La “bendición” de la Dislexia

no entiendo nada IIPor Marga Gutiérrez del Arroyo.

Un diagnóstico puede ser una puerta que se abre o que se cierra. Para el niño con dificultades de aprendizaje, sería sin duda una puerta que se abre. Una comprensión de si mismo en el colegio y fuera de él, una toma de conciencia de sus características, una oportunidad para aprender al máximo cada día y ser enseñado de la mejor manera posible.

Y es que el niño con dificultades de lectura, escritura y cálculo, se siente retado cada día, y despliega un abanico de estrategias creativas y eficaces por las que los demás sentimos cuanto menos, admiración. Y esto hace de la mente de la persona con Dislexia sea sumamente interesante de explorar.

La razón de evaluar a la persona con Dislexia tiene que ver con la necesidad de ofrecerle un entrenamiento personalizado para que poco a poco (y con esfuerzo), pueda automatizar la lectura y escritura, y así amplificar sus posibilidades de aprendizaje. Pero con el libro “El alma del Disléxico” escrito por Rafael de Mora Sánchez (editorial GRAFISTAFF S.L.) entendemos la esencia de la persona con Dislexia y su potencial: “…Nadie sabe lo que siente cuando no comprende lo que se le pregunta, cuando se requiere de su atención en clase y él atiende a lo que pasa en la calle, que le resulta mucho más interesante y sugestivo, o cuando intenta penosamente leer y no entiende bien qué son esos dibujos que llaman palabras…)”. Por esta razón, la frustración, la sensación de incomprensión, la infantilización, la sensación de fracaso, el agotamiento mental, y la constante comparación con los demás, se hace muy presente en las personas con Dislexia.

Tomamos prestado el término que Rafael de Mora Sánchez utiliza para describir la esencia de la persona con Dislexia: La Constitución Simbólica, es decir, la íntima conexión que tiene con los símbolos y arquetipos es su manera de entender el mundo que le rodea. Es un experto en símbolos, pero cuando no es capaz de descodificar los símbolos (por ejemplo la lectura), se desorienta y surgen estos síntomas que utilizamos los psicólogos y pedagogos para su evaluación.

Pero la Constitución Simbólica no es la única característica interesante y admirable de la mente del disléxico:

  • Son personas con una gran percepción de la Realidad, que inevitablemente les lleva a ser altamente sensibles (como si la Realidad se plasmara en él cual fotograma). Esta sensibilidad les permite leer entre líneas, captar lo subliminal de los mensajes, y percibir el nexo de unión entre las cosas.
  • La alta sensibilidad también les hace sensibles a los estímulos del entorno, razón por la cual pueden dedicar todos sus recursos a aquellos estímulos más interesantes que le rodean. La lectura y la escritura pueden trabajarse de manera que resulten recursos interesantes, y de este modo conseguir su plena capacidad atencional, que puede ser inmensa.
  • Son personas con una alta creatividad, de alguna manera, supervivientes de un día a día lleno de retos, capaces de conectar la información de una manera innovadora y esto les convierte en personas altamente curiosas.
  • La precipitación, o “la sensación interna que tiene el individuo por la cual siente, piense o cree que llega tarde. Es como si sintiera que va a perder el tren o la oportunidad de su vida y que ésta no espera”. Impaciencia en la espera, en el disfrute, en el juego.

La Dislexia es una característica más de la que enamorarnos de una persona, y curiosamente puede dejar una huella bonita en su personalidad. Como dice Rafael de Mora Sánchez: “…por favor, no deseen tener hijos normales. Disfruten de la exclusividad de cada uno de sus hijos y no se dejen asustar por los resultados escolares”.

firma grande

Marga Gutiérrez del Arroyo es Psicóloga Infantil en el Centro de Psicología ‘Aprende a Escucharte‘ en la calle Alonso del Barco nº 7, en Madrid.1

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2 comentarios


  1. Mª José Barroso

    Hola, hace un tiempo que yo también leí El Alma del Disléxico, porque tengo un hijo que tiene ese problema, problema que fue muy agudo de pequeño. En su momento, cuando mi hijo estaba en sus peores momentos, busqué y busqué por todas partes alguna respuesta, pero no encontré nada de nada.
    Vi en internet que un disléxico había escrito un libro sobre dislexia y eso me esperanzó muchísimo. Efectivamente, cuando lo leí no me podía creer que alguien (que no fuera yo) pudiera conocer a mi hijo por dentro tan bien.
    Estoy completamente de acuerdo con el artículo, y creo que ya va siendo hora de conocer el interior de los niños disléxicos y que hay que ir mucho más allá de las etiquetas. En mi experiencia, son niños sensibles, tiernos y muy inteligentes que no sabemos entender. ¡Gracias por su artículo!

  2. María Emília Santos Rivera

    Hace ya unos años que tras leer “El Alma del Disléxico” -libro que agradecí enormemente leer, fue un gran regalo en un momento muy difícil- me puse en contacto con el autor: Rafael de Mora Sánchez, y le llevé a mis dos hijas disléxicas para que las viera a su consulta. Como se notó que él tambien había sido disléxico, lo que es conocer las cosas desde dentro, y no desde la teoría fría de un libro ¡puf! Tras unas visitas mis hijas ya hace tiempo que se han olvidado de los problemas de lecto-escritura, de los suspensos, las comparaciones, etc. Todo eso ya quedó atrás, así que pueden imaginarse el enorme agradecimiento que tenemos en casa, por eso al ver este articulo en internet no he podido resistirme a poner mi testimonio. Muchas gracias a todos vds. que se dedican a ayudar a los demás.