¿Y Francia despertó?
28.04.07 @ 20:34:46. Archivado en Europa
No hubo sorpresas en la primera vuelta de las elecciones francesas, los dos favoritos llegaron a la segunda vuelta, y los sondeos no se equivocaron demasiado, el popular y la socialista obtuvieron resultados ligeramente mejores que lo que les pronosticaban. La mejor noticia es que Le Pen se ha quedado muy lejos de los resultados de las últimas presidenciales, el radicalismo esperpéntico, racista y xenófobo parece perder fuelle y le ahorra a Francia y Europa la vergüenza de que la extrema derecha vuelva llegar a la segunda vuelta de las presidenciales de la segunda potencia europea. Bayrou no llegó a inquietar de verdad a Ségolène Royale, y es que siendo una candidata un poco atípica en el Partido Socialista de Francia, se creía que los votantes más clásicos del PS podrían abstenerse. Si el PS no hubiese llegado a la segunda vuelta por segunda vez consecutiva en la presidenciales, se habría abierto una crisis sin precedentes en el socialismo francés. Sarkozy le ha sacado una ventaja que a la hora de redactar estas líneas era de más de seis puntos, y la suma de los votos de Bayrou y de Sarkozy sumaban casi el 49%, lo que si el líder popular juega bien sus cartas, le sitúa muy bien para la segunda vuelta. Otra novedad destacable es el hecho que los partidos y candidatos minoritarios, y en muchos casos extravagantes del espectro político francés, los partidos extrasistema y antisistema se han quedado muy atrás.
Se dice que el sistema de dos vueltas en Francia permite que los franceses voten en la primera con el corazón y en la segunda con la cartera o con la sensatez. Bien pues parece que esta vez han votado con inmensa sensatez también en la primera vuelta. Si se suman todos los votos que se puedan considerar seriamente de izquierdas en estas elecciones, se quedan muy lejos del casi 49% del centro-derecha francés. De hecho Sarkozy puede insistir más aún en su discurso moderado y centrado para atraerse el voto de los partidarios de Bayrou y de los partidos minoritarios, así como de los socialistas que entienden la necesidad del cambio que propugna el líder de la UMP. Sarkozy ha hecho una campaña fresca, con un mensaje distinto, original, casi subversivo en una Francia que durante décadas ha vivido en la autocomplacencia, que decidió instalarse en el inmovilismo político, económico y social, con los partidos mayoritarios de grandes cómplices, poniendo en serio riesgo los notables avances, el liderazgo y lo que es peor, el futuro de una de las más grandes e importantes naciones del mundo. Francia tiene problemas sociales y económicos muy graves, y el rumbo político de la V República francesa les llevaba, más tarde o más temprano, a una profunda y quizás irreversible crisis en todos los ámbitos. Sarkozy ha tenido el valor y el coraje de defender un discurso distinto y casi revolucionario en la Francia enamorada de sí misma, un discurso que defiende la sociedad del mérito, del esfuerzo, de la competencia y de la competitividad, un discurso que reivindica valores que a algunos les pueden parecer caducos que han sido sistemáticamente denostados y vilipendiados por una sociedad dormida y anestesiada de prosperidad y de riqueza, pero cuya ausencia y puesta en cuestión están en la raíz de no pocos de los problemas de las más avanzadas democracias del mundo. Defender que los alumnos deben respetar a sus profesores, que se debe respetar y cumplir la ley, que se debe respetar el sistema democrático y sus instituciones, que se debe primar el esfuerzo, la capacidad, el mérito y la competencia, sobre otros criterios, es algo que no puedo ocultarlo, me llena de admiración y de sana envidia. En unas sociedades, la mayoría de las europeas, en las que una exagerada e incorrecta interpretación del Estado del Bienestar nos ha frenado o peor aún, nos ha desactivado, es muy reparador comprobar que queda todavía savia de competitividad y de empuje en este viejo continente.
