Armonía en la diversidad

El papa Francisco ¿No al celibato opcional?

29.01.19 | 17:46. Archivado en Iglesia

Según una información publicada ayer en “La croix” (28.01.19), el papa Francisco acaba de decir que no está de acuerdo con permitir el celibato opcional para los curas católicos. Una afirmación que nos desconcierta a muchos, pues no es acorde con lo que viene manifestando desde hace años; y aún nos disgusta, pues no sólo no coincidimos con ella, sino que nos parece grave en estos momentos de la Iglesia. Así lo he manifestado en algunos post anteriores de mi blog, a los que me remito: sobre todo en “Caelibatus delendus est! Hay que abolir el celibato sacerdotal obligatorio” (13.09.18), pero también en “Contra los abusos eclesiásticos, es necesario cambiar el estatuto clerical en la Iglesia” (17.08.18) y “El Prado y el celibato opcional de los curas, una cuestión pendiente” (24.09.18).

El conocido diario católico francés recoge unas afirmaciones que habría dicho el papa Francisco el pasado domingo 27 de enero por la tarde, respondiendo a cuestiones de los periodistas que lo acompañaban en su viaje de vuelta de Panamá, cuando venía de clausurar las Jornadas mundiales de la Juventud. En el contexto de los abusos sexuales y junto a otras cuestiones, el diario titula el párrafo a este respecto: “Ordination d’hommes mariés: un «non»… mais ouvert”. Un “no” abierto... Francisco habría dicho: “Personalmente, pienso que el celibato es un don para la Iglesia”. No sería tan tajante sobre esta norma como su predecesor Juan Pablo II, que la había convertido en poco menos que una “enseñanza definitiva”, cerrando toda discusión; Francisco reconocía –como ha dicho en numerosas ocasiones- que “es algo que está en discusión entre los teólogos”, por lo tanto no es un dogma intocable; más aún, él mismo reconoce que esa es solamente su “opinión personal”. Pero, y he aquí lo más grave, manifestó que ante un cambio hacia un celibato sacerdotal opcional, su toma de postura personal es: “No lo haré; que quede claro. Puedo parecer cerrado sobre este tema, pero no me veo comparecer ante Dios con esta decisión”.
Francisco habría añadido un comentario acerca de un libro de Mons. Fritz Lobinger, sacerdote fidei donum y luego obispo en África del Sur, que habría hablado de confiar a un “anciano”, en lugares aislados como las islas del Pacífico, el munus sanctificandi de los sacerdotes; es decir, la posibilidad para una persona laica -como excepción- de celebrar la misa, de administrar el sacramento de la reconciliación y la unción de los enfermos: “Creo que la cuestión debe quedar abierta allí dónde hay un problema pastoral, a causa de la falta de sacerdotes -habría dicho el papa-. No digo que haya que hacer esto, pues no lo he reflexionado ni orado suficiente, pero los teólogos deben estudiarlo”.

“El celibato es un don para la Iglesia”. Bien, estoy de acuerdo. El celibato como opción libre de una persona es un don que ha dado y puede dar a la Iglesia muchas cosas buenas, en el contexto de una forma de libre y radical entrega para el servicio, sobre todo a los más débiles. Pero todos sabemos que en muchísimos casos ni ha sido ni es así: el celibato clerical ha justificado un poder como privilegio de dominio sobre la gran masa de laicos no célibes que forman la Iglesia (“la tropa”). Es un “don”, pero, como ha manifestado la práctica a lo largo de los siglos de historia eclesiástica, ha sido un “regalo envenenado”; no por el mismo don, sino por el hecho de haberse convertido en una ley obligatoria para el clero secular, realmente célibe o no. Cosa bien distinta del hecho del clero regular (monjes, frailes y religiosos de distintas congregaciones), pues en ese caso entra dentro de los tres votos que lo configuran como tal. La obsesión por reivindicar el ministerio presbiteral-célibe como poder y no como servicio, ha sido nefasta en la historia de la Iglesia. La última secuela de este abuso de poder clerical, han sido los escándalos de pederastia; pero estos son solamente la punta del iceberg de los abusos de un clero-célibe-masculino-heterosexual sobre los laicos y laicas.
El “no lo haré” de Francisco y su postura de que “no me veo comparecer ante Dios con esta decisión”, aparece ahora como una triste desilusión que frustra muchas expectativas reales. Y, lo segundo es una postura ya casi ridícula… que manifiesta una teología/espiritualidad peligrosa, al mostrar a Dios como un juez que se entromete en nuestro gobierno y a quien él -como papa/rey de una monarquía legitimada por Dios- ha de rendir cuentas, como si el resto de la Iglesia no fuera corresponsable. Esto no coincide con cosas dichas anteriormente por este papa, y manifiesta, una vez más, una postura pusilánime, como otras suyas, a pesar de tan bellas palabras y gestos que nos ha ofrecido.

Bergoglio había manifestado su simpatía por los curas casados antes de acceder al papado; particularmente con su defensa y amistad con el argentino Jerónimo Podestá, ex obispo de Avellaneda, y luego con su viuda Clelia Luro, con la que continuó una relación telefónica y epistolar después de llegar al Vaticano. Después de convertirse en el papa Francisco, dio también muestras repetidas de que se podría cambiar la norma y aún que sería bueno hacerlo. Particularmente en los últimos tiempos: no se puede abolir el clericalismo -como ha manifestado el papa ser su voluntad ante los abusos de menores- sin abolir el celibato obligatorio, que lo alimenta. Como he escrito, lo que cohesiona el clericalismo es el celibato, al justificar el clero como una casta superior, que lo haría “sagrado”/separado frente a la “clase de tropa” de los no-célibes.

Es por eso que, estas últimas manifes- taciones del papa Francisco parecen más acorde con la postura de otro papa bien distinto, Juan Pablo II, que había dicho: “Yo sé que los curas se van a casar, pero no ocurrirá en mi pontificado”. Parece que el problema no es la cuestión del celibato opcional en sí mismo, que no tiene vuelta y será real antes o después, sino de “quien le pone el cascabel al gato”. Y a pesar de su afirmación de que “es algo que está en discusión entre los teólogos”, ya no hay nada que debatir teológicamente; está ya todo dicho: la obligatoriedad del celibato sacerdotal no tiene fundamento ni bíblico (el primer papa, Pedro, no era célibe), ni teológico-espiritual (ya hace tiempo que resulta una necedad la necesidad del celibato para “amar a Dios con el corazón indiviso”… que repetían en los seminarios, incluso en los postconciliares), ni antropológico (reprimir la sexualidad y la afectividad, o es una sublimación excepcional, o es contra natura). La obligatoriedad del celibato sacerdotal se ha manifestado tan contraproducente para el mismo celibato, incluso como enemigo de sus bondades, que ya no merece el crédito –en muchos casos de manera injusta- de la mayoría del pueblo cristiano. Y la solución de conceder la posibilidad de celebrar la misa y administrar los sacramentos a casados ancianos es, de nuevo,… una respuesta ridícula e insuficiente para las necesidades de las comunidades cristianas, que acabarán por prescindir del ministerio ordenado para la celebracion de los sacramentos.


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Comentarios
  • Comentario por Héctor 05.02.19 | 03:41

    Es lamentable esta determinación de Francisco. Este tema del celibato, fue un aire de renovación y esperanza que como bien recuerda el autor de este escrito, en palabras públicas como en privado, (personalmente en mi caso doy fe pues respondió a una carta que le mandé y tuvo la gentileza de llamarme telefónicamente y sobre el tema me dijo que tenía que resolverlo pero quería postergarlo por las divisiones que empezaban a crecer. Me dio esperanzas de devolverme el ministerio con el tiempo. Pide que recemos por Él.; lo hago desilusionado ....

  • Comentario por RELIGION DIGITAL [Blogger] 04.02.19 | 11:11

    Nota del autor:

    Es una alegria que este post siga activo más de una semana depues. Muchas gracias por los comentarios hechos aqui, en mi facebook y en mi email, que manifiestan su interés. Así como los manifiestos que publicaron hace dos dias el MOCEOP y algunos de sus miembros, totalmente coincidentes con lo que yo dije aqui inmediatamente despues de conocerse las palabras de Francisco. Amamos a este papa, nos gusta su talante y su estilo de presencia en la Iglesia, lo hanos apoyado frente a ataques inmisericordes; por eso nos ha entristecido más aun su postura timorata, indecisa y aún reaccionaria, en un tema que afecta a mucha gente dentro y fuera de la Iglesia; un tema que sigue trayendo dolor a muchos compañeros y compañeras, y que no responde a la realidad actual de la Iglesia y de la sociedad.

  • Comentario por Marisa 04.02.19 | 09:55

    Desde el principio de este pontificado, he reconocido un aire nuevo, una conducta diferente a los papas anteriores, pero también desde sus primeras manifestaciones sobre el celibato opcional y el sacerdocio femenino he visto en él un "involucionismo" que nunca me gustó. En el fondo, siempre lo mismo. Porque cuando se está abierto al Espíritu y a los signos de los tiempos, no caben estas actitudes fanáticas. Lo siento, pero ya me lo esperaba.

  • Comentario por Marisa 04.02.19 | 09:51

    Desde el principio de este pontificado, he reconocido un aire nuevo, una conducta diferente a los papas anteriores, pero también desde sus primeras manifestaciones sobre el celibato opcional y el sacerdocio femenino he visto en él un "involucionismo" que nunca me gustó. En el fondo, siempre lo mismo. Porque cuando se está abierto al Espíritu y a los signos de los tiempos, no caben estas actitudes fanáticas. Lo siento, pero ya me lo esperaba.

  • Comentario por Juan Hernández Jover 04.02.19 | 00:32

    También a mí me cayó como una bomba...y eso que no soy ningún sacerdote.Sí que estuve en mu juventud en una orden religiosa para hermano coadjutor,aunque cuando se acercaba el tiempo de los votos,me sentía triste,pues al ser mi padre desaparecido en la guerra civil,pensaba,con razón,que a causa del voto de castidad nunca podría aumentar la descendencia del apellido paterno.Esa era mi pena,aunque Dios que escribe recto con renglones torcidos me "envió "una grave enfermedad pulmonar y los Superiores me insinuaron si en mi lugar natal no habrían buenos especialistas.Entendí la pregunta y llamé a un familiar para que viniese a recogerme...y así acabó felizmente mi sufrimiento,pues una vez dado de alta,a los tres años,me casé y tuvimos 4 hijos:niño,niña,niño,niña cumpliendo así mis sueños de "creced y multiplicaos".
    Por muy bueno que sea este Papa,considero que no es realista.

  • Comentario por María 31.01.19 | 03:40

    Ya me parecía que Francisco estaba en contra de levantar la obligatoriedad del celibato....porque cuando un Papa quiere cambiar o imponer algo, lo hace a pesar de la opinión de millones de fieles y también de sacerdotes. Benedicto cambió la fórmula de la consagración con la cual la mayoría de los curas está en desacuerdo, ...pero la acataron. La Humanae Vitae ha sido rechazada por la casi totalidad del pueblo de Dios ...pero sigue vigente. El resultado: nadie le hace caso! ¿No es todo esto ridículo? Y así nos quieren hacer creer que la Iglesia nos guía e ilumina? Deberían ser un poco más humildes los jerarcas y que aceptaran escuchar al pueblo de Dios que en su inmensa mayoría somos laicos, pero somos los que vivimos la vida de verdad, en la tierra y no volando entre nubes.

  • Comentario por Sota de Bastos 30.01.19 | 23:25

    El celibato obligatorio ha tenido consecuencias nefastas: se basa en la filosofía, hace tiempo desacreditada, de Platón y los estoicos, y a medida que se ha ido imponiendo a lo largo de los siglos, ha ido también desarrollando una falsa moral que reprime el sexo como algo malo, culminando en la Humanae Vitae, que lo prohibe casi por completo a las personas casadas, lo que ha llevado a que la masa de los fieles haya dejado de prestar atención a la doctrina de la Iglesia en cuanto al sexo y el matrimonio. Comprendo que al Papa se le haga casi imposible levantar esta prohibición, porque los clérigos a los que se les haya pasado la edad para el sexo el matrimonio le dirían: “Esto lo debería haber dicho la Iglesia cuando a mí me hacía falta”. En fin, sigue la cuesta abajo.

  • Comentario por Lorenzo Tommaselli 30.01.19 | 21:59

    De todo lo que dice el p. Victorino Pérez estoy de acuerdo incluso con las comas.......Enhorabuena!

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