J. C. Deus
Julio Álvarez del Vayo (Villaviciosa de Odón, Madrid, 1890 - Ginebra, 1975) fue periodista de joven, socialista temprano, y conspirador insistente a favor de la llegada de la Segunda República, que le hizo embajador, diputado, ministro de Exteriores, representante en la Sociedad de Naciones, y comisario del Ejército a lo largo de su corta y atribulada existencia,e ntre su proclamación en 1931 y su derrota definitva en 1939 tras una terrible guerra civil.
Socialista de izquierdas, filocomunista, prosoviético, fue de los que se negaron a aceptar la derrota y quisieron mantener la lucha armada contra el franquismo. Fue calumniado y ridiculizado, fracasó en sus intentos de organizar una resistencia interior armada, y atravesó un largo ostracismo, hasta que por fin en los años setenta contactó con los que emepezaban a levantar la misma bandera, los comunistas marxista-leninistas y el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) que éstos crearon para llamar a la insurrección popular armada. Para entonces su partido, el PSOE, ya lo había anatemizado, el PCE lo repudiaba por extremista, y el conjunto de la oposición moderada de dentro y fuera del país lo menos que decía de él era acusarlo de agente provocador y extremista trastornado.
Uno anhela experimentar de vez en cuando alguna mágica velada teatral capaz de recuperar aquella emoción subyugadora que de niño sentías en el cine del barrio. Pero una y otra vez sales decepcionado de lo que ves, dolorido de torturas mentales, abochornado de trivialidades, deprimido y fatigado. Y es que no es fácil acertar y mucho menos acertar plenamente. Por eso debemos descubrirnos ante Robert Lepage y este 'The Blue Dragon' realmente excepcional. Lepage confirma estar por encima de todo los creadores actuales, y el dragón que ha traído a Madrid es punto y aparte entre los espectáculos que puedan verse en este Festival de Otoño, en esta temporada y en muchas temporadas, en este país y por esos mundos.
'Krapp's Last Tape' (La última cinta de Krapp'), obra en un acto de Samuel Beckett, retrata la enorme decrepitud de un anciano sumido en la soledad y la podredumbre, y dedicado a escuchar las grabaciones en las que ha ido recogiendo sus sentimientos, o mejor su ausencia de sentimientos a lo largo de la vida. Repasa hoy en la penumbra de su cuarto la cinta número cinco de la caja tres, grabada a los 39 años por el ser lejano que era entonces y que sin embargo reflejaba ya la impotencia ante la felicidad que será constante en su vida. Se identifica primero con aquel hombre que intuía el principio del fin desde fecha tan temprana. Pero luego se pondrá a grabar un epílogo desde el presente. Un colofón que termina en silencio. Esta obra ha sido interpretada como una alegoría del fin de la historia, pero son ganas de llenar folios. Es el final de una vida, ni más ni menos.
Aquel espectador que, en el curso de la expiación de sus culpas en este purgatorio en que se ha convertido el arte actual, sea capaz de llegar al final de la última producción de Anne Teresa De Keersmaeker, tendrá un puesto asegurado en el paraíso. 'The song' bate todos las marcas de dificultad, hermetismo y gratuidad. En su estreno en París en junio pasado los espectadores abandonaban en masa. En Madrid, el día que nos tocó sufrirla sólo lo hicieron cuatro personas. Somos los más modernos. Pero este espectáculo de danza -sin música, sin escenario, sin vestuario- es paradigma de una tendencia dominante en el panorama artístico actual: la mortificación sádica del espectador hasta noquearle. El vacío financiado por las autoridades y jaleado por los públicos como sustituto de la periclitada, decadente y 'casposa' cultura.
Isabella’s Room es un gran despliegue de creatividad alrededor de una trama mediocre: la característica definitoria de la mayor parte de los espectáculos de nuestro tiempo, desde las películas de Hollywood a esa meca teatral europea creada hace dos décadas en los pequeños, florecientes y caducos Países Bajos. La forma se ha comido el fondo, el medio al mensaje, la imagen a la palabra. Pero eso no quita para descubrirse ante un espectáculo de enorme calidad y numerosas sorpresas, una habitación con magníficas vistas interiores a lo que es una compañía teatral polifácetica en la vanguardia de nuestro tiempo.
Anne Teresa Keersmaker fundó la compañía Rosas en 1983 con el nombre de la pieza que estrenó entonces. Ahora es un clásico cién veces representado, pero sigue siendo una pieza difícil, provocadora e irritante, al mismo tiempo que subyugadora, hipnótica e inquietante. Si se vencen las sucesivas barreras, -sobre todo la primera parte en silencio abrumador y repeticiones inacabables-, es una experiencia costosa pero sin duda gratificante. Ya se sabe que la letra con sangre entra, y el placer -físico, emotivo e intelectual- incluye cierto sufrimiento.
Debo confesarlo: me fui en el primer descanso, poco más de una hora después de iniciado este espectáculo de cinco horas de duración al que le sobran cuatro. Tedioso, vacío, balbuceante, pretencioso. Angélica Liddell ocupa casi en exclusiva la representación teatral española en este Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid. Llegaba precedida de admiración sin límite. Pocos se atreverán a decir la verdad. 'La casa de la fuerza' es un fiasco.
Estrenada en 1978 con los bailarines de la troupe del Tanztheater Wuppertal, la pieza Kontakthof (en alemán, lugar de encuentro) fue retomada en el año 2000 por Pina Bausch (1940-2009) con un elenco compuesto por gente corriente de más de sesenta y cinco años reclutados por medio de anuncios en la prensa, en su mayoría sin experiencia alguna en el mundo de la danza profesional. Una sala de ensayo, un piano, algunas sillas, mucha nostalgia y todo corriente y moliente. Dicen sus creadores que Kontakthof es una pieza sobre la relación entre realidad y el teatro, 'un universo de tensiones suavizado por el humor, al mismo tiempo cruel y emocionante'. La danza en manos de gente corriente y jubilada, hombres y mujeres banales. Con un experimento arriesgado se despide de este mundo la gran Pina Bausch. Buena manera de hacerlo.
Exultante. Graciosa. Reparadora. Con noviembre, el Teatro Real estrena en un necesario giro de tuerca tras la controvertida Lulu: el 'dramma giocoso' de Gioachino Rossini 'L'italiana in Argeli', en versión burbujeante de Joan Font y sus Comediants. Una despampanante naufraga italiana capturada por corsarios turcos ridiculizará al mujeriego y fatuo bey Mustafá, en una parodia del diálogo/choque de civilizaciones para mayor gloria de la 'furbicia' (astucia) italiana. Esta vez el baqueteado abonado del Real no sufrirá de un montaje reduccionista que agudice las dificultades de la pieza, como pasó en el primer estreno de la temporada. Todo se entiende, todo se goza, y todo se disfruta mientras esperamos a monsieur Mortier.
La Fundación Juan March inaugura la temporada con la modestia y precisión de costumbre. Y lo hace con una exposición a mayor gloria de los amantes, practicantes y diletantes del arte de dibujar. Caspar David Friedrich (1774-1840) era un artista místico que creía en la presencia divina en la naturaleza, en su poder de despertar lo mejor del ser humano, en un panteísmo -siempre cristiano- de bosques y roquedales trasmisores de bondad. Dibujar con estos presupuestos debe notarse. Y se nota.
Andrea di Pietro della Góndola (1508-1580), que pasará a la historia con el sobrenombre de Palladio, en alusión a Palas Atenea, la diosa de la sabiduría, renovó la arquitectura viajando a las esencias, se inspiró absolutamente en la tradición grecolatina para proponer edificios públicos y privados caracterizados por su belleza, su equilibrio, su integración en el entorno y su ausencia de ampulosidades gratuitas. Su obra es tan vigente hoy como hace cinco siglos.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico inicia la temporada en su sede provisional -y sin embargo, eterna- del Teatro Pavón de Madrid, con el mismo mérito y con el mismo acierto con que terminó la pasada. ¿De cuándo acá nos vino el placer de escuchar los fantásticos versos de Lope de Vega en una exquisita puesta en escena donde todo casa a la perfección y produce el efecto gratificante sobre nuestro vapuleado espíritu que precisamente buscamos cuando vamos al teatro? La CNTC gira continuamente por toda España: no duden en acudir a verla.
'Eres blanca y hermosa como tu madre'... 'En un país de fábula vivía un viejo artista'... '¡No puede ser! Esa mujer es buena'.... Seguro que las conoce: 'La tabernera del puerto' se estrenó en Barcelona en 1936, y está considerada una de las mejores piezas del género, en cuyo 'templo', el Teatro de la Zarzuela de Madrid, se presenta esta notable producción de 2006. Setenta años después, la buena música de Pablo Sorozábal a un impecable libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw, aseguran una agradable velada. Tres actos, hora y media sin intermedios inoportunos, escenografía expresionista, ritmo continuado, aires evocadores del pasado, elenco de primera categoría. Función redonda. Bien interpretados y cantados todos los papeles. Buen trabajo de adaptación de Luis Olmos, director de este Teatro desde hace cinco años.
Un profesor de historia contemporánea recibe la visita de una señora mayor que resulta ser una tortuga de 200 años de edad que le ofrece su testimonio exclusivo sobre los principales acontecimientos históricos de tan dilatado período. Un doctor intentará descubrir el secreto de su longevidad. La tortuga habla y habla, y lanza juicios y doctrina a raudales. La consagrada Carmen Machi retorna protagonizando La tortuga de Darwin, estrenada con éxito la temporada pasada. La Abadía, 'una fundación cultural con financiación pública y gestión privada... modelo que nos permite obrar con menos ataduras que un teatro institucional al uso, con mayor libertad de riesgo y plena independencia artística', reafirma su apuesta por el teatro comercial y el éxito fácil. Tiempos de crisis sistémica.
Vivió 60 años (1581-1649); a los 32 se metió en un convento dominico, y no pintó más de cuarenta obras en toda su vida. Juan Bautista Maíno apenas es conocido en España y absolutamente nada por esos mundos. El Prado lo rescata del olvido con exquisito cuidado, expone su obra prácticamente completa y la acompaña de otras tantas obras de maestros de su tiempo para que podamos encuadrarla en su justa valía. Es su propuesta para este otoño y es una propuesta que merece reconocimiento y éxito. “Probablemente nadie llegó tan cerca de Caravaggio como este dominico español”, dijo de él el primer experto que lo lanzó internacionalmente. Y con ello le situó perfectamente.
Luibov Popova y Aleksandr Rodchenko entregaron su vida y su arte al constructivismo, una de las muchos movimientos artísticos que el siglo XX ha visto. ¿Qué les hizo pensar a estos artistas revolucionarios que la mejor forma de ponerse a la altura de la revolución bolchevique era este frío geométrico, e incluso posteriormente ni siquiera eso, abandonar la pintura y dedicarse al diseño aplicado a la producción industrial? Su 'sacrificio' en aras del proletariado ni siquiera fue reconocido y en una década el partido comunista los arrinconó en nombre del realismo socialista.


En el Tyssen se frotan las manos. Sus 'Lágrimas de Eros' amenazan con convertirse en el éxito de la temporada en la competitiva milla de oro de los museos madrileños. Ante un centenar largo de ávidos periodistas, su director general Guillermo Solana, reconvertido en gozoso comisario y único 'factotum' de esta selección discutible pero respetable, -condenada a la parcialidad-, del despliegue erótico que el arte ha realizado en los últimos cinco siglos, ha confesado haber sufrido impulsos de autodesgtrucción m ientras avanzaba en un proyecto que sorprendentemente para él pero previsible para todos los demás, ha contado con la aquiescencia absoluta de la Baronesa, nuestra Tita Cervera, que incluso ha aportado la guinda al proyecto, la sugerencia atendida de incluir en el mismo 'La Fuente', un pequeño óleo del francés Corot, por supuesto parte de su Colección que en estos días pugna por su precio máximo.
Toda temporada tiene sus fiascos y sus gratas sorpresas, y 'Clementina' pertenece sin duda a la segunda categoría. Llámenla 'zarzuela barroca' si quieren, pero esta ópera española puede codearse con la producción de sus coétaneos, incluídos Haydn y Haendel, y es digno prolegómeno de los prodigios operísticos de Mozart. Una música medida e inspirada para un texto soberbio del gran Ramón de la Cruz en un libreto de encomiable coherencia (méritos que se atribuyen en parte a un expurgado concienzudo del original), y todo ello en una obra única, en la única ópera que compusiera Luigi Boccherini. Lástima que no hubiera más. Lástima que no hubiera otros. Lástima de más encargos por parte de la aristocracia española. Pudo haber en España un género a la altura del de Italia si la cúspide social lo hubiera apoyado como hizo doña María Faustina Téllez-Girón, condesa viuda de Benavente, encargando al titular musical de su Casa esta agradable Clementina que merece entrar en los repertorios habituales. Un digno entretenimiento. Un rato muy agradable. Un espectáculo donde todo resultó gratificante.
Francesco Lo Savio vivió solamente 28 años, pintó tan sólo durante los últimos cinco de su vida, tuvo una producción escasa y es muy poco conocido. El 'Reina' inaugura la primera exposición en España de este artista malogrado no sólo debido a su prematura muerte por suicidio, sino también a la difícil clasificación de un trabajo cuya radicalidad no fue entendida en su época. Un preminimalista y un postbarroco casi totalmente monocromo, tan incomprendido que su mismo hermano promovió el boicot de su última exposición, lo que desencadenó su decisión fatal.
La cuarta y última aportación del ciclo 'Una mirada al mundo', oportuna iniciativa del Centro Dramático Nacional ahora que se desliga del Festival de Otoño pasado a la primavera por exigencias del teatro comercial madrileño, es la más difícil y discutible de las cuatro. La más ambiciosa, por cuanto supone un intento de ruptura radical con la gramática teatral tal como lleva dos mil años existiendo, y por eso quizás la más fallida, porque del dicho al hecho siempre hay demasiado trecho.
El “Víctor Ullate Ballet” cumple veinte años y para celebrarlo, su director de la última década, Eduardo Lao, rindió homenaje ditirámbico al creador y director durante la primera década, Víctor Ullate, un nombre mayúsculo sin duda de la danza española, que será director de la futura Compañía Nacional de Danza Clásica si un día llega a crearse. '2 you Maestro' dura tres horas y aúna fragmentos de 17 de sus coreografías más conocidas. Un compendio agotador, sin parangón y quizás excesivo. Sirvió para demostrar la excepcional calidad de este cuerpo de danza, pero también para un protagonismo excesivo por parte del homenajeado y una oportunista consagración de su hijo Josué, de 15 años de edad, convertido en prematuro continuador de las excelencias de su padre.
Podría haberse optado por un museo nacional que incluyera la pintura y escultura del siglo XIX, entre el Prado y el Reina Sofía. Pero ya no caben más museos en la prodigiosa meca pictórica madrileña. Se ha optado por que el Prado contenga el discurso histórico del arte español desde el Románico hasta los maestros modernos del siglo XIX. En sus doce nuevas salas incluirá 176 obras que aspiran a suponer un compendio completo del arte español decimonónico, desde el último Goya hasta Sorolla y Benlliure.
La 'tercera mirada al mundo' del Centro Dramático Nacional dentro de su ciclo así titulado, es 'Rojo reposado', una propuesta flamenca basada en la novela Bezonken rood (1981) del autor holandés Jeroen Brouwers (nacido en 1940), centrada en los terribles recuerdos del campo de concentración donde fue encerrado por los japoneses durante la segunda guerra mundial junto con su madre y miles de mujeres y niños holandeses residentes en Indonesia. Es un monólogo asfixiante de un neurótico perseguido por el recuerdo. Al servicio de un gran texto, un creativo despliegue audiovisual y una selección musical de alta calidad (Jhon Cale, J.J.Cale...) completan el trabajo de un extraordinario actor que te deja baldado.
Una joven, rescatada del arroyo por un rico padrino abusador, remonta la escala social sirviéndose de hombres sumisos a los que seduce friamente hasta asesinar a uno de ellos, ir a la cárcel y escapar gracias a la ayuda de una condesa también enamorada de esta implacable Lulu. A partir de ese momento, cambia su sino, y obligada a prostituirse por hombres malvados, termina siendo víctima de un criminal de los bajos fondos. Un argumento que en 1937 era un revulsivo para una ópera, pero que hoy apenas impresiona, cediendo paso a lo verdaderamente importante: la tempestad musical que consumió a Alman Berg en sus últimos años de vida.
¿Y ése quién es?, le decían invariablemente a Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, cuando anunciaba esta exposición. Pues bien, ya está aquí la primera monográfica que se dedica en España a este pintor francés que vivió entre 1836-1904, que no se embarcó en la aventura impresionista que inauguraría la dictadura de las vanguardias en la Europa del siglo XX; que realizó un arte discreto e integrado en su época burguesa; y que ahora al calor del cierto retorno que protagoniza la arrinconada pintura figuracionista del penúltimo cambio de siglo, reclama una atención sin prejuicios.
Esta vez gana la representación española. Comparada con la versión de la más popular de las obras de William Shakespeare, 'Sueño de una noche de verano', que vimos en la pasada edición del Festival de Otoño a cargo de Irina Brook, esta versión de Helena Pimenta y la compañía ´'Ur Teatro', no desmerece sino que mejora algunos aspectos, especialmente el provocar unas risas muy sanas al final del espectáculo. Los Teatros del Canal hospedan durante un mes esta adaptación, que ha sido un gran éxito desde que se estrenara en 1992, merecedora del Premio Nacional de Teatro en 1993 y de una decena más de galardones dentro y fuera de nuestras fronteras.
La célebre novela de George Orwell sirve a la compañía californiana The Actors' Gang para inaugurar el ciclo 'Una mirada al mundo' con el que el Centro Dramática Nacional se adelanta al próximo Festival de Otoño en lo que se refiere a la siempre bendita aportación internacional a nuestras tablas.
Don Carlos es uno de los dramas más famosos del romanticismo alemán. Sirvió también a Verdi para construir una de sus grandes óperas, y es un personaje casi arquetípico del teatro europeo: el inmaduro heredero de un imperio que su padre deberá negarle a la vista de sus pocos méritos, tal como explica la historia, o cegado por los celos, tal como mantiene la leyenda. O por una mezcla de las dos cosas. Vuelve tras treinta años de ausencia de nuestros escenarios de la mano de uno de nuestros mejores directores, Calixto Bieito. Será uno de los acontecimientos de la temporada. La versión es discutible. Pero los que gustan del teatro deberían verla.

El pintor Mariano Lozano, -uno de los cuatro miembros de aquel colectivo Estrujenbank, junto a Juan Ugalde, Patricia Gadea y el poeta Dionisio Cañas, y el menos conocido del cuarteto-, sigue en la brecha e inaugura una exposición de su producción última. Cosas que fueron y ya no son, cosas a las que se privó de alma y ahora reclaman atención. Una mirada las resucita. Es lo único que ahora pretende Lozano década y media después de aquella experiencia integrada por parte de la critica artística dentro del ámbito cultural de la Movida madrileña, un grupo que promovía la reflexión social y política a través de la sátira y la transgresión, 'tigres que se perfuman con dinamita', como titulaba uno de sus textos literarios.
Con 'La noche de los generales' la gente se reía mucho y aplaudió a raudales. Si forma usted parte de la mayoría que se contenta con poco, que sufre de amnesia interesada, que sólo quiere pasar el rato y que va al teatro a divertirse, no dude ni un momento en acudir presuroso. Pero espectadores exigentes, mentes críticas, espíritus dialécticos y observadores independientes sean advertidos de que sufrirán durante dos horas en una producción pobre sobre un texto flojo.
Espartaco ha abierto la temporada del Teatro Real, un ballet en tres actos creado por el Teatro Bolshoi con coreografía de Yuri Grigorovich y música de Aram Jachaturián, considerado como una de las producciónes destacadas de la danza del siglo XX. La idea de utilizar al exclavo rebelde del imperio romano para levantar un espectáculo a mayor gloria de la Unión Soviética, nació en pleno estalinismo, pero cuando el músico se decidió a adoptar la versión oficial de Volkov, la URSS entraba en la desestalinización y adoptaba lo que hoy se llama eufemísticamente un perfil más bajo. Y para cuando Grigorovich ultimó la escenografía que hoy nos rescatan, el mundo estaba ya en 1968: el mayo francés, la invasión de Checoslovaquia. La partitura de Jachaturián es ya un 'remix' de Stravinski con los musicales neyorquinos y las superproducciones de Hollywood. Y la coreografía, un momento de transición entre el ballet clásico y la danza contemporánea, profundamente influido por West Side Story.
El Teatro Español inicia la temporada con 'Groucho me enseñó su camiseta', un homenaje encandilado a Manuel Vázquez Montalbán, fallecido hace tres años. No uno sino tres maniquíes de Montalbán de tamaño natural permanecen durante todo el espectáculo en el escenario. Tres actrices interpretan 16 canciones con sus letras y leen una enorme selección de sus textos sobre temas diversos, acompañados de un cuarteto de música en directo. No es todo Montalbán pero en hora y media cabe mucho. Y no hay otra cosa que Montalbán, salvo la mítica canción 'Tatuaje', de León, Valerio y Quiroga, que al parecer era la canción predilecta del homenajeado.
'Tito Andrónico' es probablemente la más brutal obra de teatro de la historia, tanto que estuvo tres siglos sin representarse a pesar de estar firmada por William Shakespeare. Es una acumulación desaforada de crímenes caprichosos, enloquecidas venganzas y enormes ruindades entre los que el Mal aparece orgulloso y desafiante. Con estos mimbres, el largo y angustioso montaje que Animalario ha traído al Matadero de Madrid se convierte en un desafío para espectadores curtidos y amantes de las emociones extremas. Un auténtico plato fuerte de tres horas de duración en plena canícula. Todo un espectáculo.
Un estreno brillante no asegura el éxito, y muchas obras han pasado a la posteridad tras estrenos adversos. Rafael Amargo no consigue esa sencillez tan clave en el flamenco como en lo demás, y aporta un espectáculo que oscila entre el didactismo para 'guiris' y el consenso de los incondicionales. No hay aportación sino tópico. No hay coherencia sino discontinuidad variopinta. Apenas duende: ruido y algo de confusión. El intento es loable, y muchos pueden disfrutarlo si se conforman con ponerse a la sombra del olmo y traerse las peras de casa.
(PD).- La actriz Carmen Maura ha sido galardonada hoy con la Medalla de Oro de la Academia de Cine 2009 "por su contribución a la mejora del cine español", en una reunión de la Junta Directiva de dicha institución.

Ana Avellano y Miguel Pato (PD).- Hartas de pasar por castings en donde se finge ser distintos personajes decidieron poner un escena un texto más realista, donde son ellas mismas y las inquietudes de personas reales. Lo han conseguido y llevan dos años representando “Dejemos de estar”. Es la primera obra de la Compañía de Teatro Abonosano fundada por Gloria Sanvicente (directora), Laura González y Virginia Frutos (actrices).

Arte secular islámico y arquitectura de vanguardia: es la doble propuesta con la que Caixaforum atraerá visitantes este verano como complemento a la exposición de Sorolla en el Prado y la de Matisse en el Tyssen. 'Los mundos del Islam en la colección del Museo Aga Khan' es la primera oferta, y 'Richard Rogers + Arquitectos. De la casa a la ciudad', la segunda.
El Teatro Real estrenó el 11 de julio 'Le nozze di Figaro' (Las bodas de Fígaro), de Wolfgang Amadeus Mozart, vendidas todas las localidades desde muchos días antes. Esta vez se trata de la exacta y completa partitura que escribió Mozart y la ambientación original del libreto de Lorenzo da Ponte. Nada de rococós centroeuropeos ni escenarios exóticos. Nada de supresión de arias y aceleraciones. Las Bodas tal como fueron, tal como son. Tres horas de cuento, de belleza, de ensoñación. Una magnífica clausura de la temporada.
No han pasado cuatro meses desde que la Compañía Nacional de Danza de Nacho Duato, hiciera su presentación anual de primavera en el Teatro de la Zarzuela, y el Teatro Español también la programa, acompañando en cuestión de días a Mikhail Baryshnikov y Ana Laguna. Dos 'duatos' tan seguidos y lleno completo en el estreno de ayer, dice claro de su buena fama. En marzo, el plato fuerte de estreno era 'Colbato'; ahora esta escenografía acompaña a 'Herrumbe', que no es estreno absoluto, puesto que lo fue en el Liceo de Barcelona en 2004, pero que no había sido propuesto todavía al público de la Villa y Corte. Todos los creadores pasan por rachas flojas en inspiración, por elecciones fallidas, por desaciertos lógicos. Confiamos estar en este caso ante un breve paréntesis.
Mikhail Baryshnikov es un mito de la danza contemporánea y Ana Laguna es una extraordinaria veterana. Juntos recibieron en el estreno de 'Tres solos y un dúo' la mayor ovación en los escenarios madrileños de los últimos tiempos. Nunca habíamos visto a todo un aforo a reventar puesto en pie aplaudiendo tan larga y emocionadamente. Cierto que a los mitos se les rinde muchas veces pleitesía seguidista, pero los cientos de afortunados presentes -entre ellos Joaquín Cortés y Nacho Duato, Pedro Almodóvar y Eusebio Poncela- parecían haber sido conmovidos por esta pareja madura, tan elegante, tan sencilla, tan auténtica, y por un espectáculo tan austero y sopesado, tan modesto como emocionante. Todos los océanos fueron descubiertos hace tiempo. Ya sólo queda sitio en los escenarios para lo auténtico.
(PD).- Un nuevo autorretrato del genio del Renacimiento, Miguel Ángel Buonarotti, ha sido descubierto en la recién restaurada Capilla Paulina en el Vaticano, lo que ha despertado el interés de críticos y estudiosos del maestro renacentista, informa hoy el diario La Repubblica.

Tatiana R. Brito y Miguel Pato (PD)-. Alba Molina y Andreas Lutz funden sus estilos y bagaje rítmico en su nuevo disco “Tucara”, que saldrá a la venta el 23 de junio. Conocidos ya en el mundo de la música por sus trabajos en Las Niñas y O Funkillo respectivamente, ahora apuestan por una mezcla de flamenco, hip hop, jazz, rock y música negra.

(PD)-. Dios Salve a la Reina es una banda tributo de origen argentino a los míticos Queen. El grupo está formado por Ezequiel Tibaldo, Francisco Calgary, Matías Albornoz y Pablo Padín. Sus éxitos ya se cuentan en Latinoamérica y Reino Unido.
Ahora en España, el 18 de junio en la discoteca Joy Eslava, Dios salve a la Reina te ofrece reencontrarte con la inmortal impronta de Queen.
LOS INICIOS DEL GRUPO
Su historia nace como banda a finales de 1998, cuando Ezequiel Tibaldo(Freddy Mercury), comenzó a buscar gente que se uniera a él para homenajear a los músicos que lo inspiraron toda su vida.
En el 2004 participaron en Buenos Aires en la segunda edición del Cavern Festival, un show que organizaba la sucursal argentina del club inglés donde debutaron los Beatles. Su insuperable talento les llevó a ganar el primer premio.
Pocos meses después, cumplieron su sueño más anhelado: viajaron a Inglaterra para tocar en el Cavern Original, frente al mismo público que asistía a los conciertos de la del grupo al que tanto amaban. Para sorpresa propia fueron un éxito rotundo en un lugar donde las imitaciones siempre fueron vistas con mucho recelo.
Los clásicos pueden discutirse y hasta odiarse. Pero son los clásicos por algo, y esta obra pertenece sin duda a los grandes jalones del teatro del siglo XX. Tiene sentido traerla de nuevo a escena. Y se ha hecho con gran solvencia. Muerte de un viajante es un texto denso para un argumento ambicioso, aunque las tres horas largas de duración del espectáculo deberían haberse dejado en dos y pico, suprimiendo el descanso y algunos afluentes secundarios de la obra que distraen más que completan. En todo caso, Mario Gas hace un gran trabajo al frente de un reparto y un equipo técnico magníficos. El público se ha dado por enterado y hay llenos totales y ovaciones largas y sentidas. Un acierto del Teatro Español para cerrar la temporada.
Los grandes museos están ya presentando su programación para el verano. Mientras que el Prado apuesta por Sorolla, y el Reina Sofía por 'Los Esquizos', -el grupo figurativo ligado a la movida madrileña de los setenta y ochenta, del que hablaremos pronto-, el Museo Thyssen se ha decidido por indagar en la etapa menos conocida de Henri Matisse, en lo que fue el tramo central de su carrera, desde 1917 a 1941. Presenta una exposición soberbia, un baño de belleza y colorido, un festín exótico rodeado de odaliscas, un paseo magnífico por su casa de Niza, con esa ornamentación exhuberante que le fascinaba, y una sucesión de balcones abiertos prologando la mirada recluida del artista. Dos décadas pintando y pintando lo mismo y de la misma forma, aquietada la paleta, candorosa la mirada, ajeno al mundo, investigando en su universo de formas y colores propios. Reposando su primera osadía, ensimismado, entre dos enormes guerras a ambos lados del incesante pincel.
El Museo del Prado presenta la mayor y más importante antológica que se ha dedicado nunca a Joaquín Sorolla, el pintor español con mayor proyección internacional del siglo XIX. El centenar de pinturas del artista suponen un ambicioso recorrido el que se dan cita todas sus grandes obras maestras, incluido el conjunto de paneles de sus Visiones de España pintados para la Hispanic Society of America y traídos a España en 2007, que ya fueran exhibidas en Valencia y otras ciudades españolas en olor de multitudes.
Hoy vuelve Rigoletto al Teatro Real. Nunca antes se habían programado tantas -18- funciones de una producción operística suya, pero las 35.000 localidades están ya prácticamente vendidas. No en vano estamos ante una de las óperas más populares y queridas del repertorio, una obra que se ha puesto en Madrid 379 veces anteriormente. Para los que no consigan una entrada -hay también dos funciones a precios reducidos de entre 8 y 80 €-, el sábado 6 de junio habrá 1.500 sillas al aire libre frente a una pantalla gigante que proyectará la función simultáneamente a su desarrollo en el interior del teatro.
En mayo pasado se cumplieron trece años desde la primera edición de Letralia, Tierra de Letras, que se considera 'la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet'. Para los que la vimos nacer en tiempos en los que la red hispana era un pañuelo de intrépidos pioneros, es una satisfacción ser testigo de su supervivencia, cuando tantas de aquellas meritorias esperanzas han ido cayendo por el camino.
El Teatro Español presenta, en coproducción con Grec 09 Festival de Barcelona, 'Edipo. Una trilogía', un espectáculo dirigido por Georges Lavaudant y con un elenco encabezado por Eusebio Poncela, que estará en las Naves del Español de Matadero Madrid del 29 de mayo al 28 de junio. Pues bien, es una maravilla, así de simple. Pocas veces Sófocles ha sido tan accesible, tan próximo. Pocas veces la palabra -el Verbo- consigue en el teatro el protagonismo que le corresponde. Pocas veces, los clásicos afirman con tanto saber su mensaje eterno. Pocas veces puede gozarse del teatro tan esencial y rotundo, en estado puro, hipnótico trance, taumatúrgica ceremonia sacra, avasalladora presencia mágica llegada de los confines misteriosos de lo intuido más allá de nuestra pequeña existencia.
Hoy se ha presentado el nuevo despliegue de la colección permanente del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Se reorganizan los espacios disponibles en 7.500 metros cuadrados de extensión, que se dice pronto pero que supone una auténtica ruta de montaña, una senda exótica a través de grandes peligros y enormes desafíos en forma de arte moderno, una selva procelosa y variopinta a la absoluta disposición del turista accidental, del explorador de misterios ciudadanos. Se exponen un millar de obras, de las que la mitad -entre adquisiciones y fondos no exhibidos- no se habían mostrado nunca. Todo un terremoto que probablemente le vendrá bien a una colección y un museo incomprendidos. Viernes, sábado y domingo próximos la visita será gratuita. Una degustación irresistible para el fin de semana.
Hace veinte años, el provocador literato austriaco falleció y se habló largo tiempo de suicidio antes de cumplir los temidos sesenta. Nunca se aclaró el caso y tampoco importa. Murió abominando de su Austria natal, tras una existencia dedicada a vengarse del mundo que le rodeaba. Para celebrarlo, si es que hay algo que celebrar, el Círculo de Bellas Artes ha programado su 'El ignorante y el demente', la obra teatral que en 1972 le colocó en órbita, escandaloso, procador y maldito. Todos envejecemos mal, incluida esta pieza. Que no es tan fácil de representar como parece a primera vista, si se quieren conservar sus esencias. El ignorante puede ser el pedante médico que nos agrede con la descripción pormenorizada de una autopsia clínica. El demente puede ser el alcohólico y ciego progenitor que ha fabricado una soprano 'de coloratura' a costa de sacrificar todo lo demás. Y estos dos despojos son el acompañamiento de la consagrada diva, víctima de haber representado doscientas veces seguidas el papel de la Reina de la Noche en La Flauta Mágica de Mozart. Todo placer reiterado puede ser un tormento. Un trío neurótico, enrrevesado en un remolino de odios como el que atenaza todas las relaciones humanas. Cada loco con su tema: los tres insistentes, obsesivos, neuróticos.
(PD).- La cantante estadounidense Beyoncé Knowles puso "patas arriba" el Palacio de los Deportes de Madrid, donde, ante más de 15.000 fans, presentó en directo "I am... Sasha Fierce", último trabajo de la artista nacida en Houston.
Los Teatros del Canal se confirman -tras el bautizo 'boadellesco' de La Cena, y los espectáculos de danza de MacGregory y Cunnigham- con la obra quizás más grande y ambiciosa del teatro español, Fuenteovejuna, escrita por Lope de Vega hacia 1612 y considerada ciertamente una obra cumbre de la literatura universal. La tarea ha sido encargada a la compañía madrileña Rakatá y al frente figura Laurence Boswell, director asociado de la Royal Shakespeare Company, de demostrada pericia con los clásicos españoles. Un proyecto importante, con dos horas y media de duración, y 35 actores en elenco, la prueba de fuego para la que es quizás la mejor sala teatral que existe en Europa a la que ahora hay que llenar de contenido. Un gran espectáculo, con un notable alto de calificación en todas sus facetas.
'La experiencia de la danza es ese momento único y fugaz en el que te sientes vivo', opina nuestro protagonista. El broche de oro del Madrid en Danza 2009 era la llegada a Europa de Merce Cunningham con el espectáculo que conmemora su 90º cumpleaños, Nearly Ninety. Sin duda que lo fue. Danza, músicas, imágenes, luz y escenografía interactuaron sin apenas desmayo para dejar al público absorto y rendido. Fue toda una apotesosis triunfal de un nivel artístico pocas veces posible de contemplar, aunque ni el anciano triunfador mimado por la fama mundial pudiera resistirse a la tentación del exceso, y ofrecernos un espectáculo al que le sobra longitud para poder suprimir el intermedio.
El Centro Dramático Nacional ha encargado a tres directores bien diversos una relectura del 'Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte', de Ramón María del Valle‐Inclán. Ana Zamora se encarga de 'Ligazón', Alfredo Sanzol de 'La cabeza del Bautista', y Salva Bolta de 'La rosa de papel'. Ninguno consigue una adaptación totalmente convincente, por más que lo intenten por caminos diversos, poético la primera, festivo el segundo y grotesco el tercero. Jean‐Guy Lecat debía quizás haberse planteado una escenografía unificada que elevara la Galicia rural de hace un siglo a característica totalizadora. Como ocurre con los clásicos, y Valle-Inclán así puede ya considerarse, aún sus textos menores tienen mil relecturas.
Miguel Zanetti fue un gran músico, de uno de los mejores pianistas de Música de Cámara. Cuando el 18 de febrero de 2008 falleció en su casa de Madrid a la edad de 72 años la familia musical española quedo un poco huérfana, dicen sus amigos y admiradores, y este dolor se acentuó en el mundo de la lírica al que dedicó con amor, pasión y entrega toda su vida profesional. Ahora le hacen un homenaje al que convocan a todos los aficionados.
Dentro del Festival Internacional Madrid en Danza, el espectáculo Entity, del coreógrafo Wayne McGregor, era uno de los más esperados. No defraudó. Un lleno total subrrayó las tres actuaciones de su compañía, la Wayne McGregor/Random Dance en los Teatros del Canal. Una 'entidad coreográfica artificialmente inteligente', ha definido Scott Lahuna, el director de investigación de la compañía, esta Entity tan difícil de comentar como de clasificar. Por eso los críticos han optado por la veta tecnológica, como si McGregor fuera el primero en usar máquinas y chirridos junto a proyecciones científicas y movimientos poco humanos.
No hay nada más triste para un devoto del teatro, que abandonar avergozamente la sala antes de que caiga el telón. No hay nada más penoso para quien fue un joven fascinado por los personajes en busca de autor de Luigi Pirandello que enfrentarse con una frustrada adaptación de su obra a los tiempos actuales, aún partiendo de la base de que ni los mismos italianos se han atrevido a llevar sus cuentecillos a escena, cuando ni él mismo lo encontró procedente. Uno no se explica las razones por las que el Teatro Español se ha atrevido a hacerlo en el Matadero, justo al mismo tiempo que trae a Madrid al fantástico Bridge Project en su sala titular, en este 'Tantas Voces...' tan desgraciadamente fallida, tan frustrante.
El teatro fue un templo abarrotado de fieles devotos y expectantes. El estreno de 'Cuento de invierno', la segunda entrega de The Bridge Projects en Madrid en olor de santidad global, no estuvo por debajo de las expectativas. Probablemente representa el mejor teatro que pueda verse en estos momentos en todos estos mundos mundiales. Un cuento maravilloso para adultos deseosos de evasión de calidad. Una adaptación lograda del imposible texto de Shakespeare como sólo los grandes pueden conseguir. Un espectáculo medido, sin apabullar, con la coherencia y austeridad que sólo los grandes pueden permitirse. El teatro plasmando su superioridad sobre el cine. El clásico de los clásicos aunando respeto e innovación.
Tenía 73 años de edad Claudio Monteverdi cuando estrena en 1640 'Il ritorno d’Ulisse in patria', 33 años después de 'inventar' la ópera con su L'Orfeo. Demostraba estar en plena forma, como lo están los encargados de llevar su trabajo al Teatro Real casi cuatro siglos después, el director musical William Christie, y el director musical, Pier Luigi Pizzi, que no deben andar muy lejos de la edad y la experiencia que tenía Monteverdi cuando compuso esta obra y revisó hasta modificar sustancialment el magnífico libreto de la misma, un texto a la altura de una música que juntos ofrecen un banquete de placer estético inolvidable, si bien rozando magnitudes casi indigeribles para el humano actual, siempre estresado y agobiado como para sentarse ante un festín de tres horas y media de duración.

(PD).- La obra teatral se llama “Cantando bajo las balas” y es producto de Antonio Álamo. Su tema es el manido episodio del enfrentamiento entre Unamuno y Millán Astray en octubre de 1936. Se trataría de una revisión más de aquel suceso histórico si no fuera porque el autor ha limitado todo el protagonismo al general y lo presenta como un demente; no sólo a él, sino, por extensión, a la Legión y al ejército español. Y esto es lo que ha irritado sobremanera en medios militares.
(PD).- Otro paso más. «Recientemente, se han establecido contactos con la AMPAS [Academy of Motion Pictures, Arts and Sciences], más conocida como la Academia de Hollywood, para que reconozca oficialmente a la Academia del Cinema Català y pueda así presentar, de cara a la edición del año próximo, películas en lengua catalana con el objetivo de ser preseleccionadas para los Oscar». Así reza el tercero de los cuatro objetivos básicos que se impone la nueva directiva de la Academia que preside desde este martes, y durante los próximos cuatro años, el actor Joel Joan. Cine independiente e independentista.
'Un mago que engaña al público con realidades ficticias' dicen que se definió una vez, quizás bromeando. Un contador de historias, un constructor de metáforas en forma de escultura: también él se veía así. En la solapa del catálogo de esta exposición está manejando esos tres vasos que el tahúr callejero mueve a gran velocidad para que no aciertes en cual está la moneda, y lo hace en una foto con truco. Su trabajo radiofónico más conocido, A Man in a Room, Gambling (un hombre en una habitación, apostando), se apoyaba en su propia narración de trucos de naipes. Lo mejor de esta retrospectiva de su obra, es el encuadre, porque en el espacio circundante es como los guiños visuales de Muñoz, sus juegos de perspectivas y sombras, sus sorpresas inocentes y juguetonas, adquieren toda su potencia y fulgor.
Otra vez el mito de Fausto. Otra vez esta periclitada travesura romántica del mortal que vende su alma al diablo a cambio de una buena amante. Decenas, quizás centenares de versiones en todos los géneros musicales y artísticos nos contemplan. Es un mito muy gastado a estas alturas, porque quien no haya vendido su alma (opinión, criterio) al diablo (al jefe, a los amigotes, al vecino) a cambio de algo (dinero, halagos, comodidad) que tire la primera piedra. Esta vez es el Fausto de Jean-Christophe Maillot, con los Ballets de Monte Carlo en Los Teatros del Canal dentro del festival Madrid en Danza. Una disculpa, un guiño, para montar un espectáculo excelso, una demostración de que algo llamado el ballet neoclásico existe, y puede ser superior a todo lo que se imagina, ópera y cine incluidos.
(PD).- El parecido entre las figuras de la biblia del siglo X y los animales que aparecen en el cuadro del pintor malagueño hace pensar en algo más que una coincidencia. La Biblia fue expuesta en Barcelona en 1929 y ocho años después en París, por lo que Pablo Picasso pudo descubrir los dibujos que aparecen en ella según afirma el director del Museo de la Catedral de León, Máximo Gómez Rascón.
Una pieza irregular, con notables aciertos y gruesos defectos, esta La Cena. Entre los primeros, la idea original, la escenografía, la interpretación y la primera media hora de la obra; entre los segundos, el texto -improvisado y plagado de parrafones insulsos-, las incongruencias del guión, la excesiva duración, los chistes facilones, las alusiones a El País y Suso del Toro, y el personaje principal, el excesivo Maestro Rada. Entre la brillante primera escena del grupo de estudiosos tras una mariposa, y la no menos brillante -pero totalmente sobrante- última escena de los cardenales de la santa madre iglesia rodeando a Galileo Galilei, hay demasiadas cosas. Quien mucho abarca, poco aprieta, y la sensación es que Els Joglars se conforman esta vez con aprovechar su fama e ir tirando. Maestría formal e impotencia conceptual.
Cabaret literario dicen Xavier Albertí y Lluisa Cunillé que es su versión de "La corte del faraón". 'Zarzuela deconstruida a la manera posmoderna' podríamos también decir del espectáculo que han presentado durante diez días en el Teatro de la Abadía, tras su estreno en Barcelona en 2008 y antes de viajar a Sevilla y Granada. Es una burla soportable de los tópicos musicales españoles, de más lograda escenografía que texto, un picadillo demoledor de una gran opereta española décimonónica, que hace reir y pasar un buen rato, pero también preguntarse por lo que aporta a la larga y respetable trayectoria del original.
Magic People Show es un simple espectáculo de café teatro, un show humorístico napolitano sobre las gilipoyeces de su sociedad, tan parecida a la nuestra. Basado en los artículos de Giuseppe Montesano en el diario Il Mattino, tiene talento, sutileza, gracia y mérito. Lástima que se haya quedado un tanto antiguo y no llegue a esta crisis global. Habla del Nápoles de la burbuja inmobiliaria y consumista, del turismo de masas a la Patagonia, de la omnipresencia del 'telefonino' (el maldito móvil). Su mayor acierto es el tono, ese tono escéptico e irónico de la crítica inteligente, que nada tiene que ver con los panfletos politizados izquierdosos que abundan en nuestros escenarios.
'Este espectáculo está recomendado para público adulto por el contenido de algunas de sus escenas', advierte el dossier de prensa. Y debería también figurar en el cartel y toda la publicidad de la obra porque en su primer mitad es lo más parecido a un espectáculo porno, con una pareja en pelotas a medio metro de ti, que se masturban y simulan coitos en todas las posiciones. No obstante, en la segunda parte la obra evoluciona hacia un espectáculo sadomasoquista, con mucha violencia y menos desnudos. Una joya para los que gustan de estas cosas. El aderezo es un texto panfletario con algunos aciertos y muchos horrores, unos diálogos sesudos entre una puta pobre y buena, y un cliente rico y malo que pasan revista a la globalización, la inmigración, la corrupción política, la crueldad financiera, la maldad judicial, y especialmente al sistema de libre mercado culpable de los mayores crímenes, especialmente de producir verdugos como el protagonista y víctimas como la protagonista. Todo ello alumbrado por esa estrella de cinco puntas que aparece junto al título para que no haya la menor duda de la empanada que se nos ofrece.
La Estrella de Sevilla es un superclásico y ha gozado de continuas representaciones durante sus cuatro siglos de existencia. Empezó siendo un exitazo y casi muere de ello, pues debió sufrir tantos arreglos y apaños que ahora sólo puede decirse de ella que es atribuida a Lope de Vega, mil veces manipulada por intérpretes y adaptadores, y quizás escrita o refundida por Andrés de Claramonte, un actor murciano que representaba a menudo las obras de Lope, y dramaturgo también al que se reivindica en las últimas décadas. Se programó en 1977 en la inuaguración del Festival de Almagro, hace diez años la volvió a presentar el insigne Miguel Narros con la CNTC, y una década después lo hace su actual director, Eduardo Vasco, en una versión de gran nivel y belleza.
(PD).- En la actualidad existen más de 400 cuadros falsos de Frida Kahlo circulando por el mercado de arte, según denunciaron ayer en México varios expertos en la obra de la artista. "Este bajo perfil, este bajo mundo de obras no reconocidas de Frida tiene un largo historial y les podemos decir que Frida está produciendo más muerta que viva", indicó Carlos Phillips Olmedo, director de los museos Frida Kahlo, Diego Rivera Anahuacalli y Dolores Olmedo de la Ciudad de México.
La Compañía Nacional de Danza se presenta estos días en Madrid como cada primavera, en lo que podemos juzgar su balance del curso 2008-2009. Para mantener sus altas calificaciones, nos propone el estreno absoluto de una coreografía de su director Nacho Duato, completado con la presentación de otra coreografía nueva de Duato ya estrenada el verano pasado en Lyon, y una tercera, debut oficial de uno sus bailarines destacados. La CND se mantiene en un notable alto, pero no supera su 'performance' del año pasado por estas fechas.
(PD).- Un lote de cartas escritas por el escritor inglés George Orwell, que datan de principios de los años 30, fueron vendidas por 84.000 libras (124.000 dólares o 91.400 euros) en una subasta celebrada en la casa Bonhams de Londres.
El Teatro de La Abadía presenta su última producción de la temporada, "Measure for measure", 'Medida por medida', de William Shakespeare, que introducen con el titular 'la lujuria del poder y el poder de la lujuria', y una frase del Sermón de la montaña de Jesús de Nazaret: "..porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá" (Mateo 7:2). “Medida por Medida”, junto con Hamlet, es la obra más representada de Shakespeare en el mundo mundial, desde que la rescatara Peter Brrok a mediados del siglo pasado. Prolija disquisición moral, 'auto sacramental laico', es un desafío muy complejo que a pesar del duro trabajo de todo el equipo, esta vez no termina de resolverse con satisfacción.
En el apabullante, por cantidad y presencia, mundo de las instalaciones artísticas, no abunda la calidad, la comunicación y el contenido. Para los que dudamos muy mucho de que en esta tendencia haya mucho más allá de Louise Bourgeois, Joseph Beuys y otras figuras históricas, Caixaforum de Madrid ha montado Zonas de riesgo, un bien articulado conjunto de incursiones aleatorias en una realidad que nos supera, escenografías con objetos sorprendentes y/o banales, intermediadas con vídeos, objetos y retazos del mundo que nos rodea, ese magma que ni comprendemos ni asimilamos.
Este año se cumplen 200 años del nacimiento de Charles Darwin y 150 años de la publicación de 'El origen de las especies por medio de la selección natural', una obra que modificaría como pocas la percepción humana de la existencia. A partir de 1859, este libro dio origen a una revolución que fue más allá de la mera biología y que habría de revelarse decisiva en la formación del pensamiento contemporáneo. Es un texto accesible sin demasiados tecnicismos, que da cuenta de la teoría científica que está en las raíces de nuestra presente actitud ante el universo.
Platonov es un dramón ruso decimonónico para amantes del teatro burgués de siempre, de las viudas casaderas, de los prestamistas crueles, de las infidelidades conyugales, de las cogorzas cotidianas, del mundo como fue hace un siglo largo. Un enorme folletín bien adaptado, dirigido, interpretado y escenificado a lo largo de tres horas, con veinte personajes. Un gran trabajo cuyo clasicismo deslumbrará a los jóvenes espectadores, por su magnífico texto, sus dilemas existenciales, sus recovecos psicológicos, sus enormes pasiones, todo lo que ya casi ha perdido el mundo de hoy.
El 2 de septiembre de 2008 publicamos un artículo titulado 'Radio Clásica peligra', sin suponer que tantas personas coincidíamos en la preocupación de que los cambios introducidos en la emisora por el nuevo director pudieran perjudicarla. Efectivamente, la cifra récord de 381 comentarios que ha recibido hasta el momento demuestra que se trata de una queja honda, razonada, persistente y digna de atención. No conocemos otro caso de una información que aguante seis meses de actualidad y que reciba todos los días contribuciones de antiguos y nuevos lectores, hasta el punto de que se ha convertido en un foro espontáno gracias a la constancia de muchas personas que, lejos de darse por vencidas, están demostrando un interés ciudadano digno de una gran causa.

(PD).- Como viene siendo tradición por estas fechas, el cine español busca las causas de su descenso de espectadores. Desde 2005 nuestros realizadores no viven una buena cosecha. Aquella temporada, la industria nacional consiguió vender 21,2 millones de entradas y una cuota de pantalla del 16,6 por ciento, el pasado año sólo tuvieron 14,3 millones de espectadores y el porcentaje se quedó en un triste 13,32 por ciento. Un descenso que tiene su inversa proporcional en el dinero con el que el Gobierno de ZP ha untado a los artistas de la 'ceja'. Cuando son ya muchas las familias enteras que no reciben ni un euro por subsidio de desempleo, es más cantoso que nunca que ZP siga dando más y más a una industria que el público desprecia.
Ya llega el único festival especializado en danza de nuestro país. Espera superar su buen rendimiento del año pasado, con 22.000 espectadores y un 85% de ocupación total. La danza contemporánea no está dispuesta a perder el terreno que ha ido consiguiendo en los últimos años. El festival incluye 4 estrenos absolutos, 2 europeos, y 11 españoles. Habrá 24 montajes en veinte días, y se crea ‘Generación 2.0’, un bloque dedicado a los jóvenes creadores.
(PD).- El cine español convocó el año pasado a las salas a un total de 14,3 millones de espectadores, lo que supone un descenso de casi un millón y medio respecto a 2007, según datos del Instituto de Cinematografía (ICAA).
Estuvo en lo alto de la ola y se dejó caer. Pasado medio siglo de su muerte, llega a París y Madrid, y ciertamente deslumbra aunque uno esté harto del culto que no cesa a las vanguardias de hace un siglo. Se atribuye a Maurice de Vlaminck (1876-1958) la idea de que los buenos pintores son como los buenos cocineros, difíciles de explicar, y de que en arte, las teorías son tan útiles como las recetas, hay que estar enfermo para confiar en ellas. Pensaba, como tantos, que si un cuadro tiene que ser explicado mediante palabras, nada tiene que ver con la pintura.
El buen momento del teatro en nuestro país coincide, quizás no por casualidad, con el continuo representarse de las obras de William Shakespeare. Y así, a la reciente versión de Hamlet de Juan Diego Botto, sucede esta versión del controvertido Tomaz Pandur. Muy diferentes. Incomparables. Aquella nos gustó, muy clásica; ésta nos ha impresionado: un espectáculo sobrecogedor de cuatro horas de duración, una espectacular creación formal, un exceso que a punto está de desdibujar el original, pero que finalmente lo amplifica con enorme pasión, con valiosas reflexiones, con recursos de fondo y forma que nos hacen reconocer sin duda la valía de este yugoslavo al que le robaron su país y lo ha reconstruido más grande y válido en los escenarios. Sin duda uno de los nombres que aportan al teatro de nuestros días.
Pinter tenía 34 años cuando estrenó este The Homecoming. Murió la pasada nochebuena a los 78. Entre medias ha recibido todos los honores posibles, coronados con el Nóbel en 2005. Es una vaca sagrada, la segunda persona de la santísima trinidad del teatro europeo del último medio siglo, con Beckett y Ionesco. Ahí es nada, como para atreverse a una crítica.
Una de las mayores frustraciones del visitante del Museo del Prado, meca indiscutible de la pintura occidental, siempre ha sido el galimatías de su distribución interior, las dificultades de orientarse en busca de lo que más te interesa. Ahora, la buena noticia es que al fin se dispone de una guía oficial del Museo, comprensible y manejable, para hacerse una idea clara del conjunto de sus fondos y poder localizar cualquier obra dentro de sus colecciones de pintura española, italiana, flamencas, holandesa, francesa, alemana y británica, así como en las colecciones de dibujos, y escultura y artes decorativas. Además ya está decidida e iniciada la nueva organización general, mucho más clara y completa. La mala noticia, sin embargo, es que no se hará realidad completamente hasta 2012, y quedan años todavía para que el nuevo Prado sea realidad.
(PD).- El Liceo de Barcelona ha colgado vídeos de sus espectáculos operísticos en el canal YouTube, en el marco de una ampliación de su entorno digital que se ha presentado hoy y que se completa con la renovación de su página web.
Sin duda que el teatro vive un renacimiento en Madrid. Y para que los más pequeños participen del mismo llega un año más Teatralia, el Festival de las Artes Escénicas para Niños y Jóvenes, que del 6 al 29 de marzo contará con 32 compañías en un total de 64 espacios escénicos, de ellos 45 fuera de la capital, con 350 funciones. Todo indica que superarán los 50.000 espectadores de anteriores ediciones.
La noche de San Juan de 1631, se organizó una fiesta en honor de los mismísimos monarcas de la muy poderosa España, en el jardín del palacio del Conde de Monterrey, en el Paseo del Prado de la capital del imperio. Fiesta en la que se representaron dos comedias: 'Quien más miente medra más', de unos tales Francisco de Quevedo y Antonio Hurtado de Mendoza, y La noche de San Juan, escrita por un cual Lope de Vega. Del palacio a la casa donde Lope había escrito tan importante encargo, en tan sólo cinco días menos catorce horas, había sólo un corto paseo, diez minutos. Era un 24 de junio y Lope asistió a tan celebrado evento que debió alargarse hasta el alba.
De la truculencia de Francis Bacon al relamido cuento de hadas de la pintura victoriana. El Museo del Prado presenta una pequeña selección de pintura inglesa del siglo XIX, que por esas cosas del destino procede de allende los mares y no de una institución anglosajona sino del muy hispánico Puerto Rico, del ignoto y especial Museo de Arte de la pequeña ciudad de Ponce. Titulada para todos los públicos “La bella durmiente. Pintura victoriana del Museo de Arte de Ponce”, es ocasión de contemplar un estilo y una época pictórica poco expuesto en España aunque sí muy conocido a través de su mucha reproducción por las artes gráficas. La estrella de la muestra es Sol ardiente de junio de Frederic Leighton, acompañada de la monumental obra de Edward Coley Burne-Jones, El sueño del rey Arturo en Avalón.
Por fin se estrenaron los Teatros del Canal, una magna obra acompañada de magnas polémicas y magnos presupuestos. Su responsable teatral, el catalán madrileñizado Abert Boadella, organizó un estreno que quiso estar a la altura de las circunstancias. Los Hermanos Marx resucitaron en las antiguas instalaciones del Canal de Isabel II para celebrarlo.
De la truculencia de Francis Bacon al relamido cuento de hadas de la pintura victoriana. El Museo del Prado presenta una pequeña selección de pintura inglesa del siglo XIX, que por esas cosas del destino procede de allende los mares y no de una institución anglosajona sino del muy hispánico Puerto Rico, del ignoto y especial Museo de Arte de la pequeña ciudad de Ponce. Titulada para todos los públicos “La bella durmiente. Pintura victoriana del Museo de Arte de Ponce”, es ocasión de contemplar un estilo y una época pictórica poco expuesto en España aunque sí muy conocido a través de su mucha reproducción por las artes gráficas. La estrella de la muestra es Sol ardiente de junio de Frederic Leighton, acompañada de la monumental obra de Edward Coley Burne-Jones, El sueño del rey Arturo en Avalón.
CaixaForum celebra el primer aniversario de su sede en Madrid instalando en su entrada El pensador y Los seis burgueses de Calais, obras entre las más afamadas del escultor francés Auguste Rodin (París, 1840 – Meudon, 1917), al que se supone renovador de la escultura occidental y paso obligado al siglo XX. Bájese del metro de Atocha, o recorra el paseo del Prado o la calle Huertas y llegue hasta aquí. No será un paseo en balde. Una reconfortable aportación de belleza en medio de la ciudad.
Yasmina Reza es un ejemplo de triunfo merecido. Tiene en estos momentos tres obras en cartel en Madrid y quién sabe cuántas por esos mundos. É pur si muove. Es inteligente, observadora, sabe de la vida y además entiende. O sea una gozada en estos tiempos de levedad insulsa. Por eso, su 'Una comedia española' no es una comedia al uso. Y además no es española.
El Teatro Real acometió, en su tarea de fomentar la ópera española actual, el estreno absoluto de Faust-bal, con música de Leonardo Balada y libreto de Fernando Arrabal, llevada a la escena por Joan Font y sus Comediants. Si uno se lo toma sin acritud y con el talante de los tiempos posmodernos, pasará un rato divertido, reirá con los ripios del libreto y apreciará las virtudes de la partitura, sin dejar de reconocer los grandes méritos de la dirección artística para dar a todo ello un tono de auto sacramental demenciado, que se sujeta en la básica solidez del Coro del Teatro Real, acostumbrado a arropar en escena cualquier debilidad pasada, presente y futura.
“La sombra” como tema artístico ha estado indivisiblemente unida a la historia del arte occidental. Su intencionalidad ha sido fundamentalmente naturalista, al subrayar la verosimilitud de lo representado. Pero cada época la ha dotado de connotaciones diferentes. Esta exposición quiere ir más allá del formato monográfico al uso, llamando la atención del visitante sobre el amplio espectro de implicaciones, problemas y soluciones suscitado por la representación de la sombra en el arte desde el Renacimiento hasta nuestros días. Sirva esta reseña como mero aperitivo al banquete visual largo y variado de 'La Sombra', todo un acontecimiento del que volveremos a ocuparnos más detalladamente.
La Fundación Juan March inaugura hoy la primera muestra individual dedicada en España a la artista brasileña Tarsila do Amaral (Capivari, São Paulo, 1886 - São Paulo, 1973), -reina de la pintura brasileira, princesa de su vanguardia afrancesada-, con una obra en plena revalorización y una figura recuperada que nos recuerda a la de la mexicana Frida Kahlo. Mujeres americanas cuyas contribuciones a la cultura contemporánea son destacadas hoy día. Cubismo de palmeras y favelas, de grandes negras y selvas esmeralda, de la minoría intelectual y acomodada que viajaba a Europa para empaparse de la última moda y retornaba con una mirada nueva.
CaixaForum presenta en Madrid, tres meses después de la inauguración de la controvertida obra, una reflexión del artista que pretende explicar los muchos por qué y cómo de este polémico trabajo. Un interesante montaje didáctico, que reproduce el proceso de creación a partir de una maqueta, fotografías, audiovisuales, obras preparatorias y el diario de trabajo del propio artista. La bóveda de Miquel Barceló para la sala XX del Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra, es una compleja intervención en un colosal lienzo de mil metros cuadrados. Pocos artistas han tenido esta oportunidad a lo largo de la historia.
No he podido ver qué caras han puesto Felipe y Leticia recorriendo la exposición. Cosas más difíciles les toca hacer cada día a los herederos de la Corona de esta España aún monarquía, que no sé yo si monárquica. Será la cara que pongan el noventa por ciento de los visitantes inadvertidos, cuando buscando las glorias históricas de la pintura occidental se topen de bruces con las horripilantes imágenes de cuerpos mutilados, los espachurrados rostros, la sordidez inconmensurable, y los estertores y retorcimientos vitales que el irlandés Francis Bacon plasmó como nadie en el pasado siglo.
Este 22 de febrero se cumplirán setenta años de la muerte de Antonio Machado. Su memoria -tan presente al final del franquismo- ha ido oscureciéndose a medida que la transición española se perdía entre vericuetos y prisas, a medida que la fobia anticastellana y antiespañola ocupaba más espacio en la vida cultural y los currículos educativos. Machado no cabe en los moldes enanos de lo políticamente correcto; no se entiende su pensamiento y dentro de poco ni se entenderá su prosa.
Un poco a contracorriente y casi de incógnito, el Centro Dramático Nacional ha incorporado a su programación de este curso este 'Las tierras de Alvargonzález', un sobrio montaje basado en el romance del mismo título que el escritor incluyó en su quizás obra más conocida, Campos de Castilla, publicada en 1912. Incorporando otros de sus poemas y el relato de su visita a la Laguna Negra de Soria hacia 1910, estaríamos ante eso que el mismo Machado quería: 'Ni mármol duro y eterno,/ ni música ni pintura, / sino palabra en el tiempo'.

Miguel Pato (PD)-. Cuando se estrenó la película, el director recibió numerosas críticas del entorno cercano al Opus. Estas voces denunciaron la falsedad de la historia e iniciaron una campaña en su contra. Javier Fesser, galardonado como mejor director en la XXIII Edición de los Premios Goya, explica que “Camino” trata simplemente de “buscar la verdad”.
Una pieza que lleva veinte años por esos escenarios tiene que tener algo que lo explique. Ésta sería una comedieta más de tiradillos y colgadas, sin una lírica sutil que la eleva sobre los botes de cerveza y los perros del vecindario, sin una poética disimulada entre las dos demenciales opciones que se abren ante sus protagonistas, la de fundar una iglesia o la de entrar en la mafia, sin un humor inteligente que rescata de la astracanada a este grupo de jóvenes sin apenas fuerza para salir de la miseria apoltronada a la que cada una de las periódicas crisis que nos visitan empuja a los más desafortunados, débiles y conformistas.
El Teatro Español presenta El encuentro de Descartes con Pascal Joven, una obra de Jean-Claude Brisville que tras el éxito hace unos años de La Cena, repite formato y pretensiones filosóficas e históricas con peor resultado. Josep-Maria Flotats ofrece una versión envarada y maniquea de la obra, y una interpretación del filósofo René Descartes no por exageradamente afrancesada menos superficial y decepcionante. Sienta frente a él a un Blaise Pascal fanático y ridículo para mayor gloria de su propio personaje, paternalista hasta la irritación, modelo de corrección política, de burgués tragaldabas, cuya moderación acomodaticia es el modelo de nuestros días. El bueno y el malo, así, sin matices. Es probable que la adaptación haya exagerado los defectos de un texto que pretende plasmar en una conversación personajes mucho más complejos.
El Centro Dramático Nacional produce Llueve en Barcelona, una obra de Pau Miró, barcelonés de 34 años, dirigida por Francesco Saponaro, napolitano de 38 años. Gente joven y competente. Ya estuvo en Madrid en el festival de otoño de 2006, antes de que obtuviera gran éxito en Italia. Es una comedia costumbrista de pequeño formato bien escrita, dirigida e interpretada que le hará pasar un buen rato. Tiene aciertos indudables y algunos defectos. Merece un notable.
J.C.D.
La 14ª edición del festival 'musicadhoy' será 'Universo Scelsi', en homenaje al compositor y poeta italiano Giacinto Scelsi: se desarrollará hasta el 23 de junio en el Auditorio Nacional de Música de Madrid con diez conciertos. "La elección de Scelsi para protagonizar este ciclo es especial porque este artista fue ignorado e incluso rechazado durante muchos años", explica Xavier Güell, director artístico del ciclo, que califica el compositor italiano como 'un delirante marginal estrafalario' y 'el compositor que mejor prefigura la catarsis creativa que vivimos en estos indecisos inicios de nuestro nuevo milenio'.
Una adaptación teatral de una zarzuela que cuenta una ópera. Rizar el rizo. Es agradable coincidir con ese ente llamado 'crítica especializada y respetable público' -cosa que no nos ocurre con frecuencia- en considerar 'El dúo de la africana', un espectáculo de Xavier Albertí y Lluïsa Cunillé a partir de la célebre zarzuela del mismo título, un gran trabajo de diversión y entretenimiento, una revisión constructiva y desmitificadora, y una lograda síntesis de teatro y música, que como explica la misma obra en su inicio, surge de las cenizas del cabaret. Y tiene enorme futuro.
Valle-Inclán escribió Luces de Bohemia en 1920, bautizando como esperpento la tradicional forma tragicómica de ver la vida tan propia de la literatura y el teatro español. No inventa nada sino que se apunta a un concepto estético cuya paternidad Valle atribuía a Goya pero que viene cargado de lazarillos y celestinas por los siglos de los siglos. Pero no creamos que es cosa sólo nuestra, aunque sea tan nuestra.También "esa deformación matemática conseguida a través del rebote de la realidad en los espejos cóncavos, nos recuerda a los múltiples recursos de estilización y distanciación utilizados por algunos de los más importantes clásicos del teatro, desde Aristófanes a Beckett pasando por Shakespeare y Brecht", nos dicen los responsables de este montaje.

Del 21 al 29 de enero de 2009 el Comité Español de ACNUR organiza una exposición y subasta solidarias on-line, bajo el título Refugi@rte. Este proyecto artístico solidario reúne cerca de 50 obras de 39 artistas de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional como Miquel Barceló, Eduardo Chillida, Joan Genovés, Víctor Ochoa, Antoni Tàpies, Antonio Saura y Manolo Valdés, entre otros.
El Teatro Real estrenó el domingo 'The Rake's progress' (La carrera del libertino), de Igor Stravinski (1882-1971), con puesta en escena de Robert Lepage y dirección musical de Christopher Hogwood, -ambos dirigiendo por primera vez una ópera en España-, y un reparto encabezado por el tenor británico Toby Spence y la soprano española María Bayo. Se trata de otro indiscutible logro de esta temporada, de una extraordinaria representación de tres horas de duración, de un festín musical y teatral del máximo nivel.
Sábado, 28 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Fernandez Krohn
Alicia Antolín de la Hoz
Carlos Ferrer
Julián Moreno Mestre
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
José Donís Català
Antonio García Fuentes
Alan Ferreiro