María Pagés triunfó en Madrid; tuvo que suspender en marzo pasado su 'Autorretrato' por una lesión inoportuna, pero no ha dejado terminar 2009 para retomar su compromiso, que ha servido además para incorporar el flamenco innovador a un espacio de vanguardia, las Naves del Español en el Matadero de Madrid. Y lo ha hecho una de las creadoras más importantes del panorama actual del género. El espectáculo nace de la invitación de Mikhail Baryshnikov para su Arts Center en Nueva York. Expresamente quería algo muy personal, sin demasiado ruido, sin parafernalia. Fue estrenado en Tokyo el año pasado y luego obtuvo el premio de la crítica y el Giraldillo de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Un gran espectáculo, incluso para los que sufren distanciamiento crítico y agotamiento vital frente a un flamenco más que nunca elevado a representación nacional, esencia de los valores de una patria algo despistada.
Cada vez que se rescata una obra de Lope de Vega, se descubre un mundo. En su teatro está la verdad de aquella vibrante y magnífica época española y no en la pseudo historia oscurantista y acomplejada que ha llegado hasta nosotros. Véase si no esta comedia, un portento de atrevimiento picante para su época, en la que una joven viuda decidida a no volver a aguantar marido que la mande, se queda prendada de un guaperas al que ve por la calle, y sin más le manda a su criado con una proposición bien deshonesta: podrá visitarla de noche y en su casa a cambio de que sus ilícitas relaciones tengan lugar en la oscuridad absoluta para que así no puede identificarla y de que sea guiado hasta su domicilio a ciegas para que nunca pueda saber donde se encuentra. Teatres de la Generalitat trajeron a Madrid una 'La viuda valenciana' con inconfundible sabor fallero: colorido, desparpajo y buen hacer. Como ser 'discreta en hayar remedio para su soledad sin empeñar su honor'. Nadar y guardar la ropa, que ya lo dice el refrán.
Quizás nunca sabremos donde está enterrado Lorca, pero su teatro y dentro de él 'Bodas de sangre' se representa continuamente; en estos días por ejemplo en Ermua y en Prat del Llobregat además de en Madrid, donde el Centro Dramático Nacional junto al Centro Andaluz de Teatro la mantendrán en cartel hasta el 3 de enero en que iniciará su gira por Andalucía. Y también estará dos semanas en Nueva York el próximo marzo en el Instituto Internacional de Arte Teatral llevada por otra compañía española. Es decir, que no deja de representarse esta tragedia en tres actos y siete cuadros, que se estrenó en 1933 inspirada en un suceso real ocurrido en Níjar, Almería, cinco años antes.
'La Tierra' ha confirmado a José Ramón Fernández y a Javier García Yagüe como valores firmes a tener en cuenta en la dramaturgia española, promesas del teatro independiente convertidas en realidad por el Centro Dramático Nacional (CDN). Sus cinco semanas en la sala pequeña del Valle Inclán han sido un gran éxito de público. La obra ha tenido buenas críticas y todo ha salido redondo.
El compositor checo Leoš Janáček, de afortunada actualidad en España gracias al ciclo de sus obras emprendido por el Teatro Real, debutaba en 1904 en el mundo de la ópera con 'Su hija adoptiva', posteriormente titulada 'Jenůfa', del nombre de su protagonista. El drama constante en la historia humana del niño fruto de amores desgraciados al que si antes no se impide nacer, no pocas veces se hará morir en los días siguientes, o terminará condenado a una vida las más de las veces desgraciada, da pie a una ópera de música sublime y libreto muy superior a la media del género, una pequeña y cotidiana tragedia a escala humana que unas adecuadas dirección teatral y musical rematan en un magnífico espectáculo, equilibrado, riguroso, fiel al original, y actual precisamente en base a todo ello.
Pierre Gonord tuvo la suerte de recibir, aún siendo francés, el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid, en la modalidad de Fotografía, en la edición de 2007. Con ese dinero se permitió un viaje de seis meses por el noroeste peninsular para conocer tierras y gentes que le han permitido montar esta exposición Terre de Personne, sufragada generosamente por el gobierno autonómico madrileño que en palabras de su presidenta, Esperanza Aguirre, lo considera no sólo “una de las figuras más importantes de la fotografía contemporánea española”, sino también 'una de las figuras más importantes de la fotografía contemporánea', y 'uno de los mayores renovadores de la fotografía de nuestro tiempo', como dijo en la presentación esta mañana a los medios de comunicación, añadiendo que “su contribución al enriquecimiento cultural de Madrid, donde reside desde hace dos décadas, le hace merecedor de todo nuestro reconocimiento”.
