El blog de Antonio Piñero

“Aproximación al Jesús histórico” (I) (Nº 1016: 30-9-2018)

30.09.18 | 09:03. Archivado en

Escribe Antonio Piñero

Les presento hoy, en una primera entrega un libro mío que acaba de salir el 18 de septiembre de 2018. La ficha técnica es la siguiente:

Título: “Aproximación al Jesús histórico”. Madrid, Editorial Trotta, 2018; 344 páginas Encuadernado en rústica; Dimensiones: 145 x 230 mm ISBN: 978-84-9879-761-9. Precio 23 euros.

Este libro ha nacido como la respuesta a múltiples preguntas que surgen espontáneamente en el interesado por Jesús: ¿Es verdad lo que muchos dicen de que Jesús nunca existió? ¿Cómo sabemos qué fue lo que dijo o hizo verdaderamente? ¿Por qué Usted y los estudiosos en general parecen rechazar arbitrariamente unos pasajes de los evangelios como “falsos” y aceptan otros como “verdaderos”? ¿Cómo puedo juzgar su modo de criticar los evangelios? ¿Qué sistemas o métodos tenemos para averiguar qué es histórico y qué no en lo que se cuenta de Jesús? ¿Cómo lograr obtener algo que se acerque a la verdad de tanto como se ha escrito sobe él? ¿Cómo trabajan ustedes, filólogos e historiadores, para analizar los textos del cristianismo primitivo? ¿Qué valor tiene en general lo que se nos ha transmitido en tiempos tan remotos?


Todas estas son preguntas reales, no inventadas y me las han formulado a mí directa y personalmente en el turno de preguntas tras diversas intervenciones a lo largo de mi vida… y a menudo con un tono desafiante dando por supuesto que a veces he obrado arbitrariamente manipulando diversos pasajes de los Evangelio. En este medio he presentado hace muy poco el largo correo electrónico de un lector airado en el que me “pone verde” por obrar como me da la gana con los textos del Nuevo Testamento y buscando sobre todo como herir de algún modo las creencias de mis lectores. Vive el cielo que jamás he tenido las malvadas intenciones anticristianas que se me atribuyen ni he pretendido herir a nadie en sus creencias. Simplemente he expuesto, tanto sobre Jesús de Nazaret como sobre el cristianismo primitivo lo que ha sido el resultado de mi investigación desde el punto de vista estrictamente histórico y de la crítica literaria, sin estar supeditado a ninguna confesión religiosa, pero igualmente sin practicar militancia ideológica alguna. Eso me ha conducido a responder a mis críticos haciendo una presentación sencilla, en lo posible, ordenada y (casi) completa de los métodos utilizados por la ciencia histórica para aproximarse a las primeras fuentes sobre Jesús.

Así pues, respondo por escrito en este libro a muchas cuestiones: el Jesús histórico, su existencia, las dificultades que las fuentes documentales presentan a la hora de su análisis y valoración, la metodología de la investigación y sus principios, la aplicación de estos como métodos concretos. Espero que se perciba cómo utilizando científicamente tales métodos es posible aproximarse históricamente a esa figura tan trascendental en la historia, al menos de Occidente, que fue Jesús de Nazaret.

Igualmente espero que este libro pueda servir de ayuda e introducción al estudio de los evangelios, de modo que sea factible tener una noción suficientemente clara de lo que puede ser o no ser histórico y por qué razón. Y me encantaría que, gracias a su lectura, nadie pueda decir que la investigación histórica obra dejándose llevar por la intuición, por “reglas” variables, por deseos arbitrarios, a veces por modas u ocultos intereses que intentan ofrecer como verdadero lo que no tiene visos de serlo.

El material contenido en esta obra, “Aproximación al Jesús histórico”, bebe de tres fuentes:

1. De mi obra anterior titulada “El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los primeros escritos cristianos (en colaboración con J. Peláez del Rosal). Córdoba (El Almendro) 1995, 569 pp. ISBN: 84-8005-023-3. Este volumen (que, por cierto, va a ser reeditado a lo largo de 2019 por la Editorial Herder de Barcelona) es para algunos “demasiado científico” ha merecido una versión inglesa (“The Study of the New Testament. A Comprehensive Introduction”. Leiden, Deo Publishing 2003. ISBN: 90-5854-006-5).

2. De la reorganización y puesta al día de temas aparecidos parcialmente en Internet (Blogs y Facebook), cuyo rastreo puede ser difícil, o molesto, ya que vieron la luz a lo largo de esos casi once años en fechas diferentes y con diversos títulos.

3. De mis críticas de libros sobre el Jesús histórico divididas en dos apartados: A. Aproximaciones teológico-históricas y B. Aproximaciones histórico-críticas. En el primero, A, he hecho ya la crítica en diversos medios a los siguientes autores: Senén Vidal (2003-2006); Sean Freyne (2004); José Antonio Pagola (2007); James D. G. Dunn (2009); Rafael Aguirre – Carmen Bernabé – Carlos Gil Albiol (2009); Gerhard Lohfink (2013) y Javier Gomá (2013). En el segundo, B., he expuesto mi opinión sobre los estudios acerca del Jesús histórico de Paul Henry Dieterich, Barón D’Holbach (1770 / 2013); Gerd Theissen y Annete Merz (2006); José Montserrat Torrents (2007); Gonzalo Puente Ojea (1974-2015); Fernando Bermejo (2006-2017); John P. Meier (1994-2017).

Y, por último, el presente libro es como la presentación oficial de la metodología / método del futuro libro “el Nuevo Testamento. Sus libros explicados desde el punto de vista histórico”, que espero vea la luz en Trotta a lo largo del 2019. Esta nueva traducción, introducción y comentarios explicados de todos los libros del Nuevo Testamento era el V volumen, Nuevo Testamento, de la Biblia que he anunciado tantas veces “Biblia de San Millán”.

Ahora bien, este proyecto se ha ido al traste, cuando los cinco componentes del equipo formado por mí tuvimos que certificar –con una reunión, acta y cinco firmas– la defección voluntaria del Prof. Dr. D. Fernando Bermejo, quien se negó a seguir colaborando en el Proyecto por discrepancias editoriales. El retraso en concluir definitivamente la obra se ha debido a que se devolvió al Dr. Bermejo la propiedad intelectual de la obra escrita por el para el “Proyecto San Millán. Nuevo Testamento” y hubo que rehacer casi un tercio del texto (obra del Dr. Gonzalo Fontana: Evangelio y Cartas de Juan / Antonio Piñero: Introducción general a los Evangelios; Evangelio de Lucas; Hechos de apóstoles; Hebreos y Apocalipsis (Revelación de Juan).

El próximo día transcribiré el índice de “Aproximación al Jesús histórico” de modo que los lectores vean con absoluta claridad de qué va el libro al reflexionar sobre los temas tratados.

Saludos cordiales de Antonio Piñero

http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html


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Comentarios
  • Comentario por antoniol 02.10.18 | 23:17

    El método crítico está más que socavado en sus pretensiones. No ha podido, en su supuesto afán de objetividad, integrar el pensamiento mítico que los antropologos han desarrollado por decadas. Yo diría que el método crítico jamás logró salir del positivismo del dei siglo XIX, principios del XX. Sibien su aporte ha sido de gran valor, no ha podido integrar el pensamiento religioso como pensamiento igualmente valido. En suma trata los textos como si se tratase de un cadaver. Eso desde la antropología es una aberración o limitante

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 02.10.18 | 04:32

    ....ni medias tintas.

    Justo ésto es lo que agradezco en usted, Rawandi, que personalmente sin duda no se anda con medias tintas y que a la vez y con éllo, no "permite" a Piñero el hacerlo. Usted ha contribuído inestimablemente con sus comentarios a ni más ni menos que coadyuvar a lo que yo pretendía con los míos, poner en EVIDENCIA lo que hay. De nuevo, gracias.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 02.10.18 | 04:15

    ....mis propios comentarios, deja meridianamenclaro lo que en ellos expreso acerca de la que Piñero denomina aproximación al Jesús histórico.

    Deja meridianamente claro cómo tal aproximación tiene por fundamento la negación de plano e inapelable del "sobrenaturalista" Cristo de la fe,desde el presupuesto-prejuicio inicial a la conclusión-meta final.No diré que lo tenga por objetivo, no soy conspiranoico y no imagino a Piñero tramando arteramente el hundimiento del cristianismo o cosa tremebunda semejante, le creo por entero, cuando en la postal dice no tener, ¡vive el cielo, malvadas intenciones anticristianas, en cambio sí le reprocho de inconsecuencia.

    Inconsecuencia en cuanto a su intento de "lavarse las manos" respecto a justamente éso, las consecuencias de sus conclusiones, avaladas por su condición de académico y su predicamento mediático, que en efecto refutan por completo la fe. Sea Piñero consecuente y al menos ésto reconózcalo sin evasivas ni medias ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 02.10.18 | 03:43

    Rawandi, cuando hablo de pensamiento .unico posible hablo precisamente de éso, de pensamiento,de cosmovisión, no de método a la hora de encarar un hecho histórico determinado.¿Se puede entender que en momento alguno haya propugnado, sigo utilizando su terminología, un método sobrenaturalista o algo así?.Me he cansado de repetir en este blog que no corresponde a un historiador certificar las afirmaciones de la fe y que yo mismo desconfiaría de quién pretendiera hacerlo.

    Por supuesto que la investigación histórica ha de llevarse a cabo de manera naturalista, desde lo puramente terrenal, la cuestión estriba en predeterminar los resultados de esta investigación a fin de que a toda costa encaje no ya exactamente con el método empleado sino con una cosmovisión que, en efecto, devendría ya pensamiento único posible.

    Mire, Rawandi, de veras que le agradezco sus comentarios, desde su postura intelectual tan unilateral y unívoca resulta que contribuye a ratificar mis pr...

  • Comentario por Rawandi 01.10.18 | 22:34

    "Rawandi, usted está proclamando un pensamiento único posible"

    No, Antolín. Proclamo algo muy distinto: proclamo que el método naturalista es el único método posible para hacer cualquier investigación digna de ese nombre.
    Sin embargo, aplicar el método naturalista no implica necesariamente haber abrazado una cosmovisión naturalista. Tengo entendido que algunos investigadores cristianos (es decir, creyentes en el Cristo divino) son capaces de aplicar brillantemente el método naturalista al Jesús histórico (personalmente, no entiendo cómo soportan vivir con una disonancia cognitiva tan enorme, pero el hecho es que consiguen hacerlo).

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 20:17

    Usred, claro, dará por hecho que en cuanto creyente soy naturalmente persona ciega voluntaria a todo lo que no se conforme a mi creencia, incapaz de razonar adecuadamente y aquejado de profunda y grave disonancia cognitiva. Bueno, piense lo que quiera y achaque a éllo el que la lectura de Piñero no me lleve al convencimiento de la mentira del Cristo de la fe, le resultará más cómodo y confortable el considerarlo así.

    Añadir que no se me ocurre proclamar sin más mi certeza absoluta, sería irracional y absurdo, en efecto,hacerlo así, pero en fin sí tengo seguridad racional en la plausibilidadde mi creencia y en vivirla desde una asumida incertidumbre.Incertidumbre en la que,por cierto, parece insoportable vivir tanto como asumirla para tanta gente que necesita se diría que por encima de todo aferrarse a las certezas que ahora o en el futuro pueda proporcionarles la ciencia.En el fondo,puro espíritu burgués, tan instalado en la sola verdad de lo contante y sonante.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 20:01

    Rawandi, usted está proclamando un pensamiento único posible, eso se denomina ,guste o no,dogmatismo, visión e interpretación única y OBLIGADA de las cosas. Pero de hecho no va por ahí la cuestión planteada por mí, va por el requerimiento al historiador, sea cual sea la cosmovisión de la que parta, de dar cumplida cuenta y razón de su exégesis histórica y de las consiguientes conclusiones, y lo cierto es que en el tema que nos ocupa, Jesús histórico y "salto" al Cristo de la fe, ésto no tiene lugar, no se explica con suficiente capacidad de convicción y suficiente plausibilidad racional más o menos incuestionable el cómo tal salto llegó a tener lugar.

    Todas las explicaciones que se ofrecen resultan demasiado "ad hoc", no suficientemente fundamentadas de modo que más o menos obedezca a una estricta lógica irrefutable en relación a los acontecimientos objeto de estudio, excepto, claro, para quién de antemano sea proclive a aceptarlos sin mayor crítica o cuestionamiento.

  • Comentario por miguel carpio 01.10.18 | 17:39

    Un libro en buena medida de metodología. Revisa las herramientas construidas a impulso de los programas de investigación de la historia del proyecto de Jesús. Al respecto, la filología interpreta los textos, pero la relación de los relatos con la organización social, la sociología, hace verosímil lo que aparece en ellos.
    Tengamos en cuenta que los textos del origen, han sido elaborados, copiados (o no), glosados, interpolados, a mayor gloria de los poderosos en la iglesia o de sus protectores. El dogma es así. Los hasta ayer guardianes de la ortodoxia, en la siguiente generación eran herejes. Incluso en vida del propio sujeto, como con casi toda la primera patrística, látigos de herejes como Orígenes, Tertuliano, Clemente de Alejandría y un sinnúmero de ellos. Sujetos a la damnatio memoriae, la desaparición o la maldición, junto con los filósofos paganos y todos los que se opusieron a los ganadores.

  • Comentario por Rawandi 01.10.18 | 17:17

    Antolín, no tiene sentido decir que la cosmovisión naturalista sea un "prejuicio", ya que cuenta con el respaldo de la ciencia moderna. Lo que sí se puede considerar un prejuicio es la cosmovisión sobrenaturalista, cuya credibilidad lleva varios siglos siendo gravemente socavada por el avance de las ciencias.

    Lo importante es darse cuenta de que la investigación del Jesús histórico requiere aplicar el método naturalista. El investigador cristiano que quiera refutar a Piñero, debe hacerlo recurriendo al método naturalista.

  • Comentario por Moisés 01.10.18 | 16:44

    Muy adecuados y oportunos los comentarios de LUIS ENRIQUE ANTOLÍN.

    Recordemos que, según Toynbee, "el historiador honesto no es el que proclama no tener ningún prejuicio, sino el que dice a sus lectores cual cree que es su prejuicio".

    RAWANDI (12:57) tan seguro y "desenfocado" como suele, cree que LUIS ENRIQUE ANTOLÍN "no se da cuenta...". Y él, sí. Lo de siempre. Aunque ahora no dice que "sabe" sino que "cree". Algo es algo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 15:56

    ....y concluyentemente convincentes, por más que, claro, a unas cuantas personas ya predispuestas con anterioridad se lo puedan parecer, cabe legítimamente preguntarse en qué medida el que usted mismo reconoce como presupuesto, equivalente al cabo a prejuicio, naturalista no haya llegado a condicionar la exégesis histórica y sus conclusiones, procurando deliberadamente o no hacer encajar, encasillar, al Jesús objeto de estudio en lo que tal presupuesto-prejuicio exige. Si legítimo es cuestionarlo cuando se trata de investigadores declaradamente cristianos, sería aplicar la ley del embudo el rechazo de la legitimidad de un cuestionamiento tal por parte de personas creyentes, o no creyentes incluso.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 15:45

    ...de su objeto de estudio.

    Resulta que en lo que a este objeto de estudio atañe,el Jesús histórico e inevitablemente la conformación del Cristo de la fe, el dar cuenta y razón se queda en el caso de Piñero y otros, por así decirlo, bastante corto, permancen abiertas demasiadas cuestiones y no despejadas demasiadas incógnitas, por más que,naturalmente ello se pretenda obviar o dejar de lado, "barriéndolo bajo la alfombra".

    La exégesis acerca del Jesús histórico presenta de principio un nada pequeño ni desdeñable problema hermenéutico, el de que, aparte consideraciones adyacentes sobre el contexto histórico y demás, los únicos documentos disponibles con los que trabajar resultan deber su existencia misma a y estar redactados bajo la perspectiva de la afirmación y proclamación de un supuesto hecho de carácter sobrenaturalista, lo que para resumir denominaremos el Cristo de la fe.

    Si sucede que no se dan razones suficientes y concluyentemente convi...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 15:18

    Pues s,i, Rawandi, y ha dado usted justamente en el clavo de lo que yo intento exponer y pretendo no ya que se comparta pero al menos que se entienda (aprovecho para hacer un llamamiento general a la voluntad de entender lo que el otro plantea, se concuerde o no, y no simplemente a la de adherirse a lo coincidente con la propia visión y dar por nulo ,excluyendo por sistema toda voluntad de comprensión de todo lo no concordante con esta propia visión, algo que,bien claro está, excluye a su vez toda posibilidad de auténtico diálogo).

    Por supuesto que Piñero y tantos otros historiadores en su línea están en su derecho de profesar la cosmovisión que estimen oportuna, incluso lo están en el de tenerla como pre-supuesto y pre-juicio a la hora de encarar sus investigaciones. Ahora bien, a la par sucede en el caso de un historiador que ha de dar cuenta y razón suficientes, si no concluyentes al cien por cien, siquiera lo bastante plausibles y comprehensivas de su objeto...

  • Comentario por Rawandi 01.10.18 | 12:57

    Antolín, estoy completamente de acuerdo con usted en que todos los investigadores, incluyendo a Piñero, son militantes de su propia ideología. Ahora bien, creo que usted no se da cuenta de que el método naturalista de la ciencia (método consistente en basar las afirmaciones en la observación y la razón) encaja mucho mejor con las ideologías naturalistas (las que descartan lo sobrenatural) que con las ideologías sobrenaturalistas (las que presuponen la existencia de lo sobrenatural).
    Dado que la ideología de Piñero es naturalista, esto en principio le proporciona una gran ventaja sobre los investigadores cristianos, los cuales deben esforzarse mucho por dejar a un lado sus creencias sobrenaturalistas cada vez que tratan de hacer investigación seria sobre el Jesús histórico.

  • Comentario por miguel carpio 01.10.18 | 11:21

    Un libro espléndido.
    Una explicación en términos muy didácticos.
    Por un lado, un resumen extraordinario del estado actual de la cuestión, con los hitos de la investigación sobre la historia de Jesús. Lo cual es mucho, pues, la filología, la arqueología o la sociología del imperio romano, y de la provincia, han avanzado notablemente en las dos últimas décadas. La intersección entre esos campos, aporta luces muy nuevas para entender a Jesús, su proyecto y su organización. Un libro apasionante en un momento apasionante.
    Pero, por otro lado, el profesor Piñero, es uno de los mejores investigadores internacionales en el campo de la historia crítica no-confesional. El diálogo de los investigadores no dogmáticos de diferentes confesiones y de los no-confesionales es garantía de progreso en el mejor conocimiento del proyecto más influyente de la historia.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 04:09

    ....que conscientemente o no va a estar en buena medida encaminada a la descalificación del tal Cristo de la fe, negando cualquier característica diferenciadora y significativa de Jesús respecto a otros iluminados o pretendientes mesiánicos de aquel tiempo y englobándolo sin más en un "totum revolutum" que abarque y unifique a todos, lo cual a su vez se tratará de transmitir-imponer desde su autoridad académica a sus lectores y oyentes, como es natural.

    Así pues, militancia en sentido estricto,no, en cambio ideología,sí. Ojalá se tratara de lo que se dice en la postal, un intento de aproximación a la figura histórica de Jesús, pero en suma y a la hora de la verdad la cosa no va ni de intento ni de aproximación, va de dejar establecidas certezas incuestionables y éstas a su vez orientadas en un solo sentido,la descalificación-negación, por mítico,irracional o lo que sea,del Cristo de la fe. Llámemos ,reconozcamos, a las cosas por su nombre, no nos "despistemos".

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 03:39

    El profesor Piñero habla de que no practica militancia ideológica alguna.....Si por militancia ideológica se entiende el estar afiliado a algún partido o grupo, el serle afín o simpatizante, no lo dudo.Pero de una u otra forma nadie carecemos de ideología, de una determinada concepción del mundo y en este sentido todos somos militantes de ella.Militante es el profesor de una concepción del mundo que le supone y le impone una determinada exégesis del Jesús histórico, basada en el presuponer de manera incuestionable la ausencia de fundameto ninguno en que basar el llamado Cristo de la fe, en función del cual precisamente se redactan los únicos documentos de que disponemos, los textos neotestamentarios.

    Naturalmente,lo he repetido numerosas veces, no corresponde a un historiador certificar este Cristo de la fe pero sin duda que el presupuesto ideológico de su incuestionable negación va a condicionar la exégesis acerca del Jesús histórico, exégesis que conscientemente....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 01.10.18 | 03:39

    El profesor Piñero habla de que no practica militancia ideológica alguna.....Si por militancia ideológica se entiende el estar afiliado a algún partido o grupo, el serle afín o simpatizante, no lo dudo.Pero de una u otra forma nadie carecemos de ideología, de una determinada concepción del mundo y en este sentido todos somos militantes de ella.Militante es el profesor de una concepción del mundo que le supone y le impone una determinada exégesis del Jesús histórico, basada en el presuponer de manera incuestionable la ausencia de fundameto ninguno en que basar el llamado Cristo de la fe, en función del cual precisamente se redactan los únicos documentos de que disponemos, los textos neotestamentarios.

    Naturalmente,lo he repetido numerosas veces, no corresponde a un historiador certificar este Cristo de la fe pero sin duda que el presupuesto ideológico de su incuestionable negación va a condicionar la exégesis acerca del Jesús histórico, exégesis que conscientemente....

  • Comentario por Sota de Bastos 30.09.18 | 22:57

    ¿De verdad que alguien (serio) duda de la existencia de Jesús? Pues sin existir armó la que armó, menos mal que no existió, porque no puedo ni imaginarme la que habría liado si hubiese existido.

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