El blog de Antonio Piñero

¿Quiénes fueron los responsables del prendimiento, juicio y muerte de Jesús? ¿Los romanos? ¿Los judíos? ¿Los dos? (11-10-2018) (1019) (I)

11.10.18 | 12:48. Archivado en Jesús histórico, , Judaísmo

Escribe Antonio Piñero

La pregunta que se formula esta postal no es en absoluto banal, puesto que su respuesta contribuye de forma decisiva a formarnos una idea de la personalidad de Jesús. ¿Era este un personaje inocuo, pacífico, manos y humilde de corazón? O ¿era más bien un individuo peligroso para el Imperio romano como proclamador de un reino de Dios teocrático que excluía la presencia de estos de la tierra de Israel? La figura de un Jesús sedicioso desde el punto de vista de los romanos es uno de los caballos de batalla de la investigación actual sobre Jesús.

Y esta es la cuestión que aborda más que fehacientemente un libro publicado por la Editorial Signifer, Madrid-Salamanca 2018. Su título “Judíos y romanos en la historia de la Pasión. El problema histórico del arresto de Jesús”. Se trata de un artículo amplio publicado por el historiador y teólogo protestante Maurice Goguel en la “Revue de l’histoire des religions” en 1910, con un estudio preliminar, traducción y epílogo de Fernando Bermejo Rubio. Colección Mikrá, nº 12. 110 pp. 19x12 cms. Con bibliografía. ISBN: 978-84-16202-18-8.

Divido esta reseña en dos partes, porque es suficientemente amplia.


No conozco ningún libro de Signifer que no haya supuesto una contribución interesante y novedosa en el ámbito de la historia antigua. Y la colección Mikrá (“Pequeñeces”) contiene algunas perlas excelentes. Esta es una de ellas. Como se verá, mi juicio sobre la obra, que aquí presento, es muy positivo; la obra es estupenda, diré, por el tema, el tratamiento y las conclusiones.

Transcribo lo que el editor dice de Maurice Goguel (Paris 1880-1955) en la primera página, antes del título: “Goguel está considerado el principal representante de la exégesis francesa de ámbito protestante en la primera mitad del siglo XX. Sucesor de Charles Guignebert en la cátedra de historia del cristianismo de la Sorbona, fue autor de un vasto conjunto de obras sobre Jesús y los orígenes del cristianismo. Algunas de sus ideas no fueron siempre acogidas en medios eclesiásticos, dados sus intentos de sustraerse a las constricciones confesionales y de adoptar una perspectiva estrictamente histórica”.

El autor de la traducción y del comentario, el Dr. Fernando Bermejo, justifica la presencia de este libro en lengua castellana por la escasez de estudios que hay sobre el tema. Estima con razón que en la tradición cristiana, e incluso en ámbito académico, la idea de que Jesús, aunque fuere crucificado por el prefecto Poncio Pilato, fue arrestado por “personal enviado por los dirigentes judíos, que habrían sido los verdaderos responsables de su muerte; (es esta una idea) vehiculada ya en los evangelios canónicos. Sin embargo…, hay poderosos argumentos para pensar que, desde un punto de vista estrictamente histórico, es con toda probabilidad una ficción carente de fundamento” (p. 9).

Una buena manera de combatir el error histórico, según Bermejo, y tiene razón, es hacer accesible al público de lengua hispana el artículo de Goguel y complementarlo con un estudio preliminar, que expone el contexto de esta obra, y un epílogo que pondera la contribución decisiva de Goguel al esclarecimiento de este importante paso en la vida de Jesús. Gracias a la aportación de la crítica histórica actual, que resume el Dr. Bermejo, pueden subsanarse algunas deficiencias del trabajo de Goguel, debidas sin duda a las constricciones que le impone su fe. La obra presente complementa, en el Epílogo, datos no observados, omitidos o no bien valorados por Goguel, y ofrece una reconstrucción plausible de lo que fue el destino final de Jesús.

El estudio preliminar presenta una breve visión de la vida y obra de Maurice Goguel, pondera la relevancia actual del artículo que se traduce y comenta a continuación la escasa recepción que las ideas en él contenidas –y el artículo mismo en sí– tuvieron no solo en la Francia del momento, sino también en la investigación global. Pero no por ello el artículo de Goguel deja de tener una importancia notable como un paso señero en la investigación. Y no es de extrañar, porque toda la producción del autor se caracterizó por aplicar a los orígenes del cristianismo, y la figura de Jesús, un riguroso método científico.

Pondera el Dr. Bermejo que el mérito de Goguel es haber constatado, respecto al prendimiento de Jesús (noto de paso que “prendimiento” es la manera usual, y venerable por la tradición literaria, de expresar el acto de detención de Jesús; pero el traductor usa continuamente “arresto”, que suena mucho peor, probablemente por influjo del inglés), la existencia de notables fisuras y contradicciones en los textos evangélicos de la Pasión. Estas apuntan claramente a la existencia no de una tradición única (en la que los judíos aparecen como los responsables casi completos del prendimiento y muerte de Jesús), sino otra, más primitiva, en la que solo los romanos eran culpables de ambas cosas.

El artículo avanza estudiando muy detenidamente a Pablo de Tarso (cuyas cartas auténticas son cronológicamente los primeros escritos el Nuevo Testamento) los evangelios, Hechos de apóstoles, Hebreos, y Revelación o Apocalipsis. Respecto a los evangelios señala muy oportunamente Goguel lo siguiente:

A Nada se dice estrictamente (ni tampoco interesaba a Pablo) de las circunstancias de la muerte en cruz de Jesús. Sin embargo, parece haber en 1 Tes 2,14-16 una frase en la que se afirmarse aparentemente que los judíos mataron a Jesús. Pero no puede entenderse así, evidentemente, argumenta Goguel, sino como simple expresión de que los judíos fueron culpables morales también de su muerte. En 1 Cor 2,6-8, sin embargo, cuando Pablo habla de los «príncipes de este mundo que perecen» como autores de la muerte de Jesús, es muy posible que se refiere a los romanos, puesto que estos merecen tal título y no los jefes de los judíos. Señalo de pasada que Goguel no considera que 1 Tes 2,14-16 es una glosa del siglo II más que probable, como señalo en “Guía para entender a Pablo de Tarso” (Trotta 2015)

B. Respecto a los Evangelios, Goguel sostiene con buenas razones que el proceso judío no es histórico, sino una tradición posterior generada en época de los evangelistas, momentos en los que los judeocristianos se estaban separando de la Sinagoga, y a vez se extendían por el Imperio Romano. Era preciso entonces presentar a las autoridades romanas como neutrales respecto a Jesús, autoridades tendentes a proclamar su inocencia, y a mostrarse favorables al movimiento de los seguidores de este. Y si es así, falla uno de los puntales básicos de la culpabilidad judía: no parece seguro históricamente que hubiera una condena expresa judía de Jesús y menos por motivos religiosos.

El análisis de las variaciones de las tres predicciones de la pasión (Mc 8,31; 9,31; 10,32 y paralelos, sobre todo la última de Lucas (18,31-34) indica igualmente que existía una antigua tradición que afirmaba que los responsables de la muerte de la pasión y muerte de Jesús fueron los paganos. Es muy extraño, además, que cuando los jefes de los sacerdotes entregan al reo, Jesús, a Pilato, no mencionan acusación alguna contra él. Sin embargo, Pilato parece estar perfectamente al corriente de lo que ocurre con Jesús y le espeta directamente “¿Eres tú el rey de los judíos?” (así Marcos y Mateo: Mc 15,2/Mt 27,11; Lucas observa esta ausencia, y en 23,2 explicita tal acusación en términos absolutamente políticos, lo que indica que tal amplificación es secundaria. Igualmente indica Goguel que “no hay relación orgánica alguna entre el relato del proceso judío y el del proceso romano, por la sencilla razón de que el cargo no es el mismo en los dos procesos” (p. 36).

Otros detalles que apuntan a un prendimiento romano y una responsabilidad absoluta de estos en la muerte de Jesús son, según Goguel: 1. El caso de Barrabás, que nuestro investigador estima absolutamente no histórico con el conjunto de la crítica. Pero argumenta, prescindiendo de su historicidad, “Si Pilato al proponer dejar a Jesús en libertad, pensó (no «ha pensado»; erróneo en la traducción; y, por lo general de deficiente castellano en estas frases) ser grato a los judíos, es que la iniciativa de las actuaciones no venía de los judíos, ya que tenía razones para creer al pueblo favorable a Jesús. La iniciativa del proceso no debía, pues, ser atribuida a las judías, sino a la autoridad romana”. Y 2. La gran multitud de personas, y en especial mujeres, que siguen la marcha al suplicio de Jesús, junto con los golpes de pecho y lamentos después de su muerte. “Todo ello se comprende mucho mejor, si Jesús muere víctima del poder romanos, y si los judíos son reducidos al papel de espectadores pasivos, gozosos o afligidos según los casos” (pp. 41-41: en especial de las autoridades)

Por último hay que dar todo valor a la noticia de Jn 18,3-11, que destaca el papel de la cohorte romana (por tanto, conocida por los lectores) en el prendimiento de Jesús. No vale decir que es un error del evangelista, o cualquier otra excusa.

C. Respecto al libro de los Hechos hace Goguel un breve análisis de los pasajes en los que se habla de las causas de la muerte de Jesús; y llega la conclusión de que los discursos que la mencionan (de Pedro: 2,23; 3,13-15; 4,10-11; 10,39-40), de Esteban (7,52), o de Pablo (13,27) no expresan más que el propio pensamiento del autor de esta obra: naturalmente en ellos se habla en términos generales de la responsabilidad judía, conforme a una tradición cristiana ya formada (p. 44). Pero señala además Goguel que el discurso de Gamaliel en Hch 5,35s, supone que los judíos no habían tomado ninguna decisión previa a la de Pilato contra Jesús. Literalmente: “Lo que Gamaliel solicita al sanedrín es no intervenir y dejar a Dios la tarea de mostrar –por el éxito o fracaso de la empresa– si los apóstoles cuentan con su aprobación. Ahora bien, esto supone que no se había tomado todavía decisión alguna, es decir, que hasta ese momento el sanedrín había permanecido neutral. Y esto no puede concordar con la tradición según la cual el sanedrín había formulado una condena contra Jesús” (p. 47).

Saludos cordiales de Antonio Piñero

http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html


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Comentarios
  • Comentario por Manuel 15.10.18 | 17:06

    Antolín: le aclaro que no he pretendido refutar las especulaciones teísticas de Galetel centrándome en que, de hecho, lo sean (esta afirmación forma parte de la respuesta, pero no es su centro), sino en que:
    - Parte de "sus" 4 datos.
    - Los interpreta a su manera y saca deducciones "pro domo sua".
    - Lo hace desoyendo respuestas alternativas no menos plausibles (y decide lo que es "plausible", y las respuestas que no le valen, porque sí. O porque van contra sus preferencias, sin más explicaciones).
    - Desconsidera la existencia de otros datos (que se le aportan), algunos de los cuales le suponen una clara dificultad, toda vez que contrradicen sus deducciones.
    - Su historia de la resurrección apela a una revelación especial por parte de Dios. Ahora bien, el meollo de la tesis que le ofrecí (contradiciendo la suya) consistió en exponerle, analíticamente, las fases por las que pasó la propia idea inicial y cómo fue evolucionando: las tradiciones a que fue dando ...

  • Comentario por David Mo 15.10.18 | 09:02

    Me fui a la segunda parte de este post. Allí les espero.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.10.18 | 03:32

    En cualquier caso, pienso si no se está sobredimensionando este tema de los datos, tanto por parte de quienes de manera incomprensiva y despreciativa se obstinan en casi, o sin casi, ridiculizarlos sin más como por parte del propio Galetel que se ha como enrocado en ellos cuando probablemente, y sobre todo a estas alturas del debate, resultaran más oportunas y eficientes otras vías de argumentación.

    Podría haber optado por dar la callada por respuesta, en ningún momento he entrado directamente en el debate y de hecho me ha resultado incómodo este comentario, pero ya que se me ha interpelado, no he querido, tal dije al principio, escaquearme.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.10.18 | 03:13

    No me escaquearé de la opinión que se me solicita respecto a Galetel. Comparto básicamente la mayor parte de sus opiniones respecto a lo cristiano, pienso que en no pocas ocasiones apunta muy bien y da en el blanco. No entro, en el sentido de dejo de lado, no es mi línea de pensamiento, en sus consideraciones acerca de la Gran Conciencia Universal y todo lo atinente a éllo, aparte de éso, pienso que tales consideraciones tendrían más cabida en un blog de otro tipo que en éste.

    En cuanto a los tan traídos y llevados datos, creo entender que su intención es la de resaltar la importancia de que el hecho de la lapidación de Santiago consignada por Josefo o la inclusión del Himno de Filipenses en la carta paulina a éstos destinada, por ejemplo, constituyen elementos que invitan-obligan a una reflexión con fundamento suficiente como para no ser obviada y si no deducir inequívocamente determinadas consecuencias, sí al menos planteárselas de modo no gratuito ni arbitrario
    <...

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 22:53

    Luis Enrique, ¿y no encuentra que la actitud más "cientifista" (en sentido ideológico), entre los comentaristas, la mantiene el Sr. Galetel?, que angustiosamente busca la validación científica, en sentido arcaico o positivista, de sus puntos de vista.
    Por otro lado se comporta como un bot, repitiendo sus tesis (por llamarlas de algún modo) sin acusar recibo de los argumentos, y actuando como juez y parte en sus comentarios.
    Además, si partimos de la base de la acción histórica de un ser omni-potente, puede justificarse cualquier cosa, de cualquier modo, en cualquier tiempo y lugar, pues su acción no está sujeta a regla ni condición.
    Y, para colmo, la base fáctica de su hipótesis es cualquier cosa menos inequívoca. Yo le aseguro que puedo encontrar en el NT (y Vd también) mejores argumentos para las conclusiones que pretende alcanzar.
    De modo que, sobre fundamentos en extremo endebles, pretende resultados inalcanzables.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 14.10.18 | 19:42

    ....científicamente avalado, o séase, desde la racionalidad y la presupuesta independencia confirmado, bajo presupuesto de que ni la creencia ni la aceptación del discurso cristiano, dentro de esa que en mi caso he calificado de asumida incertidumbre, resultarían admisibles a la hora de pensar sobre Jesús y el que he denominado hecho Cristo, de tanta irracionalidad, condicionamiento y restricción del pensamiento por mor de la creencia (no olvidemos, claro, la tan mentada disonancia cognitiva) que condicionarían y "nublarían" el pensar, el PRESUPUESTAMENTE debido y obligado pensar acerca de Jesús, el histórico y el llamado Cristo de la fe, pensamiento único posible que esta postal, que Piñero y los de su línea, tendrían por válido y respetable.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 14.10.18 | 19:27

    En línea con Galetel en su respuesta a Manuel. Éste parece haber descubierto el Mediterráneo, naturalmente que cualquier discurso humano tiene como referencia unos presupuestos, sea el discurso- cosmovisión de un pueblo amazónico, sea el discurso racionalista-cientidista propio de nuestro ámbito cultural, que presupone el que no existe racionalidad y conocimiento verdadero fuera del método científico; y en el ámbito de lo religioso, por poner un ejemplo entre los numerosos que cabría aducir, el Islam presupone que no hay más Dios que Dios y que Mahoma, Muhammad, es Su Profeta, el último y sello de la profecía, aquél a quién por medio del arcángel Gabriel le fué revelada la digamos palabra definitiva de Dios, el Corán.

    En cuanto al tema específico de la postal, pues en fin, me reservaré mis reflexiones concretas para más adelante, probablemente la próxima ya en ésta anunciada. Sólo decir que lo en ésta propuesto se presenta como verdad única posible, científicamente...

  • Comentario por galetel 14.10.18 | 17:52

    [Manuel:] “esa es la única solución objetiva al enigma, dando igual si lo resuelve o lo acrecienta... Una demostración ejemplarmente racional, mesurada y objetiva. Presupone: que Dios existe, que es personal e interviene comunicándose con algún que otro ser humano y, probablemente, que tenía un plan salvador al gusto helenístico y un mesías daniélico a su propio gusto en pro del pueblo elegido, aunque -cosa de las tradiciones, las religiones estatales y el mundo helenístico y romano- terminó convirtiéndose en modelo de ser humano coherente, universalista, pacifista y unas cuantas cosas más que no parece haber sido en vida.”

    [Replico:]
    Exacto, Manuel, o casi, si le quitamos el sarcasmo. Pero si usted sabe de otra solución más objetiva, que lo resuelva racionalmente del todo sin presuponer un Dios que exista y que lo comunique a sus conocedores íntimos, coméntelo por favor. Lo esperamos con ansia.

  • Comentario por Manuel 14.10.18 | 16:56

    ¡Buen resumen, Miguel!

    FernandoP: No entendí su alusión, salvo que mi respuesta a galetel (del que entrecomillé la frase que comenté) le parezca a Vd enfática en lugar de flemática (no adivino por qué)...

    Nunca existió la tradición de liberar a un preso a petición del pueblo, que se cita en el episodio existencia Barrabás. El nombre "Barrabás" ("el hijo del padre") ha tenido mucha literatura por lo demás, algunas en relación con el propio Jesús, otra con la existencia de dicho "lestai"... Personalmente me parece una historia poco verosímil en su totalidad (no el que hubiera decenas de "lestai", claro está, ni que alguno de ellos pudiera llamarse de cualquier modo; aunque se ha reconocido que ese apelativo le iría mejor al propio Jesús, el rabí que llamaba "abba" a Dios -o uno de los pocos que así lo hacían y llegó a ser detenido y ejecutado por delito de lesa majestad), salvo argumentación convincente sensu contrario...

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 16:27

    siglo l.
    En conclusión, el antisemitismo es un término moderno (no he dicho otra cosa), de fin de la Edad Media, que no puede aplicarse al cristianismo del siglo I. Pues, la Iglesia hasta la I Cruzada mantuvo el punto de vista de Agustín, que los judíos deben permanecer hasta el fin, en que se convertirán en masa (Ro 11,25-26). Pero la masa de cruzados impone un cambio sustancial. Los progromos no son cosa de ayer, pues existe continuidad entre medievales y modernos. En ese aspecto la tradición cristiana (hija de una tradición errónea, sí) alimenta esas situaciones. Con lo que cambiarla es esencial.

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 16:24

    Fi 3,1-4,1.
    Por no alargarme más, el “Evangelio (no canónico) de Pedro” (130/150 aprox), carga toda la culpa en los judíos, de modo que quien ordena la ejecución es directamente Herodes y quienes la ejecutan los “judíos”, (IV, 17) “colmando la medida de los pecados sobre sus cabezas”.
    En conclusión los judíos rabínicos, sucesores de los fariseos hillelitas de interpretación liberal, expulsaron o fagocitaron a las otras sectas judías (incluidos saduceos, fariseos de interpretación estricta o Shammaitas y esenios). Otro tanto ocurrió con los cristianos. Los incidentes de esa expulsión explican la aversión entre cristianos y “judíos” que reflejan los evangelios, o partes de ellos, escritos en los últimos decenios del siglo l.

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 16:22

    apedrearlo (10,31).
    Pero el texto más duro refiere a “¡los judíos que habían creído!” (8,31), respecto de los que, concluye, “buscáis matarme, (a mí) que os he hablado la verdad… porque… sois de (vuestro) padre, el diablo… porque no hay verdad en él” (8,37-47) –hay un cambio de referencia en el texto, sí, pero la letra dice eso–.
    En cuanto a Pablo, mientras para Hc, 9,22.25, fueron los judíos los que en Damasco persiguieron a Pablo, éste, en 2cor, 11,31-33, dice que el gobernador del rey nabateo Aretas. Pablo habla de que fue perseguido por los judíos de las sinagogas y azotado por sus propuestas. Pero los pasajes antijudíos de sus cartas son interpolaciones posteriores, ej. “Esos que mataron al Señor y nos han perseguido. No son agradables a Dios, y son hostiles a todos los hombres… colmando sus pecados. Pero al fin los alcanzó la ira.” (1te 2,15). Y lo mismo ocurre con Fi 3,1-4,1.

  • Comentario por J.P. 14.10.18 | 16:08

    Comentario por David Mo 13.10.18 | 08:05

    Exacto. Por ejemplo, las conspiraciones de Herodías y Agripa ante el poder de Roma, llegando a acusar el segundo a su cuñado de haber pactado con Sejano y Artabano. Que a la hora de hacerse la puñeta, ni familia ni gaitas.

  • Comentario por Uno 14.10.18 | 16:08

    Bueno,vale, aceptamos barco como animal de compañía.

    Y ahora, ilustrísimos señores: quien persiguió, encarceló y lapidó a los primeros cristianos, tambien los romanos ?

  • Comentario por Elías 14.10.18 | 14:50

    A estratos mas tardíos ,:la deificación de Jesús va siendo superior; la paternidad de José va siendo descafeinada y por último ignorada o rechazada ;los judíos que son sus vecinos, se van convirtiendo en un pueblo casi ajeno y enemigo,;las controversias doctrinales se van dulcificando y los rastros de las disp-utas se difuminan, cuando no se destruyen,;el control de la información , la mantienen las facciones vencedoras en cada momento, etc .. Es por esto que la historia tiene que hacer labor de forense , pero no es cuestión de oscuridad ni de histerismos.
    Para cuando en el blog un ranking de interpladores/interpolaciones y sus desarrollos .

  • Comentario por Elías 14.10.18 | 14:42

    Pues seguramente la ciencia es la que puede poner un poco de luz en los relatos, y es comprensible que muchos creyentes todavía piensen (un80% o más) : Que Jesús es el pacifista /inconformista/universalista sin luces ni sombras, que su infancia es la que nos muestran los evangelios incluidos aquí los apócrifos, que los evangelistas fueron cuatro que fueron testigos mas o menos directos y Santos, que Pablo fue un apóstol más y sin más ,que los culpables de la historia fueron los judíos, que la figura del Papa o su primacía fue instituida por Jesús, que este fue desde siempre considerado Dios o Hijo de Dios. etc y esto en general ni se trata ni se desmiente desde los pulpitos actuales ni desde sus instituciones educativas (más por pereza y por que no interesa..)
    Sin embargo los indicios de interpolaciones van en camino de:
    .

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 14:02

    crucificado!”.
    27,24-25 “Viendo Pilato… que se producía un alboroto se lavó las manos… diciendo –Soy inocente… y respondiendo todo el pueblo: -¡Su sangre, sobre nosotros y nuestros hijos!”. En la resurrección Mt 28,15 “este relato (del robo del cadáver) se ha divulgado entre los judíos hasta hoy”, el único que contiene iudaioi, indicio de que es tardío.
    Lc añade a Herodes en la pasión, y en 23,13 los “sacerdotes jefes, los dirigentes y ¡el pueblo!” “insistían a grandes voces… y cuyas voces prevalecieron” (23,23).
    En Jn los judíos son los adversarios. Así refiere el “miedo a los judíos”, 19,38, en la pasión, y tras la crucifixión, en 20,19, “estando cerradas las puertas… por miedo a los judíos”. Los “judíos”: envían “sacerdotes y levitas desde Jerusalén” 1,19; en 5,10 acusan al que toma su camilla en sábado, 5,15, perseguían a Jesús (5,16) y buscan matarlo (5,18), no creen en él porque no son sus ovejas (10,24 y 26) e intentan apedrearlo (10,31).

  • Comentario por miguel carpio 14.10.18 | 13:29

    David, la tendencia progresiva hacia la inculpación de los iudaioi por parte de los evangelios es patente. En Mc los enemigos de Jesús son saduceos, herodianos, letrados, fariseos. La condena es del “Sanedrín” entero, Mc 15,1. En cualquier caso, es “la turba”, incitada por los “sumos sacerdotes”, la que grita “¡Crucifícale! Pilato, queriendo dar satisfacción a la multitud, soltó a Barrabás. Y entregó a Jesús…” (Mc 15,15). No es Pilato culpable, sino los dirigentes y las “masas” judíos. ¡Mc ya es tardío!
    Mt hace más explícito, si cabe, el traspaso de responsabilidad de Pilato a los judíos. Mt 27,17-18, “dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo (¡Sic! interpolación Ant 20, 9,1)? Pues sabía que por envidia lo habían entregado”. Y en 27,22 “¿Qué haré, pues, con Jesús, llamado Cristo (¡sic!)? Todos dicen: ¡Sea crucificado!”.

  • Comentario por Fernandop 14.10.18 | 13:14

    Manuel
    No se aloque con soflamas axiomáticas ni se ponga histérico A fin de cuentas usted rrpresenta a la luz de la ciencia frente a la oscuridad.

  • Comentario por Manuel 14.10.18 | 12:17

    "Un discípulo que se hubiera decepcionado de él hasta el punto de negarlo tres veces, o traicionarlo, o abandonarlo, o un familiar que lo hubiera considerado loco, no pudo cambiar así de opinión tan fácilmente, ni emotivamente, ni de ninguna manera humanamente posible, sino como producto de una revelación directa procedente de Dios mismo."
    - Pues esa es la única solución objetiva al enigma, dando igual si lo resuelve o lo acrecienta... Una demostración ejemplarmente racional, mesurada y objetiva. Presupone: que Dios existe, que es personal e interviene comunicándose con algún que otro ser humano y, probablemente, que tenía un plan salvador al gusto helenístico y un mesías daniélico a su propio gusto en pro del pueblo elegido, aunque -cosa de las tradiciones, las religiones estatales y el mundo helenístico y romano- terminó convirtiéndose en modelo de ser humano coherente, universalista, pacifista y unas cuantas cosas más que no parece haber sido en vida.

  • Comentario por J.P. 13.10.18 | 17:06

    Lo mejor de todo es afirmar que "no vale [...] cualquier otra excusa". Yq, de entrada, ni argumento: simple excusa. Y punto redondo.

    Pues vale.

    Mc, Mt y Lc escamotean la cohorte pero en un rasgo de honesridsd culpable, ¡zas!, Jn la mete, no sea que alguien en el s. XIX no lo vaya a tener claro.

  • Comentario por Fernandop 13.10.18 | 12:34

    como saben todos ustedes es curiosísimo el significado de Barrabas

  • Comentario por Fernandop 13.10.18 | 12:28

    Es una mera elucubración. Es difícil adivinar que pasó realmente. ¿hubo en un momento detenciones a discrección y por la causa que fuere quedo el maestro reo (lo que fue visto como una injusticia asombrosa)y en cambio varios zelotes fueron puestos en libertad? Imposible saberlo aunque ciertamente aparecen unos hechos maquillados por la alegoría teológica

  • Comentario por Fernandop 13.10.18 | 11:52

    Perdonalmente el episodio que mas me chirría es el episodio de Barrabas. Personalmente me da la sensación que, tras la segunda guerra debía ser francamente indefendible en el imperio el que partr del pueblo se congregara para pedir la librrtad del nazareno. Así surge esta alegoría con un doble sentido en su tiempo
    1/ explicar el camino equivocado que llevó a la destrucción de Israel, frente al camino correcto de la fé en Jesús
    2/buscar una culpa de los judios de su destrucción y basarla en su rechazo a los cristianos.

  • Comentario por galetel 13.10.18 | 11:47

    Los otros dos DATOS los incluyo para confirmación histórica de los dos primeros, y para que así también sean considerados por el Profesor y Cía.

  • Comentario por galetel 13.10.18 | 11:05

    Manuel:
    Al menos los dos primeros DATOS tienen la reconocida particularidad de ser los textos más antiguos -cronológicamente- de todo el NT. Lo más plausible es que no fueran compuestos por Pablo, sino incorporados por él a sus cartas con posterioridad.

  • Comentario por Manuel 13.10.18 | 10:13

    Galetel: los datos, que no son 4 ni 16, sino muchos y analizables y no son sólo los que Vd decida "pro domo sua", sino también aquellos que contradicen sus ulteriores deducciones, llevan a conclusiones diversas, no siendo necesariamente las más plausibles las que Vd infiera o prefiera.

    De acuerdo con Antolín en que el Cristo de la fe surgió en un marco helenístico, con sus aportes griegos y persa, además del judío. La idea implícita de mediador, de Cristo, de Salvación (y Salvador), así como la de sacrificio redentor son propias del mundo helenístico pagano que claramente influía en el judío, en especial fuera de Judea. Si miramos cuántas veces aparecen las palabras "amor" o "caridad", se ve claramente que Pablo (sólo en sus 7 cortas epístolas consideradas auténticas) gana por goleada a los evangelistas.
    Con todo, entiendo que el Cristo de la fe (predicado por Pablo) es completamente ajeno al personaje histórico "Jesús" y a sus seguidores directos en vida.

  • Comentario por David Mo 13.10.18 | 08:05

    Miguel: lo que no podemos es analizar una situación histórica de hace dos mil años en clave contemporánea (el antisemitismo). La colaboración de la jerarquía judía con los romanos para quitarse de encima elementos molestos es plausible. Lo hicieron todas las élites del Imperio, ¿por qué iba a ser diferente la judía? ¿Que era Josefo sino un colaboracionista? ¿El único? Otra cosa es que los juicios de Jesús, judíos y romanos, son un alarde de imaginación literaria y tienen poca o ninguna credibilidad. Pero eso es otra cosa. Es el problema de la historicidad (la no-historicdidad) de los evangelios en bloque.

  • Comentario por galetel 13.10.18 | 07:51

    Está claro que para cualquiera, especialmente para un investigador-historiador actual, aunque descreído, resulta extremadamente notable el “maranatha”. Porque creer en el triunfo de uno del que se esperaba que fuese un mesías davídico exitoso, después de saberlo rotundamente derrotado por sus enemigos, judíos o paganos, es algo muy notable. Muy extraño y sorprendente. Un discípulo que se hubiera decepcionado de él hasta el punto de negarlo tres veces, o traicionarlo, o abandonarlo, o un familiar que lo hubiera considerado loco, no pudo cambiar así de opinión tan fácilmente, ni emotivamente, ni de ninguna manera humanamente posible, sino como producto de una revelación directa procedente de Dios mismo. Ya no se trataba simplemente de un mesías-para-los-judíos-en-exclusiva, sino del Mesías universal para la salvación del mundo “hasta los confines”. Jesús había sido exaltado a ser el Cristo de la Fe, por obra del Padre mediante su Exhalación. La "jesuficación" de Dios, sin duda.

  • Comentario por galetel 12.10.18 | 22:03

    Tiene razón, Elías. Pero tenga en cuenta que cuando yo escribo "DATO" no me refiero todavía a ninguna deducción a partir de él, sino al DATO en sí, tal como aparece en documentos de historicidad aceptada por la mayoría de los investigadores expertos. ¿Esto sí lo entiende, aunque sea descreído?

  • Comentario por Elías 12.10.18 | 21:41

    Galetel. Ya sabe que yo le respeto mucho, faltaría más. El problema es que Ud habla en un blog no para cristianos only sino también para descreídos y por eso en un ámbito de historia no puede sacar sus cartas de "revelaciones implícitas". Y luego pretenda que se le tome en serio. (las explícitas tampoco las explícita Ud., como datos históricos por revelación digo (no como expresiones de corazón-adas de Ud.
    Pero lo recordaré en mi chat de cristianos para la asintota, de fin de los tiempos, última chance (ya tengo apuntados a un budista, un mormón y un relevante cargo de la Iglesia oficial).

  • Comentario por galetel 12.10.18 | 21:13

    Elías:
    Si Vd. fuera cristiano, o -mejor- CUANDO sea Vd. cristiano, comprendería o comprenderá lo que he querido decir. En cada uno de los 4 DATOS hay un hecho de revelación implícito, si no explícito. Los cristianos debemos "entrar", a creer en ello aunque ciertos analistas descreídos no lo hagan. Pero respetándonos siempre, claro.

  • Comentario por Elías 12.10.18 | 20:39

    galetel:"Los cristianos debemos llegar a comprender que, para saber lo que realmente ocurrió, debemos partir de los DATOS históricos revelados por Dios a los primeros cristianos y sus primeros conversos."

    ¿Los datos históricos revelados por Dios? Cual de los datos 'El dato de Josefo fue revelado por Dios?. El acuerdo/desacuerdo fue revelado por Dios? .El Maranata que Ud a veces confunde ,creo con el Mahabharata (lo digo por la fabula epica que es capaz de extraer de esa mini expresión,fue revelado por Dios ? o su interpretación del HF ?..Nadie dice que se hayan recibido por revelación ,ni Pablo, como datos históricos . Otra cosa es que sean interpretaciones (teolóogicas?) de unos adeptos en base a unos sucesos y experiencias visionarias (sin entrar en si fueron ciertas o no.)

  • Comentario por galetel 12.10.18 | 19:00

    El “Jesús histórico” que no sea coherente con los DATOS, es falso, digan lo que digan los Evangelios. Por eso hay que tomar esos DATOS como criterio decisivo de coherencia: para rechazar sin ambages lo que nos digan falsamente unos Evangelios tan posteriores, escritos en base a tradiciones dudosas, muchas veces contradictorias entre sí. Sin embargo, todo lo que sea completamente coherente con los 4 DATOS puede y debe servir de punto de partida para entender cómo fue realmente Jesús. Y el DATO de la Cruz es esencial para ello, siempre que se entienda como rechazo a Jesús en nombre de la Ley judía y por parte de ella. Jesús fue quien la interpretó correctamente como Amor, no el Sanedrín que instigó su condena.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 12.10.18 | 18:16

    ....en consecuencia, banal o indiferente , la consideración acerca de la decisiva connivencia o no del Templo en la condena a cruz de Jesús. Bien claro queda en su insistencia respecto a que ésta no tuvo lugar por parte de quienes niegan de plano el Jesús de la fe, sea el notoriamente anticristiano Bermejo, buena fe de ello dan sus postales, últimamente ausentes, en este blog, sea el Piñero menos radical en las formas pero por igual coincidente con Bermejo, sean , en fin, los comentaristas de este blog ,por decirlo suavemente, no proclives a lo religioso y,en particular, a lo cristiano.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 12.10.18 | 18:08

    ....cuanto a la del Dios de Israel en Quién Jesús está y con Quién está Jesús. Apartir de la cruz, el "statu quo", el régimen de las cosas, de la relación entre Dios y lo humano, ha dado asimismo un giro, el digamos "antiguo régimen" ha cambiado, no resulta ya vigente. Es algo que Pablo acierta a ver, no así los judeocristianos aunque compartieran la creencia acerca del qué y quién de Jesús, de su condición de Hijo de Dios y de su Resurrección -Exaltación redentoras

    Jesús, en perspectiva cristiana, es, pues, él mismo, inexcusable eje conformador de todo, y a la vez el entramado de significaciones que su figura, su vida, muerte y resurrección, genera a partir de él, resultan aspectos indisociables en lo que concierne al llamado Cristo de la fe, ése en el que el hecho de la participación o no de los representantes oficiales del Dios de Israel, el Templo por decirlo resumidamente, adquiere un crucial contenido simbólico-significativo. No resulta, en consecuencia,....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 12.10.18 | 17:52

    ....no obstante no se queda limitadon a ella, la transciende.

    Una mediación-significación primera y fundamental, Dios, Jesús está en Dios y Dios está en Jesús, y es el Dios de Israel, el que escogió a Israel como, tal dice el AT, la parcela de su heredad. Jesús es heraldo y signo él mismo de este Dios, y de Su Reinado, repito, el Dios de Israel( Jesús resulta inseparable en su significación de su condición de judío, no represente una especie de avatar divino que hubiera podido darse en cualquier otro ámbito o espacio religioso) pero acontece el hecho, nunca mejor dicho, crucial de la cruz, un hecho de igualmente crucial importancia y significación, y al que no en vano Pablo concederá tal importancia y transcendencia, centrando en él su argumentario teológico.

    Respecto a la figura inmediata del Jesús concreto, tal hecho no representará una discontinuidad,pero sí un giro, un giro que atañe a lac significación de la persona concreta de Jesús cuanto a la del Dio...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 12.10.18 | 17:30

    Hablando en cristiano, o sea, en función de la significación de Jesús, considerado por sus seguidores el Cristo, el Ungido de Dios, habría quizá que dejar establecidos determinados criterios. El que diré el Jesús inmediato, el personaje cuyo decir y obrar conocemos a través de los Evangelios, con todos los condicionantes que la imagen que éstos presentan puedan presentar, éste es un Jesús que se nos dibuja, importante no olvidarlo, desde la perspectiva del Cristo de la fe a la que responde la propia redacción de los evangelistas.

    Este Jesús que he denominado inmediato reflejado por los evangelistas, representaría el eje, el punto de referencia básico de lo cristiano, pero a su vez desde éste su carácter de eje básico se concitarían, al modo de las ondas generadas por una piedra lanzada en un estanque, una serie de mediaciones, de significaciones diría, que teniendon a la persona concreta de Jesús como eje y punto de referencia básico e inexcusable, no obstante...

  • Comentario por miguel carpio 12.10.18 | 17:20

    Cefas, el problema con Mt 10,5 es que es tradición judeo-cristiana de Mt, ni siquiera de Q, pues en Lucas no aparece.
    Al contrario, camino de Jerusalén, Jesús pasa por la "aldea de samaritanos, y al ir... no lo recibieron, porque tenía aspecto de ir a Jerusalén. -Señor (dice Juan) ¿quieres que baje fuego del cielo y los consuma? Pero él, volviéndose los reprendió. Y se fueron a otra aldea" (samaritana). Tengamos en cuenta que los judíos de Galilea evitaban la zona de Samaria.
    El odio entre judíos y samaritanos era tradicional pero no de Jesús de creer a los evangelios.
    La predicación de Jesús (capítulo 4 de Jn) y la creación temprana de la comunidad de Sicar ¡por una mujer! (o el éxito de la predicación de Felipe en Samaria, Hc 8,4 a 25) quiere decir que el movimiento jesuánico pronto, si no en vida del maestro, tuvo aceptación entre los samaritanos (4,22 tiene aspecto de ser una interpolación de E3, el glosador del tiempo de la Gran-Iglesia).

  • Comentario por Fernandop 12.10.18 | 15:06

    Teniendo en cuenta que las opiniones favorables a mi tesis son numerosas, en todos los evangelistas, tanto cuando se refiere a samaritanos, este episodio del centurión o incluso la mujer cananea. y teniendo en cuenta que su única frase extraida del evangelio de Mateo no contiene tampoco ninguna maldición ni siquiera connotación siquiera algo despectiva hacia la nación samaritana cualquier persona no viciada con las implicaciones actuales colegiría que estamos hablando de un personaje con una mente abierta y tolerante hacia otras naciones, culturas y religiones, especialmente teniendo como referencia su tiempo.
    Pero claro, no estamos hablando de un personaje cualquiera

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