El blog de Gustavo de Arístegui

HORIZONTES GRISES

01.11.11 | 09:50. Archivado en Islam, Afganistán, Oriente Medio

HORIZONTES GRISES
 
Casi nada es siempre del todo negro, en el horizonte de las revueltas árabes tampoco. Es cierto que algunos indicios han preocupado mucho a Europa y Estados Unidos, pero la victoria islamista en Túnez abrirá un necesario paréntesis para ver en qué sentido el movimiento En-Nahda ha evolucionado. Sólo podremos juzgar con seriedad una vez empiece a gobernar. Los sondeos vaticinan un excelente resultados a los distintos partidos islamistas que concurren a las elecciones del 28 de noviembre en Egipto, pero acuden fraccionados con los que para gobernar tendrían que coaligarse. La fractura entre salafistas y Hermanos Musulmanes lo dificultaría. En Marruecos las profundas reformas aprobadas se pondrán a prueba tras las elecciones previstas para el 25 de noviembre, que elegirán al primer presidente del gobierno de su historia, y donde muy probablemente los islamistas obtengan también un gran resultado.
Estamos ante procesos que van a ser largos, procelosos llenos de todo tipo de avatares y obstáculos, en los que habrá avances y serios retrocesos. Europa pecó de exceso de optimismo, ahora tenemos entender que nos vamos a mover en diferentes escalas del gris durante muchos años, y que debemos estar preparados para que lo que ocurra al otro lado del Mediterráneo no sea siempre de nuestro agrado. Lo primero es aceptar con respeto lo que voten esos pueblos, y entender que no todos los votos de los islamistas son ideológicos, hay mucho voto de simpatía por haber representado lo que se percibía como la vanguardia en la lucha contra los tiranos. Por otra parte hay también una proporción no desdeñable de voto de rechazo a algunos del los partidos moderados a los que consideran de algún modo herederos de los regímenes depuestos.
Los partidos políticos europeos, respetando la soberanía de nuestros vecinos, podrían implicarse más intensamente en la formación de los cuadros dirigentes de sus homólogos ideológicos, y los Estados ayudar con su cooperación al desarrollo, a diseñar, reformar o consolidar instituciones democráticas. Éstas deben servir de cimientos para construir sólidos sistemas democráticos que no se vean sacudidos gane quien gane, aunque sean los islamistas, para que la alternancia sea posible, y que los malos gobernantes puedan ser reemplazados en las urnas con toda normalidad. Siendo todo esto verdad, no sería aceptable que hubiese una involución democrática, de derechos fundamentales o de otro orden. Lamentablemente el riesgo cierto de sustituir dictaduras del siglo XX por oscura e implacables dictaduras medievales será una constante en los procesos.


ANIVERSARIO DE LA INFAMIA

30.10.11 | 13:41. Archivado en Afganistán

ANIVERSARIO DE LA INFAMIA

Hace 110 años Theodore Roosevelt pronunciaba su primer discurso como presidente de los EEUU delante del ataúd de su predecesor el presidente McInley, el de la Guerra de Cuba, asesinado por un terrorista anarquista. El contenido del discurso, si se omiten las referencias temporales y personales, habría podido ser el de cualquier jefe de Estado del siglo XXI tras un atentado terrorista. Casi exactamente un siglo después el 11 de septiembre de 2001, Osama Bin Laden inaugura una terrible era del mega-terrorismo global. El terrorismo es una realidad mutante en sanguinaria espiral ascendente y debemos ser conscientes de que, ni es nuevo ni va a desaparecer en las próximas décadas. El terrorismo es una lacra profundamente enquistada en las sociedades humanas, cuyos zarpazos han jalonado la historia del último siglo. Sin embargo fue el shock indescriptible de ver las dos torres gemelas de World Trade Center, desplomarse ante nuestros ojos, el que ha dejado una cicatriz horrenda y eterna en el corazón de la humanidad. En efecto, el sol se puso en un mundo radicalmente distinto aquel infausto día.

La violencia extrema, la crueldad infinita del terrorismo se instala en la subasta permanente de la barbarie para superar el hecho de que la opinión pública acaba habituándose a la violencia y sus víctimas, siempre y cuando no le toque de cerca. Son noticias en la televisión, cosas que les pasan a otros. El terror tiene que ser cada vez más bestial y brutal, con más muertos, mostrarse cada vez más sádico para obtener el efecto de amedrentar a aterrorizar a millones con el asesinato de algunos. Pero incluso no pocos analistas, periodistas o políticos, han acabado acomodados en la creencia de que el terrorismo no es un enemigo tan peligroso ni tan eficaz como algunos decíamos. Al fin y al cabo, dicen algunos, no ha logrado reconquistar Afganistán –ya veremos que ocurre cuando las fuerzas internacionales se retiren- hacerse con Iraq, sacudir Oriente Medio o hacer caer gobiernos de países importantes. Se equivocan gravemente. El terrorismo es de los fenómenos con mayor capacidad desestabilizadora del mundo, y el terrorismo pretende el poder absoluto, el hecho de que no vaya a lograr sus objetivos no quiere decir que haya renunciado a ellos. La muerte de Bin Laden ha contribuido a este irresponsable exceso de optimismo.
La violencia y el fanatismo que están en la base del terrorismo, deben ser abordados como problemas estratégicos y no tácticos, las organizaciones, sus células y criminales son las manifestaciones tácticas de un problema estructural que tiene alcance y consecuencias geopolíticas. Los servicios de inteligencia y los cuerpos de seguridad del mundo han aprendido mucho en estos años, han ganado en eficacia y en conocimiento profundo de las redes y de sus protagonistas. A pesar de los esfuerzos y de los inmensos medios puestos a disposición de esta lucha no hemos avanzado en el terreno estratégico, aunque sí en el táctico. Se ha capturado a un número muy importante de terroristas, se ha conseguido debilitar ciertas redes y organizaciones, que no derrotarlas, y hasta se ha conseguido evitar atentados de posibles consecuencias devastadoras. Sin embargo debo insistir en que el problema es de alcance y por lo tanto corresponde a los gobiernos y sus máximos dirigentes diseñar una lucha multidimensional y de dimensión geoestratégica para poder atisbar resultados serios, por lo menos a medio plazo.
Una de las claves de la lucha de dimensión estratégica es la lucha contra el fanatismo y las ideologías que lo alimentan e impulsan. El yihadismo es el peor enemigo del Islam, no solo de Occidente, la primera víctima del terrorismo yihadista es el Islam y los musulmanes. Ésta no es sólo una frase efectista, si se hace una mínima investigación se podrá comprobar que la gran mayoría de las víctimas de terrorismo yihadista son musulmanes, conviene no olvidarlo. Derrotar la ideología es fundamental, atacar la credibilidad y la apariencia de legitimidad que tienen el yihadismo alimentado por el islamismo radical, debería ser una de las prioridades fundamentales de la comunidad internacional. Es una tarea difícil y que requiere del trabajo conjunto de los Estados afectados y las democracias más avanzadas del mundo. Es una cooperación internacional que va más allá del imprescindible aspecto policial y de seguridad, se trata de derrotar la ideología para que no pueda alumbrar nuevas semillas del mal.
La estabilización de las regiones en las que opera el terrorismo, la reconstrucción nacional y fortalecimiento institucional de Estados fallidos, la promoción de la democracia o la defensa de los derechos humanos, son elementos esenciales de la lucha, que socavará de manera irremediable, la eficacia y arraigo del yihadismo en ciertas sociedades. La consolidación de la democracia en los países que se encuentran en procesos de transición, será una gran victoria contra el terror.
No conviene olvidar los aspectos de seguridad estratégicos en esta lucha, los aspectos militares y de seguridad global. Se decía que no se podía combatir el terrorismo con carros de combate, helicópteros artillados o aviones de caza. En ciertos casos habría que decir que no se puede combatir el terrorismo sólo con esos medios, pero tampoco se lo puede combatir sin esos medios. La OTAN y las Fuerzas Armadas de países como el nuestro han tenido, y seguirán teniendo, un ejemplar papel en la lucha contra el terror tanto en su dimensión militar y estratégica como en la de la reconstrucción de los estados infectados por el terrorismo. Por último es una deuda de honor rendir homenaje de respeto, gratitud y admiración a los hombres y mujeres que defienden nuestra democracia en conflictos, que aunque lejanos, tienen consecuencias directas e inmediatas para nuestra seguridad y nuestro futuro en libertad.


REVOLUCIÓN O INVOLUCIÓN

29.10.11 | 13:14. Archivado en Afganistán, Política Exterior, Oriente Medio

Los acontecimientos de las últimas semanas en el mundo árabe abren muchos interrogantes sobre el futuro de la región y sus consecuencias para sus pueblos y vecinos, incluidos nosotros. Las terribles imágenes de la sórdida tortura pública del criminal dictador libio, han sacudido las conciencias de medio mundo. El que las críticas hayan sido más discretas que públicas demuestra hasta qué punto no hemos logrado de sacudirnos la hipocresía de la que hace apenas nueve meses abjuramos tras el derrocamiento de Ben Alí.
Es cierto que no debemos adelantarnos a los acontecimientos, que debemos juzgar sólo los resultados y no las perspectivas, pero no podemos por menos que reconocer que el horizonte se presenta sombrío. Las primeras declaraciones del presidente del Consejo Nacional de Transición de Libia, Mustafa Andel Jalil tras la muerte de Gadafi, sobre la inspiración islamista (que no islámica) que tendría la legislación Libia, alarmaron seriamente a políticos, analistas y medios de comunicación. Ante la reacción mediática, procedieron a una improvisada y artificiosa rectificación que no pareció demasiado sincera.

En Túnez ha ganado el movimiento En-Nahda y sus aliados, organización con un oscuro pasado de violencia y extremismo, ha querido convencer a su opinión pública y la del resto del mundo de su evolución y moderación, asegurando que va a respetar las conquistas de las mujeres logradas por empeño del fundador del Túnez independiente, Habib Burghiba. Habrá que verlo. Tenemos que esperar a ver qué medidas y reformas toma, cómo gobiernan y el grado de tolerancia y respeto que muestran a quienes se sienten aconfesionales o incluso a los muchos tunecinos partidarios de un Estado laico, que también tiene derechos. Los islamistas han sumado a sus votos ideológicos, no pocos votos de simpatía por haber sido percibidos como la vanguardia de la oposición al tirano. Es más que probable que en convocatorias futuras ajusten seriamente su resultado. Por eso mismo quieren que el mandato de la Asamblea Constituyente sea lo más corto posible para que esa sangría de votos, cuya magnitud es imposible de prever, no se produzca.

La clave está en Egipto, que es más de la cuarta parte de los 350 millones de árabes y que celebrará elecciones el 28 de noviembre, el auge de las opciones islamistas, incluso de los más extremistas, los salafistas, parece asegurada. ¿Qué ocurrirá con un parlamento dominado por diversas formaciones islamistas? ¿Qué papel van a jugar las fuerzas políticas moderadas, atomizadas en decenas de siglas? ¿Qué relevancia van a tener los islamistas moderados –más bien habría que hablar de islámico en este caso- del partido “Al Wasat al Jadid” (nuevo centro)? Hay que tener en cuenta que en Egipto el arraigo social del islamismo es mucho más fuerte que en Túnez, y que las escuelas coránicas gratuitas, dispensarios médicos, y organizaciones caritativas pertenecientes o asociadas al islamismo, han jugado un papel muy intenso en el país, por lo que hay un densa y sólida red clientelar. Por mucho que haya muchos contrapesos en el país, una sociedad civil emergente, una elite intelectual prestigiosa, los empresarios y las Fuerzas Armadas, no podemos olvidar que es el parlamento el que va a redactar la nueva constitución, y que éste va a estar dominado por los islamistas, que van a dejar su impronta ideológica y su programa en la nueva Carta Magna.

Todo esto nos abre inmensas incertidumbres, de las que n podemos ser más que respetuosos espectadores. La alternativa es que los partido democráticos europeos ayuden y acompañen a sus afines ideológicos, formando cuadros y que los gobiernos contribuyan al fortalecimiento institucional, para evitar que las brutales dictaduras del siglo XX sean sustituidas por oscuras e implacables dictaduras medievales.


REVOLUCIÓN O INVOLUCIÓN

29.10.11 | 13:14. Archivado en Afganistán, Política Exterior, Oriente Medio

Los acontecimientos de las últimas semanas en el mundo árabe abren muchos interrogantes sobre el futuro de la región y sus consecuencias para sus pueblos y vecinos, incluidos nosotros. Las terribles imágenes de la sórdida tortura pública del criminal dictador libio, han sacudido las conciencias de medio mundo. El que las críticas hayan sido más discretas que públicas demuestra hasta qué punto no hemos logrado de sacudirnos la hipocresía de la que hace apenas nueve meses abjuramos tras el derrocamiento de Ben Alí.
Es cierto que no debemos adelantarnos a los acontecimientos, que debemos juzgar sólo los resultados y no las perspectivas, pero no podemos por menos que reconocer que el horizonte se presenta sombrío. Las primeras declaraciones del presidente del Consejo Nacional de Transición de Libia, Mustafa Andel Jalil tras la muerte de Gadafi, sobre la inspiración islamista (que no islámica) que tendría la legislación Libia, alarmaron seriamente a políticos, analistas y medios de comunicación. Ante la reacción mediática, procedieron a una improvisada y artificiosa rectificación que no pareció demasiado sincera.

En Túnez ha ganado el movimiento En-Nahda y sus aliados, organización con un oscuro pasado de violencia y extremismo, ha querido convencer a su opinión pública y la del resto del mundo de su evolución y moderación, asegurando que va a respetar las conquistas de las mujeres logradas por empeño del fundador del Túnez independiente, Habib Burghiba. Habrá que verlo. Tenemos que esperar a ver qué medidas y reformas toma, cómo gobiernan y el grado de tolerancia y respeto que muestran a quienes se sienten aconfesionales o incluso a los muchos tunecinos partidarios de un Estado laico, que también tiene derechos. Los islamistas han sumado a sus votos ideológicos, no pocos votos de simpatía por haber sido percibidos como la vanguardia de la oposición al tirano. Es más que probable que en convocatorias futuras ajusten seriamente su resultado. Por eso mismo quieren que el mandato de la Asamblea Constituyente sea lo más corto posible para que esa sangría de votos, cuya magnitud es imposible de prever, no se produzca.

La clave está en Egipto, que es más de la cuarta parte de los 350 millones de árabes y que celebrará elecciones el 28 de noviembre, el auge de las opciones islamistas, incluso de los más extremistas, los salafistas, parece asegurada. ¿Qué ocurrirá con un parlamento dominado por diversas formaciones islamistas? ¿Qué papel van a jugar las fuerzas políticas moderadas, atomizadas en decenas de siglas? ¿Qué relevancia van a tener los islamistas moderados –más bien habría que hablar de islámico en este caso- del partido “Al Wasat al Jadid” (nuevo centro)? Hay que tener en cuenta que en Egipto el arraigo social del islamismo es mucho más fuerte que en Túnez, y que las escuelas coránicas gratuitas, dispensarios médicos, y organizaciones caritativas pertenecientes o asociadas al islamismo, han jugado un papel muy intenso en el país, por lo que hay un densa y sólida red clientelar. Por mucho que haya muchos contrapesos en el país, una sociedad civil emergente, una elite intelectual prestigiosa, los empresarios y las Fuerzas Armadas, no podemos olvidar que es el parlamento el que va a redactar la nueva constitución, y que éste va a estar dominado por los islamistas, que van a dejar su impronta ideológica y su programa en la nueva Carta Magna.

Todo esto nos abre inmensas incertidumbres, de las que n podemos ser más que respetuosos espectadores. La alternativa es que los partido democráticos europeos ayuden y acompañen a sus afines ideológicos, formando cuadros y que los gobiernos contribuyan al fortalecimiento institucional, para evitar que las brutales dictaduras del siglo XX sean sustituidas por oscuras e implacables dictaduras medievales.


LOS HITOS DE GADAFI

27.10.11 | 01:42. Archivado en Afganistán, Oriente Medio

 
 
​LOS HITOS DEL HISTRIÓN
 
La dictadura gadafiana fue derrotada hace ya semanas, y el dictador y un puñado de sus fieles creyeron que desde su feudo de Sirte podrían reconquistar el poder. Tal disparate sólo se le podía ocurrir a quien estaba completamente desconectado de realidad, y que vivía en un mundo irreal y  delirante, en un grado superlativo con respecto  a cualquier otro dictador. Este mundo de fantasía le llevó a creerse un nuevo Nasser, un campeón del nacionalismo árabe, pasó por la fase de creer que había inventado una nueva forma de Estado, la Yamahiriya, su interpretación del Islam era también heterodoxa, se sintió siempre un revolucionario, y pensó que la financiación a adiestramiento de organizaciones terroristas, formaba parte de su “deber revolucionario”.. No hay que olvidar su obsesión con África, sintiéndose una especie de padre espiritual de la esencia del continente. Puede parecer imposible que nadie en su sano juicio pudiese de verdad creer todos estos dislates, pero es que justamente no estaba en sus cabales.
Se ha dicho mucho sobre la personalidad de Gaddafi, incluso quienes le conocían bien se sorprendían de sus cambios radicales de humor, se dice que era bipolar, en realidad en él convivían decenas de personalidades a cual más extravagante, ridícula en ocasiones, pero siempre violento, vengativo, implacable, irascible, iracundo, imprevisible, megalómano, eufórico, depresivo, vulnerable, colérico, paternalista disparatado, en fin un compendio de trastornos graves de la personalidad.
Todo esto explique cómo y por qué un país con un potencial realmente envidiable, nunca llegó a ser una  verdadera nación sino un régimen que pasó por diferentes fases sin llegar a consolidar un Estado ni un proyecto real y viable de Nación. En su primera fase Gaddafi era el revolucionario nacionalista árabe más prosoviético, de extrema izquierda, adalid de revolucionarios y protector, adiestrador y financiero de terrorista y criminales mercenarios de la peor calaña como Ilich Ramírez, el Chacal o Carlos. En esa primera etapa montó un régimen no muy distinto a otros golpistas de izauierda radical, pero no llegó a montar un partido único, pero si un Consejo de Mando de la Revolución con todos los ingredientes del buen régimen revolucionario marxista-leninista, sin serlo del todo. En esos momentos fue el gran amigo, poco fiable por delirante, de la URSS, la DDR, Cuba, Rumanía y demás dictaduras comunistas.
En la segunda fase fue peor, escribe su esperpéntico libro verde y convierte a su país en un “régimen de masas”, es decir ni república, ni monarquía, ni dictadura personal, un régimen político en el que se suponía que “las masas” tenían el poder. En fin pocas masas podría haber en un país que en 1977 no llegaba a los tres millones de habitantes en más de 1.750.000 km2. En este tiempo los libios sufrieron el endurecimiento del régimen, el creciente aislamiento del orate de Sirte era cada vez más evidente, si bien seguía regando con petrodólares libios organizaciones y países por todo el continente, en la esperanza de comprar influencia. Fue entonces cuando rompe con algunos terroristas, se distancia de otros y estrecha sus relaciones con monstruos como Ahmed Jibril,. Por otra parte su aliado y fiel amigo Siria, que era el amo de Jibril, lo que explica la implicación de Jibril y del régimen sirio en el atentado de Lockerbie. Como consecuencia de las sanciones que la ONU le impuso en 1992, se convirtió en un apestado internacional durante cerca de tres lustros hasta que entregó a los dos sospechosos miembros de sus sanguinarios servicios de inteligencia a la Justicia internacional.

En esos momentos ya el régimen se había convertido en un negocio familiar, pues sus hijos habían crecido y se dedicaban al latrocinio cósmico y a ejercer el poder omnímodo y despiadado, en lugar de un dictador histriónico, había un clan sangriento a voraz de poder y de dinero. En esos años rompió un poco su aislamiento, vendiendo sus “éxitos” contra el terrorismo yihadista, y haciendo valer su abultada bolsa de dinero. Hoy los libios están aliviados sabiendo que su monstruoso dictador ya no podrá torturarlos más. La lección es sencilla, no podemos comprar la mercancía podrida de estabilidad aparente a cambio de nuestra complacencia. Todos los pueblos merecen y quieren ser libres. Los libios desean serlo...¿Podrán lograrlo?


ENCRUCIJADAS ÁRABES

03.09.11 | 01:36. Archivado en Afganistán, Política Exterior, Oriente Medio

​ENCRUCIJADAS ÁRABES
 
 
Pase lo que pase con Gadafi, su esperpéntico régimen es ya historia. Lo que ocurra ahora en Libia es una nueva página ante la que debemos estar vigilantes. La primaveras árabes, que son más una inmensa encrucijada que otra cosa, son tan heterogéneas como incierto su futuro y resultados. El exceso de optimismo y el análisis superficial en la distancia, ha caracterizado no pocas posiciones que hemos podido escuchar y leer.
La desaparición de una cruel dictadura de 42 años, es indudablemente, una buena noticia, pero en este momento sólo podemos esperar y desear que se instale una democracia real en el país. Hay ciertas dudas que deben aclararse respecto del Consejo Nacional de Transición, gobierno provisional que se estableció en Bengasi y que ya se ha trasladado a Trípoli. En primer lugar la inmensa diversidad ideológica y de origen de sus miembros,  así como el hecho de que algunos hayan sido muy destacados miembros del régimen gadafista, como el caso del propio presidente del mismo Mustafa Abdel Jalil que fue ministro de Justicia de Gadafi, por no mencionar otros muchos casos. La mayoría de los miembros del CNT son desconocidos, y/o mantienen en secreto sus identidades, y tampoco se sabe muy bien qué piensan. Además, salvo algunas excepciones, no tienen experiencia democrática, y esperemos que además del lógico deseo de una Libia sin Gadafi, les una la voluntad de construir una democracia sólida. Esa es la impresión que los más destacados miembros de CNT transmiten, pero resulta preocupante que en sus filas se cuente con algunos elementos de quienes se sospecha que han sido miembros de Al-Qaeda. En definitiva, las incertidumbres son inconmensurables, y el exceso de optimismo a este lado del Mediterráneo puede ser un pésimo consejero. Quizás convenga una reflexión de conjunto que me atrevo a esbozar.
Aun a riesgo de equivocarnos tenemos que empezar seriamente a estudiar los distintos escenarios de las encrucijadas árabes, hacer un catálogo de problemas, y tratar de anticiparnos, aunque sea un poco, a la jugada. No podemos seguir sorprendiéndonos con todo lo que ocurre, que nos ha pillado a los europeos con el paso cambiado. Lo mínimo que debemos aspirar es por lo menos comprender las tendencias, aunque no acertemos siempre o del todo. En momentos de crisis, especialmente de grave recesión económica, una tendencia a la introspección es comprensible, pero no lógica. Las demandas de libertad que se suceden en nuestra vecindad son esperanzadoras pero no surgen de la nada, y tampoco podemos olvidar otros desafíos que llevan enquistados o intensificándose décadas, sin que hayamos hecho gran cosa, por lo menos en lo que a resultados se refiere. Los esfuerzos hechos en el pasado son loables, especialmente la política euro mediterránea de la UE y la fundación de la Unión para el Mediterráneo. ¿Pero qué pasa con los resultados, están los instrumentos y sus dirigentes a la altura de los desafíos? Todo parece indicar que buena parte de ellos están superados por los acontecimientos y que además muy pocos han podido salir de su estado de perplejidad paralizante. Los europeos tenemos una tendencia exasperante a ponerle estructuras a todo, y acabamos necesitando expertos en la maraña institucional, y acabamos desentendiéndonos o por no comprender los problemas de fondo. Esto es exactamente lo mismo que ocurrió con que el proceso de paz de Oriente Medio surgido en Madrid en 1991, que se transformó en una intrincada madeja de comités, subcomités, la mayoría no deliberantes, en fin un caos que al final fracasó.
Debemos profundizar más en nuestro conocimiento de nuestros vecinos, y no despacharnos con lo habituales tópicos, que resultan tan cómodos para tantos, por simplistas y reconfortantes. Tenemos que entender que además de injustos, nublan nuestro entender y distorsionan irremediablemente nuestra eficacia. El esfuerzo debe estar alejado del paternalismo neocolonial y también, y créanme que éste es el mal más frecuente, en el complejo bobalicón y buenista del occidental post-colonial pseudos-progre, que ignora profundamente las realidades de las sociedades en las que pretende influir.
El primero y principal de los problemas socio-políticos de algunos países, especialmente Libia y Yemen, es el de la inexistente institucionalidad, que obliga a la construcción, en esos casos, desde cero, de la estructuras mínimas sobre las que construir un sistema de libertades. El concepto mismo de Estado de Derecho, fundamentado en la separación de poderes, el imperio de la ley, el principio de igualdad de todos ante la ley, y el respeto y protección estrictos de los derechos y libertades individuales, es una pura entelequia en casi todos los Estados. Tenemos que entender que Instituciones que puedan llegar a transformarse en democráticas y estructuras de poder tiránico, son cosas bien distintas. Pero incluso donde hay atisbos esperanzadores de una naciente democracia –algunos países tienen partidos políticos legales desde hace décadas-  se encuentran aun lejos del necesario desarrollo pleno de una democracia digna de tal nombre. No quiere decir que algunos no lleguen a ellas, pero el camino es aun largo e intrincado.
El desarrollo político y social es muy escaso, y las clases medias no existen en muchos países, en otros son pequeñas y débiles y en otros casos se han empobrecido de tal manera que muchos han acabado convirtiéndose en proletariado misérrimo. Por otra parte en algunos países hay sociedades más complejas y una elite bien preparada, parte de la cual y en ocasiones, se convirtió en aliada de las dictaduras, lo que sin duda contribuyó a su perpetuación.
Las “primaveras” han desbordado el optimismo de algunos, que llegaron a decir que eran la tumba del islamismo radical. Es verdad que los extremistas no fueron los protagonistas de las revueltas y les cogió tan a contrapié como a las tiranías contestadas, pero en muchos países tienen un fuerte implantación en muchos casos por haberse convertido en la forma de algunos de unirse a la contestación a las dictaduras. Pero el riesgo sigue muy vivo, y los islamistas, especialmente los salafistas están agazapados esperando su momento. Además el terrorismo yihadista sigue dando zarpazos, con ellos no va la revolución, no persiguen la democracia sino la desestabilización de tantos países como puedan, y su fuerte implantación en la inmensa banda saheliana, no augura nada bueno. El crimen organizado dedicado a todos los tráficos ilícitos imaginables, (drogas, armas y personas) a los que también se dedican los terroristas, sigue siendo un muy temible enemigo de la democracia y la libertad. Todo esto se ha visto notablemente agravado por el hecho de que Gadafi hiciese varias entregas de armas a sus otrora archienemigos de Al Qaeda en el Magreb Islámico. En los peores momentos de la guerra de liberación, algunos socios de la OTAN decidieron armar a los rebeldes para evitar su derrota frente a los mercenarios profesionales del régimen gadafiano. En los próximos meses el paulatino desarme de quienes no se integren en las futuras Fuerzas Armadas de la nueva Libia, va a ser un reto especialmente delicado para las nuevas autoridades. Por otra parte el descontrol en estos seis meses de guerra en Libia ha propiciado la exportación ilegal de armas de ese conflicto al mercado negro internacional, especialmente en Oriente Medio, por lo que acabarán, sin duda, en manos de organizaciones terroristas.
Es innegable que las dictaduras, la pobreza, el paro y la desesperación por la falta de perspectivas, alimentan la inmigración irregular que es una realidad que no se puede ignorar. A la ya de por sí dura realidad de la región hay que añadir que la incertidumbre e inestabilidad intensifica los deseos de emigrar que de por sí manifestaba, hasta ahora, la mayoría de los jóvenes de la región.
Hay que adaptar nuestras políticas europeas y bilaterales a estas nuevas realidades, tenemos que comprometernos sin complejos con la democracia y ayudar sin pausa a estabilizar y desarrollar la región, que debe ser una prioridad esencial en nuestra Política Exterior. Entendiendo que en estos momento de crisis la actividad económica internacional es esencial para Europa hay que denunciar el poco decoro que han tenido algunos que se lanzaron indisimuladamente a la búsqueda de negocio en Libia, cuando incluso cuando Trípoli no había sido aun controlada y había aun cadáveres en las calles. Lo más increíble es que en algún caso se trató de gobiernos reticentes o incluso contrarios a la intervención contra la dictadura de Gadafi.
El final del mes de Ramadán va a abrir una nueva etapa en las revueltas árabes, la contestación se va a intensificar en no pocos países y todo esto va a coincidir con las elecciones en Túnez y Egipto, con mejores perspectivas en el primero que en el segundo.  En Marruecos las elecciones legislativas previstas para el 25 de noviembre elegirán el primer presidente del gobierno de su historia tras la reforma constitucional. Queda por comprobar el alcance y profundidad de las reformas por los resultados concretos y las primeras medidas del nuevo gobierno. En Jordania queda pendiente la puesta en práctica de las reformas prometidas por el rey. En Argelia están pendientes reformas más profundas, siendo aun preocupante el activismo terrorista. Por otra parte la creciente tensión entre las nuevas autoridades libias y Argelia es una pésima noticia para la estabilidad de la región y su solución debería convertirse, sin duda, en una asignatura prioritaria para Europa.
En Yemen podría acabar generalizándose el conflicto si el presidente Saleh sigue rechazando cualquier salida negociada del poder. Por último la brutal y sádica represión en Siria va a encontrar una respuesta mucho más contundente por parte de la Comunidad internacional y también del Mundo Árabe, una vez derrotada la tiranía de Gadafi. Justamente inspirados por esta derrota, se acaba de anunciar la creación de un Consejo Nacional similar al CNT libio, presidido por Burhane Ghalioun, un profesor sirio exiliado en Francia.
Los desafíos son inmensos, el análisis convencional, en el que tantos han creído a pies juntillas durante tantos años, esta superado, es anacrónico y revisado hoy resulta preocupante que haya dictado durante tanto tiempo nuestra acción política.
 
Gustavo de Arístegui
Diputado y portavoz de AAEE del PP en el Congreso
Autor del libro de próxima aparición de igual título que el artículo.
 
