El infiel por conquista o la posible historia de Vargas Llosa

UnknownEl irremediable “infiel por conquista” o la posible historia de Mario Vargas Llosa

Por Ana Villarrubia Mendiola.

Si bien la historia de relaciones sentimentales del premio Nobel sorprende necesariamente por el hecho de haberse relacionado íntimamente a lo largo de de su vida con dos mujeres que formaban parte de su familia (su tía primero, su prima después), lo cierto es que ambas resultaron ser relaciones de larga duración, no mantenidas por un simple impulso y en las que dos adultos estuvieron de acuerdo y tomaron libremente la decisión de estar juntos. En este sentido, no parece que pueda hablarse de parafilias de ningún tipo.

Resulta mucho más interesante el personales desde las supuestas infidelidades que se le han atribuido.

Es interesante señalar que la fidelidad es una elección (culturalmente determinada en la mayor parte de los casos) y que existen perfiles de personas, mayoritariamente hombres, que son “irremediablemente infieles”.

El llamado infiel por conquista suele ser un hombre para quien el cortejo de la mujer es un proceso extremadamente gratificante. Son personas idealistas para quien el proceso de enamoramiento (habitualmente la primera fase de toda relación amorosa cuando ésta es escogida y deseada) es tan intenso y placentero que produce un cierto “enganche psicológico”, lo que les lleva a buscarlo activamente, a enamorarse de manera repetida a lo largo de la vida sin implicar necesariamente que hayan dejado de querer a la persona con la que tienen una relación más estable y a la que están siendo infieles (de un modo que a la otra persona a veces le cuesta comprender). El enamoramiento es pura adrenalina que este perfil de hombre llega a necesitar para sentirse realizado.

También se habla de este perfil de conquistador como un perfil de infiel tipo Don Juan, por cuanto tiene de prácticamente adicto a la conquista y al cortejo de una mujer bella. Suele tratarse de hombres cultos, con habilidades sociales y muy buenas destrezas para la conversación, personas con “mucha labia” y un muy buen conocimiento de lo que la mujer que tienen en frente necesitan. Son seductores pero también sensibles y con mucha empatía.

Para ellos el proceso de seducción va mucho más allá de la atracción física o el mero placer sexual. La conquista es todo un proceso, casi intelectual, con el cual refuerzan su autoestima, un proceso intensamente gratificante que disfrutan de principio a fin y les hace sentir plenamente satisfechos, seduciendo a la mujer de forma refinada y apasionada. En este sentido, cuanto más cotizada es la conquista, cuanto más inaccesible es la mujer que este hombre persigue cortejar, mayor es el refuerzo y más intenso el placer.

Saque cada uno sus propias conclusiones en relación a la reciente historia de amor conocida entre Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler…

 

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Ana Villarrubia Mendiola es psicóloga clínica, especialista en Problemas de Conducta y Terapia de Pareja. Dirige desde el año 2012 el Gabinete Psicológico ’Aprende a Escucharte en Madrid.

Pareja, Sexualidad , , , , , , , ,

1 comentario


  1. Susey

    Otro artículo y tema muy interesante. Pero lo más interesante de este tema es: cómo actual siendo la pareja habitual de un “infiel por conquista”? Hacer la vista gorda con unos límites acordados? Directamente abandonar una relación de pareja que va a proporcionar mucho sufrimiento? Tratar psicológicamente al “infiel por conquista” para que cambie su actitud?

    Y qué puede hacer el “infiel por conquista”? Dejarse llevar y cambiar de pareja si su nueva conquista llega demasiado lejos? Convencerse de que el bucle va a continuar irremediablemente y mantener a una pareja estable siguiendo con sus pequeñas conquistas con ciertos límites? Renunciar a estas conquistas?

    De nuevo, aquí lo importante es qué pueden hacer las personas implicadas en una situación de este tipo.