El silencio de este Gobierno ante los últimos y graves acontecimientos en Venezuela y las recientes críticas de la secretaria de Estado estadounidense a la política del Ejecutivo socialista hacia Cuba, ponen claramente de manifiesto, una vez más, que la política exterior de Zapatero hace aguas a cataratas. Hace apenas tres años, los primeros síntomas no podían siquiera atisbar el grado de dislate al que hemos acabado llegando.
Sigo diariamente los medios de comunicación audiovisuales internacionales, especialmente la CNN y la BBC. Uno de los temas estrella de las últimas semanas en la sacrosanta y pretendidamente «neutral» televisión pública británica, ha sido el asunto BAA, la principal empresa británica de gestión aeroportuaria, que tiene entre otros el aeropuerto de Heathrow, el de mayor tráfico en Europa.
El gravísimo incidente provocado por el presidente de Venezuela en la Cumbre Iberoamericana pone de manifiesto muy claramente la verdadera naturaleza del mandatario autoproclamado «bolivariano». El populismo y el histrionismo van siempre juntos y de la mano: los extravagantes discursos de horas y horas emulando al dictador Fidel Castro, las conexiones en cadena obligatorias, el discurso del azufre y el diablo en la Asamblea General de Naciones Unidas y, ahora, el esperpento de Santiago de Chile.
El terrorismo no descansa y las fanáticas ideologías que lo alimentan llevan circulando en el mundo muchas décadas. Muchos pensaron que los regímenes totalitarios inspirados por el fanatismo y el odio cuando parecían ser amenazas imbatibles y perennes, cuando hoy en realidad es el terrorismo yihadista el que se ha convertido en una de las más graves lacras a las que se ha enfrentado la humanidad en su reciente historia.
Escribí estas líneas desde la gran ciudad de Shanghai, esa mega urbe que el siglo XIX era conocida como el paraíso de los aventureros, es hoy un impresionante centro económico y financiero mundial. Para que nos hagamos idea de la magnitud del desarrollo reciente de este país valga el dato de que en esta ciudad existen más de 4000 rascacielos de más de 40 pisos, en uno de los nuevos desarrollos del distrito de Pudong (casi 4 millones de habitantes de los cerca de 20 millones que tiene el Gran Shanghai) en una superficie de 1,7 km2 hay más de 230 rascacielos.
La cumbre del G-8 de Gleneagles (Escocia), supuso un paso sin precedentes en el compromiso de los países más desarrollados de la tierra con el continente olvidado.
En estos momentos de profundo dolor y de consternación general en España, en Europa y en el mundo, es imprescindible mantener la cabeza fría y comprender que vivimos en un mundo cada vez más complejo, más interdependiente, en el que los conflictos no están aislados y tienen una inmensa capacidad de desestabilización, además de una enorme capacidad de contagio.
La República Libanesa es un pequeño y vibrante país árabe de apenas 10.452 km2, cifra que muchos libaneses veneran como un talismán, como verdadero símbolo del fortísimo deseo de ser algún día verdaderamente soberanos. En esa minúscula superficie conviven diecinueve comunidades distintas, que casi siempre se ha llevado bien salvo cuando aparecen las interferencias extranjeras y el apetito desmedido de algunos de sus vecinos por controlarlo. La verdad es que eso es bien difícil puesto que la principal riqueza de esta hermosa república levantina es su gente, su diversidad, su riqueza, y por qué no decirlo, su importante comunidad cristiana, que fue la primera del país y hoy ya la segunda. Los chiíes son los más numerosos, seguidos por los católicos maronitas, los sunníes, los drusos y los greco-ortodoxos.
Cuando Hamas ganó las elecciones legislativas palestinas era fácil prever que se produciría un rosario interminable de tragedias y de desgracias. El Movimiento Islámico no ha renunciado a los crímenes terroristas, sigue sin reconocer al Estado de Israel y tampoco ha reconocido la legitimidad de las anteriores autoridades palestinas.
En un mundo crecientemente globalizado e interdependiente se hace más indispensable que nunca fortalecer las alianzas existentes entre democracias, en las que ocupa un muy destacado lugar la relación Trasatlántica.
El silencio de este gobierno ante los últimos y graves acontecimientos en Venezuela y las críticas de la Secretaria de Estado estadounidense a la política del ejecutivo socialista hacia Cuba, ponen, una vez más, muy claramente de manifiesto que hace aguas a cataratas por el enorme boquete de su política exterior. Hace apenas tres años los primeros síntomas no podían siquiera atisbar el grado de dislate al que hemos llegado.
Desde hace algún tiempo ha vuelto a reavivarse la polémica sobre la utilización conjunta de templos. Ésta no es una práctica muy frecuente en el mundo, con la excepción de aeropuertos y otro tipo de terminales, que por economía de espacio se designa un oratorio común para todas las religiones.
En la campaña electoral de 2004 el hoy presidente del Gobierno nos prometió que volveríamos al Corazón de Europa, tratando con ello de marcar unas supuestas diferencias con la Política Exterior del Gobierno del Partido Popular, a quien consideraban demasiado partidario del eje Trasatlántico, como si el europeísmo fuese incompatible con el atlantismo, es más, debería saber que son realidades perfectamente complementarias y no solo compatibles. Al mismo tiempo cantaba las alabanzas del eje París-Berlín haciendo gala de una más bien rancia nostalgia de los “buenos y viejos días” de la amistad Felipe González Kohl, que objetivamente no estaba mal para los años 90.
Desde la derrota de Turquía por el resto de las potencias del Eje en 1919, empezó a bullir un clamor generalizado en el moribundo imperio otomano por un cambio radical. Mustapha Kemal Ataturk y el movimiento de jóvenes turcos dieron un golpe de estado y se propusieron darle la vuelta al país como a un calcetín. Ataturk sacudió hasta los cimientos del viejo imperio cambiando el alfabeto del árabe al latino, abolió el Califato el 3 de marzo de 1924 y con ello la autoridad religiosa suprema del jefe del estado, introduciendo con ello el laicismo que hoy sigue vigente. Turquía ha sufrido numerosos avatares en el S XX y numerosos golpes de estado que la convertían en una desafortunada excepción al principio general de que todos los estados miembros de la OTAN deben ser democracias consolidadas.
La campaña para la segunda vuelta de las presidenciales francesas ha sido extraordinariamente dura, un ejemplo paradigmático de la política de golpes bajos en su máxima expresión. La primera vuelta fue en gran medida un todos contra Sarkozy, la segunda lo ha sido aún más y de manera indisimulada. Bayrou, un conservador que se presenta como centrista, y Ségolène Royal, han centrado sus esfuerzos en tratar de desacreditar al candidato de la UMP con malas artes, ambos han coincidido en calificarle de “riesgo para la democracia”, lo que supone un comportamiento intensamente antidemocrático. Francia necesita con urgencia un intenso toque de atención y de alarma. Tiene serios y graves problemas y su autocomplacencia y rigidez económica, así como el divorcio entre las elites políticas y la sociedad, exigen un cambio democrático pero radical. El conservadurismo de las izquierdas europeas tiene su paradigma en Francia, y esto se ha podido constatar en la actitud hostil demostrada hacia la candidata socialista, que ha tratado de cambiar el discurso y el rancio programa tradicional de los socialistas franceses. Los viejos saurios políticos del paleolítico PS no se lo han perdonado.
En los últimos años ha quedado demostrado muy a las claras que en ciertos sectores ideológicos de occidente existe una alarmante doble moral respecto de ciertos tiranos y dictadores. Tras la muerte de Augusto Pinochet hubo unanimidad en el arco político español sobre las atrocidades cometidas por el general y su dictadura. El estado de salud del dictador cubano y la condena a muerte de Saddam Hussein demuestran que ciertas izquierdas son extraordinariamente laxas al juzgar a ciertos tiranos. Fidel Castro cumplirá en enero 48 años de tiranía opresiva y brutal contra su pueblo. Es directamente responsable de decenas de miles de muertes, y nadie que de verdad sienta, defienda y promueva los valores de la democracia puede decir seriamente que los supuestos logros de la revolución merecen el sacrificio de las libertades y los valores democráticos, que no sólo ha pisoteado Fidel sino que los ha denostado, insultado y asesinado. Uno de sus supuestos logros es la sanidad pública cubana cuyos avances han ha quedado gravemente en entredicho al haber tenido que recurrir a un especialista español para tratar a Fidel Castro. ¿Si esto ocurre con el máximo dirigente de la dictadura, cómo estarán los cubanos de a pie, por no mencionar a los presos políticos y de conciencia?. Las estadísticas internacionales podrán sugerir de Cuba que está mejor que el resto de América Latina, sin embargo los mitos se convierten en mentiras cuando chocan con el impenetrable muro de la realidad.
En torno a Marruecos existen dos escuelas de pensamiento, la que propugna una relación tensa con nuestro vecino y los que propugnan una sumisión complaciente, una constante cesión frente a sus exigencias. Ninguna de las dos tiene razón. Marruecos es un país estratégico prioritario para España, su estabilidad, progreso y evolución política son de interés preferente para nuestro país. Marruecos es una nación compleja, de larga historia, composición étnica diversa y heterogénea, de hecho es el país del Magreb árabe con la mayor proporción de beréberes y la mayor comunidad judía sefardí en toda la región. Es uno de los muy pocos países árabes que nunca fue dominado por el Imperio Otomano, lo que le confiere unas características y una personalidad notablemente singulares, tanto desde el punto de vista étnico como político, social, religioso y hasta gastronómico. Marruecos ni puede ni debe ser tratado como un enemigo, sino como un socio con el que ha de mantenerse un diálogo claro, transparente, firme, exigente, pero mutuamente respetuoso. Se tiene que entender que España y Marruecos tienen sus intereses y que es legítimo que cada país los defienda desde posiciones equilibradas, prudentes y sensatas. La cesión ante las presiones de Marruecos o una política de confrontación propiciada por cualquiera de las partes, sería el camino más corto a la crisis y al desencuentro.
Estos días en que muchos o todos los medios de comunicación españoles siguen el desarrollo del juicio del 11 M, se está generalizando la utilización acertada de la expresión islamista como contrapuesta a musulmán. La gran mayoría de los musulmanes son gente moderada que aborrece la violencia y condena el terrorismo.
No hubo sorpresas en la primera vuelta de las elecciones francesas, los dos favoritos llegaron a la segunda vuelta, y los sondeos no se equivocaron demasiado, el popular y la socialista obtuvieron resultados ligeramente mejores que lo que les pronosticaban. La mejor noticia es que Le Pen se ha quedado muy lejos de los resultados de las últimas presidenciales, el radicalismo esperpéntico, racista y xenófobo parece perder fuelle y le ahorra a Francia y Europa la vergüenza de que la extrema derecha vuelva llegar a la segunda vuelta de las presidenciales de la segunda potencia europea.
Los atentados de Casablanca y Argel, confirman las informaciones que indicaban un cambio radical en la estrategia de Al-Qaeda, que está reestructurando sus tres redes principales y reforzando la primera, la que depende directamente de ellos tanto jerárquica como operativamente y con la que cometieron los atentados del 11-S. Esta red se vio seriamente afectada por lo éxitos policiales y de inteligencia, pero sobre todo como consecuencia de la caída del sanguinario régimen talibán.
El esperpéntico viaje del ministro de Asuntos Exteriores a Cuba merece un análisis en profundidad de los riesgos que esos regímenes radicales representan para el continente y el mundo y lo que de error cómplice tiene el radical cambio de política del gobierno socialista en Política Exterior en General y hacia América Latina en Particular.
¿Debe hacer autocrítica el PP por su respaldo a la Guerra de Irak?: NO
El aniversario del inicio de la intervención militar en Irak ha permitido, una vez más, al Gobierno, al Partido Socialista y a sus socios, esconder sus graves errores en política interior, territorial, antiterrorista y exterior, tras otra densa cortina de humo.
Estos días en que muchos o todos los medios de comunicación españoles siguen el desarrollo del juicio del 11 M, se está generalizando la utilización acertada de la expresión islamista como contrapuesta a musulmán. La gran mayoría de los musulmanes son gente moderada que aborrece la violencia y condena el terrorismo.
Mis primeras líneas deben ir necesariamente a rendir un sentido homenaje a la soldado Idoia Rodríguez Buján, que murió asesinada por un ataque de la barbarie talibán. Sus familiares amigos y compañeros deben saber que somos una inmensa mayoría de españoles os que les admiramos, respetamos y apoyamos. Los homres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas están luchando por nuestra libertad y nuestra democracia, aunque sea a muchísimos kilómetros de distancia.
Muchos creyeron que la retirada de las tropas de Iraq evitaría nuevos atentados terroristas en España, evidentemente se equivocaban. Pensar que estaríamos seguros si esas coyunturas desapareciesen, es tanto como jugar con fuego.
Escribo estas líneas en el avión desde Nueva Delhi,
capital de ese gran país que es la India. Algunos historiadores y analistas se han empeñado a lo largo de las últimas décadas en hacer afirmaciones simplistas sobre la incompatibilidad de la democracia con ciertas religiones (el catolicismo -algún analista anglosajón llegó a decir que España e Italia nunca serían democracias por ser países de mayoría católica- el Islam, el hinduismo y sus castas) o con ciertas circunstancias demográficas (superpoblación o tasas de natalidad demasiado elevadas).
El Presidente del Gobierno se ha quedado sin legislatura, su programa era más corto que la noche de S. Juan, estaba diseñado para quitar la mayoría absoluta al Partido Popular, pero no para gobernar España. Ser presidente, unos dicen que por accidente, otros que por sorpresa, hubo de improvisar equipo, improvisar un programa, no así proyecto. El proyecto empieza a ser cada vez más claro, meridiana y preocupantemente claro.

Llevo años denunciando la deriva totalitaria del régimen de Hugo Chávez Frías, hemos detallado cómo ha ido adaptando la Constitución, las leyes y las principales Instituciones del Estado a su planes y ambiciones. La concentración de poder viene confirmándose desde hace años, la separación de poderes, el estado de derecho, el imperio de la ley, el pleno respeto y garantía de los derechos y libertades fundamentales, son todos pilares esenciales de la democracia, que en Venezuela dejaron de existir hace ya algunos años.
Durante años la democracia española se dio de bruces con la incomprensión e insolidaridad de otras democracias avanzadas del mundo. Es cierto que la credibilidad de España se había visto muy afectada por 40 años de dictadura. Hay que reconocer la labor que en ese sentido hicieron ciertos partidos de la izquierda española, pero muy especialmente los dos sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, que en sus contactos internacionales eran activamente militantes en la denuncia de la barbarie terrorista, y hasta ellos se encontraban con la incredulidad y sorpresa de sus compañeros sindicalistas de otros países.
Ningún demócrata que sienta como inalienables los derechos y libertades fundamentales puede estar a favor de la pena de muerte, ni siquiera para crímenes tan horrendos como los que ha cometido un genocida como Sadam Husein. Además de lo anterior, es poco práctica y mucho menos eficaz de lo que sus partidarios creen.
Sábado, 26 de mayo
Gustavo de Arístegui
Antonio Cabrera
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente A. C. M.
Miguel Torres Galera
Carlos Ruiz Miguel
Josep Carles Laínez
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
José Pómez