 
 


Libia sin Gadafi

03.09.11 | 01:32. Archivado en Afganistán, Política Exterior, Oriente Medio

LIBIA SIN GADAFI, SUS REPERCUSIONES
 
Soñar de una Libia sin Gadafi parecía utópico hace apenas un año. Hoy el régimen tiránico que oprimido sanguinariamente a su pueblo durante 42 ha sido vencido. Poco importa dónde esté y qué haga Gadafi, nunca más Libia se llamará Gran Yamahiria Árabe Libia Popular y Socialista, ese supuesto régimen de las masas que era un esperpento político de crueldad infinita.
El Consejo Nacional de Transición es una amalgama de personas y organizaciones con un objetivo común una Libia sin Gadafi, la mayoría de sus miembros son demócratas si bien sin experiencia. Sólo los libios que han tenido la suerte de formarse o de vivir en el extranjero saben lo que es una democracia y cómo funciona. El presidente del CNT y el jefe de gobierno provisional han reiterado su compromiso inequívoco con la democracia. La comunidad internacional debe estar muy vigilante ante la incertidumbre que se abre. En primer lugar exigir que se abra una transición inequívoca a la democracia, con pleno respeto a los derechos humanos, sin excepción. No serán aceptables acciones de venganza que provoquen un terrible baño de sangre.
La tarea no será fácil, el país ha sufrido 42 de dictadura y meses de guerra abierta. Será esencial propiciar una reconciliación nacional seria y real, evitar que la partición geográfica que se ha vivido durante la guerra de liberación se convierta en una división irreconciliable entre quienes fueron partidarios de Gadafi y aquellos que se rebelaron contra la opresión.
Por otra parte es más que probable que se abra un periodo de incertidumbre nacional con posibles repercusiones regionales, circunstancia para la que debemos estar preparados. Sin embargo el solo hecho de que el dictador libio ya no pueda cumplir sus reiteradas amenazas de venganza contra Europa y la OTAN, y que no siga haciendo envíos de armas a quienes fueran sus archienemigos, los terroristas de Al-Qaeda, es de por si una excelente noticia.
Libia es una pieza más de un complejo dominó que aun no terminado, sus consecuencias van mucho más allá de la caída en los precios del petróleo. Libia es una pieza clave de la geopolítica del Magreb y del Mediterráneo, su futuro y estabilidad son del máximo interés, geoestratégico, político y desde luego económico, para Europa y para España.
 
 


UN PELIGROSO HISTRIÓN LLAMADO GADDAFI

20.03.11 | 11:16. Archivado en Afganistán, Política Exterior, Oriente Medio

El capitán de transmisiones Muammar Al-Gaddafi llegó al poder por un golpe de Estado de jóvenes oficiales cuya cúpula formó el Consejo del Mando de la Revolución, que le eligió líder de la revolución por no pertenecer a ninguna de la mayores tribus del país lo que habría provocado el rechazo de las demás. Durante años su número dos fue Abdelsalam Jaloud miembro de la tribu más importante del país, los Magarha, lo que le inhabilitaba para ser el número uno. Rápidamente el coronel Gaddafi, ascendió en el acto, eliminó la resistencia en el seno del nuevo régimen, creando un aparato represor de varios servicios de seguridad e inteligencia, en competencia por demostrar ser los más bestias.
Poco a poco fue dando protagonismo a sus hijos, que rápidamente sustituyeron a los hombres más próximos y sólo los que aceptaron la nueva situación mantuvieron sus posiciones en el régimen, que se había convertido en una especie de finca hereditaria de 1.750.000 km2 y 6 millones y medio de habitantes. Al aparato represor se unió una eficaz estructura de recaudación para llenar las arcas de la familia y engrasar las lealtades de amigos y aliados.
Estuve en varias ocasiones con el líder de la revolución del primero de septiembre, su título oficial, pues no es Jefe de Estado, en actos oficiales del Cuerpo Diplomático acreditado en Libia, y a la impresión que el mundo entero tiene sobre el personaje, su histrionismo, exhibicionismo e histerismo, pudimos comprobar, personalmente quienes estuvimos en su presencia, que se trata de un personaje sanguíneo, iracundo, teatral, exagerado, irascible, vengativo, cambiante, inestable, narcisista, egocéntrico, megalómano y violento. Un orate de mirada perdida.
Así se entienden un poco mejor sus amistades peligrosas y sus alianzas con lo peor de cada casa, terroristas y regímenes sanguinarios. Financió, apoyó y adiestró al IRA, las FARC, a ETA, fue protector y aliado de monstruos como Abu Nidal, Georges Hawatmeh, o su relación atormentada de enfrentamientos y apoyos al terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos o el Chacal, y muy especialmente del Ahmed Jibril, cuya red terrorista fue esencial para el atentado de Lockerbie en el que que asesinó a 277 personas. Este es sólo un caso, e responsable o cómplice de incontables atentados, muchos hoy por hoy judicialmente irresueltos.
Gaddafi ha sido varias veces un paria internacional, un apestado, aislado y castigado. Si consiguiese reconquistar el terreno perdido, y permanecer en el poder, podemos estar seguros de que cumplirá sus amenazas. Es capaz de forjar una alianza con Al Qaeda y su rama magrebí Al Qaeda en el Magreb Islámico, facilitarles apoyo logístico, cobertura estatal, armas y paso libre hacia sus vecinos, o incluso Europa. Machacará sin el más mínimo escrúpulo, a los rebeldes y disidentes. Gaddafi se convertirá en una pesadilla para su pueblo, sus vecinos y para Europa. En fin que Al Qaeda tendría un aliado mucho más importante que el Afganistán de los talibán. Sin contar con la desestabilización de sus vecinos, o tratar de inundar Europa con inmigrantes irregulares.
La resolución 1973 no parece que permita operaciones terrestres, pero sí intensificar la intervención desde el aire, si fuese necesario. En estos momentos intervienen ya los aviones de caza Rafale de la Fuerza Aérea francesa. Éstas operaciones son la última esperanza para los rebeldes libios que luchan por su libertad, y por qué no decirlo, también para sus vecinos e incluso para Europa, pues un Gaddafi enloquecido, furibundo y con la rebelión aplastada, sería una fuente constante de terror e inestabilidad para todos.


Cristianos de Oriente

20.02.11 | 21:16. Archivado en Afganistán

ÁRABES CRISTIANOS Y CRISTIANOS DE ORIENTE.
Siriacos, maronitas, melquitas (griego-católicos), ortodoxos, caldeos, asirios, nestorianos, coptos, latinos, protestantes de diversas ramas e incluso los armenio-católicos de Oriente Próximo, ya arabizados. Son todos ellos cristianos, y son además árabes, son étnica, cultural y lingüísticamente árabes. El nacionalismo árabe cuenta enre sus principales pensadores y fundadores a cristianos.
En Oriente Próximo las comunidades cristianas-árabes han sido esenciales en la independencia de esos países, han formado parte de sus elites políticas, económicas, académicas y cultutrales. Antes del Concilio Vaticano II, sólo los católicos de Oriente (maronitas, asirios, siriacos, latinos y melquitas) podían celebrar la Misa en su lengua, el árabe. Entre palestinos llegaron a ser más del 15 % de la población, hoy no llagan al 5%. La presión de islamistas radicales, los atentados y en algunos países, no en todos, la restricciones al culto, las discriminaciones visibles y sobre todo las invisibles, les han forzado al exilio.
La mayoría de musulmanes moderados lamenta amargamente su partida, censura su persecución y condena los atentados que sufren. Conviene recordar que los musulmanes moderados, que son la mayoría, son perseguidos por los terroristas yihadistas como apóstatas, no como infieles, que es lo que los islamistas radicales consideran a los no-musulmanes, para los moderados son “Gentes del Libro”, monoteístas que deben ser respetados. Perseguir a cristianos, y mucho más asesinarlos, es profundamente anti-islámico. Eso mismo han declarado un número de imames importantes, que subrayan la obligación de defender a los cristianos, de respetarlos, diciendo que los cristianos son elementos esenciales de sus comunidades, y que sin ellos pierden en riqueza, diversidad y tolerancia.
Cosa bien distinta es el caso de los cristianos en países donde no hay comunidades originarias, y los que hay son expatriados o conversos, éstos muy perseguidos, puesto que se les considera el peor tipo de apóstata, no es ya el que no es buen musulmán, es el que abraza otra religión. Éstos son perseguidos de forma intensa e implacable, y en algunos países el delitos de la apostasía está castigado con la muerte. Un defensor de la tolerancia y enemigo jurado del islamismo radical fue el gobernador del Estado de Punjab Salman Tasir, el más poblado de Pakistán con más de 80 millones de habitantes, vilmente asesinado por uno de sus escoltas justamente por oponerse a las acusaciones infundadas e insidiosas de blasfemia contra algunos cristianos. Su ejemplo no ha muerto y debemos honrar la memoria de los cristianos víctima del fanatismo y de los musulmanes que son perseguidos y asesinados defendiendo la moderación, el respeto y la lucha valiente contra la barbarie fanática yihadista.


Complicaciones electorales isrelíes

11.02.09 | 08:09. Archivado en Afganistán

Por una vez las encuestas, tanto preelectorales como a pie de urna, se equivocaron, la sorpresa se confirmó y el partido fundado por Ariel Sharon le ha sobrevivido a unas elecciones contra casi todo pronóstico.

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Afganistán, epicentro del terror

21.11.08 | 20:13. Archivado en Afganistán

El atentado terrorista, si atentado terrorista, que ha segado la vida a dos servidores del Estado nos vuelve a recordar brutalmente lo que nos jugamos en esta guerra.

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El epicentro paquistaní

05.01.08 | 12:00. Archivado en Afganistán, Al Qaeda

El brutal atentado, como si hubiese de otro tipo, contra la dos veces ex primera ministra de Pakistán, nos ha encendido, como siempre a destiempo, todas las alarmas. Son muy pocos los países que desde Occidente en general y Europa en particular, se percatan de la enorme importancia que para la paz y la estabilidad mundiales tiene el País de los Hombres Puros, que es la traducción de su nombre en urdu al español.

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Martes, 25 de abril

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  • Gustavo de Arístegui Gustavo de Arístegui

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