Poco tiene que ver esta 'La ópera de tres peniques' que ayer terminó su presencia en los Teatros del Canal de Madrid, con 'Die Dreigroschenoper' la pieza de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill que se estrenara en 1928 en Berlín. Personajes, diálogos, iconografía, todo ha sido 'actualizado'. Las muy precisas indicaciones de la dramaturgia brechtiana son ignoradas, el que la pieza debe constar de 'un prólogo en ocho imágenes', que debe narrarse en escenas, en cuadros fragmentados, que impidan una totalidad orgánica, que la acción debe interrumpirse constantemente, controlada por la presencia de un intermediario, el narrador, que toma distancia de la historia y la comenta, que la escenografía debe ocupar un lugar secundario, así como que los actores deben representar a sus personajes sin identificarse con ellos, recurriendo a una gestualidad artificial. Nada de eso ha sido respetado. Es Brecht hecho de forma convencional, convertido en otra cosa. Es otra vez aprovechar de manera abusiva un nombre y una fama para hacer lo que viene en gana, casi siempre peor que la propuesta original que no en vano es generalmente admirada.
Sábado, 26 de mayo
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz