¿Candidatura unitaria en el PP catalán?
03.07.08 @ 09:39:53. Archivado en La vida misma
Aquí me tienen de nuevo, no sé si con energías renovadas pero sí con ganas de tocar un poco lo que no suena, y disculpen la vulgaridad. Y es que lo que está sucediendo en el PP catalán, miren por dónde, me ha despertado de mi letargo. Les cuento.
El sistema es modélico como ejemplo de democracia interna y respeto a los votantes: dejamos que los candidatos recojan avales para el congreso, y cuando los han obtenido intentamos mandarlos a todos a casa y forzamos una candidatura de consenso (bonito eufemismo), de modo que la única candidata sea precisamente una persona que no ha recogido un solo aval. Formidable. 
Pues ése es el mecanismo que el Partido Popular ha diseñado para Cataluña. Y además, poniendo, proponiendo, disponiendo o imponiendo como candidata nada menos que a Dª Alicia Sánchez Camacho, quien tiene como gran mérito ser la número uno de la lista por Gerona, la única circunscripción en la que el PP no ha obtenido escaño en las últimas generales. Por cierto, que para premiar tan distinguida trayectoria, se pidió a Sirera que renunciase a su escaño en el Senado en favor de ella. Había que garantizarle un puesto de trabajo, claro está. Ya ven, otra muestra más del respeto que el PP tiene a sus votantes: que yo sepa, los senadores se escogen marcando nombres concretos en una lista. No importa: quítate tú, que has recibido los votos, para hacerle sitio a esta compañera, que se ha quedado sin escaño en el Congreso, que es a lo que aspiraba. Qué más da que el electorado hubiese decidido con sus votos, precisamente, que ella no estuviese en el Parlamento. Los escaños no son más que sueldos públicos a repartir entre los fieles. 
Parece que finalmente Montserrat Nebrera ha decidido mantener su candidatura pese a la alianza de la recién desembarcada con los otros dos candidatos, ahora tiernos borreguitos sumisos cuando hace 24 horas se insultaban públicamente. Probablemente Nebrera no tenga opciones, y a veces su estilo resulta desconcertante (tal vez por lo insólito en medio de este paisaje), pero me descubro ante el valor de la única militante del PP que, en Barcelona o en Valencia, se ha atrevido a dar un paso al frente y plantar cara a este establishment vergonzoso, a esta política de patio de vecinos, a este reparto de porciones de un poder inexistente. Y además algo totalmente inusual: le he oído pronunciar como argumento la palabra "honor", y sonaba convincente. Pues eso: más vale honra sin barcos que barcos sin honra.
Y si algún compromisario del PP catalán lee esto, y términos como honor y dignidad aún le dicen algo, tiene en su mano una oportunidad de oro para mostrar que, con posibilidades de victoria o sin ella, hay ocasiones en las que se debe dar un paso al frente, al menos para que no le incluyan a uno, por omisión, en el bando de la ignominia.
Antonio Jaumandreu
autor
Contacto


