Miguel Zanetti fue un gran músico, de uno de los mejores pianistas de Música de Cámara. Cuando el 18 de febrero de 2008 falleció en su casa de Madrid a la edad de 72 años la familia musical española quedo un poco huérfana, dicen sus amigos y admiradores, y este dolor se acentuó en el mundo de la lírica al que dedicó con amor, pasión y entrega toda su vida profesional. Ahora le hacen un homenaje al que convocan a todos los aficionados.
Dentro del Festival Internacional Madrid en Danza, el espectáculo Entity, del coreógrafo Wayne McGregor, era uno de los más esperados. No defraudó. Un lleno total subrrayó las tres actuaciones de su compañía, la Wayne McGregor/Random Dance en los Teatros del Canal. Una 'entidad coreográfica artificialmente inteligente', ha definido Scott Lahuna, el director de investigación de la compañía, esta Entity tan difícil de comentar como de clasificar. Por eso los críticos han optado por la veta tecnológica, como si McGregor fuera el primero en usar máquinas y chirridos junto a proyecciones científicas y movimientos poco humanos.
No hay nada más triste para un devoto del teatro, que abandonar avergozamente la sala antes de que caiga el telón. No hay nada más penoso para quien fue un joven fascinado por los personajes en busca de autor de Luigi Pirandello que enfrentarse con una frustrada adaptación de su obra a los tiempos actuales, aún partiendo de la base de que ni los mismos italianos se han atrevido a llevar sus cuentecillos a escena, cuando ni él mismo lo encontró procedente. Uno no se explica las razones por las que el Teatro Español se ha atrevido a hacerlo en el Matadero, justo al mismo tiempo que trae a Madrid al fantástico Bridge Project en su sala titular, en este 'Tantas Voces...' tan desgraciadamente fallida, tan frustrante.
El teatro fue un templo abarrotado de fieles devotos y expectantes. El estreno de 'Cuento de invierno', la segunda entrega de The Bridge Projects en Madrid en olor de santidad global, no estuvo por debajo de las expectativas. Probablemente representa el mejor teatro que pueda verse en estos momentos en todos estos mundos mundiales. Un cuento maravilloso para adultos deseosos de evasión de calidad. Una adaptación lograda del imposible texto de Shakespeare como sólo los grandes pueden conseguir. Un espectáculo medido, sin apabullar, con la coherencia y austeridad que sólo los grandes pueden permitirse. El teatro plasmando su superioridad sobre el cine. El clásico de los clásicos aunando respeto e innovación.
Tenía 73 años de edad Claudio Monteverdi cuando estrena en 1640 'Il ritorno d’Ulisse in patria', 33 años después de 'inventar' la ópera con su L'Orfeo. Demostraba estar en plena forma, como lo están los encargados de llevar su trabajo al Teatro Real casi cuatro siglos después, el director musical William Christie, y el director musical, Pier Luigi Pizzi, que no deben andar muy lejos de la edad y la experiencia que tenía Monteverdi cuando compuso esta obra y revisó hasta modificar sustancialment el magnífico libreto de la misma, un texto a la altura de una música que juntos ofrecen un banquete de placer estético inolvidable, si bien rozando magnitudes casi indigeribles para el humano actual, siempre estresado y agobiado como para sentarse ante un festín de tres horas y media de duración.

(PD).- La obra teatral se llama “Cantando bajo las balas” y es producto de Antonio Álamo. Su tema es el manido episodio del enfrentamiento entre Unamuno y Millán Astray en octubre de 1936. Se trataría de una revisión más de aquel suceso histórico si no fuera porque el autor ha limitado todo el protagonismo al general y lo presenta como un demente; no sólo a él, sino, por extensión, a la Legión y al ejército español. Y esto es lo que ha irritado sobremanera en medios militares.
(PD).- Otro paso más. «Recientemente, se han establecido contactos con la AMPAS [Academy of Motion Pictures, Arts and Sciences], más conocida como la Academia de Hollywood, para que reconozca oficialmente a la Academia del Cinema Català y pueda así presentar, de cara a la edición del año próximo, películas en lengua catalana con el objetivo de ser preseleccionadas para los Oscar». Así reza el tercero de los cuatro objetivos básicos que se impone la nueva directiva de la Academia que preside desde este martes, y durante los próximos cuatro años, el actor Joel Joan. Cine independiente e independentista.
'Un mago que engaña al público con realidades ficticias' dicen que se definió una vez, quizás bromeando. Un contador de historias, un constructor de metáforas en forma de escultura: también él se veía así. En la solapa del catálogo de esta exposición está manejando esos tres vasos que el tahúr callejero mueve a gran velocidad para que no aciertes en cual está la moneda, y lo hace en una foto con truco. Su trabajo radiofónico más conocido, A Man in a Room, Gambling (un hombre en una habitación, apostando), se apoyaba en su propia narración de trucos de naipes. Lo mejor de esta retrospectiva de su obra, es el encuadre, porque en el espacio circundante es como los guiños visuales de Muñoz, sus juegos de perspectivas y sombras, sus sorpresas inocentes y juguetonas, adquieren toda su potencia y fulgor.
Otra vez el mito de Fausto. Otra vez esta periclitada travesura romántica del mortal que vende su alma al diablo a cambio de una buena amante. Decenas, quizás centenares de versiones en todos los géneros musicales y artísticos nos contemplan. Es un mito muy gastado a estas alturas, porque quien no haya vendido su alma (opinión, criterio) al diablo (al jefe, a los amigotes, al vecino) a cambio de algo (dinero, halagos, comodidad) que tire la primera piedra. Esta vez es el Fausto de Jean-Christophe Maillot, con los Ballets de Monte Carlo en Los Teatros del Canal dentro del festival Madrid en Danza. Una disculpa, un guiño, para montar un espectáculo excelso, una demostración de que algo llamado el ballet neoclásico existe, y puede ser superior a todo lo que se imagina, ópera y cine incluidos.
(PD).- El parecido entre las figuras de la biblia del siglo X y los animales que aparecen en el cuadro del pintor malagueño hace pensar en algo más que una coincidencia. La Biblia fue expuesta en Barcelona en 1929 y ocho años después en París, por lo que Pablo Picasso pudo descubrir los dibujos que aparecen en ella según afirma el director del Museo de la Catedral de León, Máximo Gómez Rascón.
Una pieza irregular, con notables aciertos y gruesos defectos, esta La Cena. Entre los primeros, la idea original, la escenografía, la interpretación y la primera media hora de la obra; entre los segundos, el texto -improvisado y plagado de parrafones insulsos-, las incongruencias del guión, la excesiva duración, los chistes facilones, las alusiones a El País y Suso del Toro, y el personaje principal, el excesivo Maestro Rada. Entre la brillante primera escena del grupo de estudiosos tras una mariposa, y la no menos brillante -pero totalmente sobrante- última escena de los cardenales de la santa madre iglesia rodeando a Galileo Galilei, hay demasiadas cosas. Quien mucho abarca, poco aprieta, y la sensación es que Els Joglars se conforman esta vez con aprovechar su fama e ir tirando. Maestría formal e impotencia conceptual.
Cabaret literario dicen Xavier Albertí y Lluisa Cunillé que es su versión de "La corte del faraón". 'Zarzuela deconstruida a la manera posmoderna' podríamos también decir del espectáculo que han presentado durante diez días en el Teatro de la Abadía, tras su estreno en Barcelona en 2008 y antes de viajar a Sevilla y Granada. Es una burla soportable de los tópicos musicales españoles, de más lograda escenografía que texto, un picadillo demoledor de una gran opereta española décimonónica, que hace reir y pasar un buen rato, pero también preguntarse por lo que aporta a la larga y respetable trayectoria del original.
Magic People Show es un simple espectáculo de café teatro, un show humorístico napolitano sobre las gilipoyeces de su sociedad, tan parecida a la nuestra. Basado en los artículos de Giuseppe Montesano en el diario Il Mattino, tiene talento, sutileza, gracia y mérito. Lástima que se haya quedado un tanto antiguo y no llegue a esta crisis global. Habla del Nápoles de la burbuja inmobiliaria y consumista, del turismo de masas a la Patagonia, de la omnipresencia del 'telefonino' (el maldito móvil). Su mayor acierto es el tono, ese tono escéptico e irónico de la crítica inteligente, que nada tiene que ver con los panfletos politizados izquierdosos que abundan en nuestros escenarios.
'Este espectáculo está recomendado para público adulto por el contenido de algunas de sus escenas', advierte el dossier de prensa. Y debería también figurar en el cartel y toda la publicidad de la obra porque en su primer mitad es lo más parecido a un espectáculo porno, con una pareja en pelotas a medio metro de ti, que se masturban y simulan coitos en todas las posiciones. No obstante, en la segunda parte la obra evoluciona hacia un espectáculo sadomasoquista, con mucha violencia y menos desnudos. Una joya para los que gustan de estas cosas. El aderezo es un texto panfletario con algunos aciertos y muchos horrores, unos diálogos sesudos entre una puta pobre y buena, y un cliente rico y malo que pasan revista a la globalización, la inmigración, la corrupción política, la crueldad financiera, la maldad judicial, y especialmente al sistema de libre mercado culpable de los mayores crímenes, especialmente de producir verdugos como el protagonista y víctimas como la protagonista. Todo ello alumbrado por esa estrella de cinco puntas que aparece junto al título para que no haya la menor duda de la empanada que se nos ofrece.
La Estrella de Sevilla es un superclásico y ha gozado de continuas representaciones durante sus cuatro siglos de existencia. Empezó siendo un exitazo y casi muere de ello, pues debió sufrir tantos arreglos y apaños que ahora sólo puede decirse de ella que es atribuida a Lope de Vega, mil veces manipulada por intérpretes y adaptadores, y quizás escrita o refundida por Andrés de Claramonte, un actor murciano que representaba a menudo las obras de Lope, y dramaturgo también al que se reivindica en las últimas décadas. Se programó en 1977 en la inuaguración del Festival de Almagro, hace diez años la volvió a presentar el insigne Miguel Narros con la CNTC, y una década después lo hace su actual director, Eduardo Vasco, en una versión de gran nivel y belleza.
(PD).- En la actualidad existen más de 400 cuadros falsos de Frida Kahlo circulando por el mercado de arte, según denunciaron ayer en México varios expertos en la obra de la artista. "Este bajo perfil, este bajo mundo de obras no reconocidas de Frida tiene un largo historial y les podemos decir que Frida está produciendo más muerta que viva", indicó Carlos Phillips Olmedo, director de los museos Frida Kahlo, Diego Rivera Anahuacalli y Dolores Olmedo de la Ciudad de México.
Lunes, 13 de febrero
José Lozano Galera
Chris Gonzalez -Mora
Padre Fortea
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Luis Recio
Juan Carrasco de las Heras
Ángel Sáez García
Paulino Toribio
Julián Moreno Mestre
Antonio García Fuentes
Juan Fernandez Krohn
Atticus-444