El terrorismo no descansa y las fanáticas ideologías que lo alimentan llevan circulando en el mundo muchas décadas. Muchos pensaron que los regímenes totalitarios inspirados por el fanatismo y el odio cuando parecían ser amenazas imbatibles y perennes, cuando hoy en realidad es el terrorismo yihadista el que se ha convertido en una de las más graves lacras a las que se ha enfrentado la humanidad en su reciente historia.
Desde hace algún tiempo ha vuelto a reavivarse la polémica sobre la utilización conjunta de templos. Ésta no es una práctica muy frecuente en el mundo, con la excepción de aeropuertos y otro tipo de terminales, que por economía de espacio se designa un oratorio común para todas las religiones.
Desde la derrota de Turquía por el resto de las potencias del Eje en 1919, empezó a bullir un clamor generalizado en el moribundo imperio otomano por un cambio radical. Mustapha Kemal Ataturk y el movimiento de jóvenes turcos dieron un golpe de estado y se propusieron darle la vuelta al país como a un calcetín. Ataturk sacudió hasta los cimientos del viejo imperio cambiando el alfabeto del árabe al latino, abolió el Califato el 3 de marzo de 1924 y con ello la autoridad religiosa suprema del jefe del estado, introduciendo con ello el laicismo que hoy sigue vigente. Turquía ha sufrido numerosos avatares en el S XX y numerosos golpes de estado que la convertían en una desafortunada excepción al principio general de que todos los estados miembros de la OTAN deben ser democracias consolidadas.
Estos días en que muchos o todos los medios de comunicación españoles siguen el desarrollo del juicio del 11 M, se está generalizando la utilización acertada de la expresión islamista como contrapuesta a musulmán. La gran mayoría de los musulmanes son gente moderada que aborrece la violencia y condena el terrorismo.
Estos días en que muchos o todos los medios de comunicación españoles siguen el desarrollo del juicio del 11 M, se está generalizando la utilización acertada de la expresión islamista como contrapuesta a musulmán. La gran mayoría de los musulmanes son gente moderada que aborrece la violencia y condena el terrorismo.
Escribo estas líneas en el avión desde Nueva Delhi,
capital de ese gran país que es la India. Algunos historiadores y analistas se han empeñado a lo largo de las últimas décadas en hacer afirmaciones simplistas sobre la incompatibilidad de la democracia con ciertas religiones (el catolicismo -algún analista anglosajón llegó a decir que España e Italia nunca serían democracias por ser países de mayoría católica- el Islam, el hinduismo y sus castas) o con ciertas circunstancias demográficas (superpoblación o tasas de natalidad demasiado elevadas).
La inflamada polémica provocada por la representación caricaturizada de la figura del Profeta del islam ha desencadenado en Europa y en el mundo entero un debate sobre la libertad de expresión y si ésta debe o no tener los límites que la lógica y la prudencia aconsejan y que es la responsabilidad de cada uno y, sobre todo, la legalidad, que para eso el imperio de la ley es el eje central en un Estado de Derecho, sus únicos confines.
En primer lugar quería agradeceros vuestra participación en el foro del Blog.
A través de mis artículos, intento transmitiros argumentos sólidos, y por supuesto, verídicos. Tariq Ramadan es el rey del doble lenguaje. Cambia el tono de su discurso según su auditorio. En algunos seminarios o foros celebrados en Occidente dice cosas incluso interesantes. Pero luego, cuando cambia la audiencia, cambia el contenido moderado de su intervención.
Ramadán no sólo incurre en contradicciones, sino que acaba diciendo o escribiendo cosas verdaderamente intolerantes, que de forma bastante clara incitan a la confrontación.
Os recomiendo que leáis el libro de CAROLINE FOUREST, "Frère Tariq". En él, la autora contrasta los mensajes que pronuncia el Señor Ramadan en "Occidente" con sus sermones destinados a un grupo restringido de musulmanes.
Hay ideólogos del terror que están perfectamente identificados, primero Omar bin Bakri, uno de los principales heraldos del terrorismo, portavoz de Bin Laden en Europa, a quien incitó e invitó a que atacase a la «Europa infiel». Es el responsable de las más violentas prédicas del odio y del terror en el llamado Londonistán. Dijo:
«Utilizaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».
Es conocida la afición que existe en una parte de la intelectualidad occidental de diluir los problemas y de banalizar sus consecuencias. Existe una fascinación, muchas veces incomprensible, con aquellos que defienden la confrontación con Occidente e incluso llegan a justificar la violencia. El oscuro objeto de la admiración y del deseo de esta intelectualidad occidental suelen ser pensadores, que disfrazados con el manto de lo académico e intelectual, esconden un mensaje terrible de confrontación inevitable y de justificación del terror. En otros casos se trata, pura y simplemente, de verdaderos cabecillas intelectuales de la barbarie. Las dos figuras más destacadas de esta categoría son Hassan Al Tourabi y Tariq Ramadan.
Quiero anunciar a todos los lectores de este BLOG, que en breve saldrá mi nuevo libro, "La yihad en España" La obsesión de islamismo por reconquistar Al-Andalus.
El libro sale el 23 de noviembre, por eso he "descolgado" su índice y conclusiones. El libro ha sido editado y corregido, espero que os animéis a leerlo. Muchas gracias.
La república Libanesa es el país más pequeño del Próximo Oriente, si exceptuamos el futuro estado palestino. Tiene apenas el tamaño de la Comunidad de Asturias y en sus 10.452 Km 2, conviven musulmanes chiíes y sunníes, drusos, una minúscula comunidad alawi (escisión herética del chiísmo); comunidades cristianas de maronitas (católicos de rito oriental), greco ortodoxos, melequitas (católicos de rito griego), latinos (católicos, apostólicos romanos), existe una comunidad de armenios, tanto católicos como ortodoxos, pequeños grupos de protestantes y anglicanos y también hay palestinos musulmanes y cristianos, tanto ortodoxos como protestantes o latinos.
Domingo, 22 de noviembre
Gustavo de Arístegui
Paco Sande
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos
José Luis Palomera Ruiz