¿Asumes responsabilidades o “escurres el bulto”?

_MG_4093Por Ana Villarrubia Mendiola.

Cómo interpretamos el mundo en el que vivimos depende de nuestro estilo atribucional. El estilo atribucional hace referencia al modo en el que nos explicamos a nosotros mismos nuestros éxitos y nuestros fracasos. Desde bien pequeños, en base a las explicaciones que nuestras figuras de referencia nos proporcionan y en base a la autoestima que también vamos construyendo (influida, a su vez, por muchos otros factores), tejemos progresivamente este estilo de atribuciones.

La forma en la que interpretamos nuestro mundo determina también cómo lo vivimos, cómo lo sentimos y cómo nos sentimos a nosotros mismos.

No es lo mismo creer que todo lo bueno que nos ocurre es producto de nuestro esfuerzo que creer que cada cosa positiva que experimentamos es producto del azar. En el primer de los casos hablaríamos de un estilo atribucional interno y en el segundo de los casos de un estilo atribucional claramente externo. ¿Cuál de los dos es mejor?

Como siempre, el punto de equilibrio saludable se encuentra en un término intermedio.

Por ejemplo:

  • Personas con trastornos depresivos y pobre sensación de control sobre sus vidas o muy baja autoestima tienden a tener patrones atribuciones que se consideran disfuncionales, y que les afectan negativamente día a día. Por un lado pueden llegar a considerarse culpables y merecedores de todos sus males (estilo atribucional interno para acontecimientos negativos) y, por otro lado, pueden llegar también a interpretar que si algo bueno les ocurre en medio de tanto malestar es solo resultado de la casualidad o la fortuna (estilo atribucional externo para acontecimientos negativos).
  • Personas con dificultades para la asunción de responsabilidades, personas con rasgos marcadamente narcisistas o personas poco resistentes a la frustración tienden también a expresar estilos atribucionales disfuncionales: interpretaciones externas para los fracasos pero internas para los éxitos. Seguro que todos conocemos a alguien que podemos englobar en este perfil, alguien que se atribuye el mérito cuando las cosas le van bien pero “escurre el bulto” cuando las cosas no salen como había planeado.

Por ello, el estilo atribucional más saludable es también le más racional y equilibrado. Ni podemos asumir responsabilidades de hechos que escapaban a nuestro control) ni tampoco es adecuado atribuirnos méritos de éxitos que nos han sobrevenido. Bueno, poder podemos hacerlo porque, de hecho, lo hacemos, pero no sin coste psicológico.

Así, una persona con un estilo atribucional equilibrado asumirá la justa responsabilidad de sus fracasos y la experiencia le servirá para como aprendizaje y aliciente para la mejora personal, al tiempo que no dudará en reconocer su parte de mérito en los éxitos que vaya cosechando, lo cual es siempre una de las mejores fuentes de motivación y refuerzo personal.

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Ana Villarrubia Mendiola es psicóloga clínica, especialista en Problemas de Conducta y Terapia de Pareja. Dirige desde el año 2012 el Centro de Psicología Aprende a Escucharte en Madrid.

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