La propaganda de la izquierda más radical del mundo se regodea en calificar Venezuela, la república bolivariana de Venezuela, de democracia plena. Conviene recordar que para que un sistema político sea digno de tal nombre, se precisa de muchos más requisitos que acudir a las urnas cada tanto tiempo.
Hace años que venimos advirtiendo de la preocupante deriva en la que se estaban instalando el populismo y el indigenismo radical. Conviene arrancar diciendo que los pueblos indígenas de América han sido marginados, olvidados y apartados durante décadas, incluso siglos, y que muchas de sus reivindicaciones son perfectamente justas además de legítimas.
El silencio de este Gobierno ante los últimos y graves acontecimientos en Venezuela y las recientes críticas de la secretaria de Estado estadounidense a la política del Ejecutivo socialista hacia Cuba, ponen claramente de manifiesto, una vez más, que la política exterior de Zapatero hace aguas a cataratas. Hace apenas tres años, los primeros síntomas no podían siquiera atisbar el grado de dislate al que hemos acabado llegando.
El gravísimo incidente provocado por el presidente de Venezuela en la Cumbre Iberoamericana pone de manifiesto muy claramente la verdadera naturaleza del mandatario autoproclamado «bolivariano». El populismo y el histrionismo van siempre juntos y de la mano: los extravagantes discursos de horas y horas emulando al dictador Fidel Castro, las conexiones en cadena obligatorias, el discurso del azufre y el diablo en la Asamblea General de Naciones Unidas y, ahora, el esperpento de Santiago de Chile.
La elecciones del 3 de diciembre en Venezuela han dado la victoria por amplio margen a Hugo Chávez, y así lo ha reconocido el propio candidato opositor Manuel Rosales. Lo que ha sorprendido es que haya sido tan abultada, especialmente en el Estado Zulia, del que Rosales es gobernador y figura muy querida y popular. Hugo Chávez necesitaba sobrepasar el umbral del 60% para no quedarse a la zaga de dos presidentes reelegidos este año, Lula de Brasil y Uribe de Colombia.
Domingo, 22 de noviembre
Gustavo de Arístegui
Paco Sande
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos
José Luis Palomera Ruiz