El tiempo recuperado
24.03.08 @ 11:43:05. Archivado en Artículos
Así ha querido llamar el pintor canario Sema Castro a la obra expuesta en la Asociación Cultural Cruce de arte y pensamiento contemporáneo. Este colectivo ejemplar en el movimiento cultural de los barrios, concretamente en el deteriorado Lavapiés, está formado por escritores, pensadores, artistas, galeristas y empresarios de la zona que realizan proyectos coordinados de exposiciones, presentaciones, conciertos, conferencias y cursos, para dinamizar, desde la iniciativa propia la cultura de la ciudad, y a su vez, dar otro aire a un barrio que ahora se ve tachado por la delincuencia, los problemas de integración racial y las mafias de comerciantes orientales y del este.
“El tiempo recuperado” es un paso más en la continua obsesión de Sema Castro por dinamizar la imagen de la naturaleza, caminar hacia una rememoración onírica del entorno, y avanzar en un conocimiento de las formas, de la textura, de la superposición y del trabajo con los distintos materiales.
Quienes conocíamos obra anterior de este artista isleño sabíamos de su gusto por las hondas, por la expresión de la tridimensionalidad, del volumen, del oleaje vegetal de sus paisajes, de la confusión entre sus cielos, sus suelos y sus mares. Del juego de formas.
A caballo entre lo paisajístico y lo irreal, el canario defiende su obra sobre tabla, esta vez, rompiendo los cánones del soporte, en un atrevimiento por las formas recortadas de sus trabajos con el papel, al modo de autores como Chillida u otros de la misma época, pero con su propia impronta.
Podemos ver en esta obra formas mucho más claras, con más espacio, sin tanto “horror vacui”, temor al vacío tenido por los escultores románticos de las portadas, y con más gusto por la luz, por la apertura, por encerrar el espacio, el infinito. Son obras donde se permite más horizonte, más aire.
El propio autor al introducir la obra nos dice “Está la necesidad humana de un espacio, lugar o paisaje donde transcurre el instante continuo, en movimiento o inmóvil. Siempre hay un espacio, incluso en la paradójica nada, que es lo que exaspera a los nihilistas”.
Quede esa reflexión como firma de la nota a esta obra tan singular. Esperamos pronto ver más de su producción por las islas. Merece la pena pararse frente uno de sus cuadros y soñar con otra naturaleza, con otro espacio.
Comentarios:
un abrazo y gracias
Que por fortuna está lloviendo y no se secaran las viñas, que camino de eso ibamos incluso. Un abrazo.Antonio
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Luis Antonio González Pérez
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