Anne Teresa Keersmaker fundó la compañía Rosas en 1983 con el nombre de la pieza que estrenó entonces. Ahora es un clásico cién veces representado, pero sigue siendo una pieza difícil, provocadora e irritante, al mismo tiempo que subyugadora, hipnótica e inquietante. Si se vencen las sucesivas barreras, -sobre todo la primera parte en silencio abrumador y repeticiones inacabables-, es una experiencia costosa pero sin duda gratificante. Ya se sabe que la letra con sangre entra, y el placer -físico, emotivo e intelectual- incluye cierto sufrimiento.
Jueves, 16 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio