Artículo 155, el Gobierno y el partido de Albert Rivera exigirían al todavía presidente de la Generalitat, además de la convocatoria de unas elecciones autonómicas anticipadas, una vuelta a la legalidad democrática por parte del Govern.

Sin duda, al exhibir públicamente tales planteamientos políticos, la partidocracia constitucionalista se ha vuelto a retratar una vez más.

Porque, en virtud de lo anterior, es factible deducir que la opción que más satisfaría a los tres partidos denominados constitucionalistas sería la relativa a una convocatoria de elecciones autonómicas por parte de Puigdemont. Todo ello, al objeto que la aplicación del Artículo 155 pudiera paralizarse.

Unas elecciones no ocultarían el golpe de Estado

En otras palabras, la partidocracia entiende que una convocatoria de elecciones en Cataluña podría ocultar el golpe de Estado cometido por los separatistas catalanes.

Hasta el punto de identificar la proclamación de la independencia de Cataluña, declarada por Puigdemont el 10 de octubre en el Parlamento catalán, con una terrible pesadilla golpista, que nunca llegó a ocurrir en la realidad.

De todos modos, los cobardes posicionamientos de la partidocracia, en relación a la aplicación del Artículo 155, no pueden sorprender a estas alturas a la opinión pública.

Tan es así, que el Gobierno, tras conceder a Puigdemont varias oportunidades para volver a la legalidad, decidió iniciar la tramitación relativa a la aplicación del 155 cuando no le quedó más remedio, al coincidir tres factores fundamentales: el ya histórico y patriótico discurso del Rey, en el que Felipe VI abogó por la aplicación de la Constitución en Cataluña (“Vienen tiempos duros…”, dijo Su Majestad el Rey de España). La defensa del Artículo 155 por parte de la Comunidad Europea. Y el apoyo a la aplicación del mismo por parte de los otros dos partidos constitucionalistas: Ciudadanos y, sobre todo, el PSOE.

El PSOE ha mantenido permanentemente una posición contraria a la aplicación del Artículo 155. Solo ha accedido a apoyar al Gobierno, apostando por la aplicación de una versión edulcorada del citado artículo, cuando políticamente no tenía otra opción.

Y Ciudadanos, aunque al principio del órdago secesionista se mantuvo reacio a apoyar la aplicación del 155, una vez avanzado el proceso separatista ha sido el partido que más ha apostado por la ejecución del citado artículo. Sin embargo, el principal objetivo que ha perseguido Ciudadanos, desde el inicio del proceso de secesión, es la convocatoria de elecciones en Cataluña.

Puigdemont está acorralado

Puigdemont se encuentra en una encrucijada. De hecho, a CUP no le ha agradado la invitación que el Senado ha hecho llegar al presidente de la Generalitat para que este pueda presentar alegaciones en contra de la aplicación del Artículo 155.

Recordemos que el vicepresidente de la Cámara Alta, a través de la mencionada invitación, ha comentado de forma pública que sería un honor para esta institución que el sedicioso Puigdemont se dignara a comparecer en ella.

Por supuesto, CUP tampoco apoya la convocatoria de unas elecciones anticipadas en Cataluña. En consecuencia, Puigdemont se quedaría políticamente aislado si convocara elecciones autonómicas. Por el contrario, si no las convocase, debería enfrentarse al Artículo 155 (y al Código Penal).

¿El modelo autonómico no se toca?

En realidad, lo que está en juego es la supervivencia de nuestro sistema político, tal y como lo conocemos. Puesto que, contradictoria y paradójicamente, una exitosa aplicación del Artículo 155 de la Constitución devolvería la legalidad a Cataluña, pero también representaría el gran fracaso del Estado de las autonomías.

Debido a que una correcta aplicación del Artículo 155 evaporaría la esencia del malvado Régimen del 78, un modelo gerencial de perfil partidocrático y basado en un sistema favorecedor de la corrupción. Tan beneficioso para la casta política como perjudicial para los ciudadanos.

Considerando la cobardía demostrada por la partidocracia, lo mejor que le puede suceder a España y a Cataluña es que Puigdemont no convoque elecciones anticipadas. De este modo, el Artículo 155 seguiría su curso legal.

Tanto en cuanto, un golpe de Estado se combate a través de la fuerza legal del propio Estado golpeado. De cualquier otra forma, los golpistas partirían con ventaja para salir vencedores de la contienda.

Cataluña debe ser intervenida por un plazo de tiempo indeterminado, que se debería agotar en el momento que la autonomía recuperase la seguridad jurídica perdida y se hermanara de nuevo la ciudadanía.

Por consiguiente, la aplicación del Artículo 155 debería perseguir, entre otros muchos, los siguientes objetivos:

Desmontar la corrupta y subvencionada red política clientelar creada por el independentismo catalán. Una red tejida por mediación de la elefantiásica y despilfarradora Administración paralela de Cataluña. La más insostenible, a nivel económico, junto con la de Andalucía, de todas las administraciones paralelas autonómicas.

Cerrar las 15 costosísimas embajadas catalanas, situadas en el exterior de España y financiadas con los impuestos de los españoles. Disolver la policía autonómica. Precintar TV3, Catalunya Radio, etc. Permitir la enseñanza en castellano. Etc.

El hándicap autonómico no termina en Cataluña.

Una vez desintoxicada Cataluña y a salvo de la amenaza independentista, la partidocracia debería abordar un asunto vital en aras de que España pudiera seguir siendo una nación indisoluble: la cuestión autonómica.

Para ello, nada mejor que celebrar un referéndum sobre el modelo territorial, en el que los españoles pudieran expresar si desean que el Estado autonómico siga vigente.

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8 comentarios


  1. Sunset

    Buen artícullo, enhorabueana

  2. Sunset

    MUY BUEN ARTÍCCULO, ENHORABUENAA

  3. Sunset

    MUY BUEN ARTÍCULO, ENHORABUEANA

  4. forgottenman

    Tiene usted razón pero la verdad estando de por medio el PP para poder ejecutar todo lo que sugiere el artículo 155 de la Constitución, es hasta cierto punto dudoso que se apliquen a desmontar el sistema clientelista y despótico-sectario que hay en Cataluña,sobre todo porque la experiencia nos demuestra que el PP es un partido que en su día no supo actuar contra los “submarinos socialistas” que dejó el felipismo en la administración del Estado y ahora es muy dudoso que tenga el valor para actuar contra los imnumerables “submarinos separatistas” que hay en la administración pública catalana,todos ellos muy expertos en el agit-prop.

  5. Anro Libertché

    EL FASCISMO CATALAN, REVESTIDO DE RACISMO Y XENOFOBIA.

    Poco puede importar aplicar el art.155 de la Carta Magna, a la autonomía Catalana. El germen nacional fascista excluyente y secesionista en Cataluña, seguirá siendo, la mosca cojonera, al igual que los separatistas vascos. Ambos nacionalismos revestidos de racismo y xenofobia, mucho más excluyentes y fascistas que el nacionalismo Español, a todas luces más integrador y abierto. Manque les pese a los nacionalistas Catalanes y Vascos.

    El Estado de las Autonomías, han sido un total fracaso en casi toda España. Y aunque la partidocracia y el régimen del 78, no lo quiera reconocer, en particular el bipartidismo corrupto de Pp y Psoe, la mayoría de los ciudadanos de España, se declaran a favor de un Estado Unitario, o al menos con Autonomías donde las competencias esenciales, esto es, Sanidad, Educación, y Justicia y Defensa, sean única y exclusiva competencia del Estado central y por consiguiente del gobierno de la nación.

    España no se puede permitir, ni puede costear, los insostenibles gastos, despilfarros, con multitudes de organismos públicos triplicados, dando los mismos servicios, pero aumentando las cargas impositivas y fiscales a los ciudadanos. Toda una estafa de la clase política y su sistema partidocratico perverso.

    Y lo siento mi estimado autor y blogger, pero no soporto esa leyenda negra contra el pueblo andaluz, de ser un pueblo de vagos, para empezar, me cago en su putamadre , de todos los que la promueven. A la 3 de la tarde con más de 42 grados en el mes de Julio u Agosto, lo pondría yo a cegar garbanzos o recoger algodón a todos esos repugnantes pendejos y miserables nacionalistas excluyentes de mierdas.

    Ya basta, de tanta permisividad, y excesiva tolerancia a lo que se creen superiores, por el mero hecho de hablar un idioma distinto del Quijote, o creerse, en posesión de relativas verdades insustanciales, como el hecho diferencial, superioridad de raza, y tantas estupideces banales, indignas de personas serias cultas y responsables.

    Seria extensísimo debatir, sobre la conveniencia de aplicar o no el art. 155 a la autonomía Catalana. A todos los efectos, y en caso que se adelantaran la elecciones autonómicas catalanas, bien por decisión del Sr Puigdemot, o por otros vericuetos leguleyos jurídicos, de la clase política en cierne, el daño, la humillación al pueblo español y la “guerra” ya ha sido declarada, por los secesionistas catalanes.

    De aquellos polvos estos lodos, han sido más de 30 años, de concesiones privilegios, facilidades, y mangas anchas, concedidas al nacionalismo excluyente catalán, por el bipartidismo político y antidemocrático que han venido representando Pp-Psoe. Precisamente los gobiernos del Psoe de F.Gonzalez y Zp, son los máximos y exclusivos culpables de la deriva nacionalistas. Sin olvidar, el vergonzoso caso Banca Catalana, como inicio del soberanismo Catalán, perdonando a Jordi Pujol, todas sus corruptelas por el gobierno de F. González, pasando por aprobar y consentir por el gobierno de ZP, todo lo que el parlamento catalán propusiera.

    Y todo ello, sin entrar en valoraciones, como los adoctrinamientos en las escuelas enseñando a odiar a todo lo español, tergiversando y falseando la historia, complementados con apoyos de poderosos medios de prensa medios, y Tv, subvencionados, que pagamos todos los españoles

    Desde mi opinión personal, más que la aplicación del 155 a la Autonomía Catalana, lo que se hace necesario y urgente, es un proceso largo y consultivo vía referéndums para promover procesos Pre- Constituyentes, para reformar y mejorar, todo el sistema democrático y Constitucional y con ello, la revisión del Estado Autonómico, les gusten o no les gusten a los dos corruptos y corruptores partidos de PP – Psoe.

    Un saludo

  6. Anro Libertché

    EL FASCISMO CATALAN, REVESTIDO DE RACISMO Y XENOFOBIA.

    Poco puede importar aplicar el art.155 de la Carta Magna, a la autonomía Catalana. El germen nacional fascista excluyente y secesionista en Cataluña, seguirá siendo, la mosca cojonera, al igual que los separatistas vascos. Ambos nacionalismos revestidos de racismo y xenofobia, mucho más excluyentes y fascistas que el nacionalismo Español, a todas luces más integrador y abierto. Manque les pese a los nacionalistas Catalanes y Vascos.

    El Estado de las Autonomías, han sido un total fracaso en casi toda España. Y aunque la partidocracia y el régimen del 78, no lo quiera reconocer, en particular el bipartidismo corrupto de Pp y Psoe, la mayoría de los ciudadanos de España, se declaran a favor de un Estado Unitario, o al menos con Autonomías donde las competencias esenciales, esto es, Sanidad, Educación, y Justicia y Defensa, sean única y exclusiva competencia del Estado central y por consiguiente del gobierno de la nación.
    España no se puede permitir, ni puede costear, los insostenibles gastos, despilfarros, con multitudes de organismos públicos triplicados, dando los mismos servicios, pero aumentando las cargas impositivas y fiscales a los ciudadanos. Toda una estafa de la clase política y su sistema partidocratico perverso.

    Y lo siento mi estimado autor y blogger, pero no soporto esa leyenda negra contra el pueblo andaluz, de ser un pueblo de vagos, para empezar, me cago en su putamadre , de todos los que la promueven. A la 3 de la tarde con más de 42 grados en el mes de Julio u Agosto, lo pondría yo a cegar garbanzos o recoger algodón a todos esos repugnantes pendejos y miserables nacionalistas excluyentes de mierdas.
    Ya basta, de tanta permisividad, y excesiva tolerancia a lo que se creen superiores, por el mero hecho de hablar un idioma distinto del Quijote, o creerse, en posesión de relativas verdades insustanciales, como el hecho diferencial, superioridad de raza, y tantas estupideces banales, indignas de personas serias cultas y responsables.

    Seria extensísimo debatir, sobre la conveniencia de aplicar o no el art. 155 a la autonomía Catalana. A todos los efectos, y en caso que se adelantaran la elecciones autonómicas catalanas, bien por decisión del Sr Puigdemot, o por otros vericuetos leguleyos jurídicos, de la clase política en cierne, el daño, la humillación al pueblo español y la “guerra” ya ha sido declarada, por los secesionistas catalanes.

    De aquellos polvos estos lodos, han sido más de 30 años, de concesiones privilegios, facilidades, y mangas anchas, concedidas al nacionalismo excluyente catalán, por el bipartidismo político y antidemocrático que han venido representando Pp-Psoe. Precisamente los gobiernos del Psoe de F.Gonzalez y Zp, son los máximos y exclusivos culpables de la deriva nacionalistas. Sin olvidar, el vergonzoso caso Banca Catalana, como inicio del soberanismo Catalán, perdonando a Jordi Pujol, todas sus corruptelas por el gobierno de F. González, pasando por aprobar y consentir por el gobierno de ZP, todo lo que el parlamento catalán propusiera.
    Y todo ello, sin entrar en valoraciones, como los adoctrinamientos en las escuelas enseñando a odiar a todo lo español, tergiversando y falseando la historia, complementados con apoyos de poderosos medios de prensa medios, y Tv, subvencionados, que pagamos todos los españoles

    Desde mi opinión personal, más que la aplicación del 155 a la Autonomía Catalana, lo que se hace necesario y urgente, es un proceso largo y consultivo vía referéndums para promover procesos Pre- Constituyentes, para reformar y mejorar, todo el sistema democrático y Constitucional y con ello, la revisión del Estado Autonómico, les gusten o no les gusten a los dos corruptos y corruptores partidos de PP – Psoe.

    Un saludo

  7. jose rodrigo

    La situación española es la que se planteó en la Transición para que todo siguiera igual pero con pleno empleo para los políticos y sus amigos. Democracia de pega (no representativa, sin separación de poderes y sin existencia de Poder Judicial independiente) parecida aunque menos representativa que la Democracia Orgánica del infausto régimen (las listas eran abiertas), sin embargo ha creado lo que persiguieron Musolini y Franco: la incorporación de la sociedad política al estado controlada por una misma oligarquía permanente.
    Los partidos (dos caras de la misma moneda), controlados por la cúpula, organizan las listas para decidir quién va en ellas. Las listas (es decir la cúpula) elige al ejecutivo y el ejecutivo propone las leyes que son aceptadas por el legislativo (las listas, es decir por la cúpula). Los partidos (las 2 cúpulas) organizan el sistema judicial mediante ascensos y todos los demás elementos del Estado incluyendo la banca (es decir las cajas) que arruinan con sus obras megalómanas e inútiles …y cuyo fin es gestionar las comisiones.
    El ejecutivo pertenece al Estado. El legislativo pertenece al Estado. Los sindicatos pertenecen al Estado. Los jueces pertenecen al Estado. Todos pertenecen al estado, y cobran de él, menos la sociedad civil que, al no estar representada, se limita a pagar. Los medios de comunicación, subvencionados en gran parte, se limitan a hablar de “la democracia que nos hemos dado”.
    El resultado es una socialdemocracia yenka (izquierda/derecha/adelante/atrás) cuyo fin es el mantenimiento de por vida de todos los políticos y asimilados y cuya moneda de cambio es la corrupción.
    ¿Dónde está el partido o grupo político que lleve entre sus propuestas algo que pueda cambiar lo anterior? No hay ninguno y esto quiere decir que no existe ninguna voluntad de incluir la libertad política entre sus proyectos.

  8. Antonio

    Y parea restablecer la tranquilidad legal es preciso aplicar el 155 a fondo.