Aquel espectador que, en el curso de la expiación de sus culpas en este purgatorio en que se ha convertido el arte actual, sea capaz de llegar al final de la última producción de Anne Teresa De Keersmaeker, tendrá un puesto asegurado en el paraíso. 'The song' bate todos las marcas de dificultad, hermetismo y gratuidad. En su estreno en París en junio pasado los espectadores abandonaban en masa. En Madrid, el día que nos tocó sufrirla sólo lo hicieron cuatro personas. Somos los más modernos. Pero este espectáculo de danza -sin música, sin escenario, sin vestuario- es paradigma de una tendencia dominante en el panorama artístico actual: la mortificación sádica del espectador hasta noquearle. El vacío financiado por las autoridades y jaleado por los públicos como sustituto de la periclitada, decadente y 'casposa' cultura.
Jueves, 16 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio