¿Por qué no se despolitiza la Justicia?

La separación de poderes en España es una utopía. El centro neurálgico de la corrupción política está ubicado en la politización y la falta de independencia de la Justicia. Los altos tribunales de Justicia de nuestro país están controlados totalmente por el poder político.

Evidentemente, esta es la fórmula que utiliza la casta para blindar su impunidad. El objetivo de la dictadura PP-PSOE es someter el poder judicial al ejecutivo y, hasta la fecha, este fin se ha conseguido con creces. La casta política ha diseñado la estructura y el funcionamiento del sistema judicial a su imagen y semejanza.

El anteproyecto de reforma del Consejo General de Poder Judicial, aprobado el 21 de diciembre de 2012 en consejo de ministros y que concluirá en los próximos meses, pretende convertir este órgano en otro departamento más al servicio del Ministerio de Justicia (y por tanto del Gobierno), y aumentar el nivel de politización de la Justicia española.

Según Gallardón, el objetivo de la citada reforma es despolitizar el CGPJ pero en realidad se trata de conseguir todo lo contrario. El ministro pretende politizar, más aún, tanto el funcionamiento como el sistema de elección de los vocales del citado órgano judicial (se quiere reducir el ya de por si escaso peso que tienen los jueces para elegir y, de este modo, dotar de mayor poder de elección al Congreso y al Senado).

En resumen, el objetivo principal de la reforma es que la casta política controle totalmente el CGPJ.

Cuando el PP estaba en la oposición criticaba la politización de la Justicia que el PSOE diseñó a su medida pero una vez en el gobierno (incumpliendo una vez más su programa electoral) está haciendo todo lo posible para que la Justicia siga siendo una marioneta del poder.

Está meridianamente clara la estrategia del Gobierno en materia judicial: cuanto más politizado se encuentre el CGPJ, mayor control político podrá ejercer el Gobierno sobre el sistema judicial en su conjunto.

No olvidemos que los magistrados del Tribunal Supremo los designa el CGPJ. Igualmente, una tercera parte (Sala de lo Civil y Penal) de los magistrados de los Tribunales Superiores de Justicia de las comunidades autonómas son elegidos por el CGPJ. Los miembros del Tribunal Constitucional también los elige el CGPJ, las cortes y el Gobierno.

Aunque la politización judicial no termina aquí. Del mismo modo, el Fiscal General del Estado lo nombra el Gobierno. Respecto a la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, únicamente tres de los ocho miembros que integran la misma son elegidos democráticamente entre los magistrados adscritos a dicho órgano.

La casta política no tiene ningún interés en despolitizar la Justicia debido a que el control de la misma garantiza a los políticos actuar en régimen de impunidad. ¿De qué sirve, por ejemplo, aumentar las penas para los políticos corruptos (medida que ha calificado Rajoy como imprescindible) si la Justicia sigue subordinada a los intereses del gobierno de turno?

La politización de la Justicia deriva en la instauración de un sistema de evaluación del desempeño y de selección de jueces basado en la afinidad política. La mejor estrategia para subir peldaños en el escalafón de la Carrera Judicial es significarse políticamente y compadrear con el PSOE o con el PP. Una plataforma idónea para ello la representan las asociaciones de jueces de marcado perfil ideológico y político. Sin duda, el mejor camino para llegar a ser magistrado de un alto tribunal es posicionarse políticamente. Desgraciadamente, la valía, la meritocracia y, por supuesto, la independencia suelen ser un lastre para muchos jueces que, no siendo amigos del poder, desean ascender profesionalmente.

Otro asunto indignante es el relativo al aforamiento (un privilegio más propio de la Edad Media que de un Estado de Derecho) del que gozan determinados cargos políticos y judiciales. En realidad, se trata de una vía de escape que utilizan los políticos corruptos para poder ser juzgados (y absueltos) por los altos tribunales ya que éstos están fuertemente politizados. Este es uno de los motivos por los que todos los políticos imputados, en virtud de algún caso de corrupción, se aferran a su escaño parlamentario y no dimiten, puesto que si dimitieran podrían ser juzgados por la justicia ordinaria y, por tanto, correrían el riesgo de ser condenados. La extrema lentitud de la Justicia española, uno de los mejores aliados de la corrupción política, se encarga del resto.

Mención aparte merecen los politizados indultos. En el sorprendente caso que sobre un político corrupto caiga una sentencia condenatoria, ya se encargará el gobierno de turno de indultarle.

La voz de las urnas es la única responsabilidad que la casta política está dispuesta a asumir.

No obstante, los políticos que hayan originado, en función de irregularidades delictivas en su gestión, la insolvencia del Estado, de una comunidad autónoma, de un ayuntamiento o de cualquier institución pública deberían ser procesados y responder penalmente por sus actuaciones.

Es imprescindible exigir a los gestores políticos responsabilidades en virtud de sus comportamientos de gestión, al igual que se hace con los gestores empresariales. Las consecuencias de la malversación de caudales públicos derivan en escenarios económicos de alta morosidad que destruyen el tejido empresarial, potencian el desempleo y empobrecen a la ciudadanía.

Los accionistas de la Administración son los ciudadanos y éstos deben exigir a sus directivos (los gestores públicos o políticos) una gestión transparente.

Multitud de actuaciones políticas delictivas, penadas por la ley, quedan impunes y son amparadas, denigrantemente, por los representantes de la Justicia, supuestos garantes de la misma, que no velan por el interés público sino que se rigen según las directrices gubernamentales.

Del mismo modo, la inseguridad jurídica provoca fugas masivas de capital y desinversiones empresariales. España tampoco ofrece un sistema judicial dotado de garantías a las empresas. La vertiente legal es uno de los aspectos fundamentales que valora una compañía a la hora de invertir en cualquier país.

Mientras la Justicia siga secuestrada y los gestores públicos no se sometan al imperio de la ley, la corrupción seguirá institucionalizada en España.

 

 

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15 comentarios


  1. Garzón, el prevaricador

    Muy sencilla la respuesta: porque si se despolitiza la Justicia tendrían que ir a la cárcel casi toda la casta política y no hay plazas en las cárceles para todos ellos

  2. Griñán, el tesorero de los ERE de Andalucía

    A robar que son tres ERES

  3. Manuel Chaves, no sabe hablar ni pronunciar pero si sabe robar (presuntamente)

    Manuel Chaves es la X del caso de los ERE de Andalucía

  4. Justicia politizada

    Imagínese que se despolitiza la Justicia: Bárcenas se lleva a todo el PP por delante a chirona, Manuel Chaves y Griñán se llevan a todo el PSOE por el caso de los ERE, Puyol se lleva a CiU a la cárcel por las cuentas suizas y el robo de dinero (en negro), aquí no quedaría un político en libertad, por eso la castuza política no puede permitir que se despolitice la Justicia

  5. La juez Alaya

    Sus voy a crujir a toos (a todos los políticos ladrones)

  6. El gasolinero Pepe Blanco

    Declaraciones de Pepe Blanco: “Qué no despoliticen la Justicia, por favor, que entonces voy a la cárcel, a mi los jueces politizados y corruptos “

  7. EL JUEZ BERMÚDEZ

    ¿Por qué se pelean los jueces por enjuiciar determinados casos? El juez Ruz y el juez Bermúdez se pelean por llevar el caso Bárcenas, ¿por qué? Muy sencillo, por salir en los medios de comunicación y alcanzar notoriedad que, de otra forma, no tendrían. LA JUSTICIA ES UN CACHONDEO.

  8. Gladiador

    El Gobierno quiere detener e identificar a los ciudadanos que practican el escrache contra políticos, ¿por qué no se identifica y se detienen a todos los políticos que estan escracheando a los ciudadanos, es decri, robando a los ciudadanos?

  9. ANRO

    Sr Bloger:

    No se esfuerce, todos los ciudadanos con sentido común, conciencia y decencia, sabemos y somos conscientes que la Institución de la JUSTICIA, en España, no solo está mediatizada y corrompida por el poder político, sino que además está al servicio de los poderosos.

    Igualmente los responsables y máximos mandatarios de la Justicia, son también, cómplices y culpables, por no rebelarse ante la tiranía y antidemocrático poder político, tanto del legislativo como del ejecutivo, por mucha legitimidad que les otorguen las urnas. Como igualmente son culpables los ciudadanos que votan, al actual sistema partitocratico corrupto, en particular al bipartidismo perverso que representan Pp Y Psoe.

    Un saludo a todos

  10. La mafia en España son los políticos

    La mafia política, también llamada casta política, tiene un arma muy poderosa que se llama justicia politizada, con ella es indestructible

  11. Semana Santa en Málaga

    Traslado del Cristo de la Buena Muerte 2013. ¡IMPRESIONANTE! ¡VIVA LA LEGIÓN! ¡VIVA ESPAÑA!
    Qué mierda de casta política parasitaria y corrupta tenemos, hoy viendo a la legión trasladando el Cristo de Mena se me ha puesto la carne de gallina, me he emocionado y también me he cagado en la p. m. de todos los políticos y banqueros corruptos que han dejado a España en la quiebra y siguen tan tranquilos robando en sus puestos políticos. ¡VIVA ESPAÑA Y VIVA LA LEGIÓN¡ ¡FUERA POLÍTICOS CORRUPTOS!

  12. Y el ejército para que lo queremos para adornar,los cuarteles aviones,barcos.Aquí lo que tenía que haber es un golpe de estado de verdad no un simulacro como el de Tejero.

  13. Alaya, una juez como Dios manda

    Si todos los jueces en España fueran como la super juez Alaya, la Justicia funcionaría y los políticos se lo pensarían dos veces antes de robar

  14. La Infanta Cristina imputada en el caso NOOS

    La Infanta Cristina imputada en el caso Noos, ¿conocía también el Rey las irregularidades de Urtangarín y las consentía y apoyaba? El juez Castro deja entreveer que puede ser así. Veremos si la Justicia es igual para todos, creo que no pero, bueno, por lo menos el juez Castro ha tenido los cojones de imputar a la Infanta Cristiana, algo es algo porque en Españistán estas cosas no suelen ocurrir

  15. noespaisparadecentes

    Por el perrodismo. Ni más ni menos. Mientras haya en España tanta plaga de perrodismo subvencionado jamás habrá división de los poderes del Estado.