Por otra parte el discurso de Ségolène Royal trató de superar el rancio clasicismo izquierdoso del Partido Socialista Francés, irritando profundamente a sus dirigentes históricos, que apostaron abiertamente por candidatos más convencionales de discurso superado y no pocas veces claramente apolillado. Pero fue más una operación de maquillaje que de verdad un intento de renovar a fondo al socialismo francés, que seguía, y me temo que sigue teniendo, lastres que no eran del todo socialdemócratas, que han frenado al país, privándole del progreso y crecimiento que una mayor flexibilidad y agilidad le hubiesen dado. La socialdemocracia europea, y quizás la francesa más que ninguna otra, está peligrosamente despistada por el hecho de que en un siglo en que las políticas económicas del centro-derecha se han demostrado como más eficaces y son adoptadas por el centro-izquierda, e incluso por China, y en unas sociedades avanzadas en las que el estado del Bienestar ha sido aceptado, pero reformado para evitar su bancarrota, por el centro-derecha, la socialdemocracia y el centro-izquierda ha perdido buena parte de sus elementos diferenciadores. A esto hay que añadir la falta de profundidad ideológica y de solidez doctrinal de Ségolène Royal que los propios socialistas históricos han subrayado. Ségolène Royal ha sido una buena candidata pero no es la presidenta que necesita Francia, o más aún, que Europa necesita que tenga Francia.
Estoy convencido que existe en Europa un importante déficit de liderazgo político, nos enfrentamos a algunos de los más importantes retos, amenazas y también oportunidades que nuestro Continente jamás ha conocido, y por ello necesitamos políticos valientes, que entiendan la verdadera naturaleza de esos retos y amenazas, que se liberasen de la peligrosa y paralizante corrección política, que no tengan miedo a las imprescindibles reformas y que se deberían haber emprendido hace años. Pero la necesidad de acción ni puede ni debe estar reñida con la prudencia, es más hoy la política más imprudente sería la parálisis que algunos defienden como el único medio de mantener nuestra privilegiada forma de vida. Conviene subrayar que esta actitud es especialmente excepcional en la Francia de la segunda posguerra mundial, que ha vivido de viejos laureles y que no ha acabado de arrancar. Francia es un pais que iene la economía más centralizada, ineficiente y rígida de las primeras potencias económicas del mundo. Es un país en el que la mayoría de los jóvenes desea ser funcionario, y no es que eso sea en absoluto censurable, yo también lo soy, creo que el servicio público es un honor, pero lo que ocurre es que esas encuestas demuestran ana grave tendencia al inmovilismo acomodaticio y un miedo preocupante al riesgo de la iniciativa privada o a ser emprendedores. Francia ha sido un eje fundamental de Europa, uno de sus principales motores, ha sido un país puntero y vanguardista, un faro de la humanidad, que se había atenuado, casi apagado y que debe renacer de la muerte en vida que significa su estancamiento. Fue un soplo de aire fresco escuchar como sus muchos y sólidos intelectuales hacían examen de conciencia y autocrítica, como algunos iconos de la izquierda se dejaban seducir por el fresco y atractivo discurso de Sarko. Ahora todo esto se tiene que confirmar, los franceses deben ocupar el lugar de honor que Europa y el mundo siempre les han reservado. Espero de verdad que el título del libro de Nicolás Baverez “La rance qui Tombe” sea muy pronto “La France qui Monte”.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/90773
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
arta abierta a Nicolas Sarkozy
AUTOR: Jean-Luc RAHARIMANANA
Traducido por María Enguix
Señor Presidente:
Vino a Dakar, como dijo, a hablarnos —a nosotros los africanos— con franqueza y sinceridad, vino, pues, a hablarnos desde lo más hondo de su pensamiento, ya que es así, creo yo, como se califica la franqueza y la sinceridad: un diálogo sin maquillaje ni segundas intenciones. Tomamos nota del concepto que tiene usted de este continente y de sus habitantes. Vino a garantizarnos que Francia se asociará a nosotros si queremos libertad, justicia y derecho, pero permítame ser franco y sincero igualmente.
Tus antepasados también han sufrido, y han muerto para asegurar tu libertad. El europeo y el americano tenemos la misma responsabilidad así las generaciones del futuro, y en esto somos todos hermanos, descendientes de generaciones tras generaciones quienes han luchado y han muerto defendido los mismos ideales. Somos hijos de una historia que nos trae a todos el mismo cargo de seguir luchado por la libertad; el triunfo de Sarkozy es un triunfo para todos quiénes aman la libertad, su triunfo fortalece el espíritu de todos.
Liberté, égalité, fraternité, ou la mort!
Usted sabe muchísimo de cas todo, cnoce el mundo Árabe, habla de terrorismo con solvencia,es un gran político,pero tiene un fallo, el que tienen casi todos los miembros de su partido.
mirar hacia otro lado cuand las cosas están feas.¿Por qué hacen eso? afronten las cosas con valentía d euna vez el pueblo se lo agradecerá en las urnas.
mire Señor,hemos enviado escritos,bien documentados a su partido,a periodistas etc sobre un cosa que está pasando desarpecibida por la mayoría de cuidadanos.ANV ES UNA FORMACION ILEGALIZADA por tanto no puede concurrir a las elecciones.fué ilegalizada en el año 2003 y ustedes los saben.porque no lo dicen???les tienen miedo a Zapatero y Pepiño?
Ande sea valiente y pregunte en la pagina web del pp q han hecho con la sentencia firme que les fue enviada, de la q no solo no hacen mención es q ademas ni se dignan en contestar
Un dato interesante:
En las elecciones presidenciales del año 2002, cuando el Frente Nacional paso a la segunda vuelta, el 30% de los votantes de la clase obrera votaron a Le Pen.
En este año todavia no hay datos precisos sobre la procedencia social del voto para cada candidato, pero las tendencias son parecidas al año 2002.
un saludo
Sí, se gran parte de la inmigración vino o viene de las antiguas colonias. Dentro de estos colectivos, habrá quienes sí merezcan esa nacionalidad por haberse integrado y quienes no. No sé lo que dice Sarkozy. Mi comentario anterior era para dar mi impresión sobre lo poco que conozco de Le Pen, que es su programa en familia e inmigración, que no me parecen descartables. Si otros tienen mejores políticas, bien.
Quiere proteger a la familia, fomentaría las políticas que pudieran aumentar la natalidad, dice que protegería la vida desde el principio hasta el final...
Bueno, yo me fijo en el programa de su partido, no sé más de él. Pero en fín, descabellado no me parece.
Mi ex novia tiene orden de expulsión en 30 días de Francia, era la única negra en una pequeña comunidad rural de la Normandia.Ha estado casada 2 años con un francés...vuelta a Abidján.
Ha trabajado sans papiers y ha comido de la caridad de los pescadores. ALLEZ LA FRANCE, esto es mensaje LE PEN y veridico, me alegro lo condene. Los ultras del PP, hacen perder mucho voto en el partido.Sigo prensa y TV francesa.Estoy informado. Estoy en la Universidad con Erasmus franceses, no perdonan su capacidad de fantasía y fabulación. Si no llega a ser la esposa de quién es.....habría que ver....
En el debate televisivo entre Royal y Bayrou de hoy, ha quedado claro que las diferencias entre ellos son menores que las similitudes.
Muy buen articulo, como siempre.
Entiendo perfectamente los motivos de su alegria por el mediocre resultado electoral de Frente Nacional.
Espero que tambien le de motivos de alegria la catastrofe electoral del Partido Comunista (menos de 2%).
En el debate televisivo entre Royal y Bayrou de hoy, ha quedado claro que las diferencias entre ellos son menores que las discrepancias.
Bayrou puede sucumbir a la oferta de Royal de varias carteras ministeriales para UDF a cambio del apoyo en la segunda vuelta, lo que prostituiria el resultado electoral.
Me permito recomendarle la lactura del articulo "Sarkozy vs Royal" escrito por Paul Belcon y publicado en la pagina web del Hudson Institute.
Un saludo
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Gustavo de Arístegui









