Esta vez gana la representación española. Comparada con la versión de la más popular de las obras de William Shakespeare, 'Sueño de una noche de verano', que vimos en la pasada edición del Festival de Otoño a cargo de Irina Brook, esta versión de Helena Pimenta y la compañía ´'Ur Teatro', no desmerece sino que mejora algunos aspectos, especialmente el provocar unas risas muy sanas al final del espectáculo. Los Teatros del Canal hospedan durante un mes esta adaptación, que ha sido un gran éxito desde que se estrenara en 1992, merecedora del Premio Nacional de Teatro en 1993 y de una decena más de galardones dentro y fuera de nuestras fronteras.
La célebre novela de George Orwell sirve a la compañía californiana The Actors' Gang para inaugurar el ciclo 'Una mirada al mundo' con el que el Centro Dramática Nacional se adelanta al próximo Festival de Otoño en lo que se refiere a la siempre bendita aportación internacional a nuestras tablas.
Don Carlos es uno de los dramas más famosos del romanticismo alemán. Sirvió también a Verdi para construir una de sus grandes óperas, y es un personaje casi arquetípico del teatro europeo: el inmaduro heredero de un imperio que su padre deberá negarle a la vista de sus pocos méritos, tal como explica la historia, o cegado por los celos, tal como mantiene la leyenda. O por una mezcla de las dos cosas. Vuelve tras treinta años de ausencia de nuestros escenarios de la mano de uno de nuestros mejores directores, Calixto Bieito. Será uno de los acontecimientos de la temporada. La versión es discutible. Pero los que gustan del teatro deberían verla.

El pintor Mariano Lozano, -uno de los cuatro miembros de aquel colectivo Estrujenbank, junto a Juan Ugalde, Patricia Gadea y el poeta Dionisio Cañas, y el menos conocido del cuarteto-, sigue en la brecha e inaugura una exposición de su producción última. Cosas que fueron y ya no son, cosas a las que se privó de alma y ahora reclaman atención. Una mirada las resucita. Es lo único que ahora pretende Lozano década y media después de aquella experiencia integrada por parte de la critica artística dentro del ámbito cultural de la Movida madrileña, un grupo que promovía la reflexión social y política a través de la sátira y la transgresión, 'tigres que se perfuman con dinamita', como titulaba uno de sus textos literarios.
Con 'La noche de los generales' la gente se reía mucho y aplaudió a raudales. Si forma usted parte de la mayoría que se contenta con poco, que sufre de amnesia interesada, que sólo quiere pasar el rato y que va al teatro a divertirse, no dude ni un momento en acudir presuroso. Pero espectadores exigentes, mentes críticas, espíritus dialécticos y observadores independientes sean advertidos de que sufrirán durante dos horas en una producción pobre sobre un texto flojo.
Espartaco ha abierto la temporada del Teatro Real, un ballet en tres actos creado por el Teatro Bolshoi con coreografía de Yuri Grigorovich y música de Aram Jachaturián, considerado como una de las producciónes destacadas de la danza del siglo XX. La idea de utilizar al exclavo rebelde del imperio romano para levantar un espectáculo a mayor gloria de la Unión Soviética, nació en pleno estalinismo, pero cuando el músico se decidió a adoptar la versión oficial de Volkov, la URSS entraba en la desestalinización y adoptaba lo que hoy se llama eufemísticamente un perfil más bajo. Y para cuando Grigorovich ultimó la escenografía que hoy nos rescatan, el mundo estaba ya en 1968: el mayo francés, la invasión de Checoslovaquia. La partitura de Jachaturián es ya un 'remix' de Stravinski con los musicales neyorquinos y las superproducciones de Hollywood. Y la coreografía, un momento de transición entre el ballet clásico y la danza contemporánea, profundamente influido por West Side Story.
El Teatro Español inicia la temporada con 'Groucho me enseñó su camiseta', un homenaje encandilado a Manuel Vázquez Montalbán, fallecido hace tres años. No uno sino tres maniquíes de Montalbán de tamaño natural permanecen durante todo el espectáculo en el escenario. Tres actrices interpretan 16 canciones con sus letras y leen una enorme selección de sus textos sobre temas diversos, acompañados de un cuarteto de música en directo. No es todo Montalbán pero en hora y media cabe mucho. Y no hay otra cosa que Montalbán, salvo la mítica canción 'Tatuaje', de León, Valerio y Quiroga, que al parecer era la canción predilecta del homenajeado.
Sábado, 26 de mayo
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz