El porno profundo
14.06.07 @ 10:56:02. Archivado en A debate
El porno, ese género ¿cinematográfico? que se adentra, nunca mejor dicho, en nuestros más profundos (qué bien traido) deseos, vicios y demás perversiones. Pero el porno es algo tabú en algunas sociedades. Incluso prohibido.
Y mejor ejemplo de cine porno que "Garganta Profunda" no hay. Por lo menos al hablar de cine porno pionero para el gran público. Y qué mejor forma de hablar del porno que un documental sobre el porno.
“Inside Deep Throat” es un estupendo documental, genialmente realizado.
Este documental muestra esta película porno como punto de inflexión para una revolución o una rebelión sexual y como una denuncia sobre el constante peligro que se cierne sobre la libertad de expresión (aunque creo que sería más correcto hablar de libertad a secas).
El porno, tal y como relata esta película, es la plataforma para muchos realizadores de sacar dinero rápido y obtener algún tipo de experiencia. Y muchos están en la cinematografía actual como Barry Sonnenfeld o Wes Craven, que sale en este documental “confesando” haber hecho más de una película X.
Sin embargo este documental sirve para plantear muchos aspectos interesantes y todos relacionados todos con la moral: no sólo aboga abiertamente por la libertad de hacer porno (elevando esta
película en varias ocasiones y de forma ingenua como mártir y héroe de esa cruzada), sino sobre la libertad de verlo.
Obviamente demonizar estas “preferencias cinematográficas” es ridículo y sólo favorece a que el resto de la humanidad sienta curiosidad y le de un voto de confianza, sobre todo cuando es algo nuevo.
Sin embargo relata, con algo más de pudor, medias tintas y menos entusiasmo todo lo negativo que conlleva una revolución: mafiosos que se benefician de la situación, oportunistas que no dudan en apoyar ese movimiento para luego volverse radicales y reaccionarios (en este caso las feministas, las peores machistas que hay) y la entronización de gente normal como héroes populares de la causa y de la chapa para luego olvidarse de ellos tan rápidamente como los erigieron.
Este documental incluso mira con cierta nostalgia los primeros días del porno en contra de la industria que existe ahora mismo. También viene a cuestionar el cambio de moral o cómo la moral pueda interferir en las libertades ajenas. Y es una crítica (para variar) a la moral americana que, según deja caer, tiene actualmente las mismas leyes antiobscenidad de la época Nixon.
No deja de ser curioso que la mayor parte de críticas contra USA provenga de ellos mismos (también son los que mejor se conocen), un acto de libertad en sí mismo que algunos practican simplemente cuando les conviene, al igual que aquí. ¿Se le puede llamar autocrítica?
Es impagable ver en este documental las discusiones de Arthur Sommer con su mujer, Terry, matrimonio que llevó en su momento un cine y que proyecto la película. Ambos recibieron, como muchos otros cines que ganaban mucho dinero con esa película, amenazas de la mafia por no darles un diezmo de sus beneficios.
Y para los amantes de lo técnico y para que vean que cualquier medio es válido para hacer un trabajo dependiendo de su naturaleza, este documental se rodó en formato Mpeg IMX, uno de los formatos de grabación más coñazo que hay.
Pero la pregunta para debatir que me surge al haber visto este documental es: ¿Ser libre es ver porno o poder ver porno?
Para los que después de darle vueltas a la cabeza quieran divertirse un poco con porno gracioso, les recomiendo el visionado de Golfos y picardías. No digo más
Comentarios:
Lo que ocurre es que lo puerco se vende mucho más.
Y claro que se me puede argüir que es cuestión de gustos. Y lo es. Lo que pasa es que la mayoría de la gente tiene mal gusto, como escribió Emille Zola en su libro “La muerte del intelectual”.
Y es que eso de que “de gustibus est non disputandun” es una mentira como la catedral de Burgos de grande.
Que se dejen de rollo y estudien, y aprendan a apreciar lo que es bello, lo bueno, lo artístico.
Pero claro eso no es fácil, porque hay que trabajar. Más fácil es decir “todo vale”.
El “todo vale” está generalizado a todas las artes. En el museo moderno de New York, un cubo de basura es una escultura moderna con tanto arte como cualquier cuadro de Rembrandt.
Aun tienen allí un cuadro titulado “blanco en blanco” que consiste de un lienzo blanco al cual lo pintaron de blanco, ¡y está valorizado en 200.000 dólares!
Y no digamos nada de los millones de “poetas” que surgieron con esto del Internet y la facilidad de publicación.
Pero para mí, ese “todo vale” no es más que una formula barata de glorificar lo mediocre, de reducir al más común de los denominadores del mal gusto, a todo el arte en general para que así la basura también se pueda denominar “arte”.
Así está la cosa. Han cambiado los términos y ahora ellos se van de liberales cuando son lo que llaman a los demás. El mundo al revés. En muchas cosas.
Y en cuanto al sexo, sexualidad y sus circunstancias, por traerlo un poco al caso del post, están en el "todo vale". Porque si no vale, eres una estrecha o un mojigato.
Por cierto, le recomiendo el documental. Contiene fragmentos de la película pero hay pocos realmente pornográficos. Me imagino para que llegaran a más público.
Esa definición, en España, es muy moderna y errónea. De toda la vida, “ liberal” ha sido antónimo de “conservador”, aquí y en Pekín.
Ahora algunos la han adaptado como definición política cuando realmente son todo lo contrario a lo que significa la palabra “liberal” (de libertad).
Quizás puedan llamarse libertarianos, pero no liberales. El libertariano, a lo Ayn Rand, es una persona egoísta, centrada en sí misma, que no quiere tener ninguna responsabilidad social. De ahí que odie leyes diseñadas para cuidar a los segmentos más débiles de la sociedad.
En muchos asuntos es conservador y en el lado político está siempre en la derecha.
El término que se han inventado es porque realmente les da vergüenza de admitir lo que son y quieren confundir las cosas un poquito.
Las tendencias "ideológicas" en España, ahora mismo, se pueden dividir entre los progres que he definido, los conservadores y los que estamos en medio, como yo, que somos críticos con ambos, vamos a nuestro aire y no asumimos dogmas. Suena fatal decirlo de uno mismo, pero creo que es así.
Al progre unas guerras y revoluciones le parecen bien (la cubana, la de Chávez, la primera guerra del Golfo) porque se adaptan a su ideología. Pero obviamente van en contra de los principios. Claro está, porque no tienen.
Es así de simple. Esa gente es la progre, falsamente progre, para hablar con propiedad, como bien ha señalado.
Aprovechando todo lo que comentas, te diré que relativo a la definición de facha, creo que hay una variante más peligrosa hoy en día que se llama progre: no aborrece la guerra si la declara su ideología, mandaría al paredón a los que no piensan como él o los fusilaría.
Dice estar a favor de socializar todo para quedar bien pero siempre que puede se apunta colegios o a la sanidad privada.
Odia a Bush como norma para echarle la culpa de todo pero adora (y compra) lo yanqui de forma inconsciente.
Y también es igual de HDP o más ya que se hace pasar por el que piensa lo correcto, tiene la solución para todos los problemas de mundo y critica algo que él mismo hace.
Y no tiene nada que ver con la leche, sino con la educación. Son absolutamente descerebrados que obran por dogmas y por no tener principios.
Y por la descripción que he hecho sabrá que es la figura que más predomina o por lo menos más publicidad tiene en nuestro país ahora mismo.
Un saludo
Detesto todo lo que sea ruidoso, agresivo, puerco,(en eso incluyo la pornografía).
Detesto lo feo, lo mediocre y por ende lo “popular”.
Pero no, el facha se define por cosas muchas más serias:
Le gusta las guerras, la pena de muerte, la posesión de armas de fuego…
Está en contra de los derechos humanos, defiende el capitalismo desmesurado (léase, en la negación del cambio climático, entre otras cosas).
Está en contra de los servicios sociales y a favor de privatizar estos servicios.
Le encanta Bush y todo lo que sea yanqui.
En otras palabras y para no hacer una lista muy larga: Es un verdadero HDP.
Esto no tiene nada que ver con gustos personales sino con la leche putrefacta que mamó.
David: yo siempre pensé en que podría hacerse cine porno con guión, con historia. Pero de verdad. Los que más se acercan en nuestro país son Bigas Luna y Vicente Aranda. Pero tomo buena nota de los títulos que mencionas.
A mí me disgusta la pornografía, me da asco, aparte de que no veo nada gracioso en observar a dos personas teniendo sexo. Prefiero hacerlo yo mismo.
Pero no se puede imponer gustos a otros.
Claro que esto también se debería de aplicarse a aquellos que nos imponen la pornografía en kioscos, revistas, etc., que están a la vista del público.
Tampoco es una cosa de vida o muerte. Solamente de gustos personales.
Cierto.
Siempre digo, medio en broma medio en serio, que habría que hacer una peli porno con guión. Luego están Bigas Luna y Vicente Aranda que hacen pelis cuasi-porno con actores de verdad :P
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Israel Nava
autor
Contacto