Poco tiene que ver esta 'La ópera de tres peniques' que ayer terminó su presencia en los Teatros del Canal de Madrid, con 'Die Dreigroschenoper' la pieza de Bertolt Brecht con música de Kurt Weill que se estrenara en 1928 en Berlín. Personajes, diálogos, iconografía, todo ha sido 'actualizado'. Las muy precisas indicaciones de la dramaturgia brechtiana son ignoradas, el que la pieza debe constar de 'un prólogo en ocho imágenes', que debe narrarse en escenas, en cuadros fragmentados, que impidan una totalidad orgánica, que la acción debe interrumpirse constantemente, controlada por la presencia de un intermediario, el narrador, que toma distancia de la historia y la comenta, que la escenografía debe ocupar un lugar secundario, así como que los actores deben representar a sus personajes sin identificarse con ellos, recurriendo a una gestualidad artificial. Nada de eso ha sido respetado. Es Brecht hecho de forma convencional, convertido en otra cosa. Es otra vez aprovechar de manera abusiva un nombre y una fama para hacer lo que viene en gana, casi siempre peor que la propuesta original que no en vano es generalmente admirada.
La presentación de la obra filosófica de Eugenio Trías Sagnier revisada por l mismo, dividida en dos grandes apartados -Ética y Estética, y Filosofía y Religión-, es un acontecimiento sin duda en el panorama actual del pensamiento español, y viene a fijar el corpus de uno de los pensadores esenciales de las últimas décadas, explorador del humano fronterizo, buscador de una "filosofía del límite", que se ha definido alguna vez como un 'exorcista ilustrado' y al que el Círculo de Lectores, con la edición de estos dos volúmenes de 'Creaciones filosóficas', coloca a la altura que sin duda merece en vísperas de cumplir los setenta años de edad.
J.C.Deus
“Bien sabes tú que tampoco me gustan los Gorbachov. Mijail Sergueievich habla mucho y se cree irresistible. Por su parte, Raisa es una paleta. Acuérdate del escándalo que montó durante el undécimo congreso del Partido. ¡Quería que yo la acompañase a la Siegessäule! ¿En Berlín Oeste? ¡Se creía que yo, la ministra de la Educación de la RDA, iba a hacer turismo en la avenida del 17 de Junio por su cara bonita! Esa mujer carece de la menor clase política. No piensa más que en sus abrigos de pieles. De hecho, es amiga de Barbara Bush”. Estos comentarios despectivos de Margot Honecker, esposa del primer ministro de la Alemania del Este, sobre los Gorvachov, y los de éstos sobre aquellos, y muchos más de los dirigentes de la época, forman parte de la recreación ficticia que los periodistas Jean-Marc Gonin y Olivier Guez han realizado en su libro 'La caida del Muro de Berlín' lanzado como muchos otros con ocasión del 20º aniversario de aquel hecho que cambió la historia del mundo.
El Coro de la Comunidad de Madrid presentó 'Passio Domine Nostri Jesu Christi secundum Joannem', la Pasión según el evangelista Juan, del compositor estonio Arvo Pärt (1935), considerado máxima expresión del «minimalismo sacro» actual, junto a Henryk Górecki y John Tavener. Un acontecimiento para los admiradores de una música cargada de espiritualidad, tendente a la experiencia trascendente, que a partir de una sencilla estructura repetitiva, produce efectos casi hipnóticos que elevan la mente hacia la actitud de quietud y meditación cercana a la mística.
La pintura holandesa no está representada en el Museo del Prado con la brillantez de la italiana y la francesa, pero Miguel Zugaza prosigue con esta exposición la tarea de potenciar los aspectos menos conocidos del museo que dirige, fiel a su idea de que hay que disfrutar de lo que tenemos y dejar de lamentarse por lo que no tenemos. Una propuesta válida sobre todo en unos tiempos en los que se impone moderación en los gastos. Es el momento de ampliar nuestro conocimiento de sus fondos, de disfrutar de los tesoros ocultos del Prado, de mover el ingente legado que atesora en exposiciones temáticas de posibilidades casi infinitas.
Lástima que la legendaria obra haya quedado desfasada. Lástima que el esfuerzo de nuestro teatro señero, del director de moda, de un elenco de actores excelente y de un equipo artístico de primera, no se haya completado con un texto nuevo sobre la burbuja inmobiliaria española. ¡Hubiera sido tan oportuno! Naturalmente, hubiera sido más difícil y más polémico. Pero para eso están el Teatro Español, Daniel Veronese y todo el equipo.
Dignidad y calidad para seguir la estela de un personaje comercial. Gran texto, escenografía bella, música excelente, elenco afortunado. Notable alto para todo el equipo. Este Drácula puede gustar a los ajenos al personaje y disgustar a sus seguidores, es el personaje original, literario, complejo y derrotado por la luz y el crucifijo. Tomen nota las legiones laicistas.
Jueves, 16 de febrero
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Padre Fortea
Carlos Ferrer
José Pómez
José Donís Català
Paulino Toribio