¿El TDAH se cura?

Por Ana Villarrubia Mendiola.

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA o TDAH) no es una enfermedad y, por tanto, no puede decirse que el TDAH pueda curarse exactamente. Eso si, sus síntomas y distintas manifestaciones conductuales pueden ser tratados y controlados con la ayuda de un tratamiento adecuado y especialmente diseñado para cada caso específico, consiguiendo la minimización de su impacto sobre la vida del individuo,

Como hemos ido teniendo ocasión de descubrir en los últimos post sobre este tema, el TDAH es una condición (no una enfermedad) y, como tal, es una condición con la que el individuo ha de aprender a convivir, puesto que le hace más vulnerable ante el fracaso en determinadas tareas o frente a la repetición de ciertos patrones de conducta. Por ejemplificar, puede compararse esta condición con cualquier rasgo de personalidad que acompaña a la persona desde la niñez hasta la edad adulta.

Así, una persona que se ha caracterizado siempre por ser retraída o que es considerada tímida probablemente lo sea a lo largo de toda su vida pero, si se lo propone, podrá adquirir, ensayar y entrenar nuevas formas de comportarse que le permitan ser más sociable. De la noche a la mañana no podremos chasquear los dedos y convertir a esta persona en su antítesis (es decir, en una persona extrovertida, charlatana y líder de un movimiento social) pero sí que es posible, con tiempo y esfuerzo, dotar a esta persona de las las estrategias, los recursos y las habilidades necesarios para superar sus propias dificultades en la esfera social y conseguir paulatinamente que mejore su integración en un grupo, que cambie su forma de establecer y mantener el contacto con los demás, que aumente el número de actividades sociales en las que se involucra, etc.

Haciendo el paralelismo con el TDAH, un adecuado asesoramiento y tratamiento psicológico, a ser posible desde muy temprana edad, minimizaría también el impacto de sus dificultades. Una vez detectadas y evaluadas las conductas problemáticas del niño pueden trabajarse con él todas las áreas de intervención que sean necesarias para que él de manera cada vez más autónoma vaya siendo capaz de controlar y mejorar, por ejemplo, su impulsividad, sus destrezas sociales, el respeto de las normas o el seguimiento de pautas para garantizar una mejora en el rendimiento escolar, entre otras muchas áreas que pueden ser objeto de intervención en un caso de TDAH.

No se trata ni de darle demasiada importancia al diagnóstico de TDAH ni de quitársela. Se trata más bien de considerar el diagnóstico como una señal de alarma ante la cual actuar. Una vez más, se recomienda una exhaustiva evaluación que permita poner en marcha con el niño el tratamiento más adecuado para sus necesidades específicas.

Comentaremos, en un próximo post, cuáles son los tipos de tratamiento que mayor eficacia han demostrado hasta el momento en el tratamiento del TDAH.

Ana Villarrubia Mendiola (Psicóloga Col. M-25022) dirige el Gabinete Psicológico ‘Aprende a Escucharte’

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3 comentarios


  1. Thania

    Pues mi hijo tiene muchos problemas con esa del TDAH yo lo tengo en tratamiento pero día a día el se me hace mas revelde tiene ya demasiados problemas ojala puedan ayudarme ya k el tiene otros problemas aparte o son desconocidos por mi

  2. Gracias por su información pediatras y naturópatas especializados en nutrición llevan años comprobando cómo muchos problemas de comportamiento infantil mejoran con eliminar de la dieta aditivos artificiales, azucares refinados o excitantes acompañado todo con ejercicio físico. Un saludo

  3. scarlett

    gracias x su informacion me sirve mucho yo tengo tda ya tengo 19 años pero tengo tda desde niña