Los presupuestos no convencen a los mercados

El debut en bolsa de Linkedln (primera gran red social en cotizar en Wall Street), mayo de 2011, y el anuncio de la próxima salida al parqué de Facebook, mayo de 2012, han impulsado, aún más, a la industria tecnológica de Silicon Valley, región californiana que acoge a compañías tan relevantes como Google, Apple, Yahoo, Ebay, HP, Oracle, etc.

El gran crecimiento de estas empresas contrasta, sin embargo, con el déficit registrado durante diez años consecutivos por el Ayuntamiento de San José, la principal ciudad de Silicon Valley, capital del Condado de Santa Clara y centro tecnológico del mundo.

Aunque ninguna Administración debe tener sus cuentas públicas escasamente saneadas, este ejemplo constata las diferencias existentes entre el sector privado y el público en algunos territorios de USA.

En España, el anterior gobierno socialista dejó a la Administración en quiebra y financió la misma vía expolio de las empresas. Debido a ello, gran parte del tejido empresarial español ha desaparecido en multitud de concursos de acreedores.

¿Se imaginan a Zapatero gestionando la ciudad de San José? Silicon Valley se convertiría en Venezuela o Cuba y el déficit del ayuntamiento se multiplicaría, aunque las aceras y las calles serían renovadas varias veces cada año inventando algún Plan E.

Si bien es alentador que el Gobierno, mediante los Presupuestos Generales del Estado, presentados en el Congreso el 3 de abril de 2012, apueste por minimizar el sector público (super protegido en nuestro país), todavía queda mucho por hacer.

Los austeros y restrictivos PGE 2012 tienen dos propósitos principales; cumplir el compromiso de déficit impuesto por Bruselas, 5,3%, y atraer la confianza de los mercados. En relación a este último objetivo, la respuesta de los inversores ha sido negativa; fracaso de la subasta del Tesoro y España situada cerca del nivel de rescate. Dos días después de la presentación de los presupuestos, la prima de riesgo se disparó hasta los 411 puntos básicos y el bono español a diez años subió al 5, 8%. Además, el Ibex se desplomó cayendo al nivel más bajo desde marzo de 2009 (7.600 puntos).

Analizando las diferentes partidas que componen los citados presupuestos, me parece relevante señalar que prácticamente la única que crece es la relativa a “transferencias a otras administraciones públicas” (territoriales).

Contradictoriamente, el gran hándicap de España para cumplir el compromiso de déficit, los mercados lo saben perfectamente, no es otro que la actual configuración del Estado de las Autonomías.

De los, aproximadamente, 3.2.000.000 empleados públicos que tiene España, el 74,2% trabajan en las sobredimensionadas Administraciones autonómicas y locales. El gasto de personal asciende a 27.338,60 millones de euros, 1,3% más que en 2011. ¿Son necesarios tantos empleados públicos? (Aquellos que tengan oposición deben permanecer intocables, por supuesto, aunque sería beneficioso incluir un planning de productividad eficiente enfocado en los funcionarios de carrera).

Igualmente, nuestro país cuenta con casi 500.000 políticos, la mayoría profesionales de la política y muchos de ellos (no todos), corruptos. ¿Son necesarios tantos políticos? ¿Tenemos que pagarles sus desporporcionados, indignantes e improductivos privilegios? (Por cierto, la Ley de Transparencia es un cuento chino).

En España, el esfuerzo del sector privado (la economía productiva), garantiza el chollo de la casta política y de multitud de empleados públicos sin oposición y colocados a dedo por los partidos políticos. En este sentido, los impuestos de las empresas y de los trabajadores (tenemos una de las tasas impositivas más elevadas de Europa), se utilizan ineficazmente.

España debe solucionar primero su problema político y después el económico. Rediseñar la mega estructura administrativa autonómica y eliminar las duplicidades y el despilfarro derivado de ello es esencial.

De la misma manera, los referidos presupuestos siguen financiando, aunque en menor cuantía, a partidos políticos, sindicatos, cine español, etc. Mientras tanto, muchos ciudadanos españoles comen en Cáritas. Aberrante injusticia.

¿Por qué los mercados no han aprobado los PGE 2012? Recortes en inversión e I+D (factores impulsores del crecimiento), impuestos altísimos, recesión, deuda pública que se puede situar en el 79,8% del PIB, tasa de desempleo insostenible, etc., explosiva combinación.

Empresa

2 comentarios


  1. Vania

    Los presupuestos no convencen a nadie.