El blog de Antonio Piñero

Antisemitismo y los católicos. Una lección de cómo escribir historia de Rodney Stark (941)

29.11.17 | 11:36. Archivado en , CRISTIANISMO, Judaísmo

Escribe Antonio Piñero

Como prometí, acometo hoy la breve reseña del primer capítulo del libro de Rodney Stark, “Falso testimonio. Denuncia de siglos de historia anticatólica” Sal Terrae, de 2017. Este primer capítulo es una buena muestra del modo de presentar la cuestión y de resolverla por parte del autor.

Comienza el texto exponiendo, modo de cita cuidadosa de autores modernos, como la conocida teóloga feminista Rosemay Ruether, quien afirma, tan tranquila, que el origen del antisemitismo hay que achacarlo a la Iglesia cristiana y en especial a la católica. Me parece insólita personalmente la ignorancia, o mala fe de esta señora, puesto que una breve ojeada a la historia demuestra lo contrario. El antisemitismo es tan antiguo en Occidente como el Antiguo Testamento mismo, donde basta con ojear a los profetas para ver las durísimas críticas que vierten contra Israel. Se dice que fue el rey Ajab / Acab de Israel el Reino del Norte, por el siglo IX (hacia 873-850 a. C.), quien calificó al profeta Elías como “el azote de Israel” (1 Re 18,17), que ha sido tomado in malam partem por ciertos judíos modernos (creo que fue Noam Chomsky). Segundo, y si no recuerdo mal, el sacerdote egipcio Manetón, hacia el 260 a. C. escribió un verdadero libelo antijudío dentro de su “Historia de Egipto”.


Esa tendencia antijudía siguió luego entre autores griegos y romanos, como puede comprobarse en el artículo “antisemitismo” de cualquiera buena enciclopedia (Cicerón, Séneca y Tácito son excelente muestra de ello; y por parte de los griegos Diodoro Sículo, Estrabón y Apión son célebres personajes antijudíos). En el 139 a. C. los judíos fueron expulsados de Roma porque sus usos y costumbres contaminaban las romanas. Así que achacar el antijudaísmo a la Iglesia Católica naciente y al Nuevo Testamento es pura ignorancia

Sí es cierto que en el Nuevo Testamento, sobre todo en los Evangelios de Mateo y de Juan, hay duras recriminaciones contra los judíos. Véase si no Mt 27,23-25 (“Pero ¿qué mal ha hecho Jesús?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!». Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis». Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!». Y en el Evangelio de Juan, para el autor y para Jesús mismo (como si el autor no lo fuere), son “los judíos” los causantes de todos los males que caerán sobre Jesús y culminarán en su injusta muerte.

Es cierto… Pero era una época en la que facciones judeocristianas y judías normativas luchaban entre sí por conservar vivos sus grupos respectivos. “No pueden leerse (tales manifestaciones antijudías) anacrónicamente como pronunciamientos de una mayoría cristiana cruel y abusiva” (p. 29). Fue un conflicto religioso ambivalente Simplemente recordemos que Pablo de Tarso se confiesa perseguidor acérrimo de judeocristianos tanto en Gálatas 1,13 como en Filipenses 3,6 (recogido en 1 Timoteo 1,13) Tenemos información de ataques y denigraciones verbales de judeocristianos –que en aquellos momentos eran expulsados violentamente de la sinagogas, acusados de diteísmo y otras “herejías”– contra judíos, como al revés…, con la diferencia de que los judeocristianos eran muy pocos (unos 8.000 en torno al año 100, según cálculos muy fehacientes) y los judíos podían ser en torno a los siete millones, de los cuales cerca de un millón vivió en suelo israelita hasta la catástrofe del 135 d. C.: la derrota segunda contra la Roma de Adriano. Por tanto, eran más frecuentes los ataques de judíos a cristianos que al revés.

Otra cosa cierta, y que no se tiene en cuenta, es que –salvo algún pogromo, precisamente en Baleares en el siglo IV, del que no estamos bien informados– desde el año 500 hasta el 1096 transcurrieron más de cinco siglos de paz entre judíos y cristianos…, pues no se tienen informaciones de ataques serios contra los judíos por parte de cristianos. Y por otro lado, en esa época es cuando se componen los Talmudes de Babilonia y de Jerusalén. Examínense las obras de Peter Schäfer (“Judeophobia: Attitudes towards the Jews in the Ancient World”, y “Jesus in the Talmud”, de 1997 y 2007 respectivamente, recogidas en Stark, 32). Y sin ir más lejos visítese mis postales en el Blog con el título “Jesús en el Talmud”: diez entregas, que van desde finales de noviembre hasta mediados de diciembre del 2007, donde comento la obra de Robert Travers Herford, “Christianity in Talmud and Midrash” (“Cristianismo en el Talmud y Midrash”), Londres 1903, cuya primera parte examina hasta la mínima alusión al personaje que nos interesa –Jesús, y también del cristianismo– recogida en ese corpus de textos que compendian el rabinismo de los primeros siglos.

La idea normal entre las gentes hasta hoy es que a partir de la conquista de los árabes del norte de África y de una buena parte de la Península Ibérica, la convivencia entre judíos y musulmanes en las tierras conquistadas a los cristianos fue ejemplar y maravillosa. R. Stark se encarga de demuestra que no fue así. Y pone como ejemplo máximo y clamoroso el estado de opresión que vivió la familia de Maimónides en Córdoba, y cómo tuvo que fingir ser musulmana para salvar la vida… y cómo finalmente hubo de huir a Egipto. Es falso rotundamente el que los judíos vivieran bajo crueldades en la Hispania cristiana, y entre delicias y en una suerte de paraíso entre los musulmanes de la Península (pp. 40-41). El tolerante Islam es una pura ficción.

Sí es totalmente cierto que hacia 1096 cambió totalmente el panorama. La iglesia cristiana de entonces se mostró mucho más antijudía, muy activa a veces en la crítica y persecución de los judíos…, pero a menudo no por ser judíos estrictamente, sino por considerarlos como una suerte de “herejes” que pertenecían al mismo seno del judeocristianismo. Y téngase en cuenta que en esa época las persecuciones más crueles de la Iglesia oficial no fueron antijudías, sino contra cátaros o albigenses, fraticelli, valdenses y otros (p. 42), todos herejes cristianos.

A partir de 1096 sí encontramos furiosos ataques antijudíos sobre todo en tierras de Alemania y en Chequia; y durante la segunda cruzada (1146-1149) de nuevo en Alemania y en Francia… nunca en Italia ni en España. Debe decirse que el fanático monje Rudulfo, que promovía tumultos antijudíos, fue frenado en seco por la intervención de san Bernardo y por Pedro, el abad de Cluny (Stark 37). La iglesia, pues intervino en contra.

Durante la terrible Peste Negra de 1347–1350 se acusó a lo musulmanes de España de haber envenenado secretamente fuentes y pozos, causantes, pues, de la terrible epidemia, y fuera de España se acusó de lo mismo a los judíos, con el resultado de matanzas en Alemania, una vez más. Fue en estos momentos cuando en Europa se comenzó a obligar a los judíos a vivir en zonas aisladas (guetos, del italiano borghetto, distrito pequeño). En este caso, la Iglesia adoptó una postura que para muchos historiadores es ambivalente, pero en líneas generales esa misma Iglesia “actuó de muro defensivo en favor de los judíos de Europa” (p. 39) .

Escribió T. Katz, prestigioso historiador judío, director del Centro Elie Wiesel de Boston:

“Aunque durante quince siglos de historia, el cristianismo pudo haber destruido el segmento del pueblo judío sobre el que tenía dominio, optó por no hacerlo …, porque la eliminación física de la judería no fue nunca en ninguna época la política oficial de ninguna Iglesia ni de ningún estado cristiano” (p. 43). La causa fue, según Stark, la creencia cristiana –basada en Pablo (ciertamente así y de modo contundente en Romanos 11,25-32)– fue siempre la creencia en que Dios había dispuesto (Romanos 15,29) que al menos al final de los tiempos los judíos se convertirían al Mesías y se salvarían.

