El blog de Antonio Piñero

Dioniso, el dios-hijo. Intercambios entre mitos paganos y dogma cristiano. Dioniso y Cristo (8-10-18) (II)

08.04.18 | 09:09. Archivado en , CRISTIANISMO

Escribe Antonio Piñero

Foto: Dioniso, dios del vino y del éxtasis

Como dijimos el día pasado, recorreremos ahora, llevado como de la mano por el libro de David Hernández de la Fuente, El despertar del alma. Dioniso y Ariadna: mito y misterio, la peripecia de Dioniso y Ariadna en la antigüedad tardía, en la que se enfrentan el cristianismo y el paganismo en decadencia. Es de notar que la figura de Dioniso fue una de las que más tardó en desaparecer en el paganismo debido a su enraizamiento entre las clases populares, y por el simbolismo místico y filosófico que se había ido enriqueciendo con el tiempo por el uso de su imagen, y la de Ariadna, en la iconografía.

A partir del siglo III sobre todo se nota el afianzamiento del neoplatonismo dentro del ámbito pagano y entre los intelectuales cristianos. Esto llevó entre los paganos a que se reforzara el henoteísmo (hay dioses, pero uno de ellos es el verdaderamente importante; los demás apenas cuentan) y la vez –por la unión del neoplatonismo con un cierto misticismo– a desear una buena vida de ultratumba, salvada de las adversidades de la presente, cuyo fin era la unión con esa divinidad una y principal que –platónicamente también– se equiparaba al Bien. Otros, culminando un pensamiento que había comenzado con el estoicismo de Cleantes (hacia el 300-232 a. C.) tiempo atrás, llegaron a pensar que esa divinidad única y suprema era el dios sol = Zeus. Y Dioniso era su hijo predilecto, el hijo por antonomasia. Así el dios de la vida y de la vid, del vino y la alegría llegó a ocupar una parcela conceptual relacionada con la vida más allá de la muerte: el poder liberador del vino se tornó en redención después de la muerte. Esta faceta lo haría entrar en competencia con Jesucristo. Y Ariadna desempeña aquí su papel; como su sueño la había hecho símbolo del alma dormida entre los enredos de la materia, esa Ariadna perdida y encontrada quedó como símbolo del ascenso del alma hacia la divinidad.

Otro aspecto interesante de la figura de Dioniso en esta época fue que su muerte por los Titanes y su resurrección por obra de Zeus le llevó a representar la proyección de la divinidad fuera de sí misma que acaba produciendo el universo. En efecto, Zeus, como el Uno, era el dios supremo, y Dioniso resucitado, su hijo, era su pensamiento, su sabiduría…, que proyectada hacia el exterior acabaría por generar el mundo. Si de la materia inerte y desgarrada, destrozada por los Titanes, había surgido la maravilla de la vida, esta misma vida, múltiple y variada, vuelve a la unidad por obra del mismo Dioniso, intelecto o sabiduría de Zeus. Dioniso se transforma en el dios más cercano a los humanos, y su seguidora, Ariadna será el símbolo de la reversión del hombre, que aspira a la justicia, hacia arriba, hacia la unión con lo divino. De este modo Dioniso y Ariadna, como símbolos, se convierten en la época del final del paganismo en un modelo filosófico-religioso que empalmó muy bien no solo con los neoplatónicos, sino con los hombres espirituales que seguían el ejemplo de la escuela de Pitágoras. Por eso no es extraño que junto con los cultos de misterio de Eleusis (Deméter y Perséfone), o los de Isis, hubiera también “misterios de Dioniso”, que ofrecían la salvación definitiva del alma a quienes ejecutaran piadosa y estrictamente los ritos preceptivos.

En síntesis, en la antigüedad tardorromana Dioniso se convertirá en el dios hijo, cuya venida había sido profetizada por los sabios antiguos para la salvación de los hombres. Al mismo tiempo, por parte del cristianismo (que iba adquiriendo gran pujanza desde la época de Constantino –emperador, sin embargo, nunca cristiano– hasta la declaración de religión única del Imperio, con Teodosio el Grande en el 381), cambiaba el modelo a seguir por las almas espirituales; no fue entonces la figura del militar victorioso, sino la del santo, que tiende a contemplar su morada no aquí abajo, sino en un mundo prometido, más allá de la experiencia humana. En este ambiente puede comprenderse el porqué los sabios filósofos tardorromanos lucharon intelectualmente contra el cristianismo: no necesitaban hacerse cristianos, porque algunas de las ideas importantes que estos proclamaban, que pertenecían a la salvación y a la esencia, la naturaleza de Jesucristo, las tenían en Dioniso, y el alma pretendidamente cristiana no era para ellos más que el reflejo de Ariadna, un personaje muy anterior a Cristo.

