¿Por qué la Generalitat abrió las puertas de Cataluña a islamistas antes que a extranjeros que hablaran castellano?

España no tiene una democracia apoyada en un Estado de Derecho, cuyo funcionamiento esté regido por la separación de poderes. Es decir, por una justicia independiente.

Puesto que, el desafío secesionista de la Generalidad, que podría escenificarse el próximo 1 de octubre, vía referéndum, es una consecuencia del proceso degenerativo sufrido por nuestra pseudodemocracia durante más de tres décadas. Todo ello, por obra y gracia de nuestra corrupta partitocracia.

Tanto es así, que los partidos políticos que han desgobernado España, negociaron con las formaciones independentistas el reparto de poder y dinero antes del comienzo de cada legislatura.

Y una de las contraprestaciones que han exigido los partidos independentistas, a cambio del correspondiente apoyo electoral, ha sido la desaparición del Estado de Derecho. En este caso, en Cataluña.

Una Cataluña independiente no sobreviviría económicamente

A pesar de ello, Cataluña no se independizará. Sobre todo, debido a factores relacionados con la economía.

Tanto en cuanto, Cataluña no podría sobrevivir económicamente adoptando un estatus de país independiente y soberano. A tal efecto, recordemos, que el principal socio comercial de Cataluña es España.

Además, Cataluña tampoco está en disposición de poder pagar su deuda al Estado español. Aunque no tiene ninguna intención de pagarla, si atendemos a lo expuesto en la Ley de Transitoriedad Jurídica de Cataluña.

La independencia está asociada a la inseguridad

De todas formas, hemos podido comprobar recientemente la escasa seguridad que tendría una Cataluña independiente.

Solo los Cuerpos de Seguridad del Estado dieron credibilidad al aviso de la CIA, que alertó a los Mossos d´Esquadra en relación a la comisión de un posible atentado en las Ramblas.

El citado aviso fue recibido por los Mossos antes de producirse los atentados yihadistas del 17-A. Sin embargo, la policía autonómica de Cataluña no prestó atención al mismo.

Se trata de un hecho de suma gravedad, porque es posible que los atentados de Barcelona y Cambrils se hubieran podido evitar.

Pero todavía es más grave la política de inmigración de perfil independentista desarrollada por los distintos gobiernos de la Generalidad en las últimas décadas, consistente en atraer preferentemente musulmanes a Cataluña.

En virtud de lo cual, se ha formado una gran comunidad islamista en la comunidad autónoma catalana, que actualmente está integrada por más de 500.000 personas, entre las que se encuentran infiltrados multitud de yihadistas.

Paralelamente, esta antiespañolista política de inmigración ha cerrado las puertas de Cataluña a los extranjeros que hablaran castellano…

La Ley de Transitoriedad Jurídica es un golpe de Estado

Independientemente de lo anterior, el Gobierno debería responder duramente al anticonstitucional referéndum secesionista que, supuestamente, se celebrará el 1-O, abandonando la tradicional estrategia política fundamentada en “no hacer nada”.

Tanto por cuestiones políticas, legales, económicas, sociales, etc. Como por motivos de imagen gubernamental y relacionados con la marca país.

Máxime, después de conocerse el contenido de la antecitada Ley de Transitoriedad Jurídica de Cataluña, preparada para aplicarse mediante decreto en el caso de que la independencia gane el referéndum.

De hecho, esta ley es una fórmula jurídica transitoria que conduciría a la instauración de la República de Cataluña, regida por una Constitución catalana. En otras palabras, se trata de un golpe de Estado en toda regla.

En este sentido, existen al respecto varias alternativas. Entre las más relevantes, podrían destacarse la Ley de Seguridad Nacional y el Artículo 155 CE.

Ley de Seguridad Nacional: consensuada entre el PP y el PSOE

La Ley de Seguridad Nacional permite al Gobierno de España nombrar en Cataluña una autoridad en funciones. La citada autoridad podría tomar el poder, de manera temporal, en la autonomía catalana.

Tanto los funcionarios públicos como los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, entre los que se encuentran los Mossos d´Esquadra, estarían gestionados por la autoridad.

De la misma manera, la autoridad tendría la capacidad de sustituir a los políticos golpistas por otros de perfil españolista.
La Ley de Seguridad Nacional fue aprobada por el PP y el PSOE a finales del año 2015.

Artículo 155 CE: contrario al consenso socialdemócrata

Por el contrario, el Artículo 155 de la Constitución Española permite al Gobierno suspender la autonomía catalana. O una parte de la misma. (Aunque algunos juristas discrepen de esta interpretación del artículo, basada en la intervención).

Con arreglo a la legalidad vigente, el Artículo 155 de la CE hace tiempo que debió aplicarse en Cataluña, al objeto de obligar a los políticos independentistas a cumplir las leyes.

Sin embargo, el mencionado artículo ha chocado frontalmente con la dictadura de lo políticamente correcto, basada en políticas buenistas y progres. Una dictadura instaurada en España por Zapatero y continuada después por Rajoy.

Por si fuera poco, el Artículo 155 CE también se enfrenta de manera radical al consenso socialdemócrata, aceptado por la partitocracia española y que supone imponer a la ciudadanía los dogmas de la izquierda.

En consecuencia, el Gobierno aplicará la ley más laxa que tenga a su disposición. Todo ello, en el supuesto caso que el referéndum secesionista se lleve a cabo de forma definitiva.

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3 comentarios


  1. Tomás

    Yo creo que hay más de 500.000 musulmanes en Catalufolandia, nadie sabe los que hay, pero puede haber hasta 800.000.

  2. Puyol

    No querían los independentistas a musulmanes que no hablaran español, pues ahí los tienen, lo malo es que este problema afecta a toda España, porque pueden atentar también fuera de Cataluña.

  3. Anro Libertché

    CATALUÑA ES ESPAÑA Y ESPAÑA ES CATALUÑA.

    Las naciones nacen por la voluntad y unidad total de todos sus ciudadanos sin exclusión, de epopeyas gloriosas, de voluntades para construir un Estado fuerte y sólido, con ejemplos morales de sus dirigentes, con virtudes y raíces profundamente arraigadas en la cultura, la moral, el derecho, la historia compartida, la solidaridad entre los pueblos y otros muchos valores humanos y convicciones, de índoles sociales económicos, derechos consuetudinarios. etc.

    La obcecada pretensión de constituir un Estado independiente, como planean y proyectan los nacionalistas excluyentes catalanes, dividiendo a la misma sociedad catalana y fracturando su esencia social de convivencia pacífica, solo pueden traer conflictos marginales, xenófobos, raciales, y otros de confrontaciones sociológicas y políticas de difícil catalogación
    Cataluña nunca fue un reino, nunca una nación, manque les peses a los secesionistas y a sus masas desconocedoras de la historia. Las farsantes y tergiversadoras historias contadas y promocionadas en las últimas décadas, en las escuelas y medios afines al nacionalismo desintegrador, ha sido caldo de cultivo que ha envenenado todos los ambientes y atmósferas sociales, nocivas para la convivencia en paz y prosperidad del noble pueblo catalán y por ende ofende sensibilidades al resto del pueblo español. Sin olvidar las bochornosas políticas negociadoras de pactos y cesiones y chantajes, que durante décadas han venido propiciando, los distintos gobiernos del España, del bipartidismos corrupto representados por el Psoe y Pp, mucho más culpables e irresponsables que el perverso nacionalismo excluyente catalán.
    España es Cataluña como Cataluña es España, ambos binomios no son antagonistas, ni están en las antípodas de la civilizada y correcta convivencia, por muchos intentos en segregar y desestabilizar que pretendan los elementos más radicales del independentismo. El derecho a decidir, no se sostiene, no existe, ni se sustenta, es mera perversidad de los Independentistas. Ni siquiera tiene fuerza moral, ni es jurídicamente legal y mucho menos aceptable.

    Por otra parte, hay que reconocer, y desde la óptica, más democrática, que los problemas que plantean los nacionalismos, es consecuencia por la falta de profundización en el sistema democrático de Estado de Derecho Español. Anclado durante 40 años, sin reformas, sin cambios, gobernado y alternado por dos corruptos partidos, que han demostrados, con creces sus corruptas y corruptibles políticas hasta los tuétanos, desde la misma Transición. Es decir, Psoe y Pp, han venido creyendo que España es de su propiedad y cortijo particular.

    Si algo de nobleza y valor tiene, los intentos separatistas, es por la valentía en desafiar al corrupto y anclado sistema democrático español, único Estado de Occidente y del mundo, con más corruptos imputados, con más aforamientos que todas las naciones juntas, con más políticos que Alemania Francia e Inglaterra juntas, con más injusticias y desigualdades, y lo que es más grave, sin voluntad de superación ni contrición en reformas consensuadas en beneficios de todos los ciudadanos de España incluida Cataluña.

    Un saludo