Relación de pareja: un equipo invencible

Por Nuria Torres Marcos.

Las relaciones de pareja parecen estar muy vinculadas al amor, éste amor se encarga de juntar a sus miembros pero también de separarlos cuando se produce un “deterioro”. Acusamos al amor de nuestras decisiones y con frecuencia, buscamos culpables para justificar por que se va.

Idealizamos el amor y las relaciones de pareja, considerándolas desde posiciones abstractas que poco dejan hacer cuando aparecen dificultades.

El amor es un término vago, poco específico, que usamos para explicar todo, cuando en realidad no explica nada, “O estamos enamorados o no lo estamos”. Como en otros muchos temas, en éste también existen mitos y expectativas irrealistas que deterioran nuestra satisfacción y nos impiden evolucionar y esforzarnos por lo que queremos.

Según el filósofo Mircea Eliade, profesor de la Universidad de Chicago, “el mito es una historia sagrada que narra un acontecimiento sucedido durante un tiempo primigenio, en el que el mundo no tenía aún su forma actual. Los acontecimientos de la naturaleza que se repiten periódicamente se explican como consecuencia de los sucesos narrados en el mito”.

En ocasiones, escuchamos: “Nadie te querrá como él o ella”, “Se pelean mucho porque se quieren”,“Lo necesito tanto que eso refleja mi amor”, “Más vale malo conocido que bueno por conocer”,”Quien bien te quiere te hará llorar”, “El amor romántico siempre será el pilar que sostendrá la relación (y este durará por siempre)”, “Mi pareja sabrá lo que yo quiero sin que se lo diga”, ”El amor es igual y suficiente para una buena relación sexual”, “Mi pareja siempre estará de mi parte, siempre me será fiel (bajo cualquier circunstancia), y siempre será indulgente cuando mi comportamiento no sea correcto”, “Mi pareja y yo seremos inseparables, siempre estaremos juntos y lo compartiremos todo”,”Mi pareja me hará feliz”, etc.

El amor implica un intercambio de conductas; conductas cognitivas, emocionales y conductuales que cuando son gratificantes nos llevan a mantener las relaciones pero cuando no lo son, producen conflictos y dificultades. Plantearse las relaciones desde un punto de vista más pragmático y operativo puede ayudarnos a superar problemas, conflictos o dudas siempre que sea posible y ambas partes lo deseen.
“En toda relación humana existe el potencial de conflicto, y en las relaciones más cercanas o íntimas esto parece aumentar por la proximidad y frecuencia de las interacciones. En otras palabras, no hay relaciones humanas libres del potencial de conflicto, ni siquiera en las relaciones de amor por decirlo de esa manera”.

Una vez leí que los equipos deportivos son una buena analogía de las relaciones de pareja, donde existen millones de diferencias entre cada una de sus partes. Cada miembro desempeña un rol determinado, es necesario complementarse e integrarse unos con otros para ganar y conseguir el éxito, y cuando alguno se encuentra lesionado o decaído el resto del equipo se preocupa de ayudarlo. Sólo es posible conseguir los objetivos formando un buen equipo.
Esto puede hacernos entender mejor la realidad de las relaciones, en las que buscamos pequeños objetivos, para conseguir otro mucho mayor, y donde las diferencias son las encargadas de impulsarte a conseguirlo.

Superar las dificultades, las diferencias, enfrentarse y hablar sobre ellas, mantendrá el proceso de desarrollo personal en cada individuo y permitirá llevar la relación de la manera más sana y aceptable, respetando sus miembros y manteniendo una posición de equilibrio e igualdad donde ambos sean beneficiados.

Como decía Alexandra Penney “La prueba reina de una relación, es poder estar en desacuerdo y aún así, permanecer tomados de la mano”.

Nuria Torres Marcos es Psicóloga (Col. M-26071) en la Consulta de Psicología Aprende a Escucharte’ en Madrid

Adultos, Pareja

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