El punto central de la unión de Cristo–Dioniso era ciertamente el vino, naturalmente el tinto, símbolo natural de la sangre. Así, el Dioniso simbolizado en el cabrito, que era desgarrado por las ménades (las seguidoras del dios) e ingerido por ellas, fue como el sacrificio sangriento de Cristo en la cruz y la ingestión de su cuerpo divino en la eucaristía cristiana. Otro motivo coincidente era el milagro central de ambos dioses respecto a la conversión de agua en vino (Jn 2,9) por parte de Cristo, y la conversión de la materia inerte en vino por parte de Dioniso. El episodio de las bodas de Caná era en muy importante en Cristo –según el evangelista Juan–, porque representaba la encarnación, la presentación del Logos divino en el mundo de la materia (las bodas), y la resolución de las dificultades existenciales. Y en el caso de los mitos de Dioniso es fundamental., según Hernández de la Fuente, ese paso de la materia al vino porque ahí se revela la divinidad de Dioniso. En diversos mitos dionisíacos aparecen muertes de personajes que terminan en resurrecciones en el ámbito astral.

El Evangelio de Juan muestra otra prueba de la relación / oposición entre las dos divinidades. El Jesús johánico dice que él es la vid verdadera (Jn 15,1-8), con lo que afirma –entendían los cristianos de la antigüedad tardía– que había “otra vid falsa”, que era Dioniso. El despertar del sueño por obra de Dioniso–Ariadna contrastaba con el despertar del sueño, la muerte, que proporciona Jesucristo al alma creyente. Puede sospecharse entonces que el dicho del autor de Efesios 5,14 (“Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos”) sea una contraposición clara a los efectos del culto a Dioniso.

Seguiremos con algunas apostillas a la exposición de David Hernández de la Fuente.

Saludos cordiales de Antonio Piñero

Http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html

NOTA:

Acaba de salir también lo que yo creo que es la enésima edición (no sé cuántas en España, porque la Editorial nunca me lo dijo, tuvo lo que fue el libro inicial, de 1992, “El Otro Jesús. Vida de Jesús según los evangelios apócrifos”) de este libro que ha sufrido al menos dos reelaboraciones. La actual lleva por título “La vida de Jesús según los evangelios canónicos y apócrifos”, pero el título verdadero debería ser “La vida oculta de Jesús según los evangelios canónicos y apócrifos”. Lo publica Tritemio, Madrid. Es una edición que estimo muy buena, con letra grande. N sé el precio.


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Comentarios
  • Comentario por Anastasia Fernand 28.04.18 | 08:50

    Cristo siempre será un héroe apolíneo, ascético, esencialmente escueto, náufrago inmóvil en el cirio pulsátil de su balsa, clavado, pues, impertérrito en la verticalidad de la cruz, de la q sólo desciende para seguir elevándose, como una flecha dirigida a la cuna o fuente de su verdadera modalidad divina. Ese ascenso vertical, programado ya desde el tiempo primordial, no tiene mucho que ver con la agitación orgiástica de Baco, que busca chamánico por doquier, como traca pirotécnica, la recomposición de sus disgregados mecanismos. Ariadna le va a la par, al caótico Baco en principio, q no a Cristo, un alma humana bajo leyes terrenas, no divinas, perdida casi siempre en los laberintos fantasmagóricos de Alicia. Pero no es esposa, así sin más, de Cristo, que ya digo es un asceta célibe, eremita en su cruz de marfil. Cristo era Cristo desde el principio. A Baco le queda un eterno trecho para ser incluso él mismo.

  • Comentario por true 14.04.18 | 17:00

    Ah, bueno, que la idea de progreso no le va a DavidMo, que prefiere la idea de degradación a partir de una edad de oro mítica (o sea que reconoce que no existió la perfección mítica aunque sí le gusta lo de la degradación). O lo del eterno retorno también le mola más que la idea de progresar. Pues bueno, para gustos...
    Pero me da la sensación, en principio, de que la posibilidad de progresar es más liberadora y responde mejor a las aspiraciones humanas e incluso creo que hay indicios de que esa es la realidad. Naturalmente se puede considerar que el ser humano es una degradación del cosmos per se, independientemente de que quiera actuar responsablemente o no y dirigirse en un sentido o en otro. El surgimiento de la vida se puede considerar también otra degradación pues nada es tan perfecto como una piedra. O qué sé yo lo que quiere decir David Mo y cuál es su escala de valores y en qué se basa para proponerla.

