Hace cuatro siglos la religión era como el fútbol y asegurarse un sitio en el cielo, más importante que la vida incluso. La iglesia católica tenía el monopolio de la noosfera ideológica y usaba la producción cultural para difundir su propaganda. 'El condenado por desconfiado' de Tirso de Molina procede de ese contexto. Pero habiendo cambiado tanto las cosas desde entonces, su milagrosa presencia hoy en la cartelera teatral tiene sentido. Se rescata un texto espléndido y se plantea un problema eterno. ¿Importa cómo nos comportemos en esta vida? ¿Tiene sentido ser bueno?.
Sábado, 26 de mayo
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz