El blog de Antonio Piñero

El compromiso silenciado de G. Puente Ojea (I) (957)

14.01.18 | 10:46. Archivado en Jesús histórico, , CRISTIANISMO

Escribe Antonio Piñero

Hace unos días me ha llegado el libro editado por Miguel Ángel López Muñoz, Emancipación e irreligiosidad. El doble compromiso silenciado de Gonzalo Puente Ojea. Publicado por Thompson Reuters Aranzadi, Madrid 2018, 201 pp. 17 x 24 centímetros. ISBN: 978-84-9177-648-2. No sé el precio. Este libro está publicado por un buen monto de lectores y amigos de G. Puente Ojea (GPO), y trata de los temas generales siguientes:

Ilustración y religión en GPO; su trayectoria intelectual y diplomática; orígenes del cristianismo en el pensamiento de GPO; heterodoxia y silenciamiento por parte de la sociedad (“un espeso manto de silencio es la mejor manera de luchar contra las verdades molestas”; fe cristiana e irreligiosidad; Los fundamentos de la irreligiosidad; el mito de Cristo; libertad, emancipación y laicismo; el poder de la Iglesia Católica en España; el ateísmo; la Europa laica. Como puede verse un buena cantidad de temas de molesta reflexión para algunos.

Mi amigo Xabier Pikaza ha publicado en su Blog su contribución a este volumen y se ha deshecho en elogios, con razón, de la probidad intelectual de GPO, a pesar de que sus ideas sobre la religión y Jesucristo sean diametralmente opuestas. Es este un diálogo muy cortés y civilizado. Por mi parte, voy a resumir mi contribución a este volumen, indicando las líneas esenciales de ella, con el deseo de no torpedear la lectura de la contribución en sí y del volumen en general, que considero muy interesante y útil.

La actitud de GPO ante cuestiones como la existencia de Dios, el origen de la religión, la creencia en el alma y el fenómeno religioso, existencia y reinterpretación de Jesús de Nazaret, el nacimiento del cristianismo; el devenir cristiano en los siglos posteriores a su nacimiento, la Iglesia como estructura de poder ha sido de extremo sentido común: el ser humano reflexivo no puede aceptar nada que no haya sido cribado por su razón. No tiene el hombre otro instrumento de conocimiento que no sea este.

La crítica severa practicada por GPO lo condujo a un cuestionamiento radical de los valores consagrados socialmente por una tradición que se vuelve, con el paso del tiempo, irreflexiva. GPO se fue rodeando de libros, muchos libros, de autores solventes que le ayudaron a madurar intelectualmente. Dotó así a su mente de herramientas heurísticas, de pautas de información y de análisis, de modo que su intención de explicar el mundo y el ser humano pudiera llegar a un puerto seguro. Su argumentación debía estar sólidamente fundada.

Desde un momento temprano de su autoformación intelectual vio GPO con toda nitidez que su mejor contribución a la necesaria enmienda de la pobreza intelectual de muchos españoles era ahondar en la naturaleza de la ideología cristiana primitiva –la atmósfera intelectual que le había tocado vivir– y de nociones que la rodean, como el alma humana y su existencia. Otros temas conexos, como la posibilidad de la idea de Dios o las raíces del “yo”, vendrían engarzados ineludiblemente con el estudio del fenómeno cristiano. Sacar a la luz la génesis de esa ideología podía contribuir a liberar a las gentes de las pesadísimas cadenas de una inercia intelectual que no dejaba percibir la realidad que hay detrás de la práctica actual del cristianismo

Respecto a los orígenes del cristianismo, su obra Ideología e Historia. El cristianismo como fenómeno ideológico, es básica. El fenómeno histórico y teológico cristiano no podía entenderse si no se iba al fundamento, que se halla en el Nuevo Testamento y desde donde arranca la religión cristiana. Puede presumirse, según GPO, que La personalidad de Jesús de Nazaret, no existiría históricamente, no habría habido influencia alguna de Jesús a lo largo de los siglos hasta ahora sin reinterpretación que de ella hizo Pablo de Tarso. y la potencia arrolladora de su sistema religioso, Es altamente probable que el Nazareno hubiera quedado relegado a uno más entre los personajillos que se creyeron agentes mesiánicos en Israel desde la muerte de Herodes el Grande (4 a. C.) hasta el estallido y consolidación de la primera gran guerra de los judíos contra el Imperio Romano (66-73) y su continuación a finales del siglo I (revueltas judías en tiempos de Trajano 114-117) y en la primera mitad del II (segunda guerra judía, a la que pone fin Adriano: 132-135).

Puente Ojea fue el primero en España que importó de manera sistemática la crítica literaria e histórica de los Evangelios (y del conjunto del Nuevo Testamento) que había comenzado en Alemania en 1768, fecha en la E. G. Lessing publicó el importantísimo opúsculo de H. S. Reimarus “Sobre el propósito de Jesús y el de sus discípulos”. Sin una crítica radical de la historicidad de los evangelios, y de la influencia que en su teología había tenido el pensamiento de Pablo, era imposible comprender el origen de la religión cristiana. Y en segundo lugar, percibió que la base del desarrollo del cristianismo era la unión, fusión, o mezcla (Gonzalo lo llamó siempre “hibridación”) del Jesús de la historia, con el “Cristo de la fe”, teologuema fundamentado básicamente en la especulación paulina.

La obra anteriormente mencionada, Ideología e Historia, supuso un vuelco radical en los hábitos de la exégesis y de la historia del cristianismo primitivo entre los estudiosos de lengua española que tuvieron la agudeza de comprender la inmensa importancia de lo que se les ofrecía en ese libro. Y quienes se opusieron a esa nueva manera de interpretar el Nuevo Testamento dieron fe igualmente de su trascendencia manifestando una enérgica repulsa…, claro indicio de la peligrosidad que suponía para la manera tradicional de pensar a Jesús y a la Iglesia en una España en gran parte ausente de las novedades exegéticas y teológicas que circulaban en Europa y en Norteamérica.

Puente Ojea ayudó notoriamente a caer en la cuenta de que era inútil, ininteresante y superfluo, desde el punto de vista científico de la historiografía, empeñarse en negar la existencia histórica de Jesús de Nazaret, una vez despojado este de todos los adornos y excrecencias del Cristo de la fe unidas indisolublemente a su figura. ¿Qué provecho se obtiene –defendió Gonzalo– en meterse en la ciénaga de explicar la existencia del cristianismo negando a su vez la existencia real de un mero menestral, un maestro de obra, un carpintero de Judea metido –como antes Hillel u otros colegas de la época como Haniná ben Dosa o Rabí Honí, el trazador de círculos– a maestro de la ley de Moisés, y a “hombre de Dios”, a sanador y exorcista, un mero ser humano perfectamente situable en el magma rico del judaísmo del siglo I? No se obtiene provecho alguno (y sí muchísimos dolores de cabeza, provocados por un laberinto insoluble, como sostuvo Puente) del propósito de intentar una explicación del complejísimo y contradictorio corpus que es el Nuevo Testamento sin la existencia histórica de ese carpintero de Nazaret, repensado, idealizado y divinizado por Pablo y sus seguidores. Si se imagina, con pobres argumentos, que Jesús fue solo un mero mito literario no hay manera alguna –defendió Puente– de aclarar el nacimiento de un cristianismo que tanto nos afecta ideológica y socialmente.

Contra novelerías poco fundadas y acríticas, Gonzalo fue el paladín de la defensa de una idea básica: “Jesucristo” como tal no existió nunca, ya que es la mezcla, la hibridación, de un Jesús, un personaje histórico, diminuto dentro de su época, con un glorioso y gigantesco “Cristo de la fe” como entidad divina, que es un constructo intelectual, teológico.

Ese ente humano-divino compuesto, “Jesucristo” es, en su conjunto, un concepto teológico, y como tal una creación humana; una noción que, por mucha capacidad que tenga de actuar en los corazones de los hombres (piénsese, por ejemplo, en la noción de “patria”), no existe en sí mismo puesto que es solo –o al menos en gran parte– un mero producto dependiente de una mente pensante. Por el contrario, esa hibridación del Jesús de la historia con el Cristo de la fe, si se entiende bien, da cuenta perfectamente de la ideología ambivalente –“ambigua” era la expresión favorita de Gonzalo– que habilitó a la iglesia cristiana para desenvolverse en el mundo. Ese híbrido –argumentaba– permitió a sus seguidores “un calculado vaivén” entre una retórica revolucionaria, presentada a la vez como espiritual y pacifista, y una práctica de poder eminentemente conservadora, tradicional, nada revolucionaria, que sirvió, y sirve a la Iglesia, para controlar de manera inflexible al grupo de sus fieles desde el punto de vista ideológico, social e incluso económico. Y no solo al grupo interno, sino también a la sociedad exterior… si se deja.

Para mí, GPO tuvo el inmenso mérito de iniciar en España la puesta en cuestión de las pretensiones de verdad (“pretensiones veritativas” era su expresión) de la revelación cristiana, como un producto humano crecido en un judaísmo helenizado desde hacía siglos cuando nació Jesús. Esa presunta revelación, según Puente, no es más que una mezcla indisoluble de historia, leyendas y mitos. Es verdaderamente impresionante el cambio de mentalidad interpretativa que propone la obra de Gonzalo, y que es incluso hoy día tremendamente novedosa para muchos que se animan a leer su obra, y para otros, escandalosa.

Seguiremos el próximo día.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
http://adaliz-ediciones.com/home/36-el-jesus-que-yo-conozco.html


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Comentarios
  • Comentario por Josefa 01.03.18 | 17:52

    GPO era un tipo extremadamente soberbio, de una vanidad casi insultante. Seguirlo en algunos debates producía a veces vergüenza ajena.

  • Comentario por Engañados 27.01.18 | 18:19

    He disfrutado durante años leyendo los libros de Gonzalo. Son de una altísima calidad intelectual. La Iglesia católica es una organización agresiva, que si pudiese seguiría controlando en todos los campos qué es verdad y que no (porque dios lo controla todo). Gonzalo vio esto y lo expuso con valentía. Si no fuese por la cantidad de colegios que posee la iglesia y el adoctrinamiento concienzudo al que se somete a los niños practicamente habría desaparecido como religión o creencia.

  • Comentario por true 20.01.18 | 12:28

    "...sin reinterpretación que de ella hizo Pablo de Tarso. y la potencia arrolladora de su sistema religioso, Es altamente probable que el Nazareno hubiera quedado relegado a uno más entre los personajillos..."
    Esto lo dice el post, no se lo inventa ningún comentarista.

  • Comentario por True 16.01.18 | 14:31

    De acuerdo con la observación de Fernando P. En cuanto al término personajillo no sé por qué no se entera David M de q lo q ha dicho JP, con toda la razón es que el término lo han utilizado en primer lugar ahí arriba, o sea, en el post, y de ahí lo ha recogido. No sé a qué viene el último comentario de David por tanto.
    Y la influencia de GPO se daría en su círculo de amigos y compañeros de afectación y provecho. Compararlo con el Código da Vinci, supongo está fuera de lugar, pues a pesar de su falta de objetividad por " afectación" está lejos de la literatura de ficción para divertimento de indocumentados. Yo lo comparaba simplemente con Piñero.

  • Comentario por FERNANDOP 16.01.18 | 13:30

    JP brillantísimo en su comentario y en su alusión a Elvis Presley


  • Comentario por David Mo 16.01.18 | 09:04

    "...la necesidad de rebajar a Jesús a un personajillo indistinguible de su entorno y sin ninguna originalidad ni individualida, tanto en Pue te Ojea..."
    Yo no lo he dicho. Ha sido usted, JP. ¡Maldita hemeroteca!

    True: No se trata de que fuera original o no, sino de que introdujo la cuestión en ambientes españoles donde no estaba y lo hizo con inteligencia y documentación. Original hoy en día no lo es casi nadie. Ni Jesús el Galileo y eso que era dios, así que ya ve. Y sí, los libros de Puente Ojea los leía una minoría. Como los de los otros, que leer libros no es una afición muy popular. Bueno, "El Código da Vinci" lo leyó mucha gente, pero no estamos hablando de eso, creo yo.

  • Comentario por True 16.01.18 | 08:30

    Que puente ojea estudiara a Jesús como un personaje de la historia sin mas no tenía nada de rompedor ni original pues se venía haciendo desde hace tiempo. Lo que niego es que aportara nada nuevo a las variadas opiniones sobre el tema. Y sobre todo niego que fuera silenciado pues yo lo vi pasar sin pena ni gloria por la caja tonta, como tantos otros personajes. Otra cosa es que sus libros no interesaran a la inmensa mayoría de la población. En cuanto a su agenda se revela, como dije, en lo de "qué provecho" y "que tanto nos afecta". No obstante desde el agnosticismo, lei su "El mito de Cristo" y no me pareció convincente. Mucho más interesante cualquier libro de su amigo Piñero. Si en su vida privada influyó mucho GPO no lo sé. En la pública no se le silenciaba, simplemente no interesaba más que a 4 gatos.

  • Comentario por J.P. 16.01.18 | 07:10

    Nsda de esto quita el enorme bagaje intelectusl de Piente Ojes, pero que tenía sus querencias, indudablemente.

    Y una apostilla: hemos leído todos la comparación de la divinización de Jesús con la mitificación de Elvis Presley. Pero se escapa algo de la ecuación: Presley fue en vida y durante casi toda su carrera un fenómeno mundial en el campo de la música.

  • Comentario por J.P. 16.01.18 | 07:01

    David Mo, no se alobe as usual, que "personajillo" se dice más arriba, en el texto del post.

    En cuanto al rebajamiento de la figura de Jesús, puede leerlo donde quiera. Es más, que no se le reconoce ninguna posibilidad de haber sido original lo tiene también en cualquier parte. Sin ir más lejos, pruebe con alguno de los libros recientes de Crossley. O en este mismo blog.

  • Comentario por David Mo 16.01.18 | 06:35

    Puente Ojea tuvo el mérito de estudiar a Jesús como un personaje de la historia sin más. A los muchos que creíamos que los mitos son mitos y no merecen preocuparse por ellos nos enseñó que estudiar un mito puede ser provechoso en muchos sentidos. La reacción de los cristianófilos de este foro, normal. Como ellos creen que Puente Ojea convertía a su ídolo en un "personajillo", quieren convertir a Puente Ojea en un personajillo. Ni lo uno ni lo otro es cierto. Decir que Jesús fue un pequeño profeta aplastado por el poder imperial y quizás por la aristocracia judía, que fue exaltado por sus seguidores hasta convertirlo en el dios que imponer a los demás a la fuerza, no es faltarle el respeto a nadie, como no sea a sus seguidores de horca y cuchillo. Y Puente Ojea no es alguien que se puede despreciar, porque su calidad intelectual supera en varios eones a sus críticos de charanga y sacristía. Y no lo digo por nadie en concreto. Si alguien se siente aludido es cosa suya.

  • Comentario por galetel 16.01.18 | 00:15

    Sí, pero... ¿por qué se DECEPCIONARON de él sus discípulos y sus familiares? ¿Por qué hubo un ANTES y un DESPUÉS de que lo mataran?

  • Comentario por True 15.01.18 | 23:27

    Pues resulta que lo entendieran o no está muy claro el mensaje sobre los valores del reino y lo revulsivo que resulta para los poderosos, que lo mataron los poderes de este mundo por algo. Así que no extraña que hubiera tantas deserciones ni q fuera signo de contradicción

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 22:23

    Por ejemplo, la parábola del "grano de mostaza"; puede entenderse en referencia al "reino judío" (davídico) o en referencia al reino universal daniélico. Probablemente los discípulos la entendían ANTES en referencia al reino davídico y DESPUÉS pasaron a entenderla referida el reino daniélico. ¿Por qué?

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 22:15

    [True:] "esa falsa impresión de estar confirmando en parte a los q prescinden de Jesús y dicen que lo que queda no es de él".

    No se trata de lo que dijera Jesús, sino de cómo lo entendieron sus discípulos y sus familiares, antes y después de Pascua. Lo que aparece en los evangelios no son sólo las mismísimas palabras de Jesús; hay que saber discriminar e interpretar. Con una buena base de coherencia, pospascual, por supuesto.

  • Comentario por True 15.01.18 | 21:55

    Muy de acuerdo, como Moisés, con Antolin y JP.
    Galetel no es q no tenga razón en lo q dice, sino q no debería dar esa falsa impresión de estar confirmando en parte a los q prescinden de Jesús y dicen que lo que queda no es de él Como dice ferrado de quien?

  • Comentario por True 15.01.18 | 21:50

    Estoy de acuerdo con lo que dice Fernando sobre las enseñanzas de Jesús aunque creo que malentiende a Galetel. Lo q viene a decir Galetel es q aunque probaran GPO y compañía que determinadas enseñanzas no son de Jesús sino de sus discípulos daría igual porque sus discípulos lo dicen a raiz de su experiencia de Jesús resucitado, postpascual. Yo digo que además esa experiencia hizo q conservaran sus enseñanzas, esas perfectamente reconocibles que describe bien Fernando y q tienen un importancia fundamental q no debería parecer q menosprecia, porque el lote va todo junto. El q resucita es ese Jesús cuyas enseñanzas conservan.
    Q la transfiguración por ejemplo pueda relatar una experiencia postpascual no quita para que sus palabras y obras, su mensaje reconocible, no lo conservaran lógicamente en la memoria los que pensaban q lo habia reivindicado Dios.

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 19:40

    Tenga Vd. en cuenta la DECEPCIÓN de los discípulos y de los familiares de Jesús, FernandoP. Pero cuando se recuperaron -¿cómo?- comprendieron de otro modo, muchísimo más profundo y alto, las enseñanzas de su Maestro, que ahora era su Señor. Se ve eso claro por los DATOS pospascuales que cita Pablo, pero que NO compuso él.

  • Comentario por FERNANDOP 15.01.18 | 19:20

    Al final entre GPO y Galetel hay mas coincidencias de las que parece.Ambos prescinden de Jesús, su mensaje, su camino hacia el Reino. Debe ser una pena para ellos que haya quedado reflejado su palabra en los evangelios, profunda y original. Perfectamente distinguible de Pablo, y también de las corrientes judias de la época, de las que bebe y comparte un aire de familia, pero también resalta y se distingue de todas. Esa doctrina de Jesús, si piensan que no proviene del nazareno deben plantear ustedes no ya una hipótesis sino una mera elucubración sobre de donde puede provenir., Galetel incluido. Otra cosa es que, por las razones que sea, no les interese, pero ese es SU problema y sus limitaciones

  • Comentario por Moisés 15.01.18 | 19:18

    Muy certeros y adecuados los comentarios de LUIS ENRIQUE ANTOLÍN que confirman y amplían el comentario de J.P. más abajo (14.01.18/16:04) sobre la NECESIDAD, etc.

    Por cierto, ese concepto de "inventar" se usa actual y permanentemente, por ejemplo, al hacer en las empresas y negocios el llamado "inventario", es decir, reconocer y contar lo que existe en almacén, por ejemplo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 18:46

    .....pero implícitas en él, considerarlo inventor en el sentido actual de la palabra resulta no más que un recurso fácilón, en definitiva acrítico e inconsistente, eso sí, muy útil, quizá sólo circunstancial y aparentemente, para " salvar la cara" de la hermenéutica (ideológica) científico-positivista y para, como en el caso de Puente Ojea, echar por tierra el cristianismo.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 18:38

    ....a cualquiera de los otros iluminados y pretendientes mesiánicos de aquél tiempo en Palestina, no puede por principio admitir excepciones o enigmas e incertezas al cabo imposibles de dilucidar desde su óptica que de todo se pretende elucidadora. En el fondo, y,repito, aplicando una mínima independencia de pensamiento y aplicando un mínimo espíritu crítico se cae en la cuenta de que en resumidas cuentas el ya manido recurrir a Pablo como inventor del cristianismo constituye , si bien se examina, una clara señal de impotencia para dar adecuada cuenta de lo acontecido. El término latino "inventio" quiere decir algo así como descubrimiento, en nuestro lenguaje su significado ha derivado al de urdidor o creador de algo nuevo y no preexistente. Conforme a su significado original latino, Pablo en efecto sería inventor en el sentido de que descubre, abre, perspectivas nuevas en el hecho Cristo, anteriormente no contempladas pero implícitas e implicadas en él. ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 18:36

    ....a cualquiera de los otros iluminados y pretendientes mesiánicos de aquél tiempo en Palestina, no puede por principio admitir excepciones o enigmas e incertezas al cabo imposibles de dilucidar desde su óptica que de todo se pretende elucidadora.

    En el fondo, y,repito, aplicando una mínima independencia de pensamiento y aplicando un mínimo espíritu crítico se cae en la cuenta de que en resumidas cuentas el ya manido recurrir a Pablo como inventor del cristianismo constituye , si bien se examina, una clara señal de impotencia para dar adecuada cuenta de lo acontecido.

    El término latino "inventio" quiere decir algo así como descubrimiento, en nuestro lenguaje su significado ha derivado al de urdidor o creador de algo nuevo y no preexistente. Conforme a su significado original latino, Pablo en efecto sería inventor en el sentido de que descubre, abre, perspectivas nuevas en el hecho Cristo, anteriormente no contempladas pero implícitas e implicadas en él. ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 18:20

    Comparto las reflexiones de Galetel, nada que añadir por mi parte. Insistir, sí, en el tópico de Pablo como inventor del cristianismo, al que Puente Ojea se adhiere, se aferra. Si se consideran las cosas bajo un mínimo de espíritu crítico más allá de los presupuestos que una determinada hermenéutica de raigambre científicopositivista quiere y necesita imponer, se cae fácilmente en la cuenta de que se trata en suma de "echar balones fuera" y de utilizar a Pablo como chivo expiatorio, y explicatorio, como recurso para despejar los numerosos cabos sueltos e incógnitas que una exégisis científico-positivista deja sin atar y resolver a la hora de dar cuenta del fenómeno Cristo.

    Una mentalidad científico-positivista parte del prejuicio y de la necesidad absoluta de dejarlo todo atado y bien atado, explicado y bien explicado, masticado y bien masticado y requiere así ver en Jesús no más que un personaje insignificante de hecho, equiparable en todo a cualquiera de....

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 15:06

    La enorme ilusión que les había provocado Jesús como posible mesías davídico, bastaba para justificar el entusiasmo y la memorización de sus enseñanzas, pero no bastaba, en absoluto, para sobreponerse a su tremendo fracaso que habían previsto ya desde bastante antes de su atroz muerte. Y mucho menos después: ALGO más, sumamente extraordinario, les tuvo que ocurrir para que cambiaran así.

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 14:40

    A mí me parece que varios famosos teólogos actuales, como Andrés Torres Queiruga y Xabier Pikaza, por ejemplo, y no digamos otros estudiosos no-creyentes como Gonzalo Puente Ojea y Antonio Piñero, sobrevaloran el amor de los conocedores íntimos por el Jesús prepascual, y hacen depender de ello su cambio de actitud pospascual.

    Bueno, los no-creyentes añaden a Pablo y los paulinos, mientras que a los creyentes les basta con el supuesto entusiasmo emotivo de las discípulas y su probable contagio al resto.

    Yo pienso -modestamente- que unos y otros se equivocan; Pablo y los evangelios lo dejan claro, y esto lo creo más plausible, aunque a algunos les parezca imposible.

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 14:25

    ¿Por qué sus conocedores íntimos -discípulos y familiares- se habían decepcionado de él, ya antes de su crucifixión?
    ¿Por qué volvieron a ilusionarse después, de otra manera muy diferente?

    ¿Amaban a Jesús tanto como amaron a Jesucristo? -No, está claro en los evangelios: No lo habían comprendido.

    Muy distinto al caso de un cristiano actual que quizá pueda creer y amar a Jesucristo porque ama a Jesús.
    Pero en este foro hablamos de los ORÍGENES, y ojalá los cristianos actuales los podamos tener claros.

  • Comentario por True 15.01.18 | 14:07

    Las enseñanzas de Jesús las recogieron incluso mientras predicaba por los caminos y la fe en su resurrección confirmaba esas enseñanzas, que guardaron en su memoria y comprendieron con nueva luz. Una parábola como la de la semilla de mostaza no cambia de sentido con la muerte y resurrección, aunque se cambie la noción de tiempo de crecimiento del ya, pero todavía no. Que se pusieran por escrito más tarde no cambia la memoria transmitida. Que se añadieran explicaciones es natural. Pero desde luego que conservaron sus enseñanzas y básicamente se puede conocer lo q dijo e hizo en lo esencial.

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 10:52

    entre las comunidades cristianas. Pero los evangelistas no eran testigos directos, presenciales; pertenecían a una generación posterior, o dos, eran recopiladores, compiladores, autores inspirados, no testigos. Sus composiciones no pudieron ser crónicas históricas; fueron reflexiones.

    Sin embargo, el “retraso” era lógico, porque Dios es de TODOS, no sólo de los humanos del siglo I, sino de los de todos los siglos, anteriores y posteriores, hasta el fin del Proceso creativo. Y se dieron cuenta de que no importaba, para ellos y sus seres queridos, porque la muerte personal no los separaba de la Parusía, al contrario, gracias a que Jesús, su Señor, era Jesucristo. Estaba presente.

  • Comentario por galetel 15.01.18 | 10:50

    Un cristiano de aquel tiempo en que todavía no se habían escrito los evangelios, creía que Jesús era el Cristo, pero no porque Jesús hubiera dicho ciertas cosas sublimes, sino por el testimonio apasionado de los que habían sido sus conocedores íntimos y de sus conversos, acerca de que Jesús había cumplido cabalmente la voluntad de Dios según las Escrituras y había sido exaltado por eso.

    Había cumplido su misión mesiánica de una manera no davídica, sino daniélica; no sólo judía sino además universal. Y, sobre todo, creían firmemente que, desde la “derecha de Dios”, VENDRÍA con gloria a completar su labor redentora. Por eso su oración, su eslogan, era: “marana tha”, ¡Señor nuestro, ven!, ¡Ven, Señor Jesús!, ¡Jesús nuestro Señor viene!

    Sólo más tarde, cuando se plantea el escándalo por el “retraso de la Parusía”, se emprende la labor de recopilar sus dichos y hechos prepascuales, y se plasman en los evangelios para difundir este conocimiento entre las comunidad...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 06:05

    ....lo poco pero no insustancial que pudiera hablar sobre ello, quizá lo haga en otro momento.

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 06:01

    ....prototípico de su tiempo, la persona culta criada en el ambiente del m,ás recio nacional-catolicismo de los 40 y 50 que en su juventud encuadra su mundo en lo religioso, en el cristianismo, pero con el tiempo y al igual que Saulo-Pablo ve y recibe la luz de la revelación de la verdadera verdad, vía el pensamiento ilustrado del XVIII en adelante, vía el pensamiento materialista y,en fin y muy importante en el caso dePuente Ojea, vía el marxismo. Así, como Saulo-Pablo, con el ardor del neoconverso, hélo aquí en aquel entonces predicando la fe verdadera en la verdad única de la razón positivista y el marxismo y denigrando la la perniciosa superstición religiosa, en concreto la cristiana, tan nefasta y dañina para nuestro mundo occidental y, en particular, para nuestro país.

    Por cierto, llegúé a conocer personalmente a Puente Ojea en un curso de verano de la Complutense en la sede de Aguadulce (Almería),año 90. Acaso no careciera de un cierto interés lo ...

  • Comentario por Luis Enrique Antolín 15.01.18 | 05:30

    Desde luego, Puente Ojea precisamente silenciado no fue.Ya en los años anteriores a la muerte de Franco adquirió cierta notoriedad con sus libros, libros que ya en tiempos democráticos de los setenta y ochenta se vendieron muy bien e hicieron de él un personaje incluso popular, con frecuentes apariciones, por ejemplo, en televisión. Encajaba y se correspondía muy bien con aquella época, con lo que la sociedad de aquellos años quería y necesitaba oir, posterirmente quedó eclipsado, quizá tuvo que ver el hecho de hacerse mayor pero también el que ya digamos que se pasó el momento histórico-sociológico de de esa antecitada necesidad de época.

    Realmente, ¿qué aportó de novedoso u original al estudio de Jesús y el cristianismo, aparte de su labor divulgativa en España, respecto a lo que ya era moneda corriente en la historiografía científico-positivista sobre este tema?. Probablemente, o.seguramente, nada.

    Fué en muy buena medida asimismo alguien prototípico...

  • Comentario por bah 14.01.18 | 22:36

    La Revelación (de Dios a los hombres) culmina en esa nada que era Puente Ojete.
    Y se quedan tan panchos.

    Veinte siglos de santos, filósofos, historiadores, arquitectura, música, pintura, literatura, hombres y mujeres, veinte siglos de tradición ininterrumpida, con las mejores cabezas y las mejores almas, y todo queda ahora en nada.

    Pos vaya.

  • Comentario por galetel 14.01.18 | 21:29

    No, Rawandi, no comentaba yo acerca de sus opiniones de Vd., sino de las de GPO.
    Tampoco le comentaré otra vez lo que entiendo por ‘DATOS pospascuales que cita Pablo’; ¿para qué?

  • Comentario por True 14.01.18 | 21:03

    Qué provecho.....
    Que tanto nos afecta....
    Esas son las claves del pensamiento de GPO al q sus amigos consideran GPS, por lo visto. Leí en si día El mito de Cristo y no veo nada rompedor ni opiginal ni en lo q pueda estar de acuerdo ni en lo que no. ¿Silenciado? No, simplemente no interesaba su tema a la inmensa mayoría de la sociedad - ateos o teos, porque realmente no nos sentíamos tan "afectados" como él y al parecer vds. El acercamiento al Jesús histórico por parte de los interesados en el tema que prescindimos de objetivos provechosos, viene por otros caminos más variados.

  • Comentario por Rawandi 14.01.18 | 19:57

    "Jesucristo sería un simple constructo teológico de Pablo y sus seguidores, a partir de la figura histórica de ese insignificante carpintero."

    Galetel, en realidad el descabellado Jesucristo paulino no fue construido directamente a partir del Jesús histórico sino que Pablo lo construyó partiendo de un constructo teológico previo, concretamente el fantasioso Jesucristo en el que ya creían los cristianos cuando Pablo aún no se había convertido al judeocristianismo.

    "¿Y qué decía GPO de los DATOS pospascuales citados por Pablo? ¿Son datos históricos?"

    Si se refiere a las apariciones milagrosas, entonces seguro que GPO no las consideraba datos históricos.

  • Comentario por FERNANDOP 14.01.18 | 19:25

    Buenísimo y acertado JP

  • Comentario por galetel 14.01.18 | 19:20

    Para transmitir esta fe fueron escritos los evangelios décadas después de los hechos, por autores que no habían sido testigos presenciales sino que escribían en base a tradiciones “sueltas”, fragmentarias y concisas. Para interpretar bien lo que escribieron hay que partir por comprender su fe, su enfoque cristiano, personal y comunitario, con una acertada base de coherencia.

  • Comentario por galetel 14.01.18 | 19:18

    Los evangelistas eran cristianos. Eso significa que creían firmemente que Jesús de Nazaret era y es Jesucristo, el redentor del mundo. Ya habían “jesuficado” a Yahvé. Lo difícil, para ellos y los cristianos de sus comunidades, NO era entender que Jesucristo pudiese ser divino, sino a la inversa: cómo es que Jesucristo pudo ser humano.

    Recogieron las tradiciones que pudieron acerca del judío Jesús, las compilaron, las ordenaron, las comentaron, las ampliaron, para explicar a sus lectores cómo es que el Jesucristo en que creían pudo ser ese Jesús, un judío galileo verdaderamente humano y nada exitoso como mesías davídico, porque lo que en verdad pretendía, según fue descubriendo él mismo en las Escrituras, era ser el Mesías daniélico que obedece entregándose por Amor para redimir al mundo.

    El Padre (el Abbá) no estaba por allá “arriba”, no; estaba con él, EN él, por Amor a él y al mundo. Para transmitir esta fe fueron escritos los evangelios décadas después de...

  • Comentario por Moisés 14.01.18 | 16:56

    Lo dice muy bien J.P. (16:04): "la NECESIDAD de rebajar a Jesús a un personajillo...". Exactamente: la NECESIDAD de rebajar a Jesús que tienen para tener algo, por inestable que sea, para asentar su lucha desaforada e inútil... a la larga, "contra" Jesús y lo que representa. Porque el caso es que, a pesar de todos los pesares y todos los contradictores pensantes y científicos (y tantísimos zotes, también), "más allá de nuestra falta de fe, Cristo ES la figura más vívida de la memoria humana", que dice Borges. ES.

    GALETEL insiste en su sencillo, lógico, inatacable e histórico tema.

    Acertadamente TRUE tercia con humor... Recordemos el proverbio hebreo: el hombre piensa, Dios se ríe.


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