Algunas claves para saber si ha llegado el momento de separarse

AR3Por Ana Villarrubia Mendiola.

 

Hay situaciones en las que la respuesta es clara: en casos de violencia o agresiones de cualquier tipo podemos recomendarle (o incluso exigirle en según qué casos) a la pareja la separación sin ninguna vacilación.

Ahora bien, cuando hablamos de dificultades de convivencia no existe nunca una fórmula sencilla. En un primer momento es necesario que te preguntes por qué has aguantado hasta este momento. Dentro de que la situación era mala lo cierto es que se ha mantenido en el tiempo, ¿quizá había espacios de la relación en los que sí os sentíais cómodos? A partir de algunas necesidades satisfechas y puntos comunes puede ser posible reconstruir la pareja.

Si no encuentras ningún camino posible entonces párate a analizar el contexto que os rodea a cada uno de vosotros. Parece mentira pero (dejando siempre de lado los casos de violencia) la separación va siendo la opción más clara en la medida en la que los dos integrantes de la pareja son más felices.

Me explico: en momentos vitales complicados (crisis personales, procesos de duelo, problemas familiares, problemas laborales…) es relativamente sencillo que se deterioren todas las áreas de funcionamiento de la persona, incluyendo la pareja por supuesto. En este contexto de dificultades personales no es recomendable tomar ningún tipo de decisión.

Sin embargo, en situaciones de tranquilidad y bienestar personal es cuando más explícitamente se hace notar que la pareja no marcha bien. Cuando es la pareja la única fuente de malestar es cuando más fácil es de vislumbrar el problema.

Por ejemplo:

  • Si estás satisfecho con tu vida y con quien menos a gusto te encuentras es con tu pareja,
  • Si tienes buenas noticias que contar pero con quien menos te apetece compartirlas es con tu pareja,
  • Si te dedicas al trabajo incluso por encima de lo que sabes necesario (por mucho que te guste el trabajo), y te das cuenta de que lo hace porque no te es grato llegar a casa,
  • Si estás deseando que llegue el fin de semana para salir de tiendas, quedar con amigos o leer… Pero nunca te apetece ya un rato de intimidad.,
  • Si cualquier cosa te apetece más antes que compartir actividades, charlar o intimar con tu pareja entonces a esa unión le queda poco que aportarte.

Obviamente esta no es nunca una decisión fácil de tomar por lo que insisto en que no está de más considerar las circunstancias en las que se produce este distanciamiento, y tratar de ponerle remedio si todavía quedan intenciones.

Sólo cuando no existe explicación externa posible, cuando no quedan espacios comunes ni motivación por compartir, sólo cuando no queda nada (y veníamos de una situación en la que lo había habido todo) entonces es el momento de romper la pareja.

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Ana Villarrubia Mendiola es psicóloga clínica, especialista en Problemas de Conducta y Terapia de Pareja. Dirige desde el año 2012 el Gabinete Psicológico ’Aprende a Escucharte en Madrid

Adultos, Pareja , , , ,

1 comentario


  1. Susey

    El artículo me parece muy interesante. De todas maneras, echo en falta precisamente la situación más común que lleva a replantearse la pareja: cuando todo está estable y marcha bien pero la pareja no aporta suficientes momentos buenos más allá de la normalidad. A menudo no existen discusiones ni grandes problemas, ni siquiera un rechazo a estar con la pareja, pero la rutina se apodera de la relación, haciéndola casi aburrida. En el caso de tener hijos es aún más común este tipo de situación. Existe una rutina familiar que mata la excitación de la pareja (no sólo en el ámbito sexual). En esta situación muchas parejas están descontentas y aguantan porque no tienen tampoco una razón clara para romper. Hay gente que encuentra a otra persona y mantiene una relación paralela, sin atreverse a romper su pareja actual porque en principio todo “marcha bien”. Tanto en un caso como en el otro se generan situaciones de sufrimiento muy difíciles de manejar. Este tipo de situaciones son frecuentes en parejas entre los 30 y los 50 años y realmente hay mucha gente que necesita ayuda y pautas para saber como moverse o reaccionar cuando llegan a este punto.