Este capítulo del libro de Stark termina con un detenido análisis del comportamiento de Pío XII respecto a Adolf Hitler y el Holocausto, y cómo muchas manos interesadas, fundamentalmente anticatólicas, como la obra teatral “El Vicario” de Rolf Hochhutz, de la extrema izquierda alemana, presentan una imagen muy negativa de un Pío XII, como mínimo no interesado por lo que ocurría con el Holocausto. Pero Pío XII, que nunca se encontró con Hitler como se afirmado, abandonó Alemania en 1929… cuatro años antes de que Hitler llegara al poder.

Stark analiza otras obras que critican el antijudaísmo católico, como las de de John Cornwell 1999, James Carroll. Gary Wills, Daniel J. Goldhagen, Michael Phayer y David Ketzer (de apellidos claramente judíos) que son “airados refritos de los mismos materiales elaborados de manera escasamente científica” (p. 49). A este respecto me parecen muy interesantes la noticias sacadas del New York Times desde 1939 a 1942 (p. 50) que sitúan en su verdadero sitio la postura pro judía del papa Pío XII.

En fin, un capítulo interesante que saca a la luz muchas falsas ideas sobre el antisemitismo de la Iglesia cristiana y que conviene tener muy en cuenta. Merece la pena citar la breve conclusión de Stark a este capítulo: (p. 51):

“Es sin duda verdad que, durante siglos, la Iglesia católica (sic; debería escribir “la Iglesia cristiana” matizando los siglos) toleró un feo abanico de creencias antisemitas y participó en diversas formas de discriminación contra los judíos, como harán más tarde los protestantes cuando entraron en escena. Este hecho desagradable otorga visos de credibilidad a las acusaciones según la cuales también la Iglesia habría estado profundamente implicada en los pogromos que se iniciaron en la Edad Media y culminaron en el Holocausto. Sin embargo, muchas cosas que son creíbles no son verdad, y en este caso no lo es. La Iglesia católica posee un amplio y honroso historial de vigorosa oposición a los ataques contra los judíos. Y el papa Pío XII supo estar a la altura de esa tradición”.

Muy buen capítulo.

Saludos cordiales de Antonio Piñero
www.ciudadanojesus.com


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Comentarios
  • Comentario por galetel 02.12.17 | 13:46

    J.P.:
    He venido defendiendo, y quiero seguir haciéndolo, que la fe cristiana en la Resurrección puede apoyarse plausiblemente en DATOS históricos, incluso su interpretación político-social.

  • Comentario por galetel 02.12.17 | 13:41

    David Mo:
    No hace falta que yo le conteste, porque ya lo ha hecho muy bien un observador por mi cuenta.
    Sólo quiero añadir esto: relea Flp (2, 7-8), con una compresión lectora muy mejorada.

  • Comentario por J.P. 02.12.17 | 13:38

    Entiendo que hablar en términos políticos de una fe que, como pasa con otras, se pretende verdadera es un desliz lingüístico.

  • Comentario por observador 02.12.17 | 13:23

    Quiero pensar que la tergiversación de David Mo es por falta de comprensión, y no intencionada.
    Galetel ha dicho: El único “totalitarismo” cristiano es el democrático del Dios Uno y Único descrito en el HF.

    Parece que a David Mo se le escaparon las comillas con las que cuestiona el lenguaje que vds están utilizando para referirse al cristianismo, y aclara que en realidad es totalmente DEMOCRÁTICO puesto q se basa en la fe en un Dios que lo es.

    Obviar la palabra DEMOCRÁTICO y dar a entender que se defiende un totalitarismo teocrático es una falta de respeto a la inteligencia ajena - a menos que sea un caso de falta de comprensión lectora.
    En todo caso, el amor no hay que ganárselo, el respeto sí y suele ser mutuo porque quien no te respeta no puede esperar respeto de los demás.
    El amor es otra cosa, no hay que ganarlo, es gratis, pero tampoco hay por qué aceptarlo, así que no problem.

  • Comentario por J.P. 02.12.17 | 12:49

    Lo que quiero decir, por un lado, es que la callada ya se ha justificado en parte con lo dicho por Josef Müller y por Tittmann, el del avestruz. Salvo que los tachemos ahora de mentirosos.

