Atrévete a orar

MI PAPÁ ES UN CURA CÉLIBE

24.11.17 | 10:02. Archivado en CELIBATO

Escribe Pepe Mallo:

Dos noticias difundidas en Religión Digital me han llamado poderosamente la atención. La una me ha dejado perplejo; la otra me ha colmado de esperanza:
- “Hijos de curas: una realidad silenciada” (8 de octubre de 2017)
- “Moceop, 40 años de andadura eclesial” (24 de octubre de 2017)

Siempre ha habido hijos de curas
Pocas veces han sido noticia, pero siempre ha habido hijos de curas. Desde el comienzo de la historia de la Iglesia. No se mencionan los hijos de los apóstoles; pero, si estaban casados, se supone que los tenían. Jesús nunca impuso el celibato, aunque él se mantuviera célibe. En los primeros tiempos, los obispos, presbíteros y diáconos se guiaban por la ley natural, o sea, se casaban. Es más, en carta a Timoteo, Pablo traza el perfil arquetipo del obispo y el diácono: “Marido de una sola mujer...”(1Tim.3,1-13). El celibato no llegó hasta varios siglos después y fue, con mayor o menor frecuencia, incumplido por sacerdotes de toda índole, desde los más humildes hasta algunos Papas. En épocas no muy lejanas se chismorreaba sobre el “ama” y los "sobrinos" del párroco. Así lo intuyó la socarrona ironía popular: “No digas nunca `de esta agua no beberé´, ni `mi padre no es un cura´”, y aquella otra satírica definición: “Un cura es un hombre a quien todos le llaman padre menos sus hijos que le llaman tío” . Y poco habrá que investigar para intuir el origen del apellido “Del Cura”.

>> Sigue...


Sábado, 16 de diciembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Noviembre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930