En el mundillo del arte, como en todos los mundillos, existe una descomunal conjura de los necios contra las almas independientes, los lúcidos molestos, los que no guardan la debida compostura. La Fundación Juan March, que tan original es siempre en sus propuestas, se ha empeñado en rescatar a un ilustre desconocido, Wyndham Lewis (Amherst, Nova Scotia, 1882-Londres, 1957), un británico vanguardista, polifacético y genial, pero sin el talento (esa 'furbicia' italiana) necesario para bandearse en la vida social sin pisar callos, diciendo lo correcto y callando frecuentemente. Un ejemplo de hombre renacentista preocupado de hacer y no de parecer, con esa bendita -y maldita- inteligencia rebelde que es el mejor pasaporte para el ostracismo.
Jueves, 16 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio