Saturnales
28.12.07 @ 12:10:35. Archivado en Astronomía
El fundamento astronómico de todos los calendarios utilizados por las diferentes civilizaciones es evidente. Nada mejor que la regularidad de los fenómenos celestes para organizar el tiempo entorno a ellos y así contar con un método eficaz de planificar los ciclos agrarios, el cobro de tributos, el culto religioso y la conmemoración de efemérides. En el calendario romano, unas de las festividades más señaladas, las saturnales, se producían en esta época del año, en honor a Saturno, una romanización del helénico Cronos, dios del Tiempo. A la luz de las antorchas, se celebraba el fin del periodo anual de oscuridad –son los días más cortos del año- y el renacimiento del Sol Invicto, que, tras el solsticio invernal, vuelve a ascender sobre el horizonte para revitalizar al Hombre con su luz y calor. Coincide además con la entrada del Sol en el signo de Capricornio, llamado así probablemente por la popular tendencia a ascender atribuida a la cabra, al igual que el Sol. Las fiestas de Navidad que ahora celebramos no son más que una cristianización de esta celebración pagana, al igual que la noche de San Juan absorbe los antiquísimos rituales que conmemoraban en todo el mundo el solsticio de verano. De hecho, no fue hasta bien entrado el siglo IV cuando la Iglesia fijó e institucionalizó el 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Jesús. Las iglesias ortodoxas siguen celebrando esta fiesta el 7 de enero, al no haber adaptado aún su calendario eclesiástico a la reforma gregoriana que, en 1582, suprimió diez días del mes de octubre para solucionar el retraso acumulado hasta entonces por el año civil respecto al astronómico.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/134560
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto






