Timidez y fobia social: ¿Tengo un problema?

Por Ana Villarrubia Mendiola.

Algunas personas se consideran a sí mismas como extremadamente tímidas y, en muchas ocasiones, es común que los demás digan de ellas que se aíslan o que son tan retraídas que les es difícil llegar a conocerlas. ¿Es este tipo de timidez un problema a nivel psicológico?

Todas las personas somos más o menos tímidas, igual que somos más o menos habilidosas para ciertas tareas o más o menos diestras en otras. Eso sí, las habilidades para desenvolverse adecuadamente en situaciones sociales, como las habilidades para la carpintería o la pintura, a pesar de responder a cierto potencial relativamente “innato”, siempre pueden entrenarse.

La timidez no es necesariamente un problema pero cuando la ansiedad ante las situaciones sociales se vuelve extrema, cuando a la persona le impide desarrollar ciertas actividades que deberían formar parte de su día a día, y cuando parece responder a temores prácticamente irracionales que causan un profundo malestar en la persona, entonces podemos estar ante un problema que merece ser atendido. Si estos miedos y sus consecuentes problemas a nivel social aparecen de manera intensa a lo largo de la adolescencia, se hace casi imprescindible recurrir a un profesional que evalúe el problema y ponga en marcha el tratamiento adecuado para impedir que este malestar ante las situaciones sociales se agrave y se arraigue en la historia de aprendizaje de la persona adulta en el futuro.

En el extremo de la timidez que resulta desadaptativa para la persona pues le impide desenvolverse cotidianamente con soltura y le causa una incómoda ansiedad ante las situaciones sociales encontramos la fobia social.

La fobia social, que siempre ha de ser diagnosticada por un profesional de la psicología clínica cualificado para ello, se cree que puede afectar entre un 3$ y un 13% de la población adulta en España y es ligeramente más frecuente en mujeres que en hombres. Sus primeros síntomas, como ya advertíamos antes, suelen ser visibles ya desde una edad temprana, normalmente antes de los 15 años.

De manera muy general, las personas que padecen fobia social evitan situaciones sociales o las afrontan con un enorme malestar y una gran ansidedad. Su timidez responde normalmente a intensos temores acerca de la evaluación que reciben por parte de los demás, y es complicado rebatir estos miedos dado su carácter irracional.

Cuando las situaciones sociales no pueden evitarse la persona con fobia social se enfrenta a ellas con marcado malestar (signos de ansiedad, rubor, temblores, sudoración, etc.), poca destreza social (falta de contacto ocular, dificultades para sonreír, etc.), trata de distraer sin éxito sus sentimientos de ansiedad (lo que causa mayores frustraciones cuando no se consigue), se rodea de personas muy habladoras para no tener que intervenir tan activamente en una conversación y trata de “huir” lo más rápido posible con cualquier excusa.

A parte de lo incapacitantes que resultan en el día a día, por cuanto interfieren en el desarrollo de actividades cotidianas, los problemas de este tipo pueden acabar generando otros muchos si no se tratan adecuadamente. Por ejemplo, las personas que padecen fobia social pueden tener también tendencia a consumir drogas o alcohol en mayor proporción, puesto que estas sustancias les son de utilidad para superar sus barreras en el terreno social.

Cuando la timidez, que puede ser una forma atenuada de fobia social, se vuelve extrema y toma un carácter incontrolado para la persona impidiéndole incluso la realización de actividades que desearía hacer, es el momento de acudir a un profesional. El tratamiento psicológico de corte cognitivo-conductual ha obtenido resultados muy exitosos en el tratamiento la fobia social. En muchas ocasiones, el orgullo nos impide reconocerlas dificultades propias e impide que la persona se acerque al tratamiento de un problema clínico de fácil solución.

Ana Villarrubia Mendiola (Psicóloga Col. M-25022) dirige la  Consulta de Psicología en Madrid  ‘Aprende a Escucharte’

Adultos, Hombres, Mujeres , ,

12 comentarios


  1. Sol

    Bueno, yo tengo 13 a~os y no se si estoy empezando a tener fobia social. Hace poco me mude a otro pais, sin entender el idioma ni conocer a nadie. Ahora el idioma dentro de todo lo se, y los de mi clase me dicen que hable con ellos alguna vez. Pero cada vez que estan cerca me cuesta respirar, no puedo ni hablar, bostezo, tiemblo y muevo las piernas y las manos nerviosamente. Trato de evitar cualquier contacto visual o interaccion. En cambio, con mi familia no me pasa en absoluto.

    Todavia no le dije a nadie de esto, solo se lo comente de forma casual a una amiga que me dijo que podrian ser nervios. No me atrevo a decirlo a mis padres por si piensan que exagero o algo asi… Pense en esperar a ver si me sigue pasando, y entonces decirlo. Que opinan?

  2. Estela

    Hola, me ha gustado mucho el artículo. Me alegra poder encontrar información como está cuando la necesitas ;). Estaba leyendo acerca del tema porque normalmente he pensado que soy bastante tímida, pero una vez que conozco a las personas me siento tranquila. El problema es, que cada vez que salgo de mi entorno y tengo que entablar relación con personas a las cuales no conozco, me siento muy angustiada e intento evitarlo, sobre todo si son grupos. Tiendo a evitar quedadas entre grupos grandes ( más de 6 personas) pero solo si son personas a las que no conozco. La gente que me conoce me pregunta que porque tengo tanto miedo a relacionarme y me estaba preocupando porque yo nunca le he dado importancia, pero quizá la tenga. Cuando ya llevo como una hora mi sensación de angustia desaparece y estoy más tranquila, pero no participo ni hago nada que pueda llamar la atención porque no me gusta. Será solo mucha mucha timidez o quizá algo más. Gracias.

    • Estimada Estela,
      Gracias por contarnos tu experiencia. En efecto, lo que nos cuentas puede llegar interferir en tu vida diaria en la medida en la que puede llevarte a evitar situaciones que luego lamentes haberte perdido y, en definitiva, te resulte un obstáculo para adquirir nuevas experiencias. Desde el punto de vista psicológica sería interesante conocer el origen y el funcionamiento de esa respuesta de ansiedad, analizar cómo se mantiene y trabajar desde ahí para que la ansiedad no sea incapacitante. Eso si, este trabajo requiere de una intervención terapéutica y de un proceso de cambio en el que tu papel ha de ser necesariamente muy activo. Si crees la evitación y el miedo te traen consecuencias negativas y crees que es momento de modificar este tipo de respuestas no dudes en acercarte a conocernos. Un saludo y gracias por contribuir en el blog.

  3. lolero

    Bueno ami hay muchas cosas que me tienen muy mal, no tengo para duxarme, casi no como, duermo de dia vivo de noche, no tengo pareja, no tengo trabajo, no tengo estudios, soy muy timido y tengo una fobia social increible esto entre muchas cosas… Paso 24h del dia tirado en una cama y si algun dia pienso en salir primero nose donde y despues digo para que si no tengo dinero y mi fobia social me lo hace pasar fatal y si algun dia salgo lo que tengo en mi mente no es mas que volver a mi casa y asi asta que llego a ella la verdad me vendria bien algun consejo, Gracias

    • Gracias por compartir tu experiencia con nosotros. Con la información que nos das sería muy imprudente por nuestra parte ofrecerte ningún tipo de consejo a la ligera. Cuando una serie de conductas se mantienen en el tiempo es imprescindible analizar el por qué, y eso solo puede hacer con una buena entrevista y una buena evaluación que no solo no ha de hacerse a distancia sino que además puede llevar un tiempo. Te invito a que te pases por la consulta sin ningún compromiso o a que nos llames por teléfono para poder hablar más tranquilamente. Tú mismo comentas que hay más cosas y hablar de todas ellas puede ser muy esclarecedor. El simple hecho de que te hayas animado a contarnos tu caso puede ser de gran ayuda para otras personas en tu misma situación, que se sientan solas, y por tu parte puede ser una señal de que estás dispuesto a buscar un cambio y solicitar apoyo para ello. Quedo a tu disposición, te agradezco sinceramente tu contribución.

  4. Buenas noches, os ha dicho alguien que vuestro blog puede ser adictivo ? estoy preocupada, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y estoy muy feliz cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazos, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

    Saludos

  5. anonimo

    las drogas son lo unico que me mantiene lejos de la fobia social, la terapia cognitivo no me funciono estuve un año con ese tratamiendo y medicado con fluoxetina olanzepina y paroxetina

  6. porkino

    Concuerdo con Rob dado q yo lo padesco y siento lo mismo y no tiene nada q ver la timidez por q a mi m gusta hablar con la gente pero no puedo estar rodeado d gente muxo tiempo y muxo menos si estan serca mio m incomoda completamente por ej,en el metro siempre tengo q estar parado por q sentarme con la gente m pone tan nervioso q casi siempre vajo la mirada o tengo q hacer gestos tontos como bostezar y estar en el cine ya ni les cuento. Pero d timidez nada hablo normal y río con la gente .un saludo Rob

  7. Timidez y fobia social: ¿Tengo un problema? | Aprende a escucharte, me ha parecido genial, me hubiera gustado que fuese más amplio pero ya saeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Enhorabuena por vuestra post. Besotes.

  8. Estimado Roberto,
    Gracias por leernos y, además, por comentarnos tus impresiones.

    El objetivo de este blog no es otro que el de acercar el conocimiento psicológico a personas no expertas en la materia que, por diversos motivos, pueden tener una especial sensibilidad por algún tema en concreto o manifestar una curiosidad general por la psicología. En este sentido, el concepto de timidez resulta muy ilustrativo pues es, de entre los términos que manejamos coloquialmente, la aproximación más certera al concepto clínico al que hoy queríamos aproximarnos. El concepto de fobia social, por su propio nombre y porque no se maneja habitualmente en el lenguaje cotidiano, puede resultar muy confuso para quien no esté tan familiarizado con esta terminología psicológica o psiquiátrica.

    Tomada como rasgo más que como estado, tomando la timidez como un punto dentro de un continuo y llevándola al extremo (creo firmemente que todas o casi todas las características personales pueden “cuantificarse” de alguna manera a lo largo de un continuo cuyos extremos a menudo se encuadran como trastornos clínicos) se ilustran de manera bastante apurada las características de la fobia social de modo que todos podemos comprender a qué nos referimos. Explicándonos sin demasiados tecnicismos, lo cierto es que entre las manifestaciones más visibles de la fobia social, que efectivamente y como otras fobias es un trastorno de ansiedad, aparecen manifestaciones de ansiedad que comúnmente se le atribuyen al “tímido” pero exacerbadas, de modo que llegan a generar un enorme malestar y se acompañan de pensamientos y temores irracionales en los que no teníamos intención de profundizar.

    Además, las personas adultas, incluso aquellas a las que la timidez no nos caracteriza, sí nos compartamos de manera más o menos tímida a lo largo de nuestra vida en mayor o menor proporción, dependiendo de los rasgos y tendencias de acción que conforman nuestra personalidad o de las circunstancias a las que debamos hacer frente.

    Por último, efectivamente, tal y como nos indicas, el “orgullo” es anecdótico a la hora de reconocer que uno pueda llegar a tener un problema psicológico y la persona con fobia social no acude a consulta, entre otros muchos motivos que aquí no se abordan, porque el simple contexto de la terapia es posible que sea en sí mismo tremendamente ansiógeno para esta persona.

    Por tanto, Roberto, gracias por permitirnos estas aclaraciones. Esperamos volver a verte pronto por aquí.

  9. Rob

    No me gustó el artículo. En primer lugar la timidez y la fobia social son cosas distintas que no se relacionan de ninguna manera. La timidez es un rasgo de personalidad y la fobia social es un trastorno de ansiedad, por lo tanto difícilmente la fobia social podría ser una timidez extrema. En segundo lugar no es cierto que todas las personas son más o menos tímidas, para efectos prácticos la mayoría de los adultos simplemente no son tímidos. En tercer lugar no es el orgullo lo que impide a las personas con fobia social acercarse a profesionales de la salud mental sino otros factores que no viene al caso mencionar. En general el artículo deja mucho que desear. Sorry pero eso es lo que pienso.