
22.08.10 @ 23:05:33. Archivado en política
Con la alevosía propia de los regímenes que más desprecian a sus ciudadanos, el consejo de ministros de pleno agosto ha anunciado que iniciará los pasos para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial, con el objetivo confeso de que a través de esta norma puedan alcanzarse los objetivos que el Tribunal Constitucional vetó en el recurso sobre el Estatuto de Cataluña. De paso, permítanme recordarles que el Sr. Ministro de Justicia se implicó personalmente a fondo en la defensa del Estatuto, y que curiosamente su negociado, el de Justicia, fue el que el Constitucional declaró íntegramente contrario a la norma máxima. ¿Algún atisbo de dignidad del Sr. Ministro ante tamaña desautorización? No, por supuesto, estamos en España y gobiernan los socialistas: impasible el ademán, vamos a colar por la puerta trasera lo que no nos han aceptado por la principal.
Evidentemente se trata de un tema lo suficientemente denso y lejano al conjunto de la ciudadanía como para que nadie pierda un simple minuto de sus vacaciones pensando en qué medida una modificación del Poder Judicial afectará a su vida cotidiana. Y el Gobierno cuenta con ello, en otra muestra del celebérrimo talante del Presidente. Es el despotismo al que me he referido en otros artículos. Escasamente ilustrado, pero implacable en la persecución de sus objetivos, que en este caso es profundizar en la vía de derribo del que probablemente sea el último fundamento sólido del Estado: la Justicia. Podríamos ahora extendernos sobre este punto, pero no lo haré por no alargar más el tema, porque me interesa mucho más centrar el foco sobre la actitud del Gobierno y más concretamente de su Presidente, auténtico artífice de esta demolición, que ya no cabe calificar siquiera de controlada, del edificio constitucional soslayando el procedimiento legal de modificación de la Carta Magna.
Son enormemente descriptivos de la gravedad del asunto los siguientes artículos que les enlazo, y que proceden además de dos puntos del arco político absolutamente dispares en lo ideológico: Rosa Díez y Agapito Maestre.
Hay que empezar a pensar seriamente en hacer algo. Yo no sé si esto es desacato, alta traición, prevaricación o simple falta absoluta de principios. Pero no podemos tolerar impasibles que el Gobierno se pase las leyes y las resoluciones judiciales, y muy en particular la Constitución, como vulgarmente se dice por el forro. Hay que empezar a adoptar iniciativas claras y visibles, basadas en el principio irrenunciable del respeto a la legalidad y la supremacía del estado de derecho. No sé, como Rosa Díez, qué mecanismos le quedan al Estado ante una situación impensable, como es su propia violación a manos del Gobierno, pero ha de existir algún mecanismo legal, por excepcional que sea, para empezar a poner las cosas en su sitio. Juristas tiene la oposición, ya que en el PSOE al parecer nadie está dispuesto a dar un paso al frente, para estudiar el asunto. Pónganse a ello, afinen bien la elección del mecanismo, el redactado y la argumentación, pero es hora de dar un aldabonazo que despierte a la ciudadanía de este letargo que está permitiendo a José Luis Rodríguez Zapatero llevar a la Nación al borde del abismo por medio de la destrucción de su marco legal.
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20.08.10 @ 20:09:15. Archivado en La vida misma
Conmoción: movimiento o perturbación violenta del ánimo o del cuerpo (DRAE).
Dice la prensa entendida que existe “conmoción” por el hecho de que se hayan publicado en Facebook unas fotos que una soldado del ejército israelí se ha tomado junto a unos prisioneros palestinos atados y con los ojos vendados.
He visto las fotos, en las que la soldado se limita a posar sonriente y hasta cierto punto burlona junto a unos hombres sentados y en las condiciones antes citadas. A mí personalmente me parecen de mal gusto y, en una palabra, imbéciles. Pero el mundo está lleno de idiotas, y no hay más que echar una ojeada a Facebook para comprobarlo.
Pero los medios dicen que han causado conmoción, y si los medios lo dicen será cierto, porque como decía aquél son gente honrada. El problema es que si destinamos a este hecho un término tan grueso como conmoción, ¿qué deberíamos aplicar a esta noticia?:
“Un grupo de insurgentes talibanes han lapidado el domingo a un hombre y una mujer bajo la acusación de adulterio en un distrito de la provincia norteña afgana de Kunduz colindante con Tayikistán, según ha confirmado una fuente oficial.
Los talibanes acusaron a la pareja de mantener una relación extramatrimonial y de intentar escapar juntos, y una "shura" o consejo decidió lapidarlos por adulterio, un castigo que les fue aplicado el domingo en público, ante unas 200 personas.
El hombre estaba casado y ella, comprometida. Tras ser detenidos y golpeados, ha dicho Ayub, ambos confesaron que habían mantenido una relación durante un par de meses.”
O para ésta:
“Escarnio. La mujer asesinada, Bibi Sanubar, era viuda y estaba embarazada, según reveló a la agencia Reuters Abdul Jabar Saleh, un agente de policía de Badghis. Los talibanes descubrieron que estaba manteniendo relaciones con un hombre “que huyó”, la retuvieron durante tres días y le dieron 200 latigazos en público.
La sometieron, además, a un juicio sumario: el mulá Mohammed Yousif instruyó el caso y la condenó rápidamente a muerte, según las agencias Reuters y France Presse. El mismo juez se encargó de cumplir personalmente la condena: le disparó tres tiros”.
O para ésta:
“
Khayrieh V. sufría violencia de género y comenzó una relación con un familiar de su marido, que acabó matándolo.
Ella confesó su adulterio pero negó cualquier implicación en el asesinato de su esposo. A pesar de ello, su sentencia fue ratificada y se encuentra a la espera de que el presidente de la Magistratura dé el visto bueno a su condena.
La lapidación no es una pena aplicable sólo a las mujeres en Irán, Mohammad Ali Navid Khamami fue declarado culpable de adulterio por lo que fue condenado a la ejecución por lapidación.”
A mí la verdad es que me conmocionan bastante más estas tres últimas y refinadas muestras de la alianza de civilizaciones que las fotos de la soldado imbécil. Pero claro, yo no soy la prensa entendida.
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18.08.10 @ 20:34:31. Archivado en política
Ya sé que las responsabilidades del gobierno y de la oposición son muy distintas, pero difícilmente van a poder los populares quejarse de la desaparición del ejecutivo en pleno (salvo el de Fomento) si D. Mariano Rajoy Brey se toma tan a pecho sus vacaciones que no se sabe nada de él desde que embarcó en su coche para grabar un muy prescindible vídeo de despedida sin el preceptivo cinturón (y por cierto, me parece que a muy alta velocidad si juzgamos por cómo fluye el paisaje al fondo).
Total no pasa nada: surgen rumores cada vez más fundados de que vuelve a haber negociaciones con ETA; en Melilla se están complicando peligrosamente las cosas; la crisis no solo no remite, sino que amenaza con golpear con inusitada dureza al regreso de vacaciones; el PSOE de Madrid arde como una falla; diferentes miembros del Gobierno se desautorizan entre sí y parece demostrado que dentro del gabinete empiezan a aflorar rencillas; el presidente da síntomas de estar perdiendo el control de la situación y actúa a impulsos incomprensibles convocando y cancelando reuniones,…
Pero Mariano descansa en Sanjenjo, fiel a su idea de que Zapatero es un fruto maduro que, cuando acabe pudriéndose del todo, caerá por su propio peso. Mientras, González Pons teatraliza el sentir del partido y Cospedal emite machaconamente las consignas de rigor. Bueno, si creen que con eso bastará tal vez será que tengan datos fidedignos que así se lo digan. Pero a mí me da en la nariz que Zapatero no está muerto, ni mucho menos. En particular, porque a quien tiene delante es precisamente a Rajoy, que es incapaz de marcar un gol a puerta vacía. Tengo dicho, y me llaman cenizo, que el primer paso para echar a Zapatero de La Moncloa es echar a Rajoy de la calle Génova. Este país no puede permitirse cuatro años más de zapaterismo, y lo digo muy en serio: es que es la supervivencia del propio país la que está en juego. Y realmente tal como van yendo las cosas parece inverosímil que tenga alguna mínima oportunidad de engañar nuevamente a un número suficiente de ciudadanos como para repetir. Pero si alguna posibilidad hay de que repita, ésa es enfrentándole a Rajoy. Dicen en Hollywood que determinados actores son “veneno para la taquilla. Rajoy es veneno para las urnas. Con decirles que ni yo voy a votarle…
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17.08.10 @ 19:37:54. Archivado en política
Yo añadiría que pagamos poco para lo que ellos merecen, aunque el ministro de Fomento no se haya atrevido a tanto. Se ha limitado a decir que nuestros impuestos son muy bajos y que si tiene que pedir una subida no le temblará el pulso. No sé a quién se lo va a pedir, porque dicho así parece que la cosa no vaya con él, pero supongo que se refiere a sus coleguillas del Consejo de Ministros, y muy en particular a la Vicepresidenta Salgado y al Presidente Rodríguez.
¿No fue este último, por cierto, el que dijo que bajar impuestos era de izquierdas? Sí, lo dijo, hace ahora cinco años. Será que subirlos también es de izquierdas, o que bajarlos ha dejado de serlo, o que él ha dejado de ser de izquierdas, o que… Bueno, lo que haga falta, que para algo es Zapatero y puede cambiar de principios como Groucho Marx, pero con mucha menos gracia.
El ministro Blanco anuncia la subida mediante el tradicional globo sonda veraniego, poniendo los impuestos en relación con el nivel de los servicios sociales, e invitando a los españoles a reflexionar sobre el hecho de que si queremos un estado de bienestar a nivel europeo deberemos asumir que es necesario tributar también a nivel europeo. No estoy yo muy seguro de que nuestros servicios, infraestructuras y prestaciones sociales estén exactamente a la altura de esos países de alta fiscalidad que el ministro nos pone como referencia. Pero bueno, de acuerdo, no le negaré la mayor. Pero ya puestos, comparemos los salarios de los trabajadores europeos con los españoles (y tiro piedras a mi tejado, porque soy empresario y pago sueldos), y la capacidad adquisitiva de nuestros vecinos al norte, o el precio de las viviendas en cualquier país civilizado. Y luego veamos también si el gratis total que nos hemos obsequiado aquí en muchas cuestiones es asumible en países más desarrollados. Es decir, reflexionemos sobre si realmente la ecuación es “queremos muchas cosas y estamos dispuestos a pagar por ellas” o también vale la pena considerar que “tal vez queremos menos cosas y que nos quede más dinero en el bolsillo, porque creemos que nosotros lo administramos mejor que los políticos”.
Pero sobre todo, sobre todo, meditemos en torno al hecho de si necesitamos que en muchos lugares convivan cuatro administraciones públicas superpuestas (estatal, autonómica, provincial y local); si es lógico que tengamos una veintena de parlamentos autonómicos con sus diputados y toda su parafernalia; si tiene sentido que convivan cuatro cuerpos policiales o más en algunos territorios (Guardia Civil, Policía Nacional, Mossos d’Esquadra, Policía Local); si nos hacen falta un porrón de televisiones públicas; si nos podemos permitir que cada comunidad autónoma plante sus embajadas por el mundo; si es razonable que haya alcaldes y presidentes autonómicos que cobren el doble que el presidente del gobierno; si, en suma, podemos asumir el coste faraónico del estado de las autonomías. O si nuestra posición internacional justifica que tengamos soldados desplegados en las más variadas partes del mundo, o si el reparto alegre de fondos desde ministerios que seguramente no tienen más finalidad que esa debería reconsiderarse, porque bien está potenciar las lenguas vernáculas en Guatemala, o el lesbianismo en el Congo, pero tal vez podríamos empezar por recortar esas partidas, e incluso plantearnos dónde está la delgada línea roja que separa el alegre despilfarro de la malversación de fondos públicos.
Y sigamos reflexionando sobre en qué medida la corrupción detrae ingentes recursos que deberían tener otro destino. Ya está bien de la cantinela de que la política española no es corrupta, que son únicamente casos aislados: los casos ya son tantos que el político honrado empieza a parecerse bastante a la excepción que confirma la regla.
Antes de permitirles que nos crujan con más impuestos, exijámosles que vean en qué manera pueden emplear mejor los recursos de que disponen, que son muchos.
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17.08.10 @ 09:49:56. Archivado en política
¿Qué pasa en Melilla? Lo único que sabemos son cosas tan chocantes como éstas:
- Grupos de espontáneos marroquíes bloquean aleatoriamente la frontera para impedir el paso de unos u otros suministros, según conviene a sus intereses de presión. Lo de espontáneos, evidentemente, pretende ser irónico: todo el mundo sabe que en la dictadura marroquí nada es espontáneo, y ningún movimiento colectivo se produce sin la tolerancia, cuando no la instigación, del gobierno.
- Los mismos espontáneos lanzan campañas agresivas contra la Policía Nacional, y muy en especial contra sus miembros femeninos.
- Tenemos un Ministro de Asuntos Exteriores (sí, lo tenemos, se lo prometo, se llama Moratinos) que siempre ha presumido de tener grandes contactos en el norte de Africa, y que sin embargo está aparentemente desaparecido, missing in action o de vacaciones.
- En su lugar, se anuncia que será el Ministro del Interior el que se desplace a Marruecos la próxima semana para tratar el conflicto. Antes, frente a un problema de tipo internacional, se recurría a medidas diplomáticas que escenificaban el enfado de la parte que se consideraba ofendida, como la tradicional llamada a consultas del embajador.
- El Presidente del Gobierno no ha dicho esta boca es mía en este asunto, está ocupado convocando y desconvocando reuniones, pero que se sepa ninguna con los marroquíes. Y sin embargo, el problema a los profanos se nos antoja grave: que una capital española se vea bloqueada en sus suministros por ciudadanos del país vecino suena francamente mal, no parece una actuación precisamente amistosa ni respetuosa con el derecho internacional. Será que está enfrascado con el principal problema de los españoles: encontrar la manera de machacar a Tomás Gómez.
- En cambio, frente al silencio de los corderos alguien ha metido en el berenjenal nada menos que al Jefe del Estado, pidiéndole que haga una o dos gestiones personales ante el Rey de Marruecos, nada, unas llamaditas entre colegas. El resultado está a la vista: nada, con lo cual ese alguien ha conseguido dejar en ridículo al Monarca y de paso quemar de buenas a primeras el que debería ser último cartucho diplomático.
Resumiendo, que ante un conflicto diplomático delicado el Presidente y el Ministro de Exteriores se evaporan, y mandan al frente al Ministro del Interior y al Jefe del Estado. Todo muy extraño. Todo, excepto la actitud marroquí. Nuestros queridos vecinos del sur tienen un olfato muy fino para la cadaverina: la olisquearon cuando Franco agonizaba y la perciben en esta etapa del zapaterismo. Entonces nos montaron la Marcha Verde, y hoy empiezan a aparecer síntomas inquietantes. En definitiva, lo que se palpa en ambos casos es debilidad, vacío de poder. Solo que entonces era fruto de la agonía del Jefe del Estado y la incertidumbre ante el futuro, y hoy es el resultado de la cobardía del Gobierno y la falta de una política exterior definida. Pero en ambos casos huele a muerto, y los marroquíes ven la posibilidad de sacar tajada.
A ver si conseguimos que Obama haga una llamadita. Se lo debe a ZP. Qué menos, después de haberle hecho pasar por el trago de aquel desayuno de oración…
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16.08.10 @ 19:37:32. Archivado en política
Es como un niño malcriado. Con cuánta razón algún columnista (creo que Arcadi Espada) lo tiene bautizado como “El Adolescente”. Hace un par de semanas canceló abruptamente la reunión / ejecución de Tomás Gómez porque el reo no estaba especialmente predispuesto a apoyar la cabeza sobre el tajo, pero sobre todo porque se había filtrado el hecho mismo de la reunión y, claro, no era cuestión de tener ahí a toda la prensa y aparecer ante ella con el delantal manchado de sangre y el hacha en la mano. Y menos aún con el hacha en la mano y cara de tonto mientras el condenado daba una rueda de prensa en el atril vecino.
Pues esta semana lo mismo: que nuestro líder cancela la reunión con los empresarios de la construcción “porque se había filtrado”. Sí señor, más talante, más transparencia y más democracia deliberativa. No sé si es que también tenía previsto “persuadir” a estas inocentes criaturas de algo, y a la vista de ello alguno ha filtrado la noticia para así frustrar la cita, pero no deja de ser curioso el afán por el secretismo que gasta el excelentísimo. Le atraen las tinieblas, la oscuridad, las salas con luz tenue y humo de cigarros flotando en el ambiente. Tal vez una bombilla de baja potencia colgando del techo y balanceándose suavemente… A este paso tendrá que celebrar las reuniones en un coche, en medio de un descampado y de madrugada.
Dicen que en la segunda legislatura todos los inquilinos de La Moncloa enloquecen en cierta medida. Para mí que en este caso viene de antes, pero vamos, el síndrome ataca de nuevo de manera evidente.
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13.08.10 @ 23:25:09. Archivado en política
Curioso destino el de este Tomás Gómez. Hasta hace poco ninguneado como dirigente escaso de carisma (realmente parece casi más aburrido que yo, que ya es decir), y hoy en la cresta de la ola como el primer socialista que planta cara a Zapatero. Pocos apuestan por él, dada la potencia artillera de sus enemigos y el ya legendario instinto killer del presunto Bambi. Pero ya nadie le quitará el mérito de haber sido el pionero en sacar a relucir, aunque pequeñito, uno de esos puñales que los malpensantes dicen que llevan años afilándose en busca de la espalda de Zapatero, para cuando tropiece por primera vez. Dicen que los compañeros que fue dejando en el camino (y ya lleva una buena lista) vagan como zombies por el espectro político esperando el momento de ajustar cuentas…
Pero a lo que íbamos. Independientemente de cómo acabe este festival socialista de las primarias, lo cierto es que lo sucedido hasta ahora es una escenificación ejemplar del tan cacareado talante zapateril. No sé yo si a estas alturas alguien cree todavía en ese mito, leyenda urbana más bien, de que ZP es un político dialogante, deliberativo, suave, abierto a las aportaciones ajenas, etc. Lo cierto es que no ha dado ni una sola prueba de ello (y digo bien, ni una sola) durante los ocho años que lleva gobernando, aunque ha conseguido vender muy eficazmente la imagen opuesta. Pero, en fin, para los creyentes inasequibles al desaliento, ésta debería ser la prueba definitiva.
El talante zapaterino consiste en que te rodea de buenas palabras, te envuelve, te seduce, te engaña y te adula, siempre y cuando te pliegues absolutamente a su voluntad, sin reparos, sin fisuras, sin objeciones, incondicionalmente. Entonces presumirá de que dialogando se entiende la gente, que todo es deliberación y diálogo. Pero si osas resistirte, matizar o contraofertar simplemente te aniquila. No repara en medios, aunque para ello tenga que jugar con sus ministros como quien mueve soldaditos en un diorama de batallas. El gobierno de España, como siempre en almoneda, premio de consolación para derrotados o rampa de lanzamiento para asaltar nuevas cuotas de poder. Tenemos al frente del gobierno a un auténtico déspota implacable, no les quepa la menor duda, para quien no hay medio que no se vea justificado por el fin que en cada momento pretenda. Y como éstos son muy cambiantes, al final resulta que casi cualquier medio acaba siendo válido.
Al pobre Tomás le esperan humillaciones (la primera se la propinó ayer el muy aseado Lissavetzky, apoyando en sus mismas narices a su rival), traiciones, carpetas secretas, mentiras y uso masivo de los medios de comunicación y de las encuestas. Perlas cultivadas todas ellas en el vivero zapaterino. Eso sí, para los que no somos precisamente socialistas, y mucho menos zapateristas, el espectáculo resulta prometedor. Porque hay diversas variantes a la vista, a cuál más interesante. Primero, que Tomás gane el envite. Poco probable, pero no imposible. Y si eso ocurre, el astro de ZP habrá empezado a declinar indefectiblemente. Ya nunca podrá decir que a él no se le echan pulsos, porque los gana. Segundo, que gane Trini, para a continuación estrellarse frente a Espe. ¿Cómo podrá el presidente justificar su enconada apuesta, si el resultado pretendido finalmente no se produce, cómo demostrar que no hubiese sido mejor apoyar a Tomás? Tercero, con independencia del resultado de las primarias, ya se está forzando a los segundones socialistas a alinearse, a tomar partido. ZP ha sembrado el germen incipiente de la división en su propio partido. Claro, lo lleva en su naturaleza, en su mapa genético, y si se complace resucitando con fines puramente electorales las viejas y peligrosas divisiones entre españoles de principios del siglo pasado, ¿cómo evitar que la inercia le lleve a hacer lo propio con los suyos? Y los zombies acechando…
La gran pregunta es si hay un plan elaborado tras todo esto, o realmente quienes empiezan a dudar de la estabilidad psicológica del presidente están más cerca de lo que suponen de la realidad, y resulta que se ha metido en un jardín formidable por pura ineptitud, por simple engreimiento, por brutal cesarismo, por inconsciencia adolescente, por necia soberbia, simplemente porque a él no se le echa un pulso...
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