    Que les causaría más pavor la revolución comunista y la destrucción de la sociedad que el asalto más o menos controlado, y en comparación moderado, del poder por el fascismo. Digamos que hasta Hitler se habría dado cuenta de ello tras su fallido putsch.

    Y que no es aconsejable juzgar unos hechos sin tener en cuenta todas las circunstancias.

  • Comentario por David Mo 02.12.17 | 12:34

    El papa siguió manteniendo la boca callada cuando Hitler estaba masacrando judíos y disidentes de todos los colores.
    ¿Quiere Ud. decir que el comunismo es intrínsecamente perverso y el nazismo no? ¿Y el liberalismo, que también va en el paquete del comunismo en la encíclica del 37? Es que no sé a dónde quiere ir a parar.

    Galetel: nunca le he visto hablar tan claro. Mis felicitaciones. Siga así y nos iremos enterando de quiénes somos. El totalitarismo teocrático y todo el que no está conmigo está contra mí. Vaya, vaya.

    Por cierto: a mí me puede dejar aparte, que su amor me deja algo inquieto, dada la tradición del amor cristiano y dónde acababan los amados disidentes. Me basta con que me respete. Ya vé, se lo pongo más fácil.

  • Comentario por galetel 02.12.17 | 11:35

    El único “totalitarismo” cristiano es el democrático del Dios Uno y Único descrito en el HF. Si por no creerlo se pretende sustituirlo por un totalitarismo de Estado, sea este imperialista o nacionalista o socialista o comunista o judío, etc., entonces se trata de un anti-cristianismo, por bienintencionado que sea. Pero hay que combatirlo con amor cristiano, no con odio contradictorio.

  • Comentario por J.P. 02.12.17 | 11:26

    David Mo: olvida que los bolcheviques asaltaron el poder con una revolución violenta y desencadenaron una represión brutal y salvaje, destruyendo toda la estructura sociam. Y que Pío XII era el nuncio en Baviera cuando se proclama la república soviética y andaban todos a tiros. Aunque nazis y fascistas no desdeñaban para nada el uso de la fuerza, su acceso al poder no fue tan sangriento y traumático.

    No son tópicos ultraconservadores, es lo que estaban viendo, y les asustaba. Pensarían que la fiera nazi y el fantoche italiano podría ser más manejable, pero también hay que tener presente la situación real con el enemigo, los dos enemigos, ad portas, y la "tutela" vigilada. ¡Si hasta Mussolini acabó cediendo al influjo nazi y aprobó en 1938 leyes raciales!

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 11:23

    Yo no estoy hablando de filosofía política ni es el tema del post.He respondido de forma general a su puntualización sobre fascismo/nazismo, que tampoco es el tema.

  • Comentario por David Mo 02.12.17 | 11:14

    Para entender la diferencia entre nazismo y comunismo -al menos desde el punto de vista de la iglesia católica- basta con leer la encíclica "Mit brennender Sorge" (contra el nazismo) y la "Divini redemptoris" (contra el comunismo). Está claro que el nazismo era el mal menor. Quizás porque se podía trapichear con él y no tocaba el patrimonio de la Iglesia. Los que se atrevieron ocasionalmente fueron amonestados por la superioridad. Entonces, mientras se podía, había que criticar sólo aspectos secundarios y cerrar la boca en lo fundamental. Con los comunistas, ni hablar: son el demonio con cuernos y todo lo que les toca queda contaminado por la más espantosa putrefacción. Irremediablemente. Y la mención a la relación paterna del liberalismo con el comunismo, aparte de un tópico del ultra-conservadurismo de la época, anuncia que algo más que temor a la pérdida del poder económico y temporal había. Es decir, que también un trasfondo ideológico y visceral.

  • Comentario por J P. 02.12.17 | 10:53

    Vamos, Kira, por favor, que eso que describe usted es lo mismito que aplicaban los soviéticos y cualquier otro régimen comunista, incluso en la actualidad.

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 10:44

    Nacionalismo radical,ESTADO ,partido único...J.P., lo que los iguala es mucho más que lo que los diferencia.

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 10:40

    Cierto que Farinacci representa el ala más extrema del fascismo italiano, pero no encuentro ninguna pega a su exposición en relación a la deriva que el anti-judaismo eclesiástico ha sufrido hacia el antisemitismo moderno...por más que la Iglesia lo condene.

  • Comentario por J.P. 02.12.17 | 10:37


    Pero fascismo no es nazismo.

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 10:29

    De hecho,en "Mit brennender Sorge",desaprueba la idolatria de la raza (el antisemitismo racial está condenando por la Iglesia como "racismo biológico materialista), pero no el anti-judaismo religioso y cultural...de aquellos polvos estos lodos.

    La equidistancia tan estudiada de Pío XII ante el mayor problema moral del siglo XX fue lo que lastro la reputación de este Papa. Y , de acuerdo con David Mo, entre fascismo y bolchevismo Pío XII lo tenía claro.

  • Comentario por hector 02.12.17 | 10:23

    Apostilla al anterior comentario : Farinacci era un naz, criticado por sus camaradas fascistas y al que llamaban el gauleiter. En 1943 llegó a plantear la subordinación del ejército italiano al mando alemán. Personalmente, no considero a Farinacci como un representante típico del pensamiento fascista italiano.

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 10:17

    En el borrador de la encíclica oculta de PioXI "Humani Géneris Unitas" ,el Papa no renunciaba al anti-judaísmo secular (parece ser que lo consideraba diferente del antisemitismo): "El alto concepto que la Iglesia tenido siempre en relación con la vocación del pueblo judío...no la ciega ante los peligros espirituales a los que el contacto con los judíos puede exponer a las almas o puede hacer que desconozca la necesidad de proteger a sus hijos del contagio(...).Mientras persista la incredulidad del pueblo judío, mientras exista una hostilidad activa hacia la religión cristiana, la Iglesia deberá hacer todo lo posible para que los efectos de ésta incredulidad no redunden en la ruina de la fe y la moral de sus propios miembros...).

  • Comentario por Kira 02.12.17 | 10:05

    En 1938, el fascista Roberto Farinacci, en su conferencia "La Iglesia y los judíos ", contestaba al padre Enrico Rosa (director de "La Civilta` Catolica"): "Nosotros,católicos fascistas, consideramos el problema judío como un problema estrictamente político y no religioso, y, en materia política, uno tiene que defender sus ideas.Pero podemos decir para confrontar nuestro ánimo, como católicos, que si nos hemos vuelto antisemitas, lo debemos a las enseñanzas que nos vienen de la Iglesia a través de los siglos[...].No podemos, en algunas semanas, renunciar a la conciencia antisemita que la Iglesia formó en nosotros durante milenios".

  • Comentario por David Mo 02.12.17 | 06:58

    Porque la religión puede que no sea la causante de los conflictos interétnicos, pero ayuda, encona y pone a la gente enfervorizada. O sea hirviendo. Y la religión cristiana ha sido, y es todavía en algunos casos más puntuales y en algunas conductas más o menos inconscientes, uno de los acicates y coartadas más importantes para el odio al judío. El problema es que ese odio está escrito en los libros santos y como se demuestra muchas veces en este foro y en otros, deshacerse de la costra de santidad cuesta un montón. Claro que muchos cristianos se atreven a adaptar su lectura de la Biblia a los principios morales de la modernidad o de lo que sea menos maligno que el odio al judío. Pero la cuestión es que los que odian siguen encontrando en las palabras estrictas de Jesús -el de los evangelios- o Pablo motivos para emprender sus cruzadas y pogromos. Un desastre difícil de evitar con la religión por en medio.


  • Comentario por David Mo 02.12.17 | 06:51

    Las razones del odio antisemita son las mismas por las que los catalanes y los castellanos, los irlandeses y los ingleses y otros andan a la greña desde hace siglos. Sólo que las peculiaridades del conflicto dentro del estado español son, afortunadamente y por ahora, menos virulentas y el resentimiento mutuo más localizado. La diáspora judía fue más universal y creo un problema diseminado y violento que, además, se vio reforzado por la lucha religioaa y el choque entre dos libros santos. (Ya sé que Jesús dijo que no había venido a cambiar la Ley y Pablo presumía de judío -cuando le convenía-. Pero Jesús cambió la Ley de facto y Pablo echaba pestes de los judíos cuando le daba el ataque de furia). Como, por ahora, no hay una religión catalana ni una castellana, nuestro conflicto interno se mantiene en los límites del 155, porrazos y algún pelotazo en el ojo. Esperemos que a nadie se le ocurra convertir a Puigdemont en profeta mesíanico ni a Rajoy en Santiago Matamoros.

  • Comentario por David Mo 02.12.17 | 06:40

    Decía Lilian Thuram que él no sabía que era negro hasta que llegó a Francia. De manera más rotunda, y en este caso acertada, dice Sartre que el judío es una fabricación de los anti-semitas. Quiere decir que los rasgos que se atribuyen habitualmente al judío -inteligencia, disimulo, espiritualidad, humor irónico, amor al dinero, etc.- son el resultado de la marginación y persecución durante siglos. Por ejemplo, se les prohibe ejercer oficios de "cristianos", se les aboca al prestamismo y luego se dice que son "avaros". En realidad, no ha existido una esencia judía inmutable: sus costumbres, relgión y rasgos étnicos han cambiado con los siglos y las circunstancias. Un judío del siglo I no se entendería con un asquenazí más que por la invocación ritual de unos textos que los dos entenderían de manera muy diferente. Las costumbres de un judío del gueto de Venecia en el siglo XIX eran totalmente diferentes a las de Stefan Zweig, etc., etc.

  • Comentario por galetel 01.12.17 | 19:44

    Los llamados actualmente "judíos" creyeron que el Mesías del Dios Uno y Único era sólo para ellos, y cuando se dieron cuenta de que no, instigaron -las autoridades- su muerte como sedicioso a manos de los opresores paganos. Así le hicieron el juego a Dios, y su mesías fue, al fin, el Mesías de todos. Ellos se negaron a aceptarlo. Persiguieron con saña a los que creían apóstatas y blasfemos. Y sufrieron más tarde las consecuencias nefastas de su ceguera. Pero los cristianos no debemos ser como ellos, sino perdonar, perdonar, perdonar, y pedir perdón, perdón, perdón. A ver si conseguimos reconciliarnos unos con otros como Dios ha querido y quiere, a pesar de todo. Nosotros también nos equivocamos, y más aun que ellos. Cambiemos. Nuestro Mesías no es sólo nuestro, sino de todos; también de ellos.

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 17:58

    Un poco de seriedad: la clave está en el ser humano, sin más. Históricamente, todos los grupos humanos recelan de otros grupos y más si los ven como "ellos". Y en su caso, derrotados en dos durísimas guerras contra el imñerio, destruido su único centro de culto y desterrados de su ciud ad santa, diseminados por los territorios del imperio cuando no exiliados fuera de él y, para mayor juerga, una religión que se construye dialécticamente con y más frecuentemente contra la suya y que triunfa en el seno del imperio.

    En fin, por desgracia, no son las únicas minorías que las han pasado canutas. Mire el holocausto armenio, que Turquía sigue negando, por ejemplo.

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 17:47

    Quiero decir: el libro está parcialmente visible en google books, reproduce la misma cita del avestruz, etc.

    Y ya ;)

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 17:45

    Gracias, David, pero no puedo acceder, no tengo suscripción a ese servicio. Del libro, al que sí he podido acceder:

    [ ]

    Lamento no poder copiar el texto por la horrible costumbre de este sistema de censurar el inglés

    En fin, en google books se puede consultsr esa misma cita y lo que Josef Müller y el propio Tittmann dijeron (no es interpretación de documemtos, sino citas).

    A partir de "When Pius the Twelfth came under attack for his wartime silence, Müller defended him."

    http://bit.ly/2jB88XL

    El propio Tittmann, autor de la cita "ostrichlike", confirma que Müller y su organizaciòn de resistencia pidieron a Pío XII prudencia, y que no culpaba al papa, a pesar de opinar que su actitud era calculada para aparecer como mediador, porqje los mismo aliados también le pidieron lo mismo.

    Habría qje leer los documentos originales.

    En fin, creo que podemos esperar al próximo post.

  • Comentario por FERNANDOP 01.12.17 | 16:32

    Un poco de seriedad

    No conozco, en otros tiempos(quizá también en estos) imperios que no aplastaran a otros imperios, pueblos que no esclavizaran a los otros pueblos, y que siempre aludieran a ellos de forma despectiva y con frecuencia llena de odio, moros a cristianos, cristianos a moros, romanos a celtas, ingleses a franceses, franceses a ingleses... ¿qué pasa con los judios?que han resistido. Esa es la diferencia, la gran diferencia

  • Comentario por David Mo 01.12.17 | 16:25

    Corrijo: la frase era del enviado especial del Presidente Roosevelt para ek Vaticano.

  • Comentario por David Mo 01.12.17 | 16:10

    Pruebe con este enlace, JP: https://academic.oup.com/hgs/article/30/3/558/2738922
    Si no le funciona le hago un resumen: Riebling usa fuentes inseguras e interpreta los documentos sin mucho rigor. Es casi una obra de "historia ficción".
    La recensión acaba con una cita de Roosvelt: ""Pío ha seguido una política de avestruz hacia las atrocidades que eran obvias para todos." No muy encomiástico, yo diría.

  • Comentario por Un poco de seriedad 01.12.17 | 16:06

    Entonces, J.P., las causas habría que buscarlas en los pueblos que han convivido con los judíos, en tantos lugares distintos, de todos los tiempos...Podríamos hablar de una xenofobia universal contra los judíos ?

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 15:51

    Un poco de seriedad: si hubiese que buscar una causa intrínseca a los judíos, como parece dar a entender (mi más sinceras disculpas adelantadas si le he malinterpretado), la única que se me ocurriría sería su fuerte identidad. Y no estoy para nada seguro, ni una miajita, de que sea algo malo.

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 14:31

    David: el fragmento reproducido por ABC no tiene que ver con los complots. De hecho, el encabezado mismo del fragmento ya lo deja claro, así como la propia noticia: una estrategia de resistencia, y eso es lo que se desprende de la transcripción. Supongo que lo jugoso se queda en el libro.

    He visto que hay una review en Holocaust and Genocide Studies, Volume 30, Issue 3, 1 December 2016, Pages 558–560, pero no tengo acceso a esa revista y desconozco cómo lo valoran.

    Saludos.

  • Comentario por David Mo 01.12.17 | 11:57

    "Pave the Way" me merece muy poca confianza como fuente histórica. Es una organización creada con el propósito principal de desculpabilizar al Vaticano y desactivar cualquier crítica contra las religiones, especialmente el judaísmo y el cristianismo oficial. Parece bastante conservadora, aunque no me voy a poner a discutir esto. Su visión de las intervenciones de la KGB (cómo no) es conspiranoica y basada en chismorreos y fuentes inverificables. No me extraña que el ABC recurra ella. El especialista en contraespionaje no parece que tenga especial relevancia fuera del remombori que organizó en los media con sus espectaculares revelaciones. Ya digo que el fragmento que se citaba en al ABC no quería decir ni con mucho lo que él pretendía.
    Analizar todos estos detalles creo que excede el espacio de este foro. Los pocos datos universalmente aceptados que cité y que son significativos, me parece que puede ser escasamente discutible.

  • Comentario por Un poco de seriedad 01.12.17 | 11:01

    Los judíos han sido maltratados, rechazados y expulsados en diversos lugares y en diversas épocas de la historia; personalmente creo que incluso la épica salida de Egipto debió ser una expulsión en realidad.

    Esto indica que, o bien los humanos somos generalmente xenófobos y muy especialmente con el pueblo judío, o bien hay que estudiar con más profundidad las causas que han generado este rechazo y ensañamiento generalizado, causas que no me parecen solo de tipo religioso.

  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 10:40

    David Mo: me he hecho eco de noticias que han ido saliendo y en mi primer comentario indiqué "parece".

    Además, las fuentes serían un especialista en contraespionaje y la fundación Pave the Way, de origen judío. Ambas fuentes han publicado libros y documentos referenciados en las noticias y en la web de la fundación: si quiere más ñrecisión deberá remitrse usted a esos libros y documentos y no eliminar por elevación y por quién lo dice, ¿no?

    Cuando escribí por conveniencia, añadí "aunque fuese motivada por esquivar leyes injustas". Quizás mal elegido el adverbio, pero creo que suficientemente matizado como para no achacarme nada malo.

  • Comentario por David Mo 01.12.17 | 07:25

    ...las víctimas de su desgracia. Ya sé que no es su intención, pero suena como aquello de "claro, van provocando y despúes se quejan de que las violen". Tenga más cuidado con sus palabras, por favor.

    Si los judíos se convertían en España era por la tremenda presión que se ejercía contra ellos -a veces a la fuerza-. Y la persecución posterior, que incluía confiscación de bienes, torturas y muerte en la hoguera con frecuencia, no tiene más que un calificativo: barbarie y crueldad. No sé que otra "justa medida" puede emplearse en este asunto. Me lo explique, por favor.

  • Comentario por David Mo 01.12.17 | 07:14

    JP: Para una historia tan inverosímil como el ardor guerrero de Pio XII y etc. hace falta fuentes más serias que las que Ud. cita (un cura, un experto en espionaje, Stalin... y el ABC). Sin contar con que lo que dice arriba no viene avalado por los extractos que se publican. El Papa no condenó nunca de manera explícita y contundente la masacre de judíos que se estaba llevando a cabo en Alemania ni tomó medidas contra las autoridades católicas que participaron activamente en ella. Su obsesión era el judío-bolchevismo, que era una obsesión muy coincidente con los nazis. Así que su silencio no tiene nada de extraño. Debió considerar a Hitler un mal menor, como otros respetados conservadores de la época.

    Que "el problema" de los judíos en España era la conversión "por conveniencia" me parece una manera muy... de nombrar a las persecuciones crueles e intolerantes lideradas por la muy católica Inquisición. Con esa expresión parece que Ud. quiere culpar a...


  • Comentario por J.P. 01.12.17 | 01:12

    La Inquisición solo podía actuar, en teoría, contra los cristianos heréticos o que se convertían o volvían a otra fe, Fernandop. El problema era la conversión por conveniencia, aunque fuese motivada por esquivar leyes injustas, o forzosa, ya que les ponía en manos del tribunal. Pero no pierda detalle que nadie lo niega sino que, como todo, debe valorarse en su justa medida. Hasta el horror debe ser valorado objetivamente y en sus coordenadas históricas.

  • Comentario por FERNANDOP 01.12.17 | 00:36

    No se trata de antisemitismo, se trata de odio al diferente,a la cultura extraña que amenaza nuestra supremacía. No es un problema de religión Católica, no es un problema de España, claro que no. Ahora bien, negar las persecuciones y negar que en España, durante los austrias, la inquisición ejercio una cruel, sistemática y larga persecución de judios y musulmanes es una auténtica patochada, sin ánimo a la ofensa.

  • Comentario por J.P. 30.11.17 | 19:50

    David Mo: sobre Pio XII y los complots contra Hitler:

    http://www.abc.es/sociedad/abci-apoyo-desde-1939-tres-complots-para-matar-adolf-hitler-201603060256_noticia.html

    La petición de prudencia:

    https://es.zenit.org/articles/aliados-presionaron-a-pio-xii-para-que-guardara-silencio-ante-los-nazis/

    Y no, ni los concilios de Toledo son la Iglesia ni las medidas de la monarquía visigoda resisten la comparación con lo ocurrido en el Midi. Que cómo sería que condujo ¡como mal menor! a la fundación de la Inquisición pontificia.

  • Comentario por David Mo 30.11.17 | 16:30

    Rectificación: La encíclica clandestina que mencioné es Humani Generis Unitas. La otra todavía es más blanda.

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