"El niño de barro" o la violencia infantil en el cine
16.05.07 @ 10:00:00. Archivado en Polémicas
El niño es un personaje que da mucho juego en el cine. Lo puedes poner de compañero del prota para provocar la sonrisa y la ternura del público o bien como protagonista sádico, como la encarnación de un mal sobrenatural. Pero lo más tentador a estas alturas, en la sociedad de la supuesta corrección política, es hacerlo víctima de la violencia que muchas veces no se ve en el cine. Chicho Ibáñez Serrador lo definió muy bien con el título de su película: “¿Quién puede matar a un niño?”
El cine actualmente parece que está rompiendo algún tabú, aunque no sé bien si es saludable o no. La culminación de este “juego de niños” viene representada por la arriesgada pero más que decente ópera prima de Jorge Algora, “El niño de barro”, que se estrena el 18 de mayo. El argumento, polémico cuanto menos.
En la Argentina de 1912, un adolescente comete asesinatos entre niños, sus víctimas favoritas. La policía investiga el caso y trata de adelantarse a la siguiente muerte, pero ya se convierte en una pesadilla para la ciudad. Con el tiempo se ha reconocido como el primer asesino en serie e incluso hay un museo con fotografías y elementos que el asesino usaba. Los asesinatos del “Petito Orejudo”, sobrenombre para
Cayetano Santos Godino, es la base de la historia coescrita por el director, Christian Busquier y Hector Carré.
A partir de esos sucesos se crea un poderoso guión y se recrea y fotografía de forma sobresaliente la época. Un reparto notable: Maribel Verdú, que vuelve a estar en alza, Daniel Freire y Chete Lera además del sorprendente niño debutante, Juan Ciancio. Una película que juega, como bien explicó el director y dos de los actores principales durante la presentación del film en FNAC, con la base de que “el maltratador condiciona la vida de la víctima, al igual que un alfarero moldea la forma de una pieza de barro”.
Los niños en el cine son “la frontera final” de la corrección. Un elemento de la realidad que se introduce en las películas bien para hacer de contrapunto cómico y tierno como en “Jerry McGuire” o bien de elemento demoniaco como en “La profecía”. Sin embargo puede provocar sentimientos encontrados o simplemente inexplorados al poner de protagonista un caso real de un niño asesino de niños.
¿Rompes tabúes o exploras algo que nadie se ha atrevido a exponer en cine? Tras ver la película me surgía
esa pregunta. Es un caso real, si. Y repugnante. Un triste hito en la historia argentina que es recordado gracias a un museo y mucho marketing, efecto colateral del estreno de esta película.
Aunque se agradece que el film “esconda” los detalles de los asesinatos, me es inevitable pensar que, aparte de un poderoso guión, se ha hecho esta película para crear una polémica. No sólo para hablar de la violencia innata o mamada desde pequeños y contra los menores, sino por conocer los límites del espectador, saber si va a poder digerir la película o si va a verla por morbo.
En cualquier caso se agradece que no se regodee en la casquería y ofrezca una polémica que a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad (o hijos) le de que pensar.
Trailer:
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Israel Nava
autor
Contacto


