Hoy se ha presentado el nuevo despliegue de la colección permanente del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Se reorganizan los espacios disponibles en 7.500 metros cuadrados de extensión, que se dice pronto pero que supone una auténtica ruta de montaña, una senda exótica a través de grandes peligros y enormes desafíos en forma de arte moderno, una selva procelosa y variopinta a la absoluta disposición del turista accidental, del explorador de misterios ciudadanos. Se exponen un millar de obras, de las que la mitad -entre adquisiciones y fondos no exhibidos- no se habían mostrado nunca. Todo un terremoto que probablemente le vendrá bien a una colección y un museo incomprendidos. Viernes, sábado y domingo próximos la visita será gratuita. Una degustación irresistible para el fin de semana.
Hace veinte años, el provocador literato austriaco falleció y se habló largo tiempo de suicidio antes de cumplir los temidos sesenta. Nunca se aclaró el caso y tampoco importa. Murió abominando de su Austria natal, tras una existencia dedicada a vengarse del mundo que le rodeaba. Para celebrarlo, si es que hay algo que celebrar, el Círculo de Bellas Artes ha programado su 'El ignorante y el demente', la obra teatral que en 1972 le colocó en órbita, escandaloso, procador y maldito. Todos envejecemos mal, incluida esta pieza. Que no es tan fácil de representar como parece a primera vista, si se quieren conservar sus esencias. El ignorante puede ser el pedante médico que nos agrede con la descripción pormenorizada de una autopsia clínica. El demente puede ser el alcohólico y ciego progenitor que ha fabricado una soprano 'de coloratura' a costa de sacrificar todo lo demás. Y estos dos despojos son el acompañamiento de la consagrada diva, víctima de haber representado doscientas veces seguidas el papel de la Reina de la Noche en La Flauta Mágica de Mozart. Todo placer reiterado puede ser un tormento. Un trío neurótico, enrrevesado en un remolino de odios como el que atenaza todas las relaciones humanas. Cada loco con su tema: los tres insistentes, obsesivos, neuróticos.
(PD).- La cantante estadounidense Beyoncé Knowles puso "patas arriba" el Palacio de los Deportes de Madrid, donde, ante más de 15.000 fans, presentó en directo "I am... Sasha Fierce", último trabajo de la artista nacida en Houston.
Los Teatros del Canal se confirman -tras el bautizo 'boadellesco' de La Cena, y los espectáculos de danza de MacGregory y Cunnigham- con la obra quizás más grande y ambiciosa del teatro español, Fuenteovejuna, escrita por Lope de Vega hacia 1612 y considerada ciertamente una obra cumbre de la literatura universal. La tarea ha sido encargada a la compañía madrileña Rakatá y al frente figura Laurence Boswell, director asociado de la Royal Shakespeare Company, de demostrada pericia con los clásicos españoles. Un proyecto importante, con dos horas y media de duración, y 35 actores en elenco, la prueba de fuego para la que es quizás la mejor sala teatral que existe en Europa a la que ahora hay que llenar de contenido. Un gran espectáculo, con un notable alto de calificación en todas sus facetas.
'La experiencia de la danza es ese momento único y fugaz en el que te sientes vivo', opina nuestro protagonista. El broche de oro del Madrid en Danza 2009 era la llegada a Europa de Merce Cunningham con el espectáculo que conmemora su 90º cumpleaños, Nearly Ninety. Sin duda que lo fue. Danza, músicas, imágenes, luz y escenografía interactuaron sin apenas desmayo para dejar al público absorto y rendido. Fue toda una apotesosis triunfal de un nivel artístico pocas veces posible de contemplar, aunque ni el anciano triunfador mimado por la fama mundial pudiera resistirse a la tentación del exceso, y ofrecernos un espectáculo al que le sobra longitud para poder suprimir el intermedio.
El Centro Dramático Nacional ha encargado a tres directores bien diversos una relectura del 'Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte', de Ramón María del Valle‐Inclán. Ana Zamora se encarga de 'Ligazón', Alfredo Sanzol de 'La cabeza del Bautista', y Salva Bolta de 'La rosa de papel'. Ninguno consigue una adaptación totalmente convincente, por más que lo intenten por caminos diversos, poético la primera, festivo el segundo y grotesco el tercero. Jean‐Guy Lecat debía quizás haberse planteado una escenografía unificada que elevara la Galicia rural de hace un siglo a característica totalizadora. Como ocurre con los clásicos, y Valle-Inclán así puede ya considerarse, aún sus textos menores tienen mil relecturas.
Lunes, 13 de febrero
José Lozano Galera
Chris Gonzalez -Mora
Padre Fortea
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Juan Carrasco de las Heras
Ángel Sáez García
Paulino Toribio
Julián Moreno Mestre
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Atticus-444