La red de sonrisas
11.10.09 @ 10:30:00. Archivado en Artículos
Algunos años atrás, no recuerdo cuándo ni dónde, conocí a un ser inquieto, con una mente chispeante, increíble humor y especial predilección por los proyectos jóvenes y las ideas colectivas. Juan Carlos de Sancho pronto se mereció la consideración de “persona abrazable” que tanto define a un ser humano en mi cotidianeidad. Hay sin duda seres que parecen forrados de una capa de aristas y espinas que te impiden, si quisieras, rodearlo virtualmente o físicamente con los brazos. Por otra parte en la vida te encuentras personas que merecen abrazos verbales, reales o imaginarios por su constante cercanía, su demostración de verdad continuada o sin más por su genialidad.
Luis Antonio González Pérez
autor
Contacto



