Los clásicos pueden discutirse y hasta odiarse. Pero son los clásicos por algo, y esta obra pertenece sin duda a los grandes jalones del teatro del siglo XX. Tiene sentido traerla de nuevo a escena. Y se ha hecho con gran solvencia. Muerte de un viajante es un texto denso para un argumento ambicioso, aunque las tres horas largas de duración del espectáculo deberían haberse dejado en dos y pico, suprimiendo el descanso y algunos afluentes secundarios de la obra que distraen más que completan. En todo caso, Mario Gas hace un gran trabajo al frente de un reparto y un equipo técnico magníficos. El público se ha dado por enterado y hay llenos totales y ovaciones largas y sentidas. Un acierto del Teatro Español para cerrar la temporada.
Sábado, 26 de mayo
Juan Granados
José Andrés Prieto
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Atticus-444
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Javier Orrico
Juan Carrasco de las Heras
David Felipe Arranz