  • Comentario por David Mo 12.04.18 | 08:40

    Lo que ocurre es que los griegos tenían dos maneras de ver la historia: como un proceso de degradación desde una Edad de Oro mítica y como un proceso circular de eterno retorno. La novedad del concepto judeocristiano es que introduce una finalidad con un alfa y un omega. Pero eso no es exclusivamente cristiano ni es una idea demasiado afortunada. A los amantes de la idea de progreso les puede hacer gracia, pero a nadie más. Aparte de los creyentes, claro está.

    Que la teología de Pablo es superior a la del culto de Dionisos es una idea particular que no puedo discutir porque no sé en que se basa. Otros autores no estarían de acuerdo. Yo tampoco.

    Lo mismo para afirmar que no hay que acudir al culto del vino báquico para explicar el papel central del vino en algunos episodios evangélicos. Piñero y usted sabrán por qué no.

  • Comentario por David Mo 12.04.18 | 08:17

    Luis Enrique: " incardinar elementos que en principio remiten a lo mítico dentro de la propia historia humana y justo en ella,desde ella y los factores de toda clase que la conforman". No se si entiendo esta frase tan enrevesada. Si lo que quiere decir es que hay un mito preexistente que toma cuerpo en el mundo, eso es lo que hacen todos los mitos. Eso es lo que ocurre con Alejandro: se coge un personaje histórico, se diviniza y se le atribuye todo tipo de maravillas. Era un proceso común en el mundo asiático que, al parecer, repugnaba a los romanos de pro, que no al populacho, como lo demuestra la divinización de Julio César. Si usted quiere decir, como el cuarto evangelista, que el mito es una entidad subsistente a la historia, eso es puro misticismo a la Eliade que no tiene que ver con ningún método racional. Si usted quiere decir que sólo los cristianos tenían un sentido de la historia, esto no es cierto. Remito a mi comentario anterior y añado que los griegos también.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 11.04.18 | 14:26

    .....gran mérito y valor del discurso cristiano.

    Segundo punto, Pablo. La reflexión en el plano de lo religioso cuanto paralelamente en el ético que permite, tomando como referencia dialéctica la Ley y ello en función del hecho histórico de la crucifixión de Jesús, factor éste central en el discurso paulino, elaborada ya a partir de sólo dos década tras los hechos, no resulta precisamente circunstancial o anecdótica, conlleva examinada en profundidad una riqueza tal que desde luego el culto a Dioniso, pogámoslo por caso pues que de él tratan las postales,de ningún modo va a aportar, más allá de sus elementos salvíficos y demás.

    Tecer punto,lo de que el principal punto,perdón por la redundancia, de coincidencia entre Dioniso y Cristo, lo afirma Piñero,no yo, solamente uso esta expresión para mostrar cómo lo relativo al vino en lo cristiano puede hallar su referente por entero en el sustrato judío sin necesidad de recurrir a otros ámbitos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 11.04.18 | 14:10

    primer punto, no es en absoluto lo mismo la mitificación de personajes históricos, verbigracia, hacer de Alejandro hijo de Zeus o cosas semejantes, que exactamente lo contrario, incardinar elementos que en principio remiten a lo mítico dentro de la propia historia humana y justo en ella,desde ella y los factores de toda clase que la conforman,construir y constituir los fundamentos y las claves que sostienen y estructuran el discurso, en este caso religioso, de que se trata, el cristianismo. Cabe en cierto modo decir, en referencia a esa distinción primera en que se basa la filosofía griega entre mithos y logos y parafraseando el prólogo del Ev de Jn, que "el mito se hizo carne, se hizo historia", otorgando a lo histórico todo el valor simbólico y arqutípico del mito , de esta manera no extrañándolo de lo real, integrándolo en ello y , por tanto, solventando el para mí quizá mayor peligro y el más fundado reproche a lo religioso, la alienación. Lo considero....

  • Comentario por FERNANDOP 11.04.18 | 14:03

    David Mo
    Pués no David. La gran aportación del cristianismo, y del mismo Jesucristo a la humanidad, es el nuevo concepto del ser humano, la idea de que Dios no hace acepción de personas y de que nos ama profundamente como a hijos suyos. Este concepto, que emana del judaismo y se imbrica en el imperio romano, cristaliza y toma forma en Cristo, y es una concepción de la humanidad renovada que ha traido consigo, en siglos de idas y venidas (aun hoy sigue habiendolas) nuestro mundo de hoy.

  • Comentario por David Mo 11.04.18 | 07:21

    En mi opinión, lo que hay de específico en el cristianismo -que lo hay- es el fruto de los cruces y oposiciones con otras religiones del imperio, entre las que incluyo el judaísmo en primer plano, que tiene lugar no de una manera súbita, sino por sucesivas elaboraciones. Ideas tan sustancialmente cristianas como la Santísima Trinidad o la del hijo engendrado, pero no creado, son maravillas lingüísticas que no salen de la noche a la mañana. Las vacilaciones de la cristología paulina, que dentro del ámbito cristiano se toman por suma perspicacia, no son sino el fruto de un quehacer cotidiano y de coger unos cabreos de Padre y Muy Señor Mio con tirios y troyanos. La creación y persecución de las herejías, con su enfrentamiento de sutilezas teológicas, hizo más por crear la religión cristiana que los doce apóstoles, que ni siquiera sabemos quienes eran. Si es que eran.

