“El paso del poder”, mayo de 2012, es el título del último libro de Robert Caro, famoso periodista e historiador estadounidense y premio Pulitzer de biografía 1975.
La citada obra corresponde al cuarto volumen dedicado a la vida política de Lyndon Johnson, presidente número 36 de EE.UU. (Sucesor de J.F. Kennedy y predecesor de Richard Nixon).
Caro, estudioso del poder político en USA, resalta en este libro que el presidente Johnson accedió a la Casablanca (noviembre de 1963-enero de 1969) mediante la crueldad, la astucia malévola y la popularidad.
Caro debería visitar España, sin duda, en nuestro país dispondría de multitud de perfiles correspondientes a políticos españoles crueles y corruptos en los que inspirarse para escribir miles de libros.
La casta política española, preocupada únicamente por mantener sus inmerecidos e inmorales privilegios, ha llevado a España a la quiebra. El problema de España es de origen político. La crisis económico financiera ha mostrado a nuestro país su mayor carencia; una casta política (con honrosas excepciones) escasamente cualificada, sin valores y ávida de poder.
A. Politización de las desaparecidas cajas de ahorros y del BdE. La casta ha destruido el tradicional y social modelo español de cajas de ahorros en virtud de la politización de las mismas. Los políticos autonómicos han arruinado a la mitad del sistema financiero español al colocar en la cúpula directiva de las antiguas cajas y en sus consejos de administración a políticos sin preparación profesional. Bankia, producto de una fusión entre varias cajas quebradas, es el último caso. ¿Algún político responsable está procesado?
El BdE ha permanecido al servicio de los intereses espurios del anterior gobierno socialista, apoyando sus corruptelas y mentiras y ninguneando a sus técnicos. La auditoria que realizará el BCE (en coordinación con las tasadoras Roland Berger y Oliver Wyman), respecto a los créditos inmobiliarios de los bancos españoles para conocer el verdadero agujero de los mismos, es la prueba más evidente de la escasez de credibilidad del regulador de nuestro sistema financiero. ¿Quién confía en el BdE?
B. Politización de la Administración. Las CC.AA., causantes del incumplimiento del déficit de España, potenciadoras de la deuda y auténticos focos de corrupción y despilfarro, representan la agencia de colocación de miles de políticos prescindibles que han provocado el sobredimensionamiento y la ineficiencia de nuestra Administración. Este es el motivo por el que la casta desea continuar con el modelo de Estado autonómico, aún sabiendo que el mismo impide a España recuperarse económicamente.
C. Politización de la justicia. El politizado sistema de designación de los miembros de los órganos judiciales españoles más representativos garantiza una justicia sin independencia y a medida de los intereses del gobierno de turno. ¿Se exigen responsabilidades a los políticos por su gestión?
D. Politización de los medios de comunicación. Las televisiones públicas autónomicas, locales y de ámbito estatal, en números rojos, únicamente sirven para dilapidar el dinero público y manipular la información.
España se encuentra al límite del colapso. ¿Resistirá nuestro país con la prima de riesgo cercana a los 500 p.b.? Podremos seguir pagando intereses altos a corto plazo, aún considerando el hándicap relativo a los costes de refinanciación. Y probablemente, en cuanto se conozcan los resultados relativos a la auditoria de la banca española, el BCE diseñará una estrategia para salvar a España (otra inyección de liquidez; comprando deuda española en el mercado secundario y prestando a nuestros bancos). Aunque España no puede depender eternamente del BCE, además, esta no es la solución a largo plazo.
Nuevamente, los políticos demonizan a los mercados. Evidentemente, existen especuladores que apuestan contra el euro y a favor del default de España. (Financiarse en los mercados implica aceptar las reglas). No obstante, los “malévolos mercados” también consideran otras cuestiones; insostenibles CC.AA., un sistema financiero de segunda división, el parasitismo de políticos, sindicalistas etc., a costa de subir los impuestos y acorralar a la economía productiva…
España necesita una sociedad civil fuerte que pueda contrarrestar el poder de la casta política.