    Esta es una visión histórica del cristianismo. Lo otro es exaltación cristológica en diversos tonos.

  • Comentario por David Mo 11.04.18 | 07:13

    LUis Enrique: No creo que la semejanza más importante entre Dionisos y Jesús sea el vino, sino otros conceptos de orden salvífico y la relación del dios con el padre de todos los dioses. En todo caso, la intertextualidad, que se dice ahora, entre los temas del vino judíos y el milagro de las bodas, que no parece tan importante, puesto que sólo lo cita el cuarto evangelista, no excluye el paralelismo con el dios del vino heleno. Lo que se mantiene es que el cristianismo juega a dos bandas.
    Respecto a la absoluta excepcionalidad de la visión histórica del cristianismo, ya se le ha comentado algunos ejemplos de mitos y leyendas helénicos que remiten a un personaje histórico concreto. Por ahí no veo gran diferencia. Por otro lado, el concepto histórico de la salvación cristiana deriva del mesianismo escatológico judío, que es tan histórico como el del propio cristianismo y que estaba en plena ebullición en los dos primeros siglos. Sigo sin ver las grandes diferencias.

  • Comentario por galetel 10.04.18 | 20:01

    Esa, Manuel, era la suposición prepascual de los amigos y de los enemigos de Jesús. Pero Jesús fue comprendiéndolo de otro modo hacia el final de su vida, cuando su misión profética increpadora lo enfrentó a una posible condena a muerte. Jesús no había dado pie a que se considerara que el Reino de Dios que él predicaba fuera un Reino Judío presidido por él; cada vez que quisieron nombrarlo rey, se escapó y lo rechazó. Pero hacia el final de su vida decidió aceptar ser el Mesías daniélico, y cuando el Sumo Sacerdote lo interrogó respecto de su mesianismo, lo proclamó claramente en referencia a Dan 7, 13. Entonces lo consideraron blasfemo y decidieron entregarlo a Pilato para que lo matara antes de las fiestas que ya empezaban. Los conocedores de Jesús estaban decepcionados y consternados, pero, poco después de la Crucifixión, cambiaron de opinión: pasaron a creerlo el Mesías daniélico que vendría a instaurar el Reino daniélico universal. Esta es la concepción pospascual.

  • Comentario por Manuel 10.04.18 | 19:39

    Bueno, lo del "Reino proclamado por Jesús" suele relacionarse específicamente con el Reino o Imperio Judío, proclamado por los profetas y altamente idealizado (de puertas adentro).

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 18:34

    ....desde el acontecer histórico y entreverado en él.

    Una coda ya sí final, referida,cómo no, a Pablo, mi tema "de cabecera" en este blog. Con todo lo mistérico, gnóstico y etc, que alguien pueda considerararle,pues resulta que su discurso tiene como uno de los pilares básicos la dialéctica con algo tan especifícamente judío como la Torah, la Ley, dialéctica de a la hora de plantearse lo ético y el qué y cómo de la relación entre lo humano y lo divino, que va más allá de meras propuestas salvíficas, las cuales justamente hallarían en el desarrollo y resolución de dicha dialéctica su propia razón de ser, al igual que el Reino proclamado por Jesús la hallaría en la práctica humana del bien y del amor, en la apertura y disposición a ellos, no simplemente en la interacción en un no-tiempo entre un dios y su hijo o representante (caso, muy resumidamente expuesto,de Zeus y Dioniso) fuera y al margen del concreto hacer y acontecer humanos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 18:29

    ....desde el acontecer histórico y entreverado en él.

    Una coda ya sí final, referida,cómo no, a Pablo, mi tema "de cabecera" en este blog. Con todo lo mistérico, gnóstico y etc, que alguien pueda considerararle,pues resulta que su discurso tiene como uno de los pilares básicos la dialéctica con algo tan especifícamente judío como la Torah, la Ley, dialéctica de a la hora de plantearse lo ético y el qué y cómo de la relación entre lo humano y lo divino, que va más allá de meras propuestas salvíficas, las cuales justamente hallarían en el desarrollo y resolución de dicha dialéctica su propia razón de ser, al igual que el Reino proclamado por Jesús la hallaría en la práctica humana del bien y del amor, en la apertura y disposición a ellos, no simplemente en la interacción en un no-tiempo entre un dios y su hijo o representante (caso, muy resumidamente expuesto,de Zeus y Dioniso) fuera y al margen del concreto hacer y acontecer humanos.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 18:05

    El alcance que doy a lo específico del cristianismo exigiría una muy larga exposición, no la que permite el espacio de comentarios de un blog. A vuelapluma otra vez, el que lo cristiano, Cristo celestial incluído aunque algunos no puedan o no quieran verlo, se sustenta en lo concreto histórico, acontece en nuestro concreto suelo trerrenal, no en el no tiempo y no suelo o espacio de los mitos, algo que le confiere una especial relevancia a la hora de decirnos, lo que principalmente me interesa de lo religioso, acerca de nuetro ser y estar en el mundo más allá de especulaciones extramundanas.

    Lo cristiano,con ésto ya termino, implica una profunda tanto reflexión como propuesta, justamente expresada a través de lo concreto histórico y terrenal, acerca de la función de lo ético, acerca del sufrimiento, cual acerca de la relación entre lo humano y lo divino de intensidad y riqueza tales cual ningún mito u otra religión me llegan a proporcionar, y ,repito, desde....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 17:49

    .....entre las tinajas de las bodas de Caná, que en la postal se citan y que justamente resulta ejemplo excelente de cómo el signo o señal narrados, y estratégicamente situado como el primero de los cumplidos por Cristo, se encuadra por entero en una simbología religiosa de raigambre judía, sin necesitar recurrir a lecturas asociadas a otros ámbitos tal en la postal se hace.

    En cuanto a lo de la sobreinterpretación del autor ya me cuido muy mucho de exponerlo como impresión subjetiva y/o duda, sin proceder a ninguna afirmación taxativa y dejando claro que para emitir un juicio más adecuado debería antes leer el libro. Jamás mis dudas las expongo como afirmaciones, siempre aclaro que de indecisón o duda se trata.....Y,desde luego,legítima es la duda (como hamletiano varias veces me defino) cual legítimo, y necesario, es aplicar en todo caso, cristianismo incluído, una visión crítica, lo que no supone una propósito ya antecedente de negación.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 17:28

    Era ya muy tarde cuando escribí mis comentarios y yaa advertí que se trataba de esbozos pergeñados a vuelapluma. Una intención principal era la de mostrar con los ejemplos aducidos no ya la ajenidad por entero del cristiabnismo a su entorno cultural mediterráneo (nada nace ni se desarrolla en una aislada y aséptica campana de cristal) sino la de poner de relieve, así lo aduje advirtiendo que seguramente no se produciría ésto en las postales, cómo elementos capitales del discurso cristiano hacen relación a la propia tradición de Israel, tradición, sistema religioso,en el que el cristianismo halla su raíz y sin cuyo enraizamiento resulta ininteligible en su posterior desarrollo.

    Pues que en la postal se afirmaba que en la cuestión del vino se encontraba el principal punto de conexión entre Dioniso y Cristo, a esta cuestión dediqué especial atención; a lo expuesto a este respecto me remito, efectos del vino serán, sin duda el que alguien se pierda entre las ....

  • Comentario por J.P. 10.04.18 | 17:08

    Sobre dicha gema, aquí:

    http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php/2009/01/28/orfeo-baquico-o-el-sello-de-berlin-

  • Comentario por David Mo 10.04.18 | 16:15

    Por cierto, curiosa la gema de Baco crucificado que revela un sincretismo mucho más poderoso que el oficial al nivel de las creencias populares. Nótese que las gemas eran piedras mágicas, que llegaron a ser combatidas por la autoridad eclesiástica como supersticiones diabólicas, aunque en ellas apareciera la figura del Cristo. O por eso mismo: porque escapaban a su control de los iconos -mucho más simbólicos-abstractos usualmente en el cristianismo reglado-.
    La imagen del Orfeo báquico crucificado: http://2.bp.blogspot.com/_2FSqJancUr0/R8mpwIDyZ5I/AAAAAAAABxs/Leb6xsBfmIQ/s400/OrhpeusBakkikos_CylinderSeal_c300_BerlinMuseum.jpg

  • Comentario por David Mo 10.04.18 | 16:06

    JP: Me refería justamente a la expresión "sobreinterpretación del autor" de Antolín. ¿Por qué sobreinterpretación? ¿Pone en duda que estos elementos del culto dionisíaco se dieran? ¿Sabe algo que pueda poner en duda la "sobreinterpretación" o es una mera sospecha sin fundamento?
    También el alcance que le da a lo "específico" del cristianismo. ¿Qué alcance le da a esa supuesta especificidad? ¿Qué conclusiones extrae de ella?
    Lo que me parece "sobreinterpretado" es toda esa serie de conexiones medio esotéricas medio teológicas sobre el número y la significación simbólica del puro hecho milagroso de convertir el agua en vino. Puede significar todo eso que él quiera o nada en absoluto más que un milagro poderoso hecho como si nada. Pero lo que no capto es que aporta el asunto del número y calidad de las tinajas a la "especificidad" del cristianismo. Eso es lo que me desconcierta.

    Esperaba la aclaración de Luis Enrique, que seguramente llegará dentro de poco.

  • Comentario por Moisés 10.04.18 | 15:00

    No es extraño que DAVID MO (07:33) se perdiera ante la cantidad del excelente vasodilatador periférico.

  • Comentario por galetel 10.04.18 | 11:59

    Pero el Himno lo aplica a Jesús, sin duda. Yo adhiero a la fe de los primeros cristianos, y pienso que los evangelios tienen que interpretarse en coherencia con esto.

  • Comentario por Manuel 10.04.18 | 11:55

    lo tiene Vd. más difícil.
    Podría ser, pero no lo parece.

  • Comentario por Manuel 10.04.18 | 11:54

    Galetel:
    Yo no veo más manual que el suyo.

    A diferencia de Vd, a mí no me preocuparía lo más mínimo coincidir con Vd en lo que sea.

    Si el tema va de análisis, de datos, de ideas, de comprensión de realidades, de debate sobre asuntos mentales o conductuales, sean emic o etic, algunas veces tendremos que coincidir, lo cual es bueno; y otras lo contrario, lo cual no es malo.

    La frase del himno se considera pre-paulina y, por lo que a mí respecta, podría ser hasta pre-cristiana, protognóstica, etc. ¿Cambia ello algo acerca de la historia real de Jesús? ¿Cree Vd que éste se entregó voluntariamente y para salvarnos, de acuerdo con las creencias de las deidades de las religiones mistéricas y cultos de salvación, incluidos el neoplatonismo y gnosticismo?
    Si lo que me quiere indicar es que Pablo tuvo precursores en semejantes ideas, ya lo sabíamos.
    Si quiere llevar el asunto hasta el propio Jesús o sus seguidores directos lo tiene Vd más ...

  • Comentario por J.P. 10.04.18 | 11:42


    Creo que con esas citas se aclara bastante cuál es el tenor del libro, que ciertamente me parece fascinante.

  • Comentario por J.P. 10.04.18 | 11:40

    "Para el sistema de Proclo, este emblemático episodio, cuyo papel en la configuración del Dioniso tardoantiguo es clave, tendrá también una vertiente cosmológica determinante: la muerte y desmembramiento del dios hijo son interpretados como el símbolo por excelencia de la creación y la diferenciación de la materia. En ello Dioniso funciona como el dios niño o el niño maravilloso o primordial (Wunderkind/Urkind) presente en varias mitologías [...]En el Comentario al Timeo de Platón de Proclo, el niño Dioniso aparece como una alegoría de la inteligencia cósmica, que sufre un proceso de división con el fin de crear el mundo. "

    Etc.

    Recoge también los comentarios de Justino, Clemente de Alejandría, Orígenes, Eusebio sobre el dionisismo y así "los apologetas tomaron pronto conciencia de las semejanzas entre ambas divinidades como segunda hipóstasis: Dioniso aparecía como el más destacado rival de Cristo como dios salvador en la iconografía funeraria"

  • Comentario por galetel 10.04.18 | 11:40

    Menos mal que el manual de Manuel está en desacuerdo conmigo; me habría asustado en caso contrario.
    Mucho podría replicar, pero sólo preguntaré una cosa:

    La frase del Himno:
    “Y hallándose en forma humana
    se humilló a sí mismo
    haciéndose obediente hasta la muerte”
    ¿la escribió Pablo o algún cristiano anterior?

  • Comentario por J.P. 10.04.18 | 11:32

    "Especialmente hay que mencionar el mito órfico de Dioniso Zagreo, que fue utilizado no solo como una narración simbólica del destino del alma, sino también como una alegoría metafísica de la transición entre la unidad y la multiplicidad, lo inteligible y el mundo sensible, lo indivisible y lo divisible, la realidad y su reflejo. Este mito proporcionaba a Dioniso una dimensión profundamente escatológica y soteriológica, en el marco de las religiones mistéricas, que sería determinante para su reelaboración neoplatónica. [...] El desmembramiento de Dioniso Zagreo aparece en el neoplatonismo como un elemento clave para abordar la interpretación henoteísta que hace de Dioniso el Hijo de Dios por excelencia, con una función soteriológica y escatológica. [...]

  • Comentario por J.P. 10.04.18 | 11:28

    David: eso se pone de manifiesto en el libro, intercambios en ambos sentidos, así como que después de todo tienen el magma común del neoplatonismo, así que es lógoco que acabasen tirando por sendas comunes (aparte de que en el ámbito mediterráneo que haya ritos en las diferentes religiones asociados al pan, el vino, la sangre y el agua no es que sea para sorprenderse).

    En cuanto a lo que pregunta Luis Enrique sobre si hay sobreinterpretación, podría haberla pero ya no en el autor sino en los filósofos neoplatónicos que se acercan al dionisismo.

    Escribe el autor: "las alegorías en torno a Dioniso se despliegan especialmente a partir de Plotino, su discípulo Porfirio, y sobre todo, en el neoplatonismo posterior de Olimpiodoro y Damascio. La exégesis neoplatónica de sus mitos proporciona una clave metafísica para la explicación de las conexiones entre lo inteligible y el mundo sensible."

  • Comentario por Manuel 10.04.18 | 11:08

    Unas consideraciones.
    1. La novedad del cristianismo es la alegría y el éxtasis. El mensaje para los dionisíacos que buscaban la alegría y el éxtasis en el vino...
    Alegría y éxtasis eran asuntos más dionisíacos (y mistéricos) que cristianos (aunque también: esencialmente paulinos o cristianohelenistas).
    2. La intereptación de Jesús como cordero entregado voluntariamente, y su sangre como salvación, etc., es paulina, y de nuevo simbólica. Nada tiene que ver con la mentalidad ni las pretensiones del Jesús histórico real o sus seguidores. Volvemos a Pablo.
    3. La frase de Jesús (ésta sí considerada histórica, a diferencia del milagro del vino): "Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios”, ¿significaba una entrega voluntaria? ¿Descartamos que esperara un triunfo rápido y reinar en breve (sin descartar la posibilidad de morir rápidamente en el empeño)?
    4. ¿En qué siglo pasó María a ser venerada y...

  • Comentario por galetel 10.04.18 | 10:08

    María, la madre de Jesús, es el símbolo del "Resto fiel de Israel" que ha jugado -y jugará- un importantísimo papel en la obra de Dios mediante Jesucristo.

  • Comentario por galetel 10.04.18 | 09:53

    Antolín da en el clavo. La novedad del cristianismo es la alegría y el éxtasis, el “vino nuevo” que Israel recibe por obra de Jesús. Sólo se puede entender el cristianismo así, en referencia a Israel. Este vino nuevo es, por otra parte, el símbolo de la sangre del Cordero que instaura su nueva Alianza, su Boda, de Israel con Yahvé. Es el mensaje para los dionisíacos que buscaban la alegría y el éxtasis en el vino: allí no, sino en Jesucristo. Remite a la Última Cena. Después de comer el pan, en la tercera copa, Jesús dijo: “esta es la copa de la nueva Alianza en mi sangre”. Y en la bendición final, después de beber la cuarta copa, dijo: “Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.”

  • Comentario por David Mo 10.04.18 | 07:33

    Antolín: Me he perdido entre tantas tinajas.¿Podría decir cuál es la conclusión que saca de todos sus intervenciones sobre la originalidad del cristianismo?
    Mi opinión la he manifestado claramente: el cristianismo nace y se desarrolla en el contexto de influencias recíprocas entre el helenismo y el judaísmo. Como otras religiones del imperio de tipo tradicional y de tipo mistérico, tiene elementos comunes y algún elemento original. Es una exageración pretender que sólo el cristianismo es único.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 04:58

    .....del Pueblo como "la viña de Yahvé". Primer punto. Segundo punto, que cabe decir pasa siempre indvertido y acaso constituye el punto central y clave del pasaje,las tinajas, su número, que se concreta sin responder a ninguna necesidad narrativa,seis, número en la simbología joánica de la imperfección, de lo que se pretende cumplido o perfecto sin serlo, frente al siete, tan relevante en esta simbología y que sí represennta en efecto la perfección, uso de tales tinajas, contener el agua para las abluciones rituales. Justo éste es el agua, que representa al antiguo Israel, como lo representa María, quién toma parte activa en el milagro (Jn habla en realidad de signos o señales, no de milagros) que Jesús convierte en vino. Para remate y para dejar patente el sentido de este primer signo o señal de Jesús, las palabras del maestresala al novio :"todo el mundo sirve primero el vino bueno......pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora". El ahora de Jesús.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 04:37

    ....remiten elementos primordiales de lo cristiano. Del Séder, la cena del Pesáj,la Pascua judía, están ya explícitamente presentes el pan y el vino, como lo está implícitamente la sangre del cordero sacrificado e ingerido. Con sangre asimismo se confirma o ratifica por parte de Moisés y el conjunto del pueblo de Israel la Alianza o Pacto con Dios, con el vino signo de la sangre del Crucificado se establece la Nueva Alianza en y por Cristo.

    Para terminar éstos que no pueden ser sino esbozos a vuelapluma, un apartado particular acerca del pasaje de las bodas de Caná, en las que el vino adquiere especial relieve y protagonismo. El Evangelio de Juan es aquél en que lo simbólico juega mayor papel, prácticamente casi en cada frase, incluso en cada palabra, no hay en su redacción "puntada sin hilo". En primer lugar, la recurrente imagen veterotestamentaria de la.Primer punto. Segun unión entre Dios y Su Pueblo como un desposorio, sin olvidar otra imagen del Pueblo...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 04:00

    ......en planteamientos del gnosticismo)......No acabo de entender si se trata de una mezcolanza que responde verdaderamente a algo cierto y constatable de acuerdo a las fuentes de aquella época o bien a una suerte de sobreinterpretación del autor del libro y/o de la recensión. En fin, no he leído el libro y no puedo emitir un juicio fundamentado.

    Sí creo interesante señalar aspectos específicos del discurso cristiano que acaso queden obviados en esta serie de postales. En primer lugar, y un aspecto clave que ya mencioné en otro comentario, todo lo relativo a Cristo hace eferencia a un ser humano de carne y hueso y a unos hechos históricos como el de la crucifixión por orden de Poncio Pilato,algo de capital importancia a la hora de considerar la significación de tal discurso, y sin olvidar que por añadidura se encuadra y se enraiza en la historia colectiva de un pueblo, Israel.

    Ala religión de este pueblo, su principal seña de identidad, precisamente remiten.....

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 10.04.18 | 03:36

    Difícil de abordar en el espacio de unos comentarios el tema tratado, en el que según la recensión de Piñero se apuntan diversos aspectos supuestament conectados entre quedarsí pero que no acaban de casar unos con otros, resultando una exposición un tanto dispersa, quizá debido a la necesidad de resumir en pocas palabras lo que en la extensión del libro reseñado puede presentarse manteniendo una mayor coherencia y una más clara línea de continuidad.

    Este entrecruzamiento del dios del vino y del éxtasis, justo así reza el inicio de la postal, con los planteamientos salvíficos de un hijo de Zeus anunciado por los sabios, un Zeus considerado como el Uno y su hijo Dioniso como la proyección de su inteligencia,su logos en suma,por la que a su vez resulta proyectado,creado, el Universo,todo ello entreverado de neoplatonismo y secundado por una Ariadna símbolo del alma que despierta en ascenso hacia la divinidad( no he podido evitar en particular respecto a ésto...

  • Comentario por true 09.04.18 | 18:06

    Manuel sigue inventando evidencias que solo existen en su imaginación y Xabier sigue teniendo razón, según los datos existentes reales.

  • Comentario por Manuel 09.04.18 | 14:05

    Xabier:
    Existen bastantes evidencias de que los judeocristianos no compartían lo que consideraban herejías, de que se opusieron a Pablo e incluso "es casi seguro que la comunidad de Jerusalén emprendió una persecución de Pablo e intentó su linchamiento."
    Existe además la lógica de que los judeocristianos no podrían comulgar con Pablo en temas como la Eucaristía (ni tolerar una idea semejante).
    Tenemos además que los seguidores de Santiago (judeocristianos) consideraban a Pablo un hereje digno de persecución y castigo por ello. No creo que esto sea independiente de una diferencia de credos.

    Una cosa es esperar que al mesías ejecutado le sea dado resucitar y regresar para traer el Reino (triunfar sobre los enemigos y reinar), y otra que haya dejado de ser un hombre para acercarse a ser un ser divino, un semidiós o algo parecido. Ni siquiera que venga en cuerpo espiritual para un encuentro en las alturas con una misión de soteriología universal.
    Las vi...

  • Comentario por True 09.04.18 | 13:09

    En cuanto a lo que dice xabier estoy de acuerdo, con la salvedad de q un Mesías exaltado y glorificado, y con la misión divina de llevar el Reino a la plenitud, participa de la divinidad en algún grado, y de ahí la evolución dentro del judaísmo.

  • Comentario por True 09.04.18 | 13:04

    Estoy de acuerdo con xabier. En cuanto a las citas q hace Manuel de galetel prescindiendo del contexto, está super claro q nada tiene que ver el convencimiento súbito de los seguidores de Jesús q le creian fracasado y de pronto lo reconocen resucitado sin esperarlo, en nada se parece a perseguir una experiencia dionisiaca y obtener lo q se persigue. Eso aparte de q la experiencia no tenga nada q ver, como se ve el orden fue